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El cambio climático puede acabar empeorando la basura espacial, y así nos afecta

Foto del redactor David Hernández

Redactor Colaborador

Basura espacial

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La basura espacial acabará siendo un problema por el cambio climático y un peligro para la humanidad.

El cambio climático es un problema que debe afrontar el ser humano de forma seria y eficiente durante las próximas décadas a riesgo de complicarse su propia existencia, y es que las emisiones de gases de efecto invernadero, el incremento de la contaminación y la temperatura, afecta al medio ambiente y también a nuestra salud.

Y si bien se están tomando medidas para paliar el cambio climático, es cada vez más complicado que pueda frenarse, y es por ello que la salud del ser humano está en juego, debido al aumento de la temperatura y la contaminación, entre otros.

Y ahora según un estudio reciente, el cambio climático está reduciendo la capacidad de la Tierra para autolimpiar su atmósfera superior, haciendo que los objetos en órbita cercana, como satélites, cuenten con menos resistencia y permanezcan en órbita más tiempo.

Esta capacidad de autolimpieza de la atmósfera superior da como resultado un exceso de CO2 lo que significa que los desechos espaciales peligrosos y contaminantes permanecen en órbita por más tiempo.

Los desechos espaciales están convirtiéndose en un problema de rápido crecimiento para los operadores de satélites debido al riesgo de colisiones”, señala en un comunicado Ingrid Cnossen, investigadora del British Antarctic Survey y autora del estudio.

Así ha cambiado la atmósfera

El estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters se ha basado en modelos de investigación de la atmósfera para examinar como su esfera superior ha cambiado en los últimos 50 años y lo que puede cambiar en los 50 siguientes.

“Los cambios que vimos entre el clima en la atmósfera superior durante los últimos 50 años y nuestras predicciones para los próximos 50 son el resultado de las emisiones de dióxido de carbono", afirma el estudio.

Y es que a medida que las partículas de CO2 absorben el calor de la atmósfera superior, se encoge y se enfría, en un efecto que finalmente generará una órbita más suave y más larga para los satélites además de la basura causada por naves espaciales viejas y desaparecidas.

Esto tendría como consecuencia que los nuevos satélites contaran con mayores dificultades para trabajar en lo que podría convertirse en un depósito de chatarra en órbita, y donde los humanos en la Tierra podrían enfrentarse a consecuencias potencialmente mortales como caídas de grandes trozos de basura espacial en lugares habitados.

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