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Cómo evitar el síndrome del ratón y los calambres en los dedos

mano raton

Depositphotos

07/10/2020 - 07:29

Si pasas mucho tiempo delante del ordenador, puede que en algún momento te moleste la mano del ratón o sufras calambres o agarrotamientos, es el conocido como síndrome del ratón.

Todo trabajo conlleva algún tipo de repetición o postura que puede provocar lesiones. El ejemplo más nombrado suele ser el de la cajera de supermercado y los problemas con el túnel carpiano, pero esta misma lesión puede ocurrir también en el trabajo de oficina o el que se realiza delante del ordenador, el llamado síndrome del ratón es un mal creciente.

¿Cuántas horas pasas al cabo del día delante la pantalla con la mano en el ratón o escribiendo en el teclado? Si ocurre esto durante casi un tercio de tu tiempo es posible que en algún momento tengas molestias o que con el paso de los años desarrolles problemas.

Este no es un problema nuevo, ya en 2007 se cuantificaban en 200.000 bajas laborales al año las que había en Estados Unidos a causa del ratón, según Cinco Días. Normalmente, el síndrome del ratón hace acto de presencia mediante dolor en el dorso de la mano, calambres en los codos y hormigueo en los dedos.

El movimiento repetitivo, la postura continua y antinatural en ocasiones, el estar en una posición poco adecuada delante del ordenador, la tensión al apretar el ratón... Son distintos los motivos por los que se sufre este mal, pero hay algunas maneras de evitarlo o contrarrestar los problemas.

  • Busca el ratón más ergonómico posible. No optes por lo más barato cuando vas a pasar un tercio de tu día con él en la mano. En este reportaje puedes ver los mejores ratones ergonómicos.
  • Intenta que la parte baja de la mano esté bien apoyada y no en el aire.
  • Si se desliza mal, utiliza alfombrilla para reducir al máximo los movimientos.
  • Utiliza una pelota antiestrés o un elemento similar de vez en cuando para desentumecer los dedos, hacer fuerza y solar la tensión.
  • Coge pequeños descansos, levántate, estira y toma un respiro.
  • Llegado el momento, si te lesionas ve a un especialista.

El problema con estos síndromes es que no se van solos, una vez aparecen hay que ponerles fin mediante unas mejores prácticas o yendo a curarlos. Como con cualquier actividad, lo mejor es actuar del modo más saludable posible.

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