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La sorprendente (y principal) razón por la que nunca se ha permitido hacer fotos en la Capilla Sixtina

Capilla Sixtina

Pixabay

07/05/2020 - 07:05

La Capilla Sixtina es sin lugar a dudas una de las grandes obras artísticas de la historia de la humanidad. Los espectaculares frescos de Miguel Ángel ubicados en una de las estancias de la residencia oficial del papa en el Palacio Apostólico de la Ciudad del Vaticano, constituyen uno de los monumentos más admirados y visitados de todo el mundo.

Se estima que cada año son más de 4 millones de personas los que contemplan los frescos de la Capilla Sixtina, un lugar que a modo de curiosidad también es la sede del cónclave, la reunión en la que los cardenales del Colegio Cardenalicio eligen al nuevo Papa.

Al igual que muchos monumentos y museos en todo el mundo los visitantes de la Capilla Sixtina tiene prohibidos realizar fotografía y vídeos en su interior. Si alguna vez has estado allí sabrás que la vigilancia es constante para que nadie incumpla esta norma.

La prohibición de realizar fotografías lleva vigente durante varias décadas, y aunque la mayoría asumimos que se trata de evitar que los flashes de las cámaras puedan deteriorar los frescos de Miguel Ángel, la verdadera razón por la que no se pueden hacer fotos o grabar vídeos en la Capilla Sixtina -y por lo que ha estado tan perseguido- se remonta a las obras de restauración que comenzaron en 1980 y que se dilataron durante más de 20 años.

Cuando los responsables de los Museos Vaticanos se platearon restaurar la Capilla Sixtina se encontraron con un gran escollo: el alto precio que supondría realizar un trabajo tan delicado; por lo que decidieron buscar financiación externa para llevar a cabo el proyecto, un dinero que llegó de la mano de la Nippon Television Network Corporation of Japan.

A cambio de una considerable aportación estimada en más de cuatro millones de dólares, Nippon TV recibió los derechos exclusivos de fotografía y video de la obra restaurada, así como de todo el material realizado durante todo el proceso de restauración por el fotógrafo japonés Takashi Okamura

Gracias a este acuerdo Nippon ha producido infinidad de contenidos con todo el material exclusivo recopilado durante el proceso de restauración, principalmente documentales y libros de arte.

Esta prohibición de realizar vídeos y fotografías en el interior de la Capilla Sixtina sigue vigente, aunque en 1990 New York Times reveló que los derechos expiraban transcurridos tres años desde la de cada etapa de la restauración, por lo que en la actualidad todos los derechos ha expirado por completo.

En principio el acuerdo excluía a los turistas, pero la posibilidad de que fotógrafos profesionales se saltaran la prohibición aprovechando las visitas turísticas, hicieron que las restricciones finalmente se aplicaran como norma general.

¿Por qué se sigue aplicando la prohibición de no poder hacer fotos y vídeos en la Capilla Sixtina? Aquí ya podemos aplicar el sentido común, y pensar en el daño que puede hacer millones de flashes a los frescos, por lo que no sorprende que los funcionarios del Vaticano decidieran no poner fin a la prohibición cuando terminó el contrato de exclusividad con Nippon. 

[Fuente: Mentalfloss]

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