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La identidad de Bansky, al descubierto gracias a un algoritmo

La identidad del famoso graffitero Bansky podría haber quedado al descubierto

07/03/2016 - 15:07

Hay pocos artistas que hayan conseguido el nivel de popularidad alcanzado por el grafitero Bansky. En la era de Internet, sus graffitis se han convertido una y otra vez en imágenes virales. Sin embargo, la identidad del artista callejero Bansky ha permanecido en secreto hasta ahora.

Pese a que ya en 2008 el Daily Mail señaló a un sospechoso de esconderse tras el nombre del grafitero más popular de la historia, era una afirmación por confirmar. Robin Gunningham, el hombre en cuestión, siguió haciendo su vida como si tal cosa, quién sabe si tras el pseudónimo de Bansky.

Ahora, gracias a investigadores de la Universidad Queen Mary de Londres, su anonimato podría haberse acabado. Usando un algoritmo llamado Teoría de la probabilidad, dicen haber descubierto una relación cuantitativa entre Bansky y Gunningham, destapando así su identidad.

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El algoritmo, usado por la Policía para resolver crímenes, se sirve de las localizaciones de los graffitis de Bansky. 140 de ellos han sido analizadas y relacionadas con lugares importantes en la vida de Gunningham.

La sorprendente coincidencia deja pocas dudas sobre la identidad de Bansky. Al cruzar los datos Gunningham con los de su más que probable alter ego, la relación es evidente. Hay tres principales zonas de actuación del más famoso artista callejero: una está junto a la casa en la que vivía su esposa, otra junto a la que fue su casa y otra es Bristol, ciudad donde creció.

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“Primero, ambos parecen haberse criado en Bristol. Después, Bansky se mudó a Londres en torno al año 2000, al igual que Gunningham. Este análisis apoya la teoría de que Gunningham es Bansky” afirma Steve Le Comber, uno de los principales investigadores de la Universidad Queen Mary.

Aunque no pasa de ser una anécdota, el uso del algoritmo para localizar a una persona anónima demuestra su potencial a la hora de atrapar criminales. No se puede demostrar totalmente que la identidad real del graffitero sea Robin Gunningham, a no ser que él mismo lo confiese. No queda más remedio que seguir disfrutando de sus graffitis y de su arte callejero sin estar seguros de su nombre.

[Fuentes: Daily Mail y Sciencealert]

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