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No dormir, la depresión y la ansiedad tienen una relación neurológica

Un estudio señala que dormir mucho en fin de semana te ayuda a recuperar horas de sueño

28/07/2018 - 06:00

Parece que la relación entre no dormir y tener depresión o ansiedad es clara. Diferentes estudios han estado buscando la relación entre un sueño insuficiente o de poca calidad con el aumento de casos de personas con depresión y/o ansiedad. Ahora, los investigadores de la Universidad de Warwick y de la Universidad de Fudan podrían haber dado con la tecla. 

Y es que, según estas dos entidades, de Reino Unido y China respectivamente, existe una conexión neuronal entre diferentes áreas del cerebro que provoca que, si el sueño es de mala calidad, aumente la posibilidad de tener depresión. Esto es algo que ya se estudió hace unos meses en la Universidad de Binghamton, Nueva York, pero que ahora parece estar más asentado debido a las nuevas evidencias.

Sin embargo, a diferencia de los estudios basados en la observación y la interrogación de pacientes, el nuevo estudio refleja la evidente conexión neuronal en nuestro cerebro responsable de la depresión si dormimos poco o mal. Concretamente, los investigadores han encontrado una fuerte conexión entre la corteza prefrontal, responsable de la memoria a corto plazo; el precúneo, vinculado a las ideas del ''yo''; y la corteza orbitofrontal, asociada con las emociones negativas.

Descubren por qué soñamos y para qué sirven los sueños

Esta relación sería la causante de la distorsión del ''yo'', la amplificación de las emociones negativas y, finalmente, la depresión y los episodios de ansiedad. De la muestra de 9.735 personas con trastornos depresivos que se analizó, se descubrió que había una mayor actividad en las partes del cerebro anteriormente citadas cuando esas personas reportaban que no dormían lo suficiente, o no todo lo bien que deberían.

Jianfeng Geng, de la Universidad de Warwick, afirma que ''la relación entre la depresión y el sueño se ha observado desde hace más de cien años, pero ahora hemos identificado, por primera vez, los mecanismos neuronales que entran en juego durante el proceso''. De esta forma, se ha planteado la hipótesis de que la depresión sea un signo de emociones negativas que rebotan en la mente, perro aún faltan pruebas y datos que extraer.

Y es que, aunque el resultado de la investigación es un gran logro por parte del equipo, hay que hacer más pruebas, en ambos sentidos, para intentar curar la depresión y la ansiedad. De hecho, apuntan a la exploración de la corteza orbitofrontal como la vía más adecuada para tratar el trastorno de forma efectiva ya que, si el tratamiento va dirigido a esa parte del cerebro, el éxito podría ser importante frente a lo que experimentamos en la actualidad.

Eso sí, el propio Feng afirma que el ritmo actual de la sociedad no ayuda a paliar la depresión, un trastorno que, según diversas fuentes, afectaría a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Las actividades nocturnas tardías, el acelerado ritmo de vida, los desplazamientos y una mayor dependencia electrónica juegan en contra de la depresión y su tratamiento, apunta Feng.

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