Quédate tu Photoshop, que yo ya tengo mi GIMP

GIMP nació en 1996 y en la actualidad es utilizado en todo el mundo

De nuevo se repite la historia que ya hemos contado en otros casos, como el de LibreOffice, la alternativa a Microsoft Office. Son legión los usuarios que encuentran en el software libre una opción que cubre todas sus necesidades domésticas o incluso profesionales, que es gratuita y que encima está asentada sobre unas bases éticas que para buena parte de dichos usuarios son un valor añadido. El caso del veterano GIMP es un ejemplo más, y además entre los más populares.

GIMP es un programa de edición de imágenes con mucho recorrido a sus espaldas, tanto como 28 años. Siempre ha sido muy popular entre los usuarios de Linux por ser la opción más sólida para cubrir ese apartado, y poco a poco su laboriosa comunidad de desarrolladores han ido aportanto funciones y capacidades que han permitido a muchos olvidar, e incluso desinstalar, su Photoshop.

La última versión, 2.8, ha introducido novedades como la pantalla única y su interfaz es muy personalizable, haciendo posible que te crees un entorno de trabajo a tu medida. Soporta directamente una buena variedad de formatos además del suyo propio, el xcf, permite utilizar tabletas digitalizadoras y cuenta con varios centenares de plugins para todo tipo de cometidos.

Además de retocar fotografías, GIMP permite crear y modificar imágenes

Hay que destacar especialmente la enorme cantidad de recursos y ayuda disponible para quien quiera introducirse en el uso de GIMP. Desde la revista GIMP Magazine hasta libros, tutoriales de todos los niveles, foros y faqs. Por si fuera poco, la popularidad de este programa y su gran número de usuarios ha hecho posible la existencia de un grupo tan activo como GIMP-ES, el Grupo de Usuarios de GIMP en español, un portal de visita obligada por la cantidad de información y ayuda que ofrece.

Su interfaz es extremadamente personalizable

Además, son los autores de un excelente vídeocurso  -no gratuito, pero sí muy económico- de GIMP en castellano que parte de cero y enseña a aprovechar todas las posibilidades que ofrece este potente software. 

Pero no nos engañemos: no todos los profesionales pueden quedarse con GIMP como única herramienta: por ejemplo, la versión actual, la 2.8, no trabaja con profundidad de color 16/32 bits, no permite utilizar directamente -sí mediante plugin- el formato RAW, un formato imprescindible para muchos fotógrafos ni tiene soporte nativo CMYK, pero son funciones que se irán añadiendo progresivamente, incluso las dos primeras ya están anunciadas para la muy cercana versión 2.10, cuya llegada carga con algo de retraso. 

Desde luego, lo que no se puede negar es que GIMP es un excelente programa con el que usuarios de todo el mundo realizan trabajos edición y creación de imágenes y están completamente satisfechos con sus prestaciones. Gratuito, de código abierto y disponible, en castellano, para Linux, Windows y Mac.