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Oculus Quest: así funciona la alternativa que necesitaba la realidad virtual

Analisis Oculus Quest
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16/05/2019 - 11:06

Oculus Quest es el primer visor de Oculus completamente autónomo e independiente de hardware externo (PC o móvil). Pero, ¿se trata de nuevo paso adelante en la realidad virtual o más de lo mismo con otro nombre? En nuestro reportaje te contamos qué ofrece, en qué se diferencia y si este nuevo visor de RV merece la pena o no.

Con PS VR, Oculus Rift y HTC Vive ya asentadas como la primera generación de dispositivos de realidad virtual para PC y consolas, seguía faltando "una cosa", para algunos una quimera por la complejidad: un dispositivo autónomo, sin cables y sin necesidad de estar conectado a un PC o consola. Pues bien, el próximo día 21 de mayo, esa solución estará disponible al fin.

Se llama Oculus Quest y desde el 21 de mayo estará disponible tanto en la página de Oculus como en tiendas como Amazon, a partir de 449 euros. Para la compañía, junto a Rift-S, el nuevo visor de PC, se trata del último modelo de la primera generación de visores de realidad virtual. Uno que, además, supondrá el fin de una etapa y el comienzo de otra.

¿Por qué son tan categóricos al decir que es el último modelo de la primera generación de visores? Pues porque muchas de las novedades que integran Oculus Quest y Rift-S, serán la base sobre la que trabajarán en futuras evoluciones de la tecnología, lo que ya da una pista de lo que puede llegar a suponer Oculus Quest y su importancia.

¿Qué ofrece Oculus Quest? Características generales y contenido de la caja

Hasta ahora, la realidad virtual nos obligaba, o bien a tener un carísimo PC con una gráfica potente, o bien tener una consola como PS4 (PS4 Pro mejor, a ser posible). El desembolso inicial, visor aparte, ya era de por sí elevado. Y ahí es justo donde entra Oculus Quest: recorta las exigencias de entrada (no es necesario un PC, consola o móvil), como en el precio a pagar.

Como hemos dicho en nuestro reportaje de Oculus Quest, se trata del segundo modelo autónomo del fabricante, que no requiere de otro dispositivo. Esto es posible porque en su cuerpo se encuentra todo lo necesario para funcionar de manera independiente. Para los más "techies", estas son sus características generales:

  • Tipo de Pantalla: OLED
  • Resolución: 1.440 x 1.600 por ojo (Oculus Rift tenía 1080×1200 por ojo)
  • Tasa de refresco: 72 Hz
  • Procesador: Qualcomm Snapdragon 835
  • RAM: 4GB RAM
  • Almacenamiento interno: 64/128 GB, según el modelo
  • Batería: de litio, con 2-3 horas de autonomía (según el uso y aplicación) 
  • Tipo de trackeo: 6DoF (o 6 grados de libertad), tracking de cabeza y manos
  • Peso: 571g
Oculus Quest packaging

La caja incluye todo lo necesario para empezar a usar Oculus Quest sin necesidad de comprar nada aparte, con una presentación más que correcta, más bien cuidada y minimalista. Nada más abrir la caja queda claro que se trata de una experiencia sin cables a la vista. Estos son los contenidos que encontraréis en el interior de la caja:

  • Visor Oculus Quest
  • Dos mandos Touch Controllers
  • Cable USB-C
  • Adaptador de corriente
  • Dos pilas AA (para los mandos)
  • Adaptador para usuarios con gafas

Quizá alguno que ya haya tenido contacto con la RV se esté preguntando... ¿y no hace falta cámara o sensor de ningún tipo para que detecte el posicionamiento? La respuesta es NO. El propio visor integra cuatro cámaras en las esquinas, que son las que se encargan de registrar la posición del visor en las 3D. Pero ya hablaremos de eso más adelante...

Oculus Quest: el visor al detalle

El visor sigue la línea estética vista en anteriores iteraciones de los visores de Oculus, con muchos puntos en común y cuantas diferencias. Visto por fuera, las líneas y formas son parecidas al propio Rift, y a Oculus Go. El sistema de sujeción del visor sigue apostando por el sistema de triple tira, regulada con agarres de velcro.

Oculus Quest detalles

Es, quizá, el sistema más económico de todos, pero lo cierto es que nos sigue gustando más el sistema de sujeción de PS VR, que con su diadema extensible, y rueda y botón para aflojar la presión dejan la sensación de ser un sistema más agradable y redondo. No obstante, el de Oculus Quest funciona, aunque sea más primitivo. Lo cierto es que, una vez puesto, ni resulta pesado, ni incómodo, ni presiona demasiado la cara. Bien ajustado, es un visor cómodo.

Oculus Quest detalles

Por otra parte, Oculus Quest esta revestido de tejido, una de las primeras diferencias con anteriores modelos, y cuenta con conector de auriculares a ambos lados, mientras que en la parte inferior encontramos el control de volumen, y un dial para ajustar la distancia de las lentes (algo que permitirá que cualquier persona pueda ajustarlo para encontrar la nitidez que mejor se amolde a sus ojos, sea o no con gafas).

Oculus Quest detalles

A ambos lados del visor es posible encontrar el botón de encendido (el visor cuenta con sensores, para entrar en reposo cuando no lo tenemos puesto), así como el puerto de carga. Aparte de las cuatro cámaras para controlar el posicionamiento, no hay más botones, ni nada más con lo que el usuario puede interactuar.

La última sorpresa del visor Oculus Quest la guarda la diadema del visor. Si miramos bien por dentro, a ambos lados, encontraremos unas ranuras verticales: son los altavoces encargados de sacar el audio posicional. Porque Oculus Quest es también uno de los primeros visores en incluir de serie una solución de audio espacial que no pasa por auriculares. Si Oculus Go incluía sonido, esto es el siguiente nivel.

Oculus Quest detalles

Dependiendo de hacia donde miremos, el sonido variará y lo cierto es que para una sesión de juego suelen cumplir de sobra... aunque no vamos a negar lo evidente: nada como unos buenos auriculares para que la inmersión sea mayor, algo que se nota especialmente en juegos en los que la música y los graves juegan un papel importante, como Beat Saber, Thumper o Dance Central. Sirve para hacer el apaño, pero suelen tender a distorsionar si hay muchos graves.

Por su parte, la calidad de la pantalla es, sencillamente, espectacular. La resolución 1.440 x 1.600 y los 72 Hz de refresco dejan unas imágenes espectaculares, nítidas y fluidas, sin presencia de subpíxeles (de color negro) que afean el resultado. Siguen presentes los defectos habituales de las pantallas OLED, como los llamados "rayos de dios" en escenas especialmente brillantes, pero nada grave que afee el resultado.

Oculus Quest: los Touch Controller al detalle

La otra mitad de la experiencia son los mandos. No son idénticos a los Touch Controller del Oculus Rift de PC. De hecho han cambiado algunas cosas. Empezando por su tamaño, que son algo más pequeños, o la disposición del sensores superior (el aro de la parte superior), que en esta versión quedan por encima de la mano.

Impresiones Oculus Quest Touch Controllers

Incluso la disposición y tacto de los botones es ligeramente distinta... aunque algo más inapreciable, sobre todo si no has tenido contacto con los originales. En ambos mandos encontramos exactamente los mismos botones: un gatillo, un botón lateral (para simular la acción de agarre con la mano), un stick, dos botones de acción y un botón Oculus (para acceder a las opciones o salir al menú principal, según el mando y la aplicación).

El toque final lo pone una fina correa que, como en el caso de los mandos Move o los Joy-Con con la correa, evitan que el mando se nos escape o resbale de las manos en los juegos que requieren más movimiento... o aquellos con los que nos dejamos llevar más de la cuenta.

Impresiones Oculus Quest Touch Controllers

Estos mandos funcionan, cada uno, con una pila AA, que se esconde bajo una tapa fácilmente retirable con tan sólo ejercer un poco de presión. El resto, es idéntico a los Touch Controller de PC, y como aquellos... funcionan de verdadero lujo en conjunción con el visor.

No hay lag en la detección, ni saltos, ni nada que pueda afectar a que la experiencia sea altamente fluida. Son ligeros, cómodos, precisos y, a diferencia de los mandos Move, la detección funciona, por regla general, de manera continuada, sin cortes ni nada que afecte.

Impresiones Oculus Quest Touch Controllers

Sólo hemos encontrado un par de casos en los que la detección del mando se ha visto alterada puntualmente: en zonas con excesiva claridad (una casa muy, muy soleada), o aplicaciones que nos obligan a realizar acciones muy concretas, como poner ambas manos frente a la cara (en el juego de boxeo Creed, para protegernos).

Fuera de esos dos casos tan concretos, no hemos sentido ningún tipo de pérdida de control, o lag, o desincronización momentánea. Como decíamos antes, todo está pensado y diseñado para que el funcionamiento sea óptimo en todo momento. El sensor, por ejemplo, capta en tiempo real el movimiento de nuestro dedo gordo dentro del aro... y funciona de maravilla.

Oculus Quest: puesta en marcha y funcionamiento

Tal y como avisa el propio el letrero que tapa las lentes del visor Oculus Quest que veremos nada más sacarlo de la caja, lo único que necesitamos para comenzar es un teléfono móvil, con el que daremos los primeros pasos y realizaremos la primera configuración. Así pues, tendremos que descargar la aplicación de Oculus (ya sea en Android o iOS), introducir nuestro usuario y contraseña de Oculus (o crear una cuenta) y elegir el visor que queremos configurar. El proceso nos irá pidiendo que vayamos alternando entre la pantalla del móvil y la del visor.

Es un proceso bastante sencillo y rápido, durante el cual configuraremos desde el idioma al Wi-Fi al que se conectará el Oculus Quest, pasando por la actualización de su software o la configuración de los mandos Touch Controller y se nos presentarán algunas de las características del software, como el llamado sistema guardián del que hablaremos más adelante.

Oculus Quest Configuracion

El interfaz tanto del app como del proceso es bastante agradable y todo funciona bien: no hemos tenido ningún problema para configurar el visor. Por decirlo mal y pronto, basta con saber leer (y tener la contraseña del WiFi de casa a mano). Una vez terminado, podemos olvidarnos del móvil para siempre, algo que es de agradecer en una experiencia autónoma.

Una vez terminado el proceso y reiniciado el visor autónomo Oculus Quest, y ya funcionando sin necesidad de móvil, uno de los primeros pasos consiste en configurar el llamado sistema guardián del que hablábamos antes. Es un proceso muy sencillo, que a grandes rasgos consiste en delimitar la zona de juego, el perímetro seguro sin obstáculos.

La forma de delimitarlo es muy sencilla, y como todo en Oculus Quest, funciona de lujo. Con el visor puesto, y uno de los mandos Touch en la mano, veremos "el mundo que nos rodea" en blanco y negro gracias a las cámaras de las esquinas. Con el mando, lo único que debemos hacer es tocar el suelo y, después, usar el puntero del mando para dibujar a nuestro alrededor el perímetro en el que no hay obstáculos (ni paredes, ni muebles, ni nada).

Oculus Quest sistema guardián

De esta manera, crearemos una zona "virtual" que, al ser traspasada por un mano o un brazo, generará una señal visible (una marca roja en pantalla) para alertarnos de que estamos cerca de un objeto o pared, para que tengamos cuidado o nos recoloquemos.

Lo mejor de todo es que Oculus Quest puede guardar y reconocer hasta 5 de estos espacios de juego que creamos, lo que agiliza nuestras sesiones de juego. Así, por ejemplo, si siempre lo usamos en el salón, en nuestro cuarto y en la oficina, Oculus reconocerá que estamos en estos sitios y no tendremos que configurar el sistema guardián, pudiendo empezar a jugar directamente. Como decimos, todo está pensado para que la RV sea lo más cómoda posible, sin cables, sin configuraciones... y lo cierto es que funciona.

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Nada más terminar de crear este espacio seguro, podremos probar un completísimo tutorial, que ya es un anticipo de lo bien que funciona la detección en Oculus Quest: hasta un niño aprenderá a manejar los Touch Controller en estos compases iniciales (aunque el hardware está recomendado para mayores de 13), no sólo porque el control es muy intuitivo como veremos más adelante, sino porque todo está explicado clara y sencillamente, y con voces y textos en castellano... y como hemos dicho, es fácil, intuitivo y funciona muy bien.

Oculus Quest: un vistazo al interfaz y las opciones

Tras dejar atrás la demo de inicio, que nos permite desde bailar con un robot y lanzar cohetes, disparar en una galería de tiro o interactuar con distintos objetos en una mesa de trabajo (como decimos, ya en estos primeros compases se puede apreciar un excelente desempeño en el posicionamiento de nuestras manos y una fluidez sobresaliente), toca bucear en el interfaz.

Si has probado anteriores versiones de un visor Oculus, bien con los Samsung Galaxy, bien con Oculus GO, el primer visor autónomo de Oculus, ya sabes más o menos lo que te espera: un interfaz en el que estamos "presentes" y nos movemos entre sus opciones a mirando y eligiendo con el mando la aplicación o función que queremos en una pantalla gigante que tenemos delante.

Oculus Quest Home

Desde ese menú accedemos a la tienda, a las aplicaciones instaladas, al navegador web (y aplicaciones sociales como Facebook), al visor de fotos y vídeos (podemos grabar nuestras partidas) e incluso a una función social que nos permite hacer streaming de lo que estamos viendo a un móvil, para que quien esté con nosotros pueda ver lo que estamos haciendo en RV.

Es un interfaz sencillo y funcional, y como todo lo demás que ofrece Oculus Quest, funciona correctamente gracias a los Oculus Touch, con los que nos movernos entre todas las opciones: no hemos tenido ningún cuelgue, ni ha hecho nada raro.

Eso no impide que echemos en falta algunas opciones, como poder conectar unos auriculares Bluetooth (según confirmó John Carmack, afectaría a la detección de los mandos), o que haya una ranura microSD para poder ver directamente nuestras fotos o medios (no existe una opción, por ejemplo, para copiarlos a la memoria interna desde un almacenamiento en la nube, por ejemplo).

Oculus Quest menu

Quizá algunas opciones puedan resultar poco intuitivas (como la gestión del almacenamiento) o están algo escondidas, como poder cambiar la vista a las cámaras exteriores por si queremos revisar algo de lo que nos rodea. Pude, incluso, que eches en falta más opciones de configuración, pero en general, está todo lo que necesitas y no echarás en falta nada.

A título personal, no me hubiera importado que el visor incluyera algún tipo de teclado compatible para, por ejemplo, usar aplicaciones como Youtube o el navegador incluido, algo que haría más ágil la navegación por estas aplicaciones (teclear o buscar con el puntero puede ser un poco lento).

Oculus Quest: rendimiento con los juegos

Llegamos a uno de los puntos clave del visor: su comportamiento con los juegos, que es el uso que le dará la mayoría de la gente (aunque tiene apps para ver vídeos, tele -ninguna nacional- y otras super interesantes, como Wander, que nos permite meternos literalmente en Google Maps y dar un paseo virtual por cualquier ciudad del mundo.

Lo cierto es que la prensa hemos tenido acceso a una selección de juegos y demos (aproximadamente unos 20 títulos y apps de los 50 que aproximadamente estarán disponibles el día de lanzamiento de Oculus Quest el próximo 21 de mayo) y las sensaciones no han podido ser mejores.

Entre los títulos disponibles estaban ThumperBeat Saber, dos de las mejores experiencias jugables que pueden disfrutarse en realidad virtual, y lo cierto es que funcionan como deben: controles precisos que responden al milímetro, inmersión total... Gráficamente, como no son de los juegos más exigentes, se mueven con soltura y no hay diferencias palpables respecto a otras versiones.

Beat Saber es el juego que suele convencer a casi todo el mundo que lo ha probado en la redacción: cortar cubos con dos espadas de luz, (por la zona que nos indica cada cubo), al ritmo de pegadizos temas musicales es algo que no requiere tener un gran dominio de los videojuegos (al menos en los niveles más bajos), y todo aquel que lo ha probado en la redacción ha flipado en colores. ¿Lo mejor? Que nadie se ha mareado, ni ha tenido motion sickness, ni mal cuerpo ni nada... aunque fuera la primera vez que probaba un visor de este tipo.

Eso es, en parte, al buen trabajo de posicionamiento y las características técnicas del visor, desde la mayor resolución de la pantalla para cada ojo a la mayor tasa de refresco, sumado a la práctica desaparición de los subpíxeles negros que afean la imagen en otros visores o un mayor campo de visión (aproximadamente 100º), dejan unas imágenes consistentes, brillantes y en sintonía con los visores más avanzados de PC. 

Los 20 mejores juegos de PlayStation VR

Thumper sigue siendo esa experiencia, mitad juego musical, mitad juego de reflejos a alta velocidad, que resulta tan catártica como claustrofóbica por momentos. Dance Central, por su parte, sigue siendo un gran juego de baile, que con los dos Touch Controllers, resulta todavía más preciso.

También hemos podido completar una demo de mi queridísimo SUPERHOT VR, y aquí es uno de los títulos en que más evidente son las diferencias con otros visores como PS VR. La detección de los mandos es super precisa, continua y sin problemas. Pasar un arma de una mano a otra, agacharnos para esquivarlas balas o lanzar un shuriken es mucho más preciso que en la versión de PlayStation VR (los Move tienen a perder el posicionamiento... y eso es algo que no puede suceder en un juego que pide precisión como este).

SUPERHOT VR

Hemos podido probar otros muchos juegos, como el robótico ping pong de Racket Fury, pasando por Journey of the Gods, una aventura que por estética y colorido nos ha recordado a Zelda y que presenta algunas mecánicas interesantes con los dos mandos, desde cargar una ballesta a usar un escudo y una espada de manera independiente con cada mano (o convertirnos en dios, golem...).

También nos ha dado tiempo a boxear en Creed (el único juego que ha presentado algún problema muy, muy puntual con la detección de los mandos y un leve bajón gráfico respecto a la versión de PC), así como Dead and Buried 2, un juego de acción online competitivo o Virtual Virtual Reality, una magistral ida de olla que nos permite usar la realidad virtual dentro de la realidad virtual para visitar todo tipo de localizaciones.

Dead and Buried 2

Como decimos, no hemos podido probar todos los títulos que habrá de lanzamiento, por lo que no podemos ser rotundamente categóricos, aunque la selección de títulos que se han quedado fuera pueden ser un claro indicativo. Por ejemplo, dudamos que Robo Recall, uno de los títulos más bestias de Rift, llegue tal cual, sin recortes, a Oculus Quest. Está por ver cómo y qué sacrificará en su salto a este visor autónomo.

Robo Recall Oculus Quest

Y es que ese es, quizá, uno de los pocos peros que tiene el visor: la potencia. No hay que olvidar que el procesador que monta, el Snapdragon 835 tiene ya su tiempo (principios de 2017), y no es lo últimísimo del mercado. Esto quiere decir que, con juegos que no requieran una excesiva carga gráfica, mantendrá el tipo de forma sobresaliente, pero dudamos que podamos ver títulos com Skyrim VR.

Como decimos, intentaremos seguir probando el visor a fondo y actualizar, si corresponde, cuando hayamos podido probar algunos de los juegos más exigentes, para ver si se han realizado sacrificios, o si por el contrario, todo está tan bien optimizado que incluso hasta puede con los juegos con mayor carga gráfica.

Aun con esta limitación, Oculus Quest no deja de ser un visor de realidad virtual sorprendente. No son pocos los lanzamientos de PS VR que he podido probar, y alguno en PC, y me sigue pareciendo alucinante lo bien que funciona todo, sin cables, sin necesidad de configurar ninguna cámara ni nada. Todo está pensado para que sea cómodo desde el minuto uno, y eso también es aplicable a los juegos.

Oculus Quest: todos los juegos y apps confirmados para el lanzamiento

Como hemos dicho, en el lanzamiento habrá cerca de un total de 50 juegos y aplicaciones. Por ahora, estas son las que están confirmadas:

  • Angry Birds VR: Isle of Pigs
  • Fruit Ninja VR
  • Apex Construct
  • Guided Tai Chi
  • RUSH
  • Apollo 11
  • I Expect You To Die
  • Shadow Point
  • Bait!
  • Job Simulator
  • Dance Central
  • Oculus Gallery
  • Vader Immortal
  • Dead and Buried 2
  • Robo Recall
Robo Recall oculus quest
  • Skybox VR Video Player
  • Ballista
  • Journey of the Gods
  • Space Pirate Trainer
  • Beat Saber
  • Keep Talking And Nobody Explodes
  • Sports Scramble
  • Bigscreen Beta
  • Moss
  • SUPERHOT VR
  • Bogo
  • National Geographic VR Explore
  • The Exorcist: Legion VR
  • Bonfire
  • Nature Treks
  • Thumper
  • Box VR
  • Ocean Rift
  • Tilt Brush
Creed Rise to Glory Oculus Touch
  • Creed: Rise to Glory
  • Oculus Browser
  • Ultrawings
  • Oculus TV Virtual Desktop
  • Drop Dead: Duel Strike
  • Oculus Video
  • Virtual Virtual Reality
  • Electronauts
  • Orbus VR
  • VR Karts
  • Epic Roller Coasters
  • PokerStars VR
  • VRChat
  • Face Your Fears 2
  • Racket Fury: Table Tennis
  • Wander
  • First Contact
  • Rec Room

Oculus Quest: conclusiones finales

Mentiría si no dijera que Oculus Quest me ha sorprendido para bien. Había probado Oculus Go, el anterior visor autónomo de Oculus... y lo cierto es que no tienen nada que ver. Si bien la primera intentona se acercaba más a las sensaciones de los visores de cartón y plástico, con un interfaz mejor y pequeñas mejoras, aquí estamos hablando de un visor de realidad virtual que se sitúa cómodamente como una más que notable alternativa a Oculus Rift o PS VR, sobre todo para quienes no se quieren gastar mucho dinero o no disponen del ordenador o consola de rigor.

Posicionamiento, sistema guardián, nitidez y fluidez de la pantalla, mandos Touch... todo funciona sorprendentemente bien, al nivel de los mejores sistemas de PC, y de hecho muchas de las novedades que integra se convertirán en la base de futuros visores, como el sistema de cámaras o el mencionado sistema guardián. Y todo dejando unas buenísimas sensaciones, sin mareos ni nada parecido y, sobre todo, ofreciendo una experiencia tremendamente cómoda para el usuario, que aniquila de un plumazo los cables, y los tediosos procesos de configuración cada vez que vamos a jugar.

Oculus Quest lifestyle

Todo está calculado, pensado y medido para que la experiencia que ofrece Oculus Quest sea la más conveniente para el usuario. El dial para ajustar las lentes, auriculares integrados con posicionamiento espacial... Tras configurar el visor la primera vez, casi ni te tendrás que volver a preocupar de pasar por las opciones.

La autonomía de 2 o 3 horas, aunque pueda parecer un poco justa, es más que suficiente para una buena sesión de juego. Y siempre podemos jugar mientras se carga, gracias al largo cable USB-C que se incluye... aunque así pierde uno de sus grandes atractivos, que es justo ese: poder jugar sin cables de ningún tipo.

Oculus Quest Beat Saber

Lógicamente, no todo es jauja y también hay aspectos que no terminamos de entender. Por ejemplo, la elección de las pilas para los mandos Touch Controller. ¿No hubiera sido mejor haber añadido algún tipo de batería recargable? ¿Y no se podría haber remozado un poco el sistema de sujeción? Como hemos dicho, echamos también en falta la compatibilidad con auriculares y teclados bluetooth, algunas opciones más en el interfaz... 

El único punto sobre el que tenemos dudas es su capacidad de proceso con juegos más exigentes. A día de hoy no sabemos si podrá mantener el tipo con experiencias más exigentes o juegos más brutos a nivel visual, como Robo Recall, o qué tipo de concesiones tendrá que hacer para poder moverlo. Lo más normal es que presenten recortes gráficos en Oculus Quest. Pero ¿si se mantienen las experiencias fluidas y suaves, realmente llega a ser tan decisivo en un visor que elimina de facto la necesidad de tener un caro ordenador al precio que se vende?

análisis Oculus Quest

Suponemos que la respuesta es muy subjetiva, pero tras 10 días de uso extensivo para preparar este reportaje, yo lo tengo claro: Oculus Quest es, hoy por hoy, una de las mejores y más cómodas experiencias en realidad virtual que puedas encontrar. Todo funciona como debe, sin cables, de manera fluida, sin motion sickness y sin exigir al usuario que haga "un esfuerzo" cada vez que va a jugar (para preparar la zona de juego y conectarlo todo).

Tan sencillo como ponerte el visor y encenderlo. Por 449 euros, a falta de ver cómo evoluciona el catálogo y el apoyo que recibe de los desarrolladores, creo que hoy por hoy no hay una mejor forma de introducirse en la realidad virtual... o al menos, de introducirte sin gastarte un dineral, aunque sea a costa de perder algo de calidad gráfica.

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