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La historia de Samsung: fruta, barcos y móviles, así se hizo el mayor conglomerado empresarial del mundo

Samsung logo edificio

Depositphotos

20/06/2020 - 07:35

La marca Samsung se ha ganado el respeto como una de las compañías más importantes en la industria tecnológica. Sus productos nos acompañan en nuestro día a día: smartphones y tablets Galaxy, Smart TVs con gran calidad de imagen, electrodomésticos inteligentes... Pero la historia del fabricante coreano es bastante curiosa, y va mucho más allá del mundo de la tecnología.

Desde hace ya más de una década, Samsung se ha consolidado como una de las principales marcas tecnológicas, no solo en su país natal, sino también en el mercado global.

Actualmente, Samsung destaca sobre todo por sus smartphones, principalmente los de alta gama, que con cada nuevo lanzamiento se sitúan rápidamente entre las listas de más vendidos y mejor valorados, junto a otras marcas como Apple.

Pero por supuesto, también tienen muchos otros productos que se han ganado la fidelidad de millones de usuarios en todo el mundo. Las tablets, relojes inteligentes, auriculares y televisores de Samsung son un buen ejemplo de la popularidad de la marca. 

Samsung Galaxy Z Flip

Samsung Galaxy Z Flip, análisis y opinión

El Samsung Galaxy Z Flip tiene un formato de móvil plegable, como los de antes, pero en su interior en lugar de haber una pantalla y un teclado físico en la parte inferior, tenemos una pantalla de 6,7 pulgadas que se pliega por la mitad gracias a una bisagra.

Además, también se han hecho un hueco en muchísimos hogares gracias a una amplia gama de electrodomésticos, equipos de sonido e incluso smart devices como cámaras de seguridad y hubs para controlar todos los aparatos conectados en una misma red. 

Todos conocemos la marca de un modo u otro, y lo más probable es que hayamos tenido algún dispositivo Samsung a lo largo de nuestras vidas. A fin de cuentas, su reputación ha sido generalmente buena, y cuando compramos aparatos electrónicos solemos optar por marcas que nos inspiran confianza. 

Índice de contenidos

  1. Inicios inesperados
  2. Expansión al mercado tecnológico
  3. Cambios en los años 90
  4. La era Galaxy

Pero por familiarizados que estemos con esta marca tecnológica surcoreana, lo que no es tan común es conocer el pasado de la marca, o detalles sobre sus orígenes. Aunque su popularidad global llegase en el siglo XXI, llevan muchas más décadas trabajando en tecnología.

Y de hecho, originalmente Samsung ni siquiera se dedicaba a la producción y desarrollo de tecnología de ningún tipo. Los comienzos de la empresa estaban dedicados a labores y campos completamente diferentes.

En algo más de ochenta años, una empresa familiar de Corea del Sur ha pasado de ser un negocio local a ser una multinacional líder en el sector tecnológico. Y en este reportaje vamos a hacer un repaso a la historia de Samsung para que puedas saber un poco más sobre esta compañía.
 

Inicios inesperados

Los orígenes de Samsung son quizá poco comunes, sobre todo si pensamos en los productos por los que es famosa la compañía en la actualidad. Y es que la marca inicialmente estaba centrada en un mercado completamente distinto

En 1938, Lee Byung-chul, perteneciente a una familia adinerada de terratenientes, fundó Samsung en la ciudad de Taegu, actualmente llamada Daegu. El nombre de la compañía en la grafía coreana significaba "tres estrellas", y la palabra “tres” se asociaba a algo que es grande y poderoso. 

Inicialmente Samsung era básicamente un comercio alimentario. Disponía de una tienda en la ciudad, en la que se vendían verduras y pescado locales, y noodles fabricados por la propia compañía. 

Pero no era un simple supermercado: también se dedicaron al comercio a mayor escala desde el principio, comprando y vendiendo productos por la región y exportando a diferentes provincias de China

La compañía ganó éxito rápidamente, y Lee Byung-chul pudo ampliar el negocio pocos años después de su fundación. En 1947 la sede de la compañía sería desplazada a Seúl como parte de la expansión del negocio.

Pero la Guerra de Corea llegaría no mucho después, en el año 1950, y le complicó bastante las cosas a Samsung. La empresa tuvo que dejar Seúl durante el conflicto bélico por seguridad. 

No obstante, esto no supuso un gran problema para Lee Byung-chul, y Samsung se recuperó rápidamente. Cuando la guerra llegó a su fin en 1953, creó varias compañías subsidiarias de Samsung, dedicadas principalmente a manufacturar harina, azúcar y productos textiles. 

El objetivo era diversificar, asegurarse de que la empresa tenía poder en industrias muy distintas, para generar cada vez más ganancias. 

La jugada salió bien: Corea del Sur había implantado políticas proteccionistas para que los conglomerados nacionales pudieran expandirse sin afrontar competencia por parte de industrias internacionales. 

Esto le dio una gran ventaja a Samsung, que pudo librarse de tener que competir y recibió financiación por parte del gobierno. Gracias a ello, la empresa siguió creciendo exitosamente. 
 

Expansión al mercado tecnológico

Los beneficios gubernamentales supusieron toda una evolución para Samsung en las décadas posteriores. El conglomerado se implicó más en ciertas tareas: por ejemplo, en la industria textil pasó de trabajar solo en el procesamiento de materias primas, a fabricar también el producto final.

Pero más allá de desarrollar las empresas existentes del conglomerado Samsung, también se crearon algunas nuevas, como por ejemplo Samsung Heavy Industries y Samsung Shipbuilding, e invirtieron en industrias químicas y petroquímicas

Samsung Heavy Industries

Depositphotos

Y durante este periodo de crecimiento y creación de empresas subsidiarias, Samsung tuvo su primer contacto con el mundo de la tecnología y la electrónica. En 1969 crearon varias divisiones en la empresa centradas en la tecnología. 

Los primeros productos que crearon fueron televisores en blanco y negro. En solo un año empezaron a exportar sus nuevos productos a nivel global, demostrando que su modelo de negocio estaba dando frutos una vez más. 

A lo largo de los 70 y principios de los 80, Samsung comenzó a expandir las divisiones de la empresa dedicadas específicamente a tecnología, e incluso se creó una nueva división encargada del desarrollo de tecnología aeroespacial

Por otra parte, tras ser conscientes de que otras compañías todavía tenían pendiente entrar en la era digital, crearon Samsung Data Systems, cuyo trabajo era precisamente crear sistemas para otras compañías. Esto permitió que Samsung se convirtiera en una compañía líder en el sector de tecnologías de la información. 

Pero de nuevo, si algo es obvio en la trayectoria de esta compañía, es que siempre fueron conscientes de que su éxito venía de no cerrarse a un solo campo. Por ello, comenzaron a invertir dinero en I+D.

embrión sintético creado por ciencia
Pixnio

Esto les permitió ampliar su línea de productos y desarrollar diversos aparatos electrónicos, herramientas de ingeniería genética, semiconductores, nanotecnología, y mejores sistemas de telecomunicaciones. 

Por supuesto, no todos los productos estaban destinados a ofrecer tecnología a otras compañías. Entre los 70 y los 80 Samsung puso a la venta televisores a color, ordenadores personales, aparatos de aire acondicionado, e incluso neveras. Poco a poco se estaban haciendo un lugar en muchos hogares

Y en los ochenta también comenzó su andadura con los sistemas de comunicación personales. Comenzaron la década creando sistemas de teléfono y fax, lo que eventualmente evolucionaría al negocio de desarrollo de teléfonos móviles que conocemos ahora. 
 

Cambios en los años 90

Los primeros cincuenta años de vida de Samsung estuvieron llenos de éxitos. Incluso cuando el camino se llenaba de obstáculos, la compañía logró salir adelante y crecer hasta el punto de ponerse a la cabeza en diferentes industrias. 

Y en los 90, Samsung comenzaría un nuevo capítulo en la historia de la empresa. Para empezar, fragmentaron la empresa en cuatro conglomerados de empresas diferentes, cada uno dedicado a una empresa específica. 

Uno de estos conglomerados se quedaría con el nombre de Samsung Electronics, y en adelante su foco serían el desarrollo de productos electrónicos y tecnológicos, tanto de comercialización propia como para ser componentes de productos de otras empresas. 

Los principales productos de este tipo que fabricaron fueron discos duros y diversas unidades de memoria que formarían parte de los ordenadores de la época. De hecho,desarrollaron y fabricaron las primeras DRAM de 64 Mb y de 1 Gb del mundo. 

También siguieron manteniéndose muy alto en el mercado general con productos que en esa época eran extremadamente novedosos. En 1993 crearon el primer sistema grabador de DVDs, y a lo largo de la década también comercializaron nuevos monitores de ordenador y pantallas LCD, y también una de los primeros televisores de pantalla plana del mundo. 

Pero más allá de convertirse en una empresa esencial en el ámbito de la electrónica y la tecnología de imagen, la década de los 90 marcaría sobre todo el comienzo de la relación entre Samsung y la telefonía móvil. 

Su primera experiencia directa con la fabricación de teléfonos móviles fue todo un fiasco. No hay muchos datos al respecto, pero de acuerdo a algunas fuentes, uno de los primeros teléfonos móviles que desarrollaron no funcionaba o tenía errores graves. Sin saberlo, el presidente de la compañía había regalado estos terminales como regalo de fin de año. 

Móvil antiguo Samsung

Samsung

Y en cuanto descubrió que estos teléfonos tenían defectos graves, se presentó en la fábrica en la que los habían producido. Ordenó que todos los terminales se apilaran y se quemaran. En torno a 150.000 dispositivos ardieron por no ser de la calidad que el presidente requería a la compañía. 

Pero poco a poco se recuperaron de este golpe. Aprovechando los avances que ellos mismos habían llevado a cabo, y la tecnología creada por otras empresas, en 1999 Samsung lanzó al mercado su primer teléfono con conexión a internet, y el primer teléfono del mundo con receptor de televisión. 

Por supuesto, eran modelos muy básicos si los comparamos con los smartphones que tenemos actualmente. Pero en veinte años la tecnología evoluciona mucho, y en esa época ambos dispositivos eran verdaderamente revolucionarios
 

La era Galaxy

A comienzos del siglo XXI, Samsung ya estaba más que establecida como una de las marcas más importantes del sector tecnológico, y se había convertido en un fabricante esencial de componentes para otras empresas. 

Por ello, gran parte del trabajo que hicieron en la primera década de este siglo se basó en mejorar la tecnología de la que ya disponían, y en muchos casos, crear versiones más avanzadas de dispositivos previos.

Los componentes electrónicos y dispositivos DRAM, que ayudaron enormemente al crecimiento de la compañía, siguieron siendo una parte esencial del negocio. De hecho, lo son incluso a día de hoy.

Chip de Samsung

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Y lo mismo ocurre con las pantallas, especialmente con los televisores. Aparte de grandes avances en pantallas LCD, también se sumaron pronto al desarrollo de tecnología LED y QLED. Y no solo en televisores caseros: en 2018 lanzaron la primera pantalla de cine del mundo con tecnología 3D Cinema LED. 

Pero si hay algo por lo que ha destacado Samsung en los últimos años es por sus smartphones. Por supuesto, su reputación a nivel mundial la tenían ganada de sobra a principios de los 2000, pero los teléfonos inteligentes han conseguido convertirla en una marca insignia, y acercarla a muchos más usuarios. 

Aunque en la primera década de los 2000 tuvieron avances importantes en el ámbito de la telefonía, el año clave sería sin duda el 2010, año de nacimiento de la gama de smartphones y tablets Galaxy

Ese año lanzaron el primer Samsung Galaxy al mercado, conocido como Samsung GT-I7500, que se convirtió en uno de los primeros móviles en tener Android como sistema operativo. 

Además, 2010 también sería el año de lanzamiento de la Galaxy Tab, una de las primeras tablets con Android y sin duda, una de las principales competidoras de los iPad de Apple en esa época. 

Y desde entonces, la familia Galaxy ha crecido año tras año, con numerosos modelos nuevos de gama alta, media y baja en cada generación. Esto ha sido clave para mantenerse en el mercado, ya que les permite seguir plantando cara a marcas de alta gama como Apple, sin alejarse en el proceso de consumidores que piden precios más asequibles.

Hay que destacar que no todo ha sido sencillo con los dispositivos Galaxy. Uno de los primeros baches lo tuvieron con el Samsung Galaxy S III: muy poco antes de su lanzamiento oficial tuvieron que cambiar la parte trasera de la cubierta de más de 100.000 terminales, ya que un defecto en el material hizo que aparentaran ser de muy mala calidad.

Pero esos cambios de cubierta quedaron en una simple anécdota, especialmente en comparación con los problemas que traería otro smartphone a la compañía coreana en el año 2016.

Nos referimos por supuesto al infame Samsung Galaxy Note 7. Ese smartphone que, por un error de fabricación en las baterías, echaba a arder o incluso explotaba cuando menos te lo esperabas. 

Una vez que la marca fue consciente del grave peligro que suponía el teléfono, tuvieron que enfrentar un primer recall en el que se sustituyeron las baterías, pero se cometieron errores y el problema persistió. 

Y tras otros recall posteriores a nivel global, y varios intentos de hacer un lavado de cara completo al terminal para alejarlo de su mala fama, Samsung aceptó que el Galaxy Note 7 no estaba hecho para el éxito, y permitió que cayera en el olvido. 

No han pasado tantos años desde aquello, pero Samsung se ha asegurado de no cometer el mismo error. Desde entonces han lanzado muchos terminales de calidad, salvando su reputación en el proceso. 

Solo este año ya nos han sorprendido con una nueva generación, los Samsung Galaxy S20. Además, también están apostando bastante por los smartphones plegables, como el Galaxy Z Flip, del que hicimos un análisis hace unos meses. 

Pese a los baches en el camino, queda claro que Samsung ha dedicado más de ochenta años a crecer en diferentes industrias y, especialmente en las últimas décadas, a desarrollar tecnología fiable y de alta calidad. Todavía queda año para que nos sorprendan con más novedades.