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Samsung Galaxy A8 (2018), análisis y opinión: demasiado dinero para un gama media premium

Samsung Galaxy A8 (2018), análisis y opinión: demasiado dinero para un gama media premium

19/02/2018 - 11:13

Samsung acaba de lanzar en el mercado español su nuevo Galaxy A8. Este móvil destaca por su pantalla 18,5:9 SuperAMOLED, protección IP68 y un gran combo de cámaras, la frontal es doble con efecto bokeh.

Diseño Infinity Display heredado de los gama alta

La versión 2018 de este Samsung Galaxy A8 (2018) es un terminal muy equilibrado, perfecto para los que buscan buenas características sin gastar tanto como en la gama Samsung Galaxy S. Este móvil destaca por la pantalla 18,5:9 SuperAMOLED, protección IP68 y un gran combo de cámaras, incluyendo una frontal doble.

Como podemos ver estamos ante un smartphone que recuerda en diseño al Galaxy S8 y Note 8 de la compañía. Toma prestado su frontal con pantalla Infinity Display y sus líneas redondeadas.

En la parte frontal destacan esos pequeños marcos tanto en la parte inferior como superior y es ahí donde vemos una de las características diferenciales de este Galaxy A8 2018, su doble cámara frontal que promete ese popular efecto bokeh que tan de moda se ha puesto, peso eso sí, en modo selfie.

El Galaxy A8 (2018) es un smartphone de medidas contenidas para se un móvil con pantalla 18,5:9 de 5,6 pulgadas, los pequeños marcos laterales quedan muy disimulados gracias a el cristal 2,5D que queda encastrado en el diseño Unibody. Su cuerpo metálico tiene un acabado redondeado tanto en las esquinas como los laterales dando una gran sensación de ergonomía en mano.

Sin embargo, ese tamaño no disimula el peso del terminal, que llega a 172 gramos, algo elevado para sus dimensiones. A modo comparativo, pesa lo mismo que el Honor View 10 que monta una pantalla de 6 pulgadas. La trasera de cristal y una batería de 3.050 mAh tienen mucho que decir al respecto.

Uno de los puntos de diseño a tener en cuenta del Galaxy A8 (2018) es que es resistente al agua y al polvo, resistencia IP68 por lo que podrá soportar alguna inmersión fortuita de hasta 1,5 metros sin sufrir daños.

También destacamos la posición del altavoz en la gama A8, que sigue en el lateral derecho. Es una localización poco común, pero al usarlo nos damos cuenta que es muy inteligente ya que, si sujetamos el smartphone de manera natural, es complicado taparlo tanto mientras navegamos, vemos algún vídeo o jugamos a algún juego.

Samsung parece haber tomado nota de todas las críticas recibidas por la situación del lector de huellas tanto en el S8 como en Note 8 y parecen haber solventado el tema con el Galaxy A8. El lector pasa a la parte inferior de la cámara, un lugar más accesible y que favorece el no manchar la lente todas las veces que desbloqueamos el móvil en el día a día.

Sumándose a la moda 18:9 con SuperAMOLED

La pantalla que integra el Galaxy A8 (2018) es una pantalla SuperAMOLED con una diagonal de 5,6 pulgadas y resolución FHD+ (2220 x 1080). No da el salto a resoluciones mayores como sí sucede en el Galaxy S8 o el Note 8 y es uno de los puntos donde se nota la diferencia de precio. Este año 2018 va a ser, sin duda, el año de las pantallas 18:9 y Samsung hace uso de lo que han denominado Infinity Display que viene a ser una pantalla casi sin marcos y con formato 18,5:9. 

La tecnología SuperAMOLED lleva años en las familias de gama más alta de Samsung y es uno de los puntos a favor, está muy pulida y la calibración de fábrica ha pasado de ser una hipersaturada a una más natural y fiel a la realidad.

¿Qué es AMOLED?

Tiene controles para personalizar la temperatura y modo foto y cine con perfiles de color con mayor y menor viveza respectivamente.

El modo Adaptative Display funciona bien en la mayoría de situaciones, no así el control de brillo automático que tarda más de lo que querríamos en llegar al brillo requerido cuando pasamos de interiores a exteriores y viceversa.

Esta pantalla se ve bien, tanto en interiores como en exteriores. no notamos falta de brillo incluso a pleno sol. Los ángulos de visión son, además, muy amplios sin distorsión en color o brillo apreciable hasta un ángulo muy pronunciado.

A excepción de por la resolución, este Galaxy A8 luce una pantalla de calidad muy similar a la que encontramos en la gama top de Samsung y es un detalle a tener en cuenta. Como detalle, también podemos disfrutar de la pantalla Always-on.

Nos muestra la hora y notificaciones sin un uso elevado de batería ya que la tecnología AMOLED solo enciende los píxeles necesarios en lugar de retroiluminar la pantalla como sucede con LCD/IPS.

¿El león con corazón de gatito?

¿Cómo rinde este Galaxy A8 (2018)? Este es un punto donde Samsung ha llegado a un compromiso de rendimiento para no elevar más el precio. El Exynos 7885 no es el chip más potente del mercado, pero sí que consigue un buen desempeño para el uso del día a día e incluso podrás lidiar con juegos de última generación.

Es un octacore de configuración heterogénea (big-little) con 2 núcleos de alto rendimiento (Cortex A73) a 2,2 GHz y 6 núcleos de bajo rendimiento (Cortex A53) a 1,6 GHz. Aquí hacemos una pausa para comentar que ese "bajo rendimiento" del Cortex A53 es relativo. Ese núcleo es el que usan chips como el Snapdragon 62x instalado en móviles como Mi A1 de Xiaomi o bien los bq Aquaris X Pro, entre otros.

La GPU montada, una versión básica de Mali G71, es familia del modelo que integran smartphones top del año pasado, como por ejemplo el Mate 9 de Huawei o bien los Galaxy S8.

Los tests sintéticos dejan claro que en el terreno gráfico gracias a esa GPU pese a una resolución de pantalla más baja que los Galaxy S8 este móvil se queda algo corto. Podrás correr juegos casuales con fluidez. Si pasamos a pesos pesados o subimos el nivel gráfico al máximo, aunque en este caso, según el título notaremos alguna ralentización ya que por momentos no alcanza los 60 fps.

Los mejores juegos Android de 2017

En cuestión de rendimiento bruto el chip consigue unas puntuaciones interesantes en benchmarks. Se sitúa, eso sí lejos de la gama top Galaxy S o Note del año pasado. y queda relegado a la pugna por esa gama media premium, aunque eso sí a un rango de precio en el que tenemos alternativas más interesantes. 

Este móvil llega acompañado de 4 GB de RAM y es algo a tener en cuenta de cara al futuro. El estándar del año pasado parecía ser 3 GB y en este 2018 veremos esta cifra algo desfasada y más si tenemos en cuenta las posibilidades multitarea y multiventana que facilita el formato de pantalla 18:9.

Software muy fluido... pero aún sin Android Oreo

Samsung hace gala de su capa de software Samsung Experience en este terminal que trabaja sobre Android 7.1.1. Aunque Samsung ha integrado algunas funcionalidades de Android Oreo, no trabaja sobre ella y es un punto sobre el que llamar la atención a Samsung.

Como ejemplo de buenhacer: Sony lanzó su última generación de móviles (gama XZ1) en 2017 con Android Oreo e incluso marcas como Xiaomi o bq ya tienen varios terminales trabajando sobre Android 8.0. Este año 2018 Android Oreo debería ser lo mínimo exigible en software para los nuevos terminales.

Android 8.0, novedades

La capa de Samsung no es muy intrusiva pero sí se aleja en algunos puntos de Android puro. Tanto el menú de ajustes como la inclusión de Bixby dejan claro que estamos ante un dispositivo Samsung. La capa de software es un calco del que traen de serie el S8 y el Note 8.

Los 4 GB de RAM han conseguido que tengamos una experiencia fluida durante nuestras pruebas, con multitarea intensiva e incluso uso multiventana simultánea. No hemos sufrido cierres forzados y las aplicaciones se han mantenido en segundo plano pudiendo recuperar su estado cuando las volvíamos a abrir.

Samsung monta una bandeja doble nanoSIM y microSD y, aparte, una bandeja nanoSIM adicional. Se podrá utilizar, por tanto, una tarjeta de memoria para ampliar los 32 GB de memoria interna y dos tarjetas SIM de forma simultánea.

Aquí solo queremos dejar constancia de que 32 GB en 2018 es el mínimo exigible para comprar un móvil ya que con 16 GB iríamos muy justos, si bien Samsung lo cumple, y ofrece la posibilidad de usar una tarjeta microSD, podrían haber dado el salto a 64 GB  los 499 euros que cuesta este móvil 

Galaxy A8 (2018) y la magia de sus cámaras

Pasemos a hablar de las cámaras del Galaxy A8 (2018). Samsung ha dado mucho bombo a la configuración de la cámara delantera, y la verdad es que el resultado que ofrece el combo frontal de 16 + 8 Mpx (ambas f/1.9).

Estas cámaras permiten capturar fotografías en modo enfoque dinámico que permiten variar el desenfoque de fondo tanto en tiempo real, es decir, se puede ver el resultado antes de capturar la instantánea. Además también se puede modificar a posteriori desde la galería del móvil.

El efecto logrado es bastante bueno, tenemos una diferenciación de fondo y sujeto bien definida y en la mayoría de casos hemos obtenido resultados satisfactorios incluso en situaciones del luminosidad complicadas.

Y ahora vamos a hablar de la cámara trasera que monta un sensor propio de 16 Mpx con una lente de apertura f/1.7 y soporte de HDR automático. Esta cámara permite conseguir mejores resultados de los ya de por sí buenos del tándem frontal.

Es capaz de conseguir imágenes de muy alta calidad, es cierto que no tenemos el mismo rango dinámico que con el Galaxy S8 en modo HDR, pero se aproxima bastante.

De noche podremos conseguir buenos resultados, pero se nota que la definición desciende y si hay poca luz es probable que tengamos alguna toma movida. En este tipo de tomas hemos notado algún problema en el balance de blancos.

Nos ha sorprendido gratamente y podríamos decir que, si bien en el SoC integrado Samsung ha llegado a un compromiso, con este sensor Samsung puede competir en situaciones favorables de luz con su, por ahora, buque insignia S8.

El apartado de vídeo, sin embargo, queda un paso atrás, pudiendo grabar en el mejor de los casos vídeos FullHD en ambas cámaras con estabilización electrónica. Los modos de fotografía son más escasos que en los modelos de gama top, pero está claro que en algo tienen que diferenciar las gamas. 

Sorprendente autonomía para esta batería

Samsung ha integrado en este pequeño cuerpo una batería de 3.000 mAh y gracias a ello y a una buena implementación software hemos conseguido llegar al final del día sin problemas e incluso medio día más.

En nuestras pruebas de rendimiento se han conseguido alcanzar hasta casi 9 horas de pantalla encendida y aún resta un 20% de batería. En este punto destaca sobre la competencia, aunque era de esperar al tener una pantalla de menor resolución y un SoC de menor rendimiento/consumo que la gama Galaxy S.

Además ponemos sobre la mesa la capacidad de carga rápida ya que con su cargador es capaz de llegar a un 45% en 30 minutos, 85% en menos de una hora. Es entonces cuando baja la tasa de carga para mantener con buena salud la batería tomando 30 minutos más llegar al 100%.

Completar la carga desde el 0% lleva poco más de una hora y media con el cargador rápido incluido que permite una carga máxima de 5V a 2A (10W) / 9V a 1,87A (16,8W).

La conexión que usa para cargar es USB-C y no esperamos menos de un smartphone que llegue al mercado en 2018. De hecho será uno de los elementos de diseño que penalizaremos este año en caso de usar microUSB.

Conclusiones: móvil muy equilibrado con precio algo elevado

En resumidas cuentas, este smartphone de Samsung es un dispositivo muy buen equilibrado. Samsung ha sabido priorizar componentes y funcionalidades según las necesidades de los usuarios y han conseguido un dispositivo muy redondo. Si buscas buena cámara y autonomía con pantalla SuperAMOLED y resistencia al agua IP68 el Galaxy A8 (2018) es muy buena opción.

¿El problema? Que esos 499 euros quedan muy por encima de lo que podríamos esperar. Parece que Samsung ha querido elevar el precio de esta gama que tan bien se ha vendido en años anteriores.

Hemos pasado de poco menos de 400 euros a prácticamente 500 en dos generaciones. Hay alternativas en el mercado como el OnePlus 5T (499 euros), Honor View 10 (499 euros) o bien el LG G6 (392 euros) e incluso el mismo Galaxy S8 que puede conseguirse por poco más de 550 euros.

Galaxy A8 (2018) es un buen móvil pero llega al mercado a un precio algo por encima de lo que cabría esperar. De hecho incluso llega a canibalizar, en parte, al Galaxy S8 de gama notablemente más alta y más aún cuando veamos salir este año el Galaxy S9.

Lo mejor

  • Calidad de cámaras
  • IP68
  • Autonomía
  • Pantalla SuperAMOLED

Lo peor

  • Vídeo solo FullHD
  • Precio elevado
  • Rendimiento gama media
  • 32 GB de memoria interna

Nuestra valoración

Diseño

8/10

Pantalla

8/10

Hardware

7/10

Software

8/10

Cámara

8/10

Batería

8/10

Conectividad

9/10

Sonido

8/10

Nota técnica

78

Relación calidad/precio

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