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Asus ROG Zephyrus M con RTX 2060, análisis y opinión

Análisis Asus Zephyrus M

Lo mejor

  • Disipación de calor
  • Calibración de pantalla y 240 Hz
  • Software de Asus
  • Rendimiento/tamaño

Lo peor

  • Ruido de ventiladores
  • Velocidad de SSD
  • Touchpad
  • Pantalla que "viene grande" a una RTX 2060
ROG Zephyrus M

ROG Zephyrus M

El ROG Zephyrus M es uno de los portátiles potentes con mejor diseño que podemos encontrar. Pesa menos de 2 kg y cuenta con un diseño todoterreno sin las estridencias de las luces RGB y con potencia suficiente para mover cualquier tipo de juego con tecnología ray tracing.

25/04/2020 - 07:55

Este es nuestro análisis del Asus ROG Zephyrus M, uno de los portátiles gaming más compactos y polivalentes gracias a su diseño, batería y prestaciones. Tiene una pantalla de 240 Hz y os contamos si vale la pena si queréis jugar en las mejores condiciones.

Afortunadamente, la pregunta de si un portátil puede mover juegos como un sobremesa quedó atrás hace tiempo. Con la llegada de las gráficas GTX 10 y las RTX 20, los portátiles han demostrado poder ofrecer un excelente rendimiento en videojuegos. La pregunta, ahora, es dónde está el listón y si tienes que comprar un portátil más potente de lo que realmente necesitas.

Asus es una de las compañías que más está impulsando el juego en portátiles, y la gama Zephyrus es una que, desde su lanzamiento, resulta fascinante. Tanto en las versiones Book (para trabajar) como en las ROG (jugar), los Zephyrus ofrecen un gran rendimiento con una buena disipación... y todo ello en un chasis de dimensiones muy reducidas.

Tras pasar unos días con una de las últimas propuestas de los taiwaneses, vamos con el análisis del Asus ROG Zephyrus M, un portátil armado con una RTX 2060 y del que os dejamos todas las características a continuación:

  Asus ROG Zephyrus M
Dimensiones 360 x 252 x 18,9 mm
Peso 1,9 kg (sin cargador)
Sistema Operativo Windows 10
Procesador Intel Core i7-9750H
Memoria RAM 16 GB DDR4 a 2.666 MHz
Disco duro 1 TB PCIe
Tarjeta gráfica RTX 2060 de 6 GB GDDR6
Pantalla Diagonal de 15,6"
Resolución 1.920 x 1.080 píxeles
Panel IPS con certificación Pantone
100% color sRGB
Refresco de 240 Hz
Respuesta de 3 ms
Conectividad inalámbrica / redes Intel 802.11 ac Gigabit Wi-Fi
Bluetooth 5.0
Batería 76 Wh
4 celdas
Adaptador de 230 W
Conectores de datos / A/V 3 x USB 3.1 / 1 x USB Tipo-C / 1 x HDMI 2.0 / RJ45 / Jack 3,5 mm
Precio 1.591 euros en Amazon

Índice de contenidos:

Parece un portátil para trabajar, pero esconde una bestia

Arrancamos el análisis del Asus Zephyrus M hablando del diseño. Desde los comienzos del "segmento" se ha dado por hecho que un portátil gaming debe tener un diseño estridente, con luces RGB por doquier y marcar una diferencia sustancial frente a otro tipo de equipos. 


Afortunadamente, hay compañías que están cambiando las cosas y ya no vemos esos portátiles tan... bueno, agresivos, en las líneas de muchas de ellas. Asus mantiene los Strix que, a todas luces, son "gaming", pero los Zephyrus tienen otra filosofía.Son portátiles delgados con un ligero sumamente cuidado que sí, tienen ese punto agresivo, pero que no desentonarían en absoluto en un entorno empresarial o en la mesa de un estudiante universitario.

El Zephyrus M cuenta con un chasis fabricado casi en su totalidad en una aleación de magnesio y aluminio cepillado. Solo la parte inferior, la carcasa que podemos quitar para ampliar algunos componentes, es de ABS, un plástico muy resistente a golpes que, de hecho, se utiliza en las piezas de LEGO o en parachoques.

En esta parte inferior tenemos una entrada de aire para la disipación activa y tanto en los dos laterales como en la parte trasera, un total de cuatro salidas de aire caliente, dos para la GPU y otras dos para la CPU.

En el Zephyrus original, al abrir la pantalla, el portátil se elevaba unos milímetros para dejar pasar aire. Eso no pasa en el Zephyrus M, pero gracias al chasis y a las gomas de soporte del portátil, sigue presentando una leve inclinación para favorecer la entrada de aire fresco al equipo.

Análisis Asus Zephyrus M

Si seguimos por los laterales, en el izquierdo tenemos la toma de corriente, el puerto Ethernet, un HDMI, USB Tipo-A y la entrada de micrófono/salida de audio. En el derecho, un USB Tipo-C con el que podemos cargar el equipo y que, además, es compatible con DisplayPort 1.4, el puerto de seguridad y otros dos USB Tipo-A.

Es interesante ver que tiene RJ45, ya que no todos los portátiles lo incluyen recientemente y, al menos para jugar, es algo muy necesario.

Análisis Asus Zephyrus M

Si pasamos a la tapa, nos encontramos ese acabado de aluminio cepillado que da un toque tan elegante y el logo de Asus. Podemos configurar el logo de ROG para que se ilumine desde el centro de control, y tanto apagado como encendido tiene muchísimo estilo.

En general, las líneas del portátil son elegantes y no evidencian que estemos ante un portátil para jugad. Por fuera es atractivo, y por dentro no lo es menos... aunque tiene un par de detalles que no me terminan de convencer. 

Análisis Asus Zephyrus M

Uno tiene arreglo, y es la enorme pegatina que nos habla de las bondades del sistema. Si ya lo hemos comprado, no necesitamos que nos recuerden la tecnología del panel. Otro es el enorme marco inferior de la pantalla.

Entiendo que necesita ese marco para minimizar los marcos laterales y superior y conseguir un espacio necesario en el interior del chasis para que el aire circule y se puedan meter los componentes, pero ya que tenemos ese marco, Asus podría haber introducido una cámara web.

Análisis Asus Zephyrus M

Y es que, aunque es un portátil para jugar, se puede usar perfectamente en otros entornos en los que la webcam es una herramienta de trabajo.Por lo demás, tenemos un equipo con una pantalla de 15,6" que resulta muy compacto y que está por debajo de los 2 kg, y eso es para aplaudir.

Una pantalla de altos vuelos: 240 Hz y Pantone X-Rite

Análisis Asus Zephyrus M

En un portátil para jugar, se agradece contar con un diseño como el del Zephyrus, pero lo realmente importante es el rendimiento, la disipación... y la pantalla. No dejan de ser los elementos con los que más vamos a disfrutar, directamente, de los videojuegos, y es importante que vayan al unísono.

Si hablamos de la pantalla, tenemos un panel que se resume en una palabra: espectacular. La familia Zephyrus es una de las que más mimo recibe en el segmento de los portátiles gaming, y en el caso de la pantalla es algo que se traduce en un panel IPS muy bien calibrado que llega con certificación Pantone.

Gigabyte fue de las primeras marcas en empezar con esto de la certificación Pantone que asegura una calibración todo lo buena que permite el panel para disfrutar de una mayor fidelidad en lo que a colores se refiere. Es una buena noticia que cada vez más compañías dejen este apartado en "manos" de este estándar.

Análisis Asus Zephyrus M

Los colores son vivos, los ángulos de visión de 178º son muy buenos y no hay ningún tipo de degradación de color al visualizar contenido desde ángulos extremos. Tampoco hemos tenido problemas con las fugas de luz que pueden arruinar la experiencia en juegos oscuros (y que tan típica es de paneles IPS de gama baja/media) o problemas como ghosting.

El brillo es de unos 300 nits... y en términos de calidad de imagen y movimiento, la experiencia es perfecta en videojuegos de todo tipo, tanto shooters como juegos más cinemáticos o de estrategia. Eso sí, no es un panel perfecto. Bueno, dicho de otro modo, es un panel demasiado bueno para la GPU que acompaña a este equipo.

Análisis Asus Zephyrus M

El monitor no cuenta con Freesync o G-Sync, y ciertamente es algo que echamos de menos cuando vemos que tenemos una RTX 2060 como GPU. Ahora hablaremos del rendimiento, pero adelantamos que, aunque es muy bueno, no vamos a llegar a llenar la tremenda cifra de 240 Hz de refresco del panel.

Conseguir que un juego vaya a más de 100 fps en este portátil significa sacrificar muchos apartados en títulos de primer nivel gráfico, y es una pena "desperdiciar" 140 fps porque nuestra GPU puede enviar 100 imágenes por segundo, en el mejor de los casos, al monitor con V-Sync activado.

En juegos como CS:GO o Valorant (cuyas impresiones os contamos en HobbyConsolas y del que os dejamos un gameplay a continuación utilizando este portátil como base), se agradece contar con una tasa de fos muy elevada y, además, con una respuesta de solo 3 ms con esta calidad de imagen, pero "duele" ver que en juegos de otros géneros no rascas más de 80 fps no por la limitación del panel, sino de la GPU.

Y es que, para conseguir este diseño... hay que hacer algunas concesiones.

Nvidia RTX y última generación de Intel, aunque un SSD lento

La belleza está en el interior, y en este caso no podría ser más cierto. Es verdad que no contamos con los componentes más potentes, pero aun así el Zephyrus M no va descalzo. El procesador es el Intel Core i7-9750H. Es una CPU que no tiene mucho misterio porque es la ampliamente utilizada para portátiles tanto gaming como de trabajo.

Lanzado a mediados del año pasado, está construido en una litografía de 14 nanómetros y cuenta con seis núcleos y doce hilos a una frecuencia base de 2,6 GHz y un boost de 4,5 GHz. Es un procesador muy capaz que nos ha demostrado, a lo largo de varios análisis, que puede con cualquier tipo de tarea.

Análisis Asus Zephyrus M

A su lado tiene un módulo DDR4 a 2.666 MHz de 16 GB de RAM y la RTX 2060. Esta GPU es la más básica de la nueva hornada de Nvidia y opera a una frecuencia de 12 Gbps en esta versión Max-Q para portátiles. Es el equivalente a una GTX 1060 de 6 GB de escritorio, pero con la ventaja de poder calcular ray-tracing para videojuegos, así como el AA DLSS.

Antes de continuar, os dejamos la tabla de rendimiento de este portátil comparado con otros con los que comparte CPU, pero con los siguientes escalones de GPU:

  Asus ROG Zephyrus
RTX 2060
HP Omen X 2S
RTX 2070
Lenovo Y740
RTX 2080
3D Mark Time Spy 5.487 6.770 7.270
3D Mark Time Spy CPU 4.214 6.801 6.072
3D Mark Time Spy GPU 5.796 6.765 7.407
Geekbench 4 
(mono/multi)
Mononúcleo: 3.987
Multinúcleo: 17.290
Mononúcleo: 5.278
Multinúcleo: 23.325
Mononúcleo: 5.382
Multinúcleo: 24.044
Geekbench 5
(mono/multi)
Mononúcleo: 914
Multinúcleo: 4.200
Mononúcleo: 1.163
Multinúcleo: 5.862
-
Cinebench R15 OpenGL 78,27 fps 128,8 fps 124 fps
Cinebench R15 CPU 1.017 1.206 1.125
Cinebench R20 2.298 2.857 -
PC Mark 10 3.652 5.921 6.088
CrystalDiskMark Secuencial Escritura: 1.763 MB/s
Lectura: 1.239 MB/s
Escritura: 3.173 MB/s
Lectura: 2.654 MB/s
Escritura: 3.285 MB/s
Lectura: 1.326 MB/s

Los números, números son y lo que más nos importa es el rendimiento en juegos, algo que veremos a continuación, pero antes, hay que hablar sobre algo en concreto, la unidad SSD.

En este equipo, contamos con 1 TB de almacenamiento PCIe que, como podemos ver en la tabla de rendimiento, cuenta con un pobre rendimiento. En el nivel de precio, y especificaciones, en el que nos encontramos, un SSD lento puede lastrar, y mucho, el equipo, y es lo que pasa aquí.

SSD Asus ROG Zephyrus M

Si comparamos con el Lenovo Y740, vemos que la tasa de lectura es prácticamente igual, pero la escritura... falla. ¿Esto en qué se traduce? Fácil: a la hora de instalar juegos, sea a través de descarga o de otro medio, el SSD prácticamente se pone al 100%, impidiendo poder hacer cualquier otra tarea.

Si utilizamos el portátil para editar foto o vídeo, durante el tiempo que esté exportando el archivo, el SSD también estará trabajando al máximo en tareas de escritura, por lo que no podremos hacer nada más

Análisis Asus Zephyrus M

Dicho esto, una buena noticia es que las exigencias para crear Ultrabooks aún no han llegado a los portátiles gaming. El contar con un chasis tan delgado como este, podría llevarnos a pensar que Asus ha optado por soldar componentes como el disco o la RAM a la placa. Afortunadamente, sobre todo por el SSD, no es así.

Si abrimos el equipo, nos encontramos que tanto la RAM como la memoria DDR4 se puede ampliar y, además, sin necesidad de tirar lo que ya viene instalado. Tenemos un segundo módulo PCIe para instalar un SSD adicional (y el que viene instalado también se puede cambiar) y dos módulos para la RAM, estando ocupado solo uno de ellos por el módulo de 16 GB. De hecho, este compromiso de "modulabilidad" es algo que Asus va a mantener en 2020 con su última línea anunciada.

Análisis Asus Zephyrus M

En lo que respecta a rendimiento en tareas de edición de fotos o vídeo, es fantástico a nivel de computación, pero lastrado por el colapso del SSD. Ahora bien... ¿y en juegos?

Rendimiento en juegos

Excepto por el rendimiento del SSD en cierto tipo de operaciones, el rendimiento del PC es el que cabría esperar para edición de fotos, vídeo y cualquier otra tarea. Cuando la GPU RTX 2060 no es necesaria, entra en juego la HD 630 integrada en el procesador, más que suficiente para casi todo tipo de tareas.

Esto disminuye el ruido de los ventiladores y el calor interno, pero aquí hemos venido a jugar y en el análisis del Asus Zephyrus M ponemos a prueba varios de los juegos habituales, así como una nueva incorporación: Metro Exodus.

Lo más importante en un PC gaming es, definitivamente, su desempeño con juegos. A continuación, os dejamos los fps medios que hemos podido disfrutar en diferentes juegos, así como una comparativa con un portátil con la GPU inmediatamente superior:

FPS de media Asus ROG Zephyrus
RTX 2060
HP Omen X 2S
RTX 2070
Destiny 2 62 98
DOOM 99 144
StarCraft II 87 110
Overwatch 83 118
The Witcher 3 61 72
Metro Exodus RTX 51 -
Battlefield V RTX 46 56

El rendimiento es, en todo momento, el que cabría esperar con un hardware de este tipo. La diferencia entre una RTX 2060 y una RTX 2070 es palpable, igual que entre una GTX 1060 y una 1070. En Destiny 2, StarCraft II, Overwatch y The Witcher 3 hemos podido jugar en "alto".

DOOM está muy bien optimizado y, con la API Vulkan, hemos podido jugar en "alto" activando todos los extras. Si ponemos algunos ajustes en medio-alto, podemos rascar más fps para clavar la tasa a 120. Metro Exodus es muy, muy exigente, y aquí hemos tenido que coquetear con algún parámetro en alto mientras todos los demás están en medio. Eso sí, como no es un juego que dependa tanto de los 60 fps, y en el que se suele preferir la fidelidad máxima, tenemos rtx al máximo con hairworks activado y Nvidia PhysX.

En Battlefield V pasa lo mismo y también tenemos los parámetros en medio. El ray tracing también está en medio. Os dejamos un ejemplo visual de estos juegos:

En rendimiento es muy bueno aunque, claro, con una RTX 2060 hay que buscar la configuración más equilibrada. Ni de lejos vamos a llegar a 240 Hz en juegos (Valorant tanto en "Alto" como en "Bajo" ronda los 140 fps debido a su configuración de motor gráfico), pero podemos jugar a tope a todo en 30 fps, clavar los 60 fps en muchísimos juegos o ir a por más fps (120-144) en algunos títulos sacrificando calidad visual.

Disipación efectiva (y ruidosa)

Uno de los puntos críticos de los portátiles, sobre todo de los últimos que hemos analizado, es la disipación. Sí, de potencia van sobrados, pero muchas veces el precio a pagar es una disipación que deja mucho que desear.

Una de las ventajas de Asus como fabricante es que puede medir cada movimiento de todos y cada uno de los equipos implicados en el diseño de un laptop. Esto permite que el equipo de hardware pida a los ingenieros de disipación que, por ejemplo, creen un sistema para disipar el calor generado por los últimos procesadores Intel o las RTX de Nvidia.

Análisis Asus Zephyrus M

En los portátiles más avanzados de este año, Asus montará un sistema de disipación mediante metal líquido, pero aquí tenemos un sistema tradicional de heatpipes y dos disipadores activos, uno para la GPU y otro para la CPU.

Cada ventilador tiene 83 aspas y mueven un 15% más de aire que la generación anterior gracias a un sistema de aspas más delgadas. En la práctica, el sistema funciona y es muy agradable ver que el procesador no pasa de los 90º en ninguna de nuestras pruebas con juegos.

Temperatura máxima CPU GPU
DOOM 81º 75º
StarCraft II 78º 64º
Overwatch 82º 66º
The Witcher 3 76º 75º
Metro Exodus RTX 89º 75º
Battlefield V RTX 88º 74º

Las últimas GPU de Nvidia se portan muy bien en este aspecto y, ciertamente, no hemos tenido problemas de calentamiento en portátiles analizados recientemente, pero no podíamos decir lo mismo de los Intel.

De hecho, era al contrario y siempre comentábamos que los Intel están preparados para operar cerca de los 99º, pero que no sabíamos durante cuánto tiempo se soportan esas temperaturas antes de que la pasta térmica empiece a fallar. Buenas noticias, por tanto, con el i7 montado en este Zephyrus M, ya que los únicos que rozan los 90º son los dos juegos más exigentes del catálogo. Además, el chasis ayuda a que la disipación sea uniforme y el calor no se concentre en un punto concreto.

Análisis Asus Zephyrus M

Eso sí, mover más aire y más aspas a más revoluciones implican... ruido. El Zephyrus M no solo es un portátil ruidoso jugando al máximo, sino que lo es prácticamente desde el inicio de la partida. Es un sonido metálico de aire que molesta a la hora de disfrutar de contenido, por lo que debemos jugar con cascos. En el modo en el que se prioriza el equilibrio, los ventiladores se escuchan algo menos, pero aun así, no es agradable jugar escuchando "viento de fondo".

Altavoces con 3 W que se escuchan sorprendentemente bien

Y es una pena porque, la verdad, la pareja de altavoces del Zephyrus M no se porta nada mal. Tenemos un altavoz en cada una de las esquinas inferiores del equipo, situados a los lados de la batería. La potencia de cada uno es de 3 W y sí, sabemos que no es mucha, pero es más que suficiente para un portátil.

El resultado es un sonido cálido en el que los graves y medios destacan y que, incluso, se comen un poco a los agudos. Esto es un "mal" de los sistemas de sonido gaming, también presente en los altavoces y auriculares gaming, pero que gusta a los jugones porque realza las explosiones y hace que el juego, de primeras, sea más espectacular (aunque menos fiel al sonido que debería tener).

Análisis Asus Zephyrus M

Escuchando música o viendo una película tienen pegada, pero jugando... no los vamos a aprovechar por el problema con el "soplido" de los dos ventiladores. Es necesario sí o sí contar con unos cascos.

Sobre conexión, tenemos el jack de 3,5 mm para cascos, así como una entrada para micrófono si sois de los puristas del audio y los streamings (aunque, de nuevo, os toparéis con unos ventiladores que meten excesivo ruido en el micrófono).

Teclado en el que no te cansas de escribir, pero el trackpad no está a la altura

Análisis Asus Zephyrus M

Siempre nos gusta dedicar un apartado al teclado y touchpad. Sabemos que el touchpad no tiene mucha relevancia en un portátil para jugar, ya que vamos a conectar un ratón externo en la inmensa mayoría de juegos, pero el teclado sí es fundamental.

En este sentido, tenemos un teclado prácticamente perfecto en el que tenemos teclas con mecanismo chiclet que cuentan con un rebote, un tacto y un sonido muy agradable. Para jugar, no hemos tenido problema alguno en juegos tan exigentes como Valorant en lo que a rollover se refiere, y todo va como debe. 

Tenemos algunas teclas especiales, como la que inicia el monitor de Asus o la que cambia al vuelo entre los modos del portátil (silencioso, equilibrado, rendimiento o alto rendimiento) e iluminación RGB que podemos personalizar.

Análisis Asus Zephyrus M

Si nos vamos al touchpad, no tenemos tantas buenas palabras. En este caso, debido al diseño del equipo, el touchpad invita a ser utilizado en ofimática y entornos profesionales, pero simplemente... no da la talla. 

Hace tiempo que dejamos de comparar los touchpad de equipos Windows con los de los MacBook, ya que la gran amyoría no se acercan al tacto y precisión de los de Apple, pero estos últimos meses, casi todos los fabricantes lo estaban haciendo muy bien.

En el Zephyrus M nos encontramos un touchpad que cumple en tamaño y en precisión, pero que tiene dos detalles que dejan que desear. El primero es la ausencia de botones físicos, limitando la pulsación y simulación de los 'clics' del ratón a la parte inferior del touchpad. El segundo es que, a veces, se "pasa" con el bloqueo automático para evitar pulsaciones falsas y hace falta dar un toquecito previo a la acción que queremos realizar para activar el touchpad.

Windows 10 y centro de control de Asus

Análisis Asus Zephyrus M

En lo que al software se refiere, no hay demasiado misterio ni sorpresa. Contamos con Windows 10 preinstalado, así como el software de Asus para jugar. Es el Armoury Crate, un software que permite controlar todos los aspectos de entrega de potencia y carga del dispositivo, así como la iluminación Aura del logo. Si queréis controlar la iluminación del teclado, hay que ir a por Aura Creator.

Es un software que funciona bien y que come menos recursos que el de versiones anteriores, lo cual es digno de aplauso y, además, nos permite crear perfiles personalizados en función del uso que queramos dar al equipo para, con una combinación de teclas, cambiar entre estos perfiles al vuelo, sin necesidad de entrar en el software.

No hay más sorpresas en este apartado y, aunque tenemos un antivirus preinstalado, las notificaciones de "actívame si no quieres estar desprotegido" no nos asaltan como en otros portátiles analizados recientemente en el que el bloatware era excesivo -el HP Elite Dragonfly-.

Batería que no está mal, aunque no deja de ser un portátil de escritorio

Análisis Asus Zephyrus M

La batería de un portátil gaming es algo que no pasa de lo anecdótico, pero en el caso del Zephyrus M, tenemos buenas noticias. Contamos con una batería de 4.800 mAh y una potencia de 76 Wh que nos permite un uso continuado durante unas cuatro horas si estamos con la pantalla al máximo de refresco, navegando por la red y realizando trabajo de ofimática.

En este estado, la GPU está desactivada y solo se utiliza tanto la CPU como la Intel HD integrada cuando es necesario, ahorrando algo de energía. Si jugamos, la GPU discreta se activa, pero gracias a su configuración Max-Q, lo hace en un modo de bajo consumo que limita los fps a 30.

Sin embargo, la GPU consume unos 80 W y el procesador otros 45 de manera constante, sin contar otros elementos, la pantalla y los dos ventiladores. El tiempo jugando no pasa de las dos horas y la carga se realiza con la fuente de alimentación típica de los portátiles con RTX: un cargador de 230 W que no pasa desapercibido por su tamaño.

Además de la carga convencional, podemos cargar el portátil mediante el USB Tipo-C, ya que es compatible con carga de 65 W y, además, permite cargar algo de manera rápida gracias a una salida de 15 W

Un portátil gaming disfrazado de cordero

Análisis Asus Zephyrus M

Llegamos al final del análisis del Asus Zephyrus M y solo podemos decir una cosa: la elegancia no está reñida con la potencia. Debido a la situación actual, no he podido hacer las típicas pruebas de llevar el portátil en el AVE pero sí lo he paseado por casa, y lo cierto es que pesa, y abulta, lo mismo que mi MacBook de 15".

Es un portátil muy, muy potente que no solo es ligero, sino que tiene una batería por encima de otros de su clase, un diseño realmente bonito que no llamaría la atención por lo estridente, pero que no deja de acaparar miradas por el logo de ROG y el acabado en aluminio cepillado y que, si lo usamos para jugar, no decepciona.

La pantalla es el mejor componente que tiene el equipo gracias no tanto a unos 240 Hz que no vamos a aprovechar en juegos, sino a su calibración de color, a la respuesta de 3 milisegundos y a la ausencia de ghosting. La GPU y el procesador se comportan a la altura de lo esperado y, en juegos, tenemos una auténtica bestia.

Análisis Asus Zephyrus M

Es cierto que el touchpad es mejorable y que el ruido que emiten los ventiladores eclipsa, por completo, a unos altavoces que no se portan nada mal, pero es el precio a pagar por tener un portátil gaming con un chasis tan delgado.

Sin duda, Asus demuestra que puede hacer auténticas bestias como los Strix con los últimos y más potentes componentes, pero que también dominan el diseño y fabricación de disipadores para que portátiles más delgados, e igualmente potentes, no se calienten. ¿El precio a pagar? Unos 1.600 euros, pero cambiando el SSD... es un portátil todoterreno para bastantes años.

ROG Zephyrus M

ROG Zephyrus M

El ROG Zephyrus M es uno de los portátiles potentes con mejor diseño que podemos encontrar. Pesa menos de 2 kg y cuenta con un diseño todoterreno sin las estridencias de las luces RGB y con potencia suficiente para mover cualquier tipo de juego con tecnología ray tracing.