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Skullcandy Venue, análisis y opinión

Skullcandy Venue

Lo mejor

  • Diseño
  • Buena autonomía y carga rápida
  • Peso equilibrado
  • Conexión auxiliar minijack

Lo peor

  • Sonido poco equilibrado
  • ANC mejorable
  • Construcción y materiales
  • Precio

18/12/2018 - 10:29

En este análisis de los Skullcandy Venue te contamos nuestra opinión sobre estos auriculares Bluetooth de diadema que, por un precio oficial de 179 euros, ofrecen por primera vez tecnología activa de cancelación de ruido (ANC). Veamos qué tal se comportan en una prueba a fondo.

Desde que los principales fabricantes de smartphones comenzaron a eliminar el conector jack de sus principales modelos, son muchos los fabricantes que vieron una oportunidad de negocio en el segmento de los auriculares Bluetooth, un mercado ya de por sí complejo y competitivo en que los usuarios nos sentimos cada vez más perdidos ante la inmensa oferta existente.

Y es que a la hora de comprar unos buenos auriculares Bluetooth resulta complicado separar “el trigo de la paja” y evitar dejarse seducir por ofertas que, al menos sobre el papel, ofrecen mucho por muy poco.

Skullcandy tal vez no sea la marca de auriculares más conocida de nuestro país, pero lleva en este mundillo más de 15 años, demostrando que para hacer las cosas bien es mejor no tener prisa. Tanto, que no ha sido hasta ahora cuando la firma ha presentado sus primeros auriculares circumaurales Bluetooth con sistema de cancelación activa de ruido (ANC en sus siglas en inglés) que responden al nombre de Skullcandy Venue.

  Skullcandy Venue
Tipo Circumaurales cerrados
Driver 40 mm
Respuesta de frecuencia 20 - 20.000 HZ
Almohadillas De espuma con memoria de forma y acabados en piel sintética
Sensitividad 97.3 db/mW
Impedancia 32 Ohm
Batería Hasta 24 horas
Tiempo de carga Algo más de 2 horas
Conectividad Bluetooth 5.0, minijack y microUSB (carga)
ANC  Sistema de cancelación activo del ruido
Rango de funcionamiento Unos 15 metros
Peso  232 g
Extras Funda semirrígida, cable microUSB y cable jack 
Precio oficial 179 euros

Los Venue de Skullcandy que hoy llevamos a análisis se pueden conseguir en estos momento por aproximadamente 140 euros (por debajo de su precio de lanzamiento de 179 euros), un precio muy competitivo frente a las propuestas de marcas como Bose, Sennheiser, Plantronics o Sony de prestaciones similares. Pero claro, ellos ya han demostrado su valía, ¿podrán decir estos Skullcandy Venue lo mismo?

Diseño

Los Venue se suministran en el interior de una práctica funda de tela semirrígida con cremallera, perfecta para proteger y transportarlos cuando no los estemos utilizando, junto al cable con doble jack para utilizar los auriculares de forma cableada y un cable microUSB para cargar la batería (ojo, sólo el cable, el adaptador corre de nuestra parte).

Skullcandy Venue

Llaman la atención por su diseño elegante y sobrio, alejado de los coloridos diseños a los que históricamente nos tenía acostumbrados, sin elementos ni decoraciones estridentes. Incluso la calavera representativa del logo de la marca queda elegantemente disimulada en ambos extremos de la diadema, sobre todo en la versión en color negro que nosotros hemos probado para esta review de los Skullcandy Venue. Existe también la opción de color blanco, algo más llamativa con los detalles en color rojizo.

Skullcandy Venue

Un acierto en mi opinión, ya que abre el abanico de usuarios permitiendo que puedan ser utilizados en cualquier ambiente, ya que aunque su diseño es sobrio no resulta por ello aburrido ni desfasado.

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Esta primera buenas sensaciones sobre su diseño se diluye un tanto tras el primer contacto físico. Sin llegar a transmitir una sensación negativa , si que se percibe que la ni la construcción, ni los materiales utilizados son tan premium como cabría de esperar. Construidos en plástico duro se perciben frágiles al tacto, con un mecanismo de giro (que no de plegado) que produce una serie de crujidos y ruidos que no infunden mucha confianza sobre la solidez de su construcción.

Cuenta con controles físicos en la parte lateral de cada uno de los auriculares. En lado izquierdo encontramos un botón de encendido y apagado que además permite con una pulsación leve conocer el nivel de batería, y el control del sistema activo de cancelación de ruido y modo monitor del que hablaremos más adelante.

Skullcandy Venue prueba

En el lado derecho se ubican el control de volumen y un botón multifunción para emparejamiento, gestión llamadas y control de la reproducción y asistente de voz, además del puerto de carga microUSB, el micrófono y el conector jack de 3,5 mm para poder utilizar los auriculares de forma cableada.

Comodidad y manejo

La diadema cuenta con hasta 20 ajustes de tamaño, 10 por cada lado, algo endebles y fáciles de perder incluso con una leve presión por lo que en la mayoría de ocasiones toca reajustarlos con cada uso. Tanto la diadema como los auriculares disponen de acolchado recubierto de cuero sintético suave y agradable, aunque en mi opinión las almohadillas son excesivamente pequeñas.

No tengo tengo las orejas grandes y aún así las siento muy aprisionadas en su interior, lo que me provoca sensación de agobio tras un tiempo de uso. Además, la parte acolchada de la diadema es algo escasa tanto en superficie con en la densidad de la almohadilla lo que hace que se sienta en exceso la caída de los auriculares sobre la parte superior de la cabeza llegando a ser molesto tras un tiempo prolongado de uso.

Skullcandy Venue

La fuerza de sujeción está muy controlada y el equilibro entre tamaño y peso me parece muy acertado, en general son bastante cómodos aunque no tanto como para soportar usos muy prolongados. En mi caso tras una sesión de juego de algo más de dos horas sentí una gran sensación de alivio al retirarlos de la cabeza.

No son los auriculares más cómodos del mundo pero tampoco destacan por lo contrario, salvo por el mencionado agobio por tener las orejas tan encajadas, un aspecto que todo aquel que esté interesado en su compra debería comprobar con antelación.

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Los auriculares se conectan a dispositivos compatibles a través de Bluetooth v5.0, lo nos permite emparejas los Venue con hasta dos fuentes de sonido de forma simultánea (obviamente sólo reproduciendo una de ellas). El proceso de emparejamiento es sencillo y muy rápido, pulsar un par de botones durante unos segundos y buscar los auriculares desde la fuente.

En lo que respecta al control la verdad es que el manejo de los botones con los auriculares puestos es bastante incómodo. La ubicación no es la mejor y los botones son pequeños por lo que en ocasiones me resultó complicado diferenciar los diferentes botones entre sí. Por no hablar del control de la reproducción con el botón multifunción: una pulsación para reanudar o parar la reproducción, dos pulsaciones para saltar una pista, tres para retrocederla y pulsar durante tres segundos para activar el asistente de voz.

Skullcandy Venue

En mi caso, con un iPhone con iOS12, no fui capaz de hacer funcionar de forma correcta las opciones de avanzar o retroceder pista en aplicaciones como Apple Music, iVox o Spotify, ya que saltaba de forma constante Siri o el control por voz.

Calidad de sonido

Los Skullcandy Venue cuenta con dos controladores de sonido de 40 mm, uno en cada auricular, que pueden operar en un espectro de frecuencia de 20Hz a 20KHz con una impedancia de 32 ohms.

Skullcandy Venue

El sistema de cancelación activo de ruido o ANC (Active Noise Control) en sus siglas es ingles es un sistema que mediante la ayuda de micrófonos externos genera una onda de sonido opuesta -conocida como ruido blanco- con la misión de neutralizar el ruido ambiente.

Este sistema suele ser bastante efectivo con las frecuencias bajas, como los ruidos procedentes del motor de un coche o avión, y algo menos con las frecuencias altas, aunque su efectividad depende en gran medida de la forma en la que se haya implementado en los propios auriculares: número de micrófonos, sistema de procesamiento del sonido o la presencia de patrones de escucha predefinidos en base a situaciones específicas, lo que provoca que todos los ANC no sea igual de efectivos.

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El sistema de cancelación de ruido de los Skullcandy Venue que llevamos a análisis dista mucho de ser tan efectivo como las propuestas de Bose o Sony, las voces a una distancia media se perciben con bastante claridad y no se consigue minimizar como cabría esperar las frecuencias bajas monótonas y repetitivas cuando viajamos, por ejemplo, dentro de un coche.

En general no se consigue la sensación de aislamiento que uno desearía de unos auriculares circumaurales con cancelación de ruido de 179 euros, aunque resulta lo suficientemente efectivo como para amortiguar gran parte de sonido exterior.

Skullcandy Venue

Un problema habitual en los sistema de cancelación de gama media/baja -y los Venue no se escapan de él- es la presencia de un silbido audible constante de alta frecuencia procedente de ese ruido blanco del que hablábamos antes. No resulta excesivamente molesto y pasa prácticamente desapercibido al escuchar la mayoría de géneros musicales, aunque se hace mucho más presente (y molesto) en la voz hablada de podcast o vídeos.

En lo referente a la calidad de sonido, y asumiendo un ligero cambio en los niveles entre el modo ANC y normal, podría resumir mis sensaciones como “ni frío ni calor”, bueno en realidad y siendo sincero sería “mucho más frío que calor” la verdad.

El sonido es muy neutro, escasos en matices y con los errores habituales de los auriculares con muchas aspiraciones y pocos recursos que tienen siempre a tratar de engañarnos con la misma jugada: bajos muy marcados y bastante descontrolados que hacen que las frecuencias de rango medio, ese que realmente otorga cuerpo al sonido, queden ensombrecidas. De igual forma los graves carecen de energía, lo que hace que ciertos instrumentos y géneros musicales como el rock suenen monótonos, sin despertar sensaciones.

No podemos hablar de una mala calidad de sonido, ni mucho menos, el gran problema es que tal vez no esté a la altura de lo esperado dentro de su gama de precio. Además se echa mucho en en falta alguna opción para poder ecualizar el sonido, algo que ayudaría a mitigar sus carencias con ciertos géneros musicales.

Skullcandy Venue

Destacar que pueden utilizarse de forma cableada incluso cuando la batería está agotada, aunque en este caso sin sistema de cancelación de ruido ni controles de reproducción.

Para terminar no quiero dejar de hablar de lo cómodo y útil que me ha resultado el “modo monitor”, un modo que mediante una simple pulsación elimina el sistema de cancelación de ruido, baja el volumen de la música y te devuelve al mundo real para que puedas comunicarte con tu entorno.

Autonomía y ¿Tile?

Sin duda la batería es uno de los aspectos más brillantes de los auriculares. Incorporan un sistema de carga rápida que permite hasta 5 horas de reproducción con sólo 10 minutos de carga. En nuestras pruebas para este análisis de los Skullcandy Venue pudimos constatar que esto se casi en su totalidad.

Con carga completa pudimos alargar la vida hasta casi las 24 horas que asegura el fabricante. El tiempo de carga completa sobrepasó las dos horas, aunque depende en parte de la capacidad de carga del cargador utilizado ya que los auriculares no lo incluyen.

Skullcandy Venue

Una particularidad de que sólo encontrarás en estos Venue de Skullcandy es la compatibilidad con Tile, un sistema de localización de objetos mediante pequeños dispositivos Bluetooth con forma de pequeña tarjeta que en el caso ya están integrados en los propios auriculares.

El funcionamiento es sencillo: mediante una app instalada en el smartphone podemos conocer la ubicación de los auriculares -dentro de un mapa o mediante un sonido de alta frecuencia- si estos se encuentran dentro del rango de acción del Bluetooth de nuestro móvil, o ver la última ubicación conocida en caso de encontrarse fuera del rango. Puedes ver cómo funciona en el siguiente vídeo:

Si tenemos en cuenta el rango de acción del Bluetooth -unos 20 metros en condiciones ideales- el soporte Tile no deja de ser más que una anécdota si no activamos las opciones Premium de la aplicación (unos 3 euros mensuales), que nos permiten acceder a las alertas inteligentes para, por ejemplo, que nuestro móvil emita un sonido si nos alejamos fuera del rango de alcance Bluetooth de los auriculares. Muy útil para no dejarte los auriculares olvidados en el avión o salir de casa sin ellos.

Conclusiones

Tras varias semanas sobre mis orejas para este análisis de estos Skullcandy Venue, tengo que confesar que me he sentido un tanto defraudado con los mismos. Si bien se trata de unos auriculares bastante competentes, admito que esperaba algo más sobre todo tratándose del primer modelo con Bluetooth y cancelación activa de de ruido de la marca.

Slullcandy Venue analisis

Sin duda están muy lejos de los que podría esperar un gran audiófilo, aunque tampoco lo pretendan ni esa sea su guerra. Aunque si tenemos en cuenta su precio -unos 140 euros en estos momentos- creo que si se le podría pedir ciertas mejoras, como un sonido más equilibrado, un sistema de cancelación de ruido más eficiente, controles más intuitivos y una construcción algo más sólida y premium.

Aunque no todo es negativo, la autonomía y su sobrio y elegante diseño juegan a su favor aunque tal vez no sea suficiente...