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Este móvil está destrozando mi meñique millennial

Móvil sujetado con el dedo meñique
  • Yo estaba contento con mi anterior móvil, hasta que me cambié a uno de mayor tamaño y ahora soy incapaz de volver atrás.
  • ¿Cuándo algo grande es demasiado grande? En los móviles no es el tamaño, es el peso.

Yo fui de esos visionarios que una vez dijeron que nadie usaría su móvil para escuchar música por la mala experiencia que ofrecían aquellos móviles en la era presmartphone. Lo mismo dije de los móviles grandes. Cuando salió el primer Galaxy Note de 5,4 pulgadas puse el grito en el cielo: ¿quién usaría esa monstruosidad? Sí, soy un verdadero adelantado a mi época.

El tamaño de pantalla de los móviles es algo bastante curioso. En un principio a nadie le gusta tener un móvil muy grande por las incomodidades que provoca, pero, aquí el problema, estos móviles te destrozan la percepción de lo que es o no grande.

Yo era una persona feliz con un móvil como un iPhone 14 Pro con una pantalla de 6,2 pulgadas. Un móvil ligero, fácil de utilizar y que cabe en mi mano, aunque no termino de llegar con una mano de esquina a esquina. Pero desde el pasado septiembre estoy usando un iPhone 15 Pro Max por su cámara.

De 6,2 a 6,7 pulgadas puede parecer poco, pero este cambio de pantalla ha hecho clic en mi cerebro haciendo imposible que sea capaz de volver a una pantalla “pequeña”. Y desde que analicé el Samsung Galaxy S24 Ultra me ha pasado todavía algo peor y es que ahora las esquinas redondeadas me empiezan a gustar menos.

Este absoluto, verdadero y ridículo problema de primer mundo es algo que me está pasando factura porque cualquier móvil más pequeño me es imposible de utilizar durante un largo periodo de tiempo. Sí, sé que me haría de nuevo a una pantalla más pequeña con algo más de uso, ¿pero de poder elegir? Mejor grande.

Pero si hablamos del tamaño de los móviles “grandes” como el Galaxy S24 Ultra y el iPhone 15 Pro Max, entre otros, también tenemos que hablar de un problema físico como es el peso.

Ambos móviles pesan de media unos 225 gramos y tienen un tamaño físico que utilizarlo con una mano lo hace casi imposible. Y cuando lo uso con una mano tiendo a utilizar el meñique para sujetar el móvil. Parece una tontería, pero hay días que hasta siento un cierto malestar por la posición.

Se dice que el ser humano va a desarrollar todavía más los dedos pulgares por el uso del móvil. ¿Añadimos al futuro del Homo sapiens un meñique cachas por el gimnasio involuntario de tener móviles pesados?

¿No puedo ser el único? ¿También te pasa? Ya tiene hasta nombre: síndrome del meñique millennial. De nada, Gen Z.

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Etiquetas: Opinión