Creadores de Oculus Rift reciben amenazas de muerte

Creadores de Oculus Rift reciben amenazas de muerte, tras la polémica con KickStarter

"Esperábamos una reacción negativa de la gente a corto plazo. Lo que no esperábamos era recibir tantas amenazas de muerte y llamadas insultantes que se han extendido a nuestras familias.

Sabemos que nos probaremos a nosotros mismos con acciones y no con palabras, pero este tipo de cosas no se justifican, especialmente cuando afectan a gente que nada tienen que ver con Oculus".

Así se expresa en Reddit vía Gamespot , el joven creador de Oculus Rift, Palmer Luckey (21 años), tras intentar contener la avalancha de reacciones negativas que ha suscitado la venta de su tecnología de gafas de realidad virtual Oculus Rift a Facebook, por 1450 millones de euros.

Oculus Rift son las primeras gafas de realidad virtual en 20 años que, al parecer, funcionan y pueden fabricarse a un precio asequible, tal como pudimos comprobar cuando las probamos en ComputerHoy.com (análisis en vídeo).

Pero cuando Oculus Rift sólo era una idea en la mente del joven Palmer Luckey, nadie quería patrocinarlas. Así que recurrieron a la plataforma de patrocinio individual KickStarter:

Oculus Rift KickStarter

Project Morpheus, las gafas de realidad virtual para PS4 de Sony

Oculus VR, la empresa de Palmer Luckey, necesitaba 250.000 dólares para convertir Oculus Rift en realidad. 9522 personas se entusiasmaron con la idea y aportaron casi 2.5 millones de dólares, más que suficiente para comercializar Oculus Rift.

Se lanzaron los primeros prototipos, se crearon los primeros juegos, la prensa y la gente que probaron Oculus Rift quedaron alucinados. Estábamos ante una revolución.

Pero entonces llevó Facebook, y puso 2.000 millones de dólares en la mesa para comprar Oculus VR. 2.000 millones que irán a las bolsillos de Palmer Luckey y su empresa.

Los patrocinadores originales, no verán un céntimo.

Hay que aclarar inmediatamente que Oculus VR no ha hecho nada ilegal. En las normas de KickStarter se especifica claramente que los patrocinadores donan su dinero porque creen en el proyecto y reciben una recompensa (en este caso, las gafas cuando se comercialicen), pero no tienen derecho al reparto de beneficios.

Se trata, por tanto, de una cuestión ética y moral. Sin la gente que puso su dinero en KickStarter, Oculus Rift no existiría. Sin esos mecenas, Oculus no habría ganado 2.000 millones de dólares. Si fuese una cantidad pequeña, necesaria para financiar la empresa, nadie habría dicho nada. De hecho Oculus ya había recibido estos últimos meses inversiones de 16 y 75 millones de dólares por diversos socios, y nadie dijo nada.

Porque Oculus Rift nació como un proyecto alrededor de los fans, y así se mantenía... hasta ahora.

"Cancelo Minecraft para Oculus Rift. No me fío de Facebook"

Con la entrada de Facebook, ya no es un proyecto indie. Ahora es un proyecto de una gran multinacional. Y muchos de los patrocinadores originales se sienten traicionados, porque pusieron su dinero para sacar adelante un proyecto independiente. Ahora no lo será.

Por otro lado, con 2.000 millones de dólares en el bolsillo... ¿No debería haber repartido Oculus VR algo de ese dinero entre sus patrocinadores originales, no porque la ley se lo exija, que no es el caso, sino como gesto de agradecimiento?

Hay una lección que los que aportamos dinero a través de KickStarter, u otras webs de crowdfunding, debemos aprender. En los negocios, la ideología y los gestos de agradecimiento no existen.

La realidad es que, seguramente, Oculus VR ha hecho lo único sensato que podía hacer para competir. Con el anuncio de Project Morpheus de Sony, y las futuras gafas de realidad virtual de Microsoft, Oculus VR necesitaba un gran socio para competir en igualdad de condiciones. Ya lo tiene. Aunque sea a costa de enfadar a aquellos que creyeron en ellos cuando no eran nadie...