Raspberry Pi, todo un ordenador barato en tu bolsillo

Raspberry Pi, el ordenador más barato del mundo

Corría el año 2009 cuando un grupo de informáticos y académicos decidieron crear la fundación Raspberry Pi para dar forma a un ordenador de bajo coste accesible a cualquier estudiante de informática y con el que pudiera trastear, programar y hacer pruebas sin miedo a estropear un hardware costoso. El primer prototipo se presentó en 2011 y una remesa de 10.000 unidades se puso a la venta en febrero de 2012. Pese a limitar la compra a una unidad por persona, la demanda fue tan grande que se agotaron en unos minutos. Muchos interesados tuvieron que esperar meses por una y, pese a los graves problemas de suministro, sólo durante los seis primeros meses se vendieron 500.000 unidades. A día de hoy, las Raspberry Pi vendidas se acercan a los dos millones.

¿Cuáles son las razones de su éxito? La Raspberry Pi es muy barata, eso está fuera de toda duda. Pero sobre todo, se trata de un hardware capaz de facilitar la puesta en marcha de las ideas de miles de programadores aficionados, estudiantes y profesionales. Constantemente aparecen nuevos usos, proyectos desinteresados, soporte gratuito por parte de una comunidad muy activa y entusiasta... sus usuarios la utilizan como Media Center de salón –reproduce vídeo Full HD–, para correr emuladores de máquinas arcade o consolas clásicas, para montar un NAS, para jugar títulos como Quake 3 o versiones adaptadas de juegos como Minecraft, para proyectos de robótica... y para programar, claro está.

Raspberry Pi, todo un Multimedia Center Full HD por 40 euros

Así como hay una gran serie de periféricos y accesorios que puedes comprar o no para tu Raspberry, también debes tener claro que con la placa sola no irás a ninguna parte. Por eso nosotros, al precio original de la placa, unos 40 euros, le añadiríamos 40 euros más. Se te irán en un adaptador de red de 5 voltios y 1 amperio (10 euros), un cable HDMI (7 euros), un cable de red (4 euros), una caja (10 euros) y una tarjeta SD de, al menos, 2 GB (9 euros). Eso contando con que ya tengas un teclado, un ratón y un monitor –o un televisor– libre en tu casa. 

En cuanto al sistema operativo que la Raspberry Pi necesita para funcionar, no supondrá ningún problema, ya que es totalmente gratuito. Como era de esperar en un mini ordenador de bajo coste, la Pi funciona principalmente con Linux, y además de que puedes usar distribuciones convencionales como Debian o ArchLinux, hay un montón de ellas orientadas expresamente a la Pi. Una de las más recomendadas para empezar es Raspbian, pero hay alternativas como Raspbmc si quieres usar la Pi como Media Center con XBMC o Pidora, basada en Fedora. También puedes probar con sistemas operativos como Open webOS, Android, Firefox OS o RISC OS. La Raspberry Pi aloja el sistema operativo en una tarjeta SD de arranque, de forma que nada impide que tengas varias tarjetas SD con sistemas diferentes y cambies cuando quieras. 

Puedes utilizar varias tarjetas SD para probar distintos SO

¿Tan fácil es empezar con una Raspberry Pi? En realidad, no tanto. La mala noticia es que si tu experiencia con Linux es nula, será necesario que pongas algo de interés y también algo de tiempo antes de sacar rendimiento a tu mini ordenador. A partir de ahí, el proceso de aprendizaje será tan largo y costoso como aquello que quieras realizar con la Pi. Hay, sin embargo, dos buenas noticias: en primer lugar, Internet está lleno de documentación y soporte de la propia comunidad de usuarios para solventar cualquier duda. Además, las cosas se han puesto algo más fáciles en los últimos meses gracias a la herramienta NOOBS (New Out of Box Software) que, instalada en una tarjeta SD de 4 GB, proporciona un arranque con varias distribuciones y sistemas operativos. Es, sin duda, el mejor inicio para tu Raspberry Pi.

El futuro no puede ser más luminoso para este mini ordenador: con casi dos millones de usuarios y nuevos usos y proyectos que florecen constantemente, aparecen infinidad de accesorios como la Cámara HD (unos 30 euros) y se habilitan funciones como la del overclocking.  La fundación Raspberry Pi ha creado una herramienta ideal para el aprendizaje, la experimentación y el desarrollo que resulta accesible para miles de personas con recursos limitados o en países en vías de desarrollo. Es, hoy por hoy, el ordenador que ha conseguido que cualquiera pueda acceder a la informática. 

Para comprarlo, puedes adquirirlo en los distribuidores oficiales que la propia fundación Raspberry Pi incluye en su página web o buscar en alguna de las tiendas o distribuidoras que lo venden en España. Si necesitas ayuda o intercambiar experiencias y conocimientos, aquí encontrarás a la principal comunidad española de usuarios.