A la cárcel por vender porno robado en la piscina del pueblo

18 acusados por robar porno casero a una vecina de Ordes y difundirlos por todo el pueblo. Se proyectaron en Protección Civil  y los vieron menores.

La semana que viene comienza en la Audiencia Provincial de A Coruña el juicio a 18 personas acusadas de difundir vídeos porno caseros robados, provocando graves daños morales y emocionales a la protagonista de dichos vídeos pornográficos, pues se difundieron por todo el pueblo e incluso los vieron menores.

Una vecina de Ordes (A Coruña) grabó unos vídeos porno caseros y privados, que luego borró de su ordenador. Pero no sabía que, aunque ocultos a la vista, los vídeos no desaparecen hasta que no se sobreescriben o se limpia a fondo el disco duro.

Tiempo después el ordenador se estropeó, así que la víctima llamó a un técnico informático, que recuperó esos vídeos porno caseros borrados, y se los pasó a los amigos.

En poco tiempo, se mostraron en oficinas de diferentes empresas, se llegaron a proyectar en grupo en el local de Protección Civil, con el permiso del responsable, e incluso se llegaron a vender en CDs a 5 €, en la piscina del pueblo.

Se distribuyeron entre clanes familiares, compañeros de despacho, y un par de hosteleros las proyectaron en su local, así como en la cocina del mismo para un grupo de personas.

La investigación también ha constatado que fueron vistos por varios menores, y que se subieron a páginas webs pornográficas en streaming de difusión pública.

Todo ello, sin el conocimiento ni el consentimiento de la protagonista de dichos videos porno.

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Tras descubrir los hechos, la víctima denunció el caso a la policía. El fiscal ha constatado que la inmensa mayoría del pueblo de Ordes, de unos 13.000 habitantes, ha visto o tiene conocimiento de los vídeos pornos caseros robados, ocasionando un importante daño moral, psicológico y social a la víctima.

En total, 18 personas han sido acusadas de revelación de secretos, con diferentes grados de culpabilidad.

El informático que extrajo los vídeos porno caseros borrados del ordenador de la víctima se enfrenta a ocho años de cárcel.

Los implicados en la proyección de los vídeos a menores de edad, a cinco años de prisión.

El resto de acusados, que han difundido los vídeos, o los han vendido en CD, tienen cargos de hasta tres años de privación de libertad.

El informático también se enfrenta a una multa de 12.000 €, y el resto de acusados, de 3000 €.

Tal como hemos comentado, el juicio se iniciará la semana que viene en A Coruña.

[Fuente: La Voz de Galicia]