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CGI: evolución de los efectos especiales hasta nuestros días

22/02/2015 - 10:47

Hoy te contamos todo lo que siempre quisiste saber sobre los efectos CGI.Se trata de imágenes creadas en el ordenador, bien para realizar una película completamente sintética o para fusionarlas con una filmación con actores reales.Repasamos su evolución, desde The Execution of Mary Stuart a Avatar.

Un hombre en un disfraz de látex que destrozaba una ciudad de juguete. Godzilla era capaz de llenar los cines en 1954. Pero, hoy en día, provocaría la risa de muchos.

Sin embargo, ¿porqué el monstruo vuelve a conquistar los cines en su 60 cumpleaños? Tres letras son la respuesta: CGI. Gracias a la Computer Generated Imagery, Godzilla parece hoy tan real como las personas de la película.

Desde hace algunos años, los productores de películas utilizan mucho la caja mágica digital. Sobre todo cuando quieren representar en la gran pantalla o en la tele seres fantásticos, batallas épicas o mundos extraños.

¿Cómo se crea un personaje CGI?

Gracias a la más moderna tecnología de ordenador, hoy en día todo parece más real de lo que era posible, hace unos años, con los trucos analógicos. 

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Pero, ¿qué imágenes salen de la cámara y cuáles del ordenador? Los espectadores cada vez lo tienen  más difícil para diferenciarlo. Sobre todo cuando el ordenador añade efectos sutiles, por ejemplo, una meteorología adecuada a la escena. Los actores, a su vez, ya no necesitan escalar fachadas colgados de cuerdas. Ahora actúan delante de pantalla verdes y luego se montan en la escena correspondiente. 

Al principio fue el píxel

Hace tiempo, todos los efectos visuales requerían un gran trabajo manual. Para ello, los productores de películas tenían un conjunto de trucos analógicos bastante respetables: pintaban fondos sobre cristal (los llamados mattes) y colocaban a los actores de forma ingeniosa en la escena. Luego, retocaban las imágenes con color, por ejemplo para eliminar objetos no deseados o utilizaban modelos o fondos (hasta 1973).

En ese año, aparecieron las primeras imágenes generadas por ordenador. Lo hicieron en la película de ciencia ficción “Westworld” y, durante dos minutos, el público sorprendido vio el mundo desde la vista pixelada y generada por ordenador de un androide asesino. 

El esfuerzo fue enorme: primero se digitalizó todo el material rodado con un escáner analógico/digital (una rareza en aquellos años) y luego se pixeló lentamente. Cada secuencia de 10 segundos necesitaba 8 horas de tiempo de rendering. En total, el primer rendering de la historia del cine llevó cuatro meses.

El ordenador tiene el poder

En “Westworld”, se modificó material de rodaje real en el ordenador pero, en 1982 (nueve años después), se creó la primera secuencia de cine completamente generada por ordenador.

Para ilustrar el “Efecto génesis” en “Star Trek 2: La ira de Khan”, crearon una escena (de un minuto) en la que un planeta muerto se convertía en un paisaje paradisíaco.

Diez expertos en efectos digitales la programaron durante unos seis meses y, con ello, quedó clara una cosa: era una cuestión de tiempo que cualquier necesidad en efectos especiales se pudiera resolver con el ordenador. 

El movimiento natural artificial

Con el bombazo de Arnold Schwarzenegger “Desafío Total”, en 1990, se utilizó por primera vez una tecnología CGI que hoy es parte del repertorio habitual del cine de ciencia ficción y fantasy: el Motion Capturing. Con su ayuda, los directores puedes registrar los movimientos de actores reales y transferirlos a un modelo generado por ordenador.

Captura de movimiento

Para ello, los actores han de llevar un traje con numerosos puntos de referencia. Estos puntos reflejan luz infrarroja, que es emitida y recibida por un sistema de cámaras especial. Los actores se mueven en una rejilla de coordenadas que acaba en el ordenador. Finalmente, un software transfiere los movimientos al modelo digital.

Este método tradicional también tiene sus desventajas: los trajes son incómodos, la tecnología es cara y los puntos se pueden desplazar con movimientos bruscos. Investigadores del Instituto Max-Plack para Informática trabajan en una solución y han descubierto un procedimiento matemático capaz de reconocer el movimiento de los actores con ayuda de ropa colorida, que luego  transfieren a un modelo. 

Los dinosaurios abren el camino

En 1993, “Jurassic Park” demostró que también es posible crear seres vivos completos mediante CGI. Por primera vez, los espectadores vieron dinosaurios anatómicamente casi perfectos paseándose por la selva.

Jurassic Park

Pero no todos los dinosaurios salieron el ordenador, sólo unos 6 minutos y medio correspondían a los dinosaurios de CGI. Durante ese tiempo, estos monstruos realizaban movimientos que no son posibles con típicos modelos de Animatronic.

Nace un nuevo género

En 1995 tuvo lugar el siguiente paso lógico: “Toy Story” fue la primera película que se generó completamente en un ordenador. Esta cinta de 81 minutos se compone de 114.000 imágenes individuales y no tiene ni un solo actor.

La potencia de procesamiento necesaria fue enorme. El sistema de rendering alquilado se compuso de 117 superordenadores, que creaban 3 minutos de película por semana.

¿CGI, normal o los dos?

Hoy en día, no hay un gran éxito que pueda pasar sin CGI. Las posibilidades son sencillamente demasiado tentadoras y las imágenes del ordenador son ya más baratas que los efectos convencionales. 

Pero no siempre son mejores. Muchos fans de “Star Wars” todavía no le han perdonado a George Lucas que introdujera imágenes de CGI a posteriori en sus tres primeras películas. La cosa se complica, además, cuando una película se queda en un despliegue de efectos (aún es posible contar una buena historia con personajes interesantes y sin CGI). Esto es así ya que, CGI sin una historia interesante y los personajes apropiados, termina por crear una película aburrida. 

Por otro lado, los espectadores se han acostumbrado ya a las imágenes artificiales. Son más críticos y no se les puede atraer al cine sólo ofreciendo efectos espectaculares. Pero sí con películas espectaculares como las de Quentin Tarantino.

Este director desprecia CGI y, en sus películas, cada persona, choque de coches y nube son reales. Sin embargo, aunque no todos los directores han de elegir este camino radical, sí han de sorprendernos y lograr que riamos o que lloremos. Sólo hay una cosa que no admitimos: que nos aburran.

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