Skip to main content

Cómo limpiar la freidora sin aceite para alargar al máximo su vida útil

Freidora sin aceite

Depositphotos

21/04/2021 - 06:45

¿Ya estás disfrutando de los beneficios de una freidora sin aceite? Si tienes el electrodoméstico de moda, te explicamos cómo tienes que limpiarlo para que te dure el máximo tiempo posible en las mejores condiciones.

La freidora sin aceite se ha convertido en el objeto de deseo para los amantes de la vida saludable. Este electrodoméstico promete resultados similares a los que se consigue con la fritura tradicional, pero con muy poco o nada de grasa. Por lo tanto, gracias a este aparato puedes disfrutar de alimentos crujientes y dorados pero sin usar apenas aceite, de manera que se reduce la ingesta total de calorías y grasas.

La freidora de aire es un electrodoméstico fácil de utilizar y de mantener pero, como sucede con todos los aparatos de la cocina, es importante llevar su limpieza. De lo contrario, se acumulan restos de alimentos que no solo pueden afectar al sabor de lo que cocinas en el aparato, sino que también pueden dañarlo y terminar rompiéndolo.

Si te preguntas cómo limpiar la freidora sin aceite, no te preocupes porque se trata de una tarea muy sencilla, y si la practicas con regularidad no te costará nada mantener tu electrodoméstico como el primer día. Lee con atención el manual de instrucciones para seguir las recomendaciones del fabricante.

La mayoría de las freidoras dietéticas cuentan con una cestilla extraíble para facilitar su limpieza. Lo mejor es que la limpies después de cada uso, ya que así no se acumularán restos de comida en el interior. Para ello, espera a que se enfríe y luego saca la cestilla de su compartimento. 

Aunque muchas son aptas para el lavavajillas, es mejor que las laves a mano para conservar mejor el revestimiento antiadherente. Si tiene mucha suciedad, usa el lavaplatos, pero de lo contrario es preferible lavarla en el fregadero. Utiliza jabón lavavajillas, agua tibia y un salvauñas suave por la parte amarilla para no dañar la superficie, y si la cesta es de rejilla frota bien los restos de alimentos para retirarlos.

Aparte de la cestilla, también tienes que limpiar la cavidad en la que va encajada, ya que en ocasiones quedan incrustadas salpicaduras de los alimentos que hemos cocinado. Si no las retiras, pueden producir malos olores y humo la próxima vez que uses la freidora. Pasa un paño por el interior y revisa bien los serpentines de calentamiento para asegurarte de que no hay grasa ni restos de comida.

Cuando termines de limpiar el interior, pasa también un paño húmedo por la parte externa de tu freidora sin aceite, ¡y listo! 

Y además