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¿Por qué ponemos un árbol en Navidad?

Árbol de Navidad

12/12/2019 - 06:45

El árbol de Navidad es uno de los elementos que no puede faltar en nuestros hogares en estas fechas, y se trata de uno de los principales símbolos de esta fiesta tan entrañable. Pero, ¿sabes por qué ponemos un árbol en Navidad? Si no tienes muy claro de dónde viene esta costumbre, sigue leyendo porque te lo vamos a contar. 

Antes de entrar a explicar de dónde viene el árbol de Navidad, en primer lugar vamos a señalar cuáles son sus características. Lo más habitual es que se trate de una conífera de hoja perenne, como un abeto o un pino, natural o artificial, aunque también se utilizan otros árboles o plantas presentes en los jardines de los hogares o de otros recintos. Se decora con todo tipo de adornos, como las tradicionales bolas, pequeños regalos o cintas de colores, y también se ilumina con luces de colores para que destaque en la oscuridad. 

Hay diferentes versiones que explican el origen del árbol de Navidad, aunque la más común lo sitúa en el norte de Europa. En la mitología nórdica encontramos el árbol Yggdrasil, un fresno perenne también conocido como el árbol de la vida o el fresno del universo. Sus raíces y ramas mantienen unidos los diferentes mundos, y por ello los pueblos nórdicos decoraban un árbol con antorchas para celebrar el solsticio de invierno.

Más tarde, cuando los pueblos escandinavos y germanos fueron evangelizados, los cristianos tomaron prestada la costumbre del árbol decorado, pero dándole un significado nuevo: la forma triangular de las coníferas pasó a simbolizar la Santísima Trinidad, y el árbol pasó a ser el símbolo del amor de Dios y la vida eterna.

Se cree que fue San Bonifacio, evangelizador de Alemania e Inglaterra, quien adoptó está costumbre y la introdujo en la tradición cristiana hacia el año 740. Además, modificó la decoración del árbol, sustituyendo las antorchas por manzanas, símbolo de la tentación cristiana, y velas. 

Con el paso de los años, la tradición del árbol de Navidad se fue extendiendo por toda la comunidad cristiana, y los elementos utilizados para su decoración fueron evolucionando. A las manzanas y las velas se le sumaron las bolas y las guirnaldas, la estrella que se coloca en la punta que recuerda a la que guió a los Reyes Magos hasta Belén, lazos o luces. 

La costumbre de poner el árbol de Navidad llegó a España hacia el año 1870, de la mano de la princesa rusa Sofía Troubetzkoy, esposa de José Osorio y Silva, marqués de Alcañices. Así, se cree que el primer árbol de Navidad de nuestro país se instaló en Madrid, en el desaparecido palacio de Alcañices. 

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