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Los robots deben pagar impuestos, según Bill Gates

Los robots deben pagar impuestos, según Bill Gates

19/02/2017 - 23:40

Los robots amenazan con dominar el mercado laboral en el futuro. No afecta sólo a los puestos de trabajo, sino también a los impuestos, según Bill Gates.

Una sombra sobrevuela sobre las cabezas de todos los trabajadores, como una espada de Damocles. En un futuro no demasiado cercano (quizá ahora mismo), los robots amenazan con irrumpir en nuestro puesto de trabajo. Nadie está a salvo. Ni quiera los oficios creativos. La inteligencia artificial creará robots que entienden de arte, escriben libros o nos psicoanalizan.

Cuando un robot ocupa un puesto de trabajo que podría realizar una persona, el primer impulso es pensar en ese trabajador que pierde su empleo. Pero hay otros muchos aspectos a tener en cuenta. Por ejemplo, los impuestos y el gasto. No es ningún secreto que la mayoría del sueldo que recibe un trabajador se va en impuestos asociados a la Seguridad Social, IVA de los productos que consume, impuestos a las vivienda, el coche, la bebida, el tabaco... Cuando un robot ocupa un puesto de trabajo no genera impuestos ni gastos, pues es una simple maquinaria.

Bill Gates propone una solución: que los robots trabajadores paguen impuestos.

En una entrevista a Quartz, el fundador de Microsoft tiene una visión de optimista de la robótica aplicada al mundo laboral. Opina que deben usarse robots para cubrir puestos de trabajo que ahora no existen. Por ejemplo, hay millones de discapacitados y personas ancianas que ahora no están atendidas. En el futuro, los robots cubrirán estos puestos.

Pero es inevitable que la cibernética acabe llegando a todo tipo de profesiones, y eso nos lleva a los impuestos. Gates propone que cada robot trabajador pague una tasa en función de las ganancias que genere y del puesto de trabajo al que sustituya.

Una asociación, la de los robots y la pérdida de empleos, que no siempre es correcta. Cuando la automatización se lleva a cabo con sentido común se puede compaginar con el empleo. Por ejemplo, la compañía Accenture robotizó el año pasado el equivalente a 17.000 empleos... sin despedir a ningún empleado. Los robots se encargan de las tareas más repetitivas y aburridas y los empleados han aumentado su satisfacción en el trabajo, al quitarse de encima estas tareas.

En otros sectores menos comprensivos estos impuestos robóticos pueden revertir en los propios trabajadores afectados por la pérdida de empleo en forma de ayudas, incentivos, creación de nuevos puestos de trabajo, etc.

Como el bueno de Gates afirma al final de la entrevista, medio en serio medio en broma, los robots no se pueden quejar por pagar impuestos... Los robots no, Bill, pero las empresas dueñas de los robots, que deben pagar esos impuestos, sí...

Puedes ver la entrevista completa en este vídeo:

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