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El Valle de la Muerte ya no es el lugar más caluroso de la Tierra, y este desierto le sustituye

Desierto Lut en Irán

DepositPhotos

23/05/2021 - 07:00

Este nuevo estudio concluye cuál es el lugar más caluroso del planeta, y por otra parte también otra zona con temperaturas más frías.

Si bien el Valle de la Muerte tiene el récord de las temperaturas del aire más altas del planeta, nuevos datos de investigación demuestran que el desierto de Lut en Irán cuenta con temperaturas superficiales más altas.

El Valle de la Muerte en California es conocido como el lugar más caluroso de la Tierra, ejemplificado en multitud de películas, pero ahora tiene un sustituto en la forma de un desierto que es probable que ni siquiera hayas escuchado jamás.

Si bien el aire en el Valle de la Muerte puede alcanzar los 56,7 °C, la temperatura de la superficie es en realidad mucho más alta en otros dos lugares, en concreto en el desierto de Lut en Irán y el desierto de Sonora en América del Norte.

Ahora investigadores de la Universidad de California encontraron que la temperatura de la superficie en ambos lugares pueden alcanzar temperaturas de hasta 80,8 °C, aunque el desierto de Lut se lleva el premio al lugar más caluroso, porque cuenta con un calor más constante.

Para determinar esta conclusión, los investigadores analizaron datos satelitales de alta resolución del Servicio Geológico de Estados Unidos observando las temperaturas globales de la superficie durante las últimas dos décadas.

Con ello, descubrieron que el desierto de Lut en Irán es el más caluroso. La clave de ello, es que este desierto está situado entre una cadena montañosa, haciendo que el aire caliente se quede atrapado fácilmente entre las dunas de la arena.

Por otra parte, el estudio también ha recogido el lugar del planeta con las temperaturas superficiales más frías, y se lo lleva la Antártida.

En concreto en la Antártida se pueden llegar a alcanzar temperaturas de hasta 110,9° bajo cero, unos 20° por debajo de las estimaciones llevadas en 2011. Los investigadores explican que “la Antártida está rodeada de océanos, típicamente controlados por sistemas de baja presión. Esto genera fuertes vientos desde el centro del continente hasta sus márgenes, lo que contribuye a registrar extremos fríos”.