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¿Qué es la Ley de Mercados Digitales?

¿Qué es la Ley de Mercados Digitales?

24/04/2022 - 11:00

Un acuerdo provisional entre el Parlamento Europeo y el Consejo podría marcar el inicio de una nueva era de regulación tecnológica en todo el mundo y poner fin al creciente dominio de las grandes empresas tecnológicas. Te contamos en qué consiste, por qué estas empresas están en pie de guerra con esta posible nueva ley  y cuándo entraría en vigor, a continuación.

La Ley de Mercados Digitales, también conocida como Digital Markets Act, o simplemente DMA, es una normativa dirigida a la publicidad en línea, los servicios de mensajería y otras prácticas de las grandes plataformas tecnológicas.

Su objetivo principal es prohibir determinadas prácticas utilizadas por las grandes plataformas y permitir a la Comisión realizar investigaciones de mercado y sancionar los comportamientos no conformes a la ley.

En el siguiente reportaje vamos a desgranar varios puntos relevantes sobre la DMA: ¿cómo afecta a las grandes empresas como WhatsApp o Amazon?¿cómo te va a afectar a ti como usuario?¿hay algún inconveniente o punto que no se esté teniendo en cuenta?¿cuándo se prevé que entre en vigor? 

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Qué es ley de mercados digitales

¿Qué es la Ley de Mercados Digitales?

Como hemos medio presentado antes, la DMA (así la llamaremos durante todo el reportaje), fue una ley planteada en 2020, junto con la ley de Servicios Digitales, conformando lo que se conoce como Ley Digital Europea

Con este paquete se buscaba crear un espacio digital más seguro en el que se protejan los derechos fundamentales de los usuarios y se establezcan unas condiciones equitativas para las empresas.

La DSA y la DMA parten de dos objetivos principales:

  • Crear un espacio digital más seguro en el que se protejan los derechos fundamentales de todos los usuarios de servicios digitales, que corresponde a la DSA.
  • Establecer unas condiciones equitativas para fomentar la innovación, el crecimiento y la competitividad, tanto en el mercado único europeo como a nivel mundial, que está enmarcado dentro de la DMA.

La Ley de Servicios Digitales aún sigue en negociación entre el Parlamento Europeo y el Consejo, pero como ya hemos informado, se ha llegado a un consenso Parlamento-Consejo con respecto a la que influye en los mercados, la DMA.

Y es que, algunas de estas grandes plataformas, que ocupan una posición dominante en el mercado, cuentan con una ventaja desproporcionada sobre sus competidores. Además, pueden influir negativamente sobre la democracia, los derechos fundamentales, la sociedad y la economía.

¿A quién afecta? ¿Qué va a ocurrir cuando la DMA entre en vigor?

La Ley de Mercados Digitales se centra en la figura del gatekeeper, en este caso, las grandes empresas, que controlan la entrada y salida de la información. Esta ley parte de unos puntos para considerar si una empresa es o no un gatekeeper.

Habla de que deben cumplir alguna de las siguientes cuestiones:

  • Capitalización de mercado de al menos 75.000 millones de euros.
  • Volumen de negocio anual de 7.500 millones de euros.
  • Prestar también determinados servicios, como navegadores, mensajeros o redes sociales, que tengan al menos 45 millones de usuarios finales mensuales en la UE.

Sabiendo esto, Google, Apple, Meta, Microsoft o Amazon van a convertirse en los principales afectados

Cuando esta ley entre en vigor, estos gatekeepers ya no podrán: 

1. Clasificar más favorablemente sus propios servicios y productos por encima de otros ofrecidos por terceros en la misma página web.

Es decir, compañías como Amazon ya han sido denunciadas por usar los datos de vendedores de terceros para competir contra ellos. Básicamente Amazon usaba los datos de las ventas de estos para conocer qué funcionaba bien qué no y así promocionar uno nuevo bajo el nombre de Amazon Basics.

2. Tampoco podrán impedir que los usuarios desinstalen programas o aplicaciones preinstaladas, si así lo desean. 

Y es que, grandes compañías como Samsung, que se basa en un sistema operativo Android, le añaden una capa personalizada (One UI), que llenan de apps propias que los usuarios no pueden eliminar.

3. Por otro lado, tampoco podrán impedir que los usuarios accedan a aplicaciones de tiendas de terceros o la instalación de apps desde fuentes desconocidas.

Este punto afecta de lleno a Apple, no así a los dispositivos con Android, ya que estos ya pueden, pese a tener la Play Store, instalar apps desde APKMirror, por ejemplo.

4. Otro punto es que deberán garantizar la interoperabilidad con su plataforma y estarán obligados a compartir los datos facilitados o generados a través de las interacciones entre las pequeñas empresas y sus clientes, en la plataforma del gatekeeper. 

Esto afecta sobre todo a las apps de mensajería como WhatsApp y Facebook Messenger que tendrán que relacionarse con otras más pequeñas como Signal, por ejemplo. Con la nueva normativa, cualquier usuario de Whatsapp podrás comunicarse con otro que use iMessage, Messenger o Signal, por ejemplo.

Por poner un paralelismo, ocurre lo mismo con las operadoras de telefonía: tú como usuario de Jazztel puedes llamar a otro que tiene Yoigo o Vodafone.

Ahora bien, aunque estos cambios son los que mayor impacto visible tendrán, existen otras pequeñas modificaciones como: las pequeñas empresas podrán acceder a los datos de los gatekeepers, a su vez, estos no podrán usar datos no públicos de las empresas pequeñas para competir contra ellas.

¿Y qué sucederá si se saltan la ley? Los gatekeepers que no cumplan las normas podrían enfrentarse a multas de hasta el 10% del volumen de negocios total a nivel mundial, y la multa aumentaría hasta el 20% en caso de reincidencia. En caso de infracciones sistemáticas, la Comisión puede prohibirles la adquisición de otras empresas durante un tiempo determinado.

La Unión Europea, en su sitio web oficial, ofrece un informe completo sobre las medidas a cumplir, que puedes consultar para ampliar información.

¿Cómo va a impactar la DMA sobre tus apps y servicios?¿Qué problemas pueden presentarse con la nueva ley?

Ya sabemos que el impacto estas grandes compañías va a ser grande, sin embargo, ¿cómo nos va a afectar a nosotros como usuarios de este tipo de apps? Pues bien, a grandes rasgos nos veremos beneficiados.

Quien nos iba a decir que podríamos instalar la tienda Google Play en un iPhone, o que, con la interoperabilidad íbamos a poder mandar un mensaje desde Signal y que llegue al WhatsApp de otra persona.

Además, en esta nueva normativa también encontramos un punto que luchará contra las redes sociales y la difusión de fake news, lo que siempre es positivo para la sociedad.

Sin embargo, uno de los grandes problemas que encontramos es precisamente con este último punto, el que habla de la interoperabilidad de los servicios de mensajería. Y es que, no hay una solución sencilla que pueda conciliar la seguridad y la interoperabilidad de los servicios de mensajería cifrados.

Es decir, aplicaciones como Telegram o Signal, considerada como la más segura de todas, entran en confrontación con otras como WhatsApp.

Pese a ser la más utilizada y por eso Meta es considerada gatekeeper, su relación con esta big tech, grandes vulnerabilidades que ha experimentado o que las copias de seguridad de los chats que se suben a plataformas como Google Drive o iCloud no, hacen que las dos anteriores no quieran ser interoperables con esta.

Cada app utiliza una forma de encriptación diferente, más o menos volcada con la protección del usuario y es por eso que intentar conciliar dos arquitecturas criptográficas diferentes es casi imposible. Pueden surgir grandes problemas de privacidad en ese viaje que hace el mensaje de una app a otra.

¿Está la Unión Europea tratando de destruir compañías como Meta, Amazon o Apple?

Sabiendo todo esto parece que esta nueva ley pretende acabar con los monopolios de una forma tajante. Y es por esto, que las grandes compañías están en pie de guerra con esta nueva normativa. 

Muchos piensan que se dirigen injustamente a las americanas y que van a generar innecesariamente grandes problemas de vulnerabilidad en la privacidad en la que tanto dinero han invertido.

En cuanto a los gigantes tecnológicos estadounidenses que alcanzan el umbral del gatekeeper, aparte de las multas en que incurran, el efecto más inmediato serán los costes de cumplimiento, que la Comisión Europea estimó en 1,41 millones de euros al año, por plataforma.

Además consideran que algo en lo que han invertido mucho esfuerzo va a ser expuesto a otros. Hablamos de revelar a sus competidores el motivo de su éxito y conocimientos patentados.

Este tipo de cláusulas puede ayudar a las empresas tecnológicas más pequeñas a arrebatarles su cuota de mercado, incluso en situaciones en las que no está claro que haya habido una práctica desleal.

Los umbrales también podrían afectar a la innovación en algunas circunstancias. Por ejemplo, si un servicio nuevo e innovador atrajera a tantos usuarios, convirtiéndose así en un gatekeeper y por lo tanto, sometido a esta normativa DMA, podría verse desincentivado. Esto básicamente afecta a las startups y pymes.

¿Cuándo va a entrar en vigor?

Pues bien, el 25 de marzo de 2022, el Consejo y el Parlamento alcanzaron un acuerdo provisional sobre la Ley de Mercados Digitales. Ahora, debe ser refrendado por estos dos. Los eurodiputados deberán votar una versión definitiva, después de la cual, y si se aprueba, la legislación deberá aplicarse en los Estados miembros antes de convertirse en ley.

Si todo sale bien, los acuerdos entrarán en vigor 20 días tras su publicación en el Diario Oficial de la UE y las normas se aplicarán 6 meses después de esto.

Entraría en vigor a finales de este año o principios de 2023.

Pese a todo esto, cabe de mencionar que las organizaciones de protección de los consumidores de la UE la apoyan, como es lógico, pero también asociaciones como Allied for Startups, a pesar de registrar las preocupaciones anteriores explicadas, sigue estando a favor de la ley en general.

Además, una encuesta reciente entre pymes francesas y alemanas mostró que el 79% creía que los gigantes tecnológicos debían enfrentarse a una regulación más estricta sobre el uso de los datos personales. E incluso empresas estadounidenses como Mozilla y Microsoft han acogido con satisfacción las normas de la DMA en teoría.

Por el momento toca esperar a ver qué sucede y si es posible modificar algunos puntos que claramente atentan con la seguridad de los usuarios. Y es que la regulación debe ser una cuestión para intentar resolver viejos problemas sin crear demasiados nuevos en el proceso. 

Pero hacerlo con éxito requiere desarrollar un profundo conocimiento técnico de las cuestiones en juego, y debatirlas con expertos y afectados y parece que la UE no ha dado muchas muestras de hacer ninguna de las dos cosas.

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