Alan Turing, perdón póstumo tras condena por ser gay

El gobierno británico se plantea ofrecer un perdón póstumo a Alan Turing, condenado por ser gay

Una de las primeras clases que recibe todo estudiante de primero de carrera de Ingeniería Informática, versa sobre la vida y obra de Alan Turing. Considerado el padre de la informática, Turing fijó las reglas de funcionamiento de un ordenador que aún se mantienen hoy en día. También se le considera uno de los precursores de la Inteligencia Artificial, al plantearse, desde un punto de vista matemático, la posibilidad de que las máquinas pudieran pensar. Por si fuera poco, descifró los códigos secretos nazis de la mítica máquina Enigma, contribuyendo decisivamente al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Pese a todos estos logros, Alan Turing murió en desdicha, despreciado por la sociedad de su época. En 1952 fue condenado por ser homosexual, y tuvo que elegir entre la castración química o la cárcel. Eligió lo primero, lo que le provocó impotencia y el desprecio de sus colegas. Supuestamente se suicidó dos años después, a los 41 años, al ingerir una manzana con cianuro. Ahora, según informa el periódico The Guardian, el gobierno británico ha aceptado pedir el perdón público para Alan Turing.

Bajo la Ley de Corrección Criminal, que se aprobó en 1886 y estuvo vigente más de sesenta años en el Reino Unido, 49.000 personas fueron condenadas por ser gays, bien a penas de cárcel o a tratamientos médicos para corregir "la desviación". Entre ellas, Alan Turing y Oscar Wilde. El año pasado el gobierno de David Cameron rechazó pedir perdón publicamente por estas condenas, pero al parecer ha cambiado de opinión. El acto institucional tendrá lugar en octubre.

Alan Turing. Wikipedia

Alan Turing es considerado un héroe en muchos países porque descifró los códigos secretos de la máquina de cifrado Enigma, utilizada por los nazis. Diseñó una máquina llamada Bombe de Turing que desechaba códigos contradictorios. De esta manera, mediante la acotación, consiguieron descifrar la clave para interceptar las comunicaciones nazis y anticiparse así a sus movimientos. Los alemanes tardaron mucho tiempo en darse cuenta de que sus códigos Enigma habían sido rotos, lo que contribuyó decisivamente a su derrota.  Según los expertos, esto adelantó dos años el fin de la Segunda Guerra Mundial. Otros estudiosos aseguran que sin ellos Inglaterra habría perdido la guerra por simple inanición.

Maquina de cifrado Enigma

Este logro ya habría sido suficiente para que Alan Turing entrase en la Historia. Pero las habilidades criptográficas de Turing provenían de sus investigaciones algorítmicas aplicadas a las máquinas, lo que a la postre le convirtió en uno de los padres de la Informática. Con su Máquina de Turing, descrita en 1931, fijo las reglas de los algoritmos informáticos, al demostrar que cualquier problema matemático se podía convertir en un algoritmo y, por tanto, se podría crear una máquina para interpretar ese algoritmo y resolver el problema.

Este razonamiento llevó a Alan Turing a plantearse la pregunta: "¿Las máquinas pueden pensar?". Lanzó una serie de teorías que lo convirtieron en precursor de la Inteligencia Artificial.

Sus estudios fueron vitales para desarrollar el primer ordenador programable digital, el Colossus. Programó uno de los primeros ordenadores de la historia, el Manchester Mark I, en 1949.

En 1952, Turing denunció un robo y se descubrió que era homosexual. Por aquel entonces era delito en el Reino Unido, así que fue condenado a la cárcel, o a un tratamiento químico. Eligió lo segundo, pero el tratamiento le provocó impotencia y alteraciones físicas. Además sufrió el rechazo de sus colegas y llegó a pensar que el conocimiento de su sexualidad haría que los demás despreciasen sus teorías. Un razonamiento suyo lo dice todo:

Turing cree que las máquinas piensan.

Turing yace con hombres.

Luego las máquinas no piensan.

Atormentado por el tratamiento químico y su temor a que los prejuicios destruyeran su trabajo, en 1954, a los 41 años, Alan Turing fue encontrado muerto tras ingerir una manzana con cianuro. 

Paradójicamente, su condición de héroe de guerra no le sirvió de nada, porque su trabajo era alto secreto, y no se supo públicamente que había descifrado los códigos Enigma hasta veinte años después de su muerte.

Desde el año 2009, se han intensificado las presiones de cientificos y personalidades para que el gobierno británico revoque, de forma póstuma, la condena de Alan Turing. El propio Stephen Hawking ha participado activamente en las movilizaciones. Parece que al final las autoridades de Reino Unido han cedido a la presión, y el perdón se tramitará el próximo mes de octubre. No devolverá la vida, trágicamente truncada a los 41 años, al genio que salvó a cientos de miles de personas en la guerra, y fijó las bases de la Informática y la Inteligencia Artificial. Pero restituirá el honor al hombre castrado y despreciado socialmente por un delito que no entendía. El mundo será, el próximo mes de octubre, un poco más justo.

 

Fuentes consultadas: The Guardian. Wikipedia. Universidades de Princeton, Manchester y Cambridge.