Shenzhen, el Silicon Valley chino y las fábricas del futuro

shenzhen fabricas chinas

Made in China. Es una frase, tres simples palabras, que han hecho mucho daño a la imagen que las grandes compañías chinas quieren proyectar al exterior, en especial a Europa y a los Estados Unidos.

¿En qué pensábamos cuando leíamos 'Made in China'? Seguramente en un producto que tiene poca calidad, cuyos acabados dejan mucho que desear. Sin embargo, hace ya años que las grandes marcas del sector tecnológico fabrican en China, pese a que el diseño se efectúe en el exterior. No hace falta citar nombres, y a estas alturas casi nadie duda de la calidad del producto final.

Entonces... ¿Por qué seguimos teniendo esa imagen 'cutre' del producto chino? Esa es la pregunta que se hacen auténticos gigantes de la tecnología China como TCL, una empresa de la que seguramente nunca hayas oído hablar, pese a que se trata del tercer fabricante mundial de paneles HD y 4K, solo por detrás de Samsung y LG, dos marcas coreanas muy reconocidas en el exterior. También es el grupo detrás de marcas tan memorables en Europa como Alcatel o Thomson.

¿Dónde está el problema, entonces? ¿Por qué reconocemos unas marcas y no otras? Quizá los grandes gigantes chinos, con honrosas excepciones, como algunos fabricantes de smartphones (pensamos en Huawei, Xiaomi, Zopo...) no han sabido publicitarse en el exterior como deberían.

E HAO CEO TLC

"Parece mentira que estemos creciendo tanto y todavía nadie sepa quiénes somos en Europa", decía E Hao, el CEO de TCL, nada más recibir a la prensa extranjera en sus edificios centrales en Shenzhen.

Y quizá por ello algo esté cambiando últimamente, e incluso estén dispuestos a mostrar sus fábricas a la prensa extranjera, algo impensable hace solo unos años -de hecho, algunas empresas como Foxconn, fabricantes, entre otros, del iPhone, todavía son reticentes a mostrar el interior de sus naves nodrizas-. 

Shenzen, el Silicon Valley chino

Shenzhen silicon valley

Sí, el Silicon Valley chino, pero no penséis en grandes avenidas arboladas ni en exquisitas redes de transporte público. Tampoco en geeks vestidos a la moda ultimando proyectos con su Macbook Air en el Starbucks. Shenzhen no es así. Shenzhen es el desorden hecho ciudad, al menos todo aquello que podemos considerar fuera del centro neurálgico de la ciudad, una zona, el centro urbano, que sí se asemeja a lo que podrías esperar de una ciudad china moderna.

El resto de Shenzhen es una urbe construída a base de oleadas migratorias, de miles y miles de trabajadores llegando a una misma ciudad, procedentes de las zonas más rurales del este de China. Un lugar donde te es casi imposible identificar qué rascacielos son edificios de oficinas y cuáles son residenciales, ya que todos son exactamente iguales: enormes colmenas de decenas y decenas de pisos, construídas unas junto a otras.

Imagina que alguien te da un codazo mientras sostienes un vaso de agua en la mano. Cada una de las gotas salpicadas caerían al suelo en un sitio distinto, completamente al azar. Pues así parece haberse dispuesto la gran urbe de Shenzhen: colmenas de rascacielos unidas unas con otras mediante grandes avenidas -casi autovías- que se extienden sin fin a lo largo del sureste chino.

shenzhen

Y no nos debería de sorprender, teniendo en cuenta que Shenzhen es la ciudad que más rápido crece en China, con un 90% de población llegada de las áreas rurales colindantes en algún momento de las dos últimas décadas. Además, es la ciudad china con más renta per cápita.

Trabajo, al parecer, no falta. Y aunque se trate de la 'fábrica' tecnológica de China, el dato más desconocido es que cuenta con más de 6.000 empresas dedicadas al diseño, por lo que, si occidente no 'espabila', podríamos cambiar el 'Made in China' por un 'Designed in China' en un futuro no muy lejano.

CSOT, el gigante de los paneles

csot TCL

Pero vamos con lo que interesa, para lo que habíamos venido. CSOT, de TCL, es la mayor fábrica de fabricación de paneles para televisores del mundo, con una superficie de 600.000 metros cuadrados. Dicho así no somos capaces de imaginar su magnitud, pero pensad que equivale a 80 campos de fútbol del tamaño del Bernabeu, así, todos juntitos, uno detrás del otro. Por si fuera poco, en 2015 se inaugurará otra fase del proyecto que ampliará aún más su capacidad.

Pese a que podrías imaginar que en semejante monstruo trabajan decenas de miles de personas, la fábrica entera no tiene más de 5.000 empleados, y es aquí donde encontramos la primera contradicción con respecto a la idea que tenemos preconcebida sobre la industria tecnológica china.

csot tcl

De los 5.000 empleados, sólo 50 trabajan en la planta de producción, siempre según datos de TCL -encaja con lo que vimos después-. Lo demás son robots. Robots gigantes, eficientes y sin nómina ni afiliaciones sindicales.

La visita a CSOT nos dejó imágenes de enormes robots levantando y procesando grandes paneles, una y otra vez. Nada de aglomeraciones de trabajadores hacinados en pequeños espacios. La imagen que tenemos de la gran fábrica china no es lo que las grandes empresas del sector tecnológico tienen pensado para el futuro. De hecho, la gran mayoría de los empleados en CSOT trabajan en oficinas.

csot tcl

Pese a que la razón oficial que nos dieron es que las sofisticadas máquinas deben limitar el contacto humano, ya que cualquier tipo de suciedad o el mínimo contacto con el polvo podría causar grandes problemas en la maquinaria, la realidad es que, a largo plazo, salen mucho más rentable que los trabajadores. Aunque sean chinos.

También tuvimos la oportunidad de visitar otras fábricas de TCL algo más convencionales, por ejemplo la que se dedica a producir los terminales OneTouch de Alcatel, parte del grupo TCL.

fábrica de alcatel en china

Allí la tendencia cambia, dejamos de ver tanto robot gigante para contemplar una imagen más habitual: centenares de trabajadores ensamblando pequeñas partes de nuestros smartphones y comprobando una y otra vez el resultado final de los productos. Cuando echéis un vistazo a la galería, notaréis la diferencia de una fábrica a otra inmediatamente. Es el futuro de la industria china.

Por supuesto, teníamos completamente prohibido sacar fotografías excepto en los lugares señalizados, aunque con el beneplácito de un miembro europeo de la expedición, Marek Maciejewski, Product Manager de TCL, nos saltamos a la torera la prohibición, eso sí, con mucho sigilo. Aquí tienes una pequeña galería de ambas factorías.

 

 

 

El televisor 4K más grande del mundo

 

TCL fabrica, y lo hace en exclusiva, el que es, a día de hoy, el televisor Ultra HD o 4K más grande del mundo, con 110 pulgadas de pantalla. Se trata del Jumbo 110, del que ya te hablamos aquí.

tcl jumbo 110

Buena parte de ese gigante llamado CSOT, la fábrica que es 80 veces más grande que un estadio de fútbol, se concebió específicamente para poder fabricar este tipo de televisores. ¿Por qué?

Para contestar a esa pregunta hay que explicar primero, brevemente, cómo se fabrican estos paneles o pantallas de nuestros televisores, o más en concreto, cómo se cortan dichos paneles para ensamblarlos después en el producto final, el televisor de casa.

Por lógica, si necesitamos un panel de 110'' para un televisor de dicho tamaño, los paneles que CSOT sea capaz de fabricar deberán ser, como mínimo, de esas dimensiones. El problema está en equilibrar el tamaño estándar del panel que se fabrica con las pantallas que se van a producir después.

Esto es: con un panel de 110'' podemos obtener una sola pantalla de 110'' o varias pantallas de menores dimensiones, cortando el panel proporcionalmente. Teniendo en cuenta que el precio de los televisores de 110'' es, a día de hoy, prohibitivo, entenderéis que la mayoría de estos gigantes paneles acaben troceados, por ejemplo, en pequeñas piezas de 32'', el tamaño de pantalla más vendido en Europa entre los usuarios de un poder adquisitivo medio.

tcl csot shenzhen

El truco, por tanto, está en diseñar una fábrica que sea capaz de producir un panel que sirva tanto para televisores gigantescos como para pantallas de mediano tamaño, y además fabricarlo en unas dimensiones que garanticen poder obtener la mayor cantidad de paneles 'pequeños' posible sin desperdiciar partes del panel original.

De ahí la necesidad de construir una gigantesca fábrica para lograrlo.

Del Made in China al Designed in China

TCL

Si bien es cierto que el hecho de que China sea el mayor fabricante de electrónica de consumo del mundo no es nada nuevo, sí lo es la forma en la que las grandes empresas chinas quieren asegurar esa posición de cara al futuro. Si podemos usar TCL como ejemplo, y tras una extensa visita a sus instalaciones y fábricas, está claro que la ambición china no tiene límites.

Mientras que en el pasado, por norma general, se compraban empresas occidentales para importar sus diseños y fabricarlos en China, y también como una buena opción para entrar rápidamente en los mercados europeos y americanos, donde estas empresas no habían tenido una presencia histórica, la tendencia ahora está cambiando. 

Buscan la innovación. Ser capaces de construir las fábricas más grandes y más modernas del mundo, invirtiendo al mismo tiempo gran parte del beneficio en I+D.

¿La conclusión de todo esto? Occidente debe ponerse las pilas si no quiere perder la carrera tecnológica. En pocos años podríamos cambiar el Made in China por el Designed in China.

Imágenes: Alberto Martín, Morten Madsen.