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¿Por qué siguen subiendo los registros de CO2 en la atmósfera si el mundo está en cuarentena?

Contaminacion

Depositphotos

08/05/2020 - 08:52

Casi todos estamos en nuestros hogares, no conducimos, el comercio ha bajado, muchas fábricas han cerrado, los aviones no vuelan y, sin embargo, el 3 de mayo el CO2 alcanzó su techo desde que hay registros, hace 60 años. Nunca se ha registrado tanta contaminación como el pasado el domingo.

A pesar de la pandemia y de que vemos el cielo sin boina por primera vez en ciudades en mucho tiempo, la contaminación no deja de aumentar. Esta es una situación compleja y que va en contra de la sensación que la mayoría de la población tiene, pero no vence a una causa concreta, sino a una tendencia de décadas.

Durante décadas hemos ido aumentando la cantidad de combustibles fósiles que quemamos y las fábricas contaminantes. La cantidad de CO2 que se calcula en un día no es solo causa de esa misma jornada, sino de lo que se ha contaminado durante un largo periodo de tiempo. 

Según la Agencia Internacional de la Energía, la crisis del coronavirus provocará durante el año una reducción del 8% en la emisión de gases invernadero, una cantidad decepcionante al calcular todo lo que habrá disminuido la actividad, tanto económica como geográfica. Según los expertos consultados por The Verge, esta cifra se puede considerar marginal.

El problema es que resulta imposible reducir de forma marcada la cantidad de contaminación, el dióxido de carbono puede quedarse en la atmósfera siglos y, aunque se reduzcan las emisiones, no deja de acumularse.

Mayo suele ser el mes más contaminante por los procesos naturales de la Tierra y la emisión de CO2 no ha dejado de crecer desde que empezó a medirse en 1958. La llamada Curva de Keeling siempre ha tenido una dirección y para cambiarla tendrían que reducirse las emisiones en al menos un 50%, algo impensable.

Por todo esto, aunque tengamos una sensación de alivio al notar menos contaminación, en realidad es un pequeño engaño que sufrimos: la Tierra sigue acumulando CO2 y eso está lejos de frenarse.