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Un gran año para la ciencia: estos han sido los descubrimientos científicos más importantes de 2019

Agujero negro

29/12/2019 - 07:00

Pese a que la inversión en investigación científica se ha reducido drásticamente en los últimos años (en España ni siquiera teniendo un ministro astronauta nos hemos salvado de los recortes en ciencia), la comunidad científica sigue peleando contra la escasez de recursos para lograr avances en numerosos campos.

El gran esfuerzo que realizan los científicos de todo el mundo está dando frutos. Solo este año se han logrado grandes avances en campos muy diversos, como la biología, la astronomía o la medicina, y se han realizado descubrimientos que nos ayudarán a comprender mejor el origen de la vida en nuestro universo.

Por ello, como cada año la revista Science ha realizado un reportaje para conmemorar algunos de los avances científicos más importantes del año 2019. Y como punto destacable, en muchos de ellos el factor clave para lograr los objetivos ha sido la colaboración entre científicos de diferentes países, demostrando que la unión y no la competencia es lo que permite a la comunidad científica lograr sus mayores descubrimientos.

Para Science, el mayor hito de la ciencia este año ha sido el desarrollo de la primera imagen de un agujero negro. Combinando observaciones de radiotelescopios de todo el mundo, un grupo de astrónomos logró generar la primera imagen del agujero negro que se encuentra en el centro de la galaxia Messier 87, a 53 millones de años luz de la Tierra.

Agujero negro M87

Entre los observatorios que han colaborado en el proyecto se encuentra el Observatorio IRAM Pico Veleta, situado en Sierra Nevada (Granada), que dispone de un radiotelescopio de 30 metros de diámetro. Science considera que el proyecto para obtener imágenes del agujero negro es de especial relevancia por su impacto en nuestra comprensión del cosmos y porque es un gran ejemplo de lo que la colaboración científica internacional puede lograr.

Siguiendo en el campo de la astronomía, otro descubrimiento reseñable está relacionado con algo mucho más cercano a nuestro planeta. Las sondas New Horizons de la NASA captaron imágenes de un objeto helado que se desplaza por los confines del sistema solar. 

Este objeto, al que han llamado Arrokoth, se encuentra a más de mil kilómetros de distancia con respecto a Plutón, y tiene una forma bastante curiosa, como de dos tortitas unidas entre sí. Los científicos creen que no ha sufrido apenas cambios desde la formación del sistema solar, por lo que contiene información muy importante sobre cómo se formaron los planetas que orbitan nuestro Sol.

En el ámbito tecnológico también se han logrado diversos avances relevantes. Ya habíamos visto varios ejemplos de cómo la inteligencia artificial lograba derrotar incluso a profesionales renombrados de juegos de dos jugadores como el Go y el ajedrez.

Pero este año se ha llegado un poco más allá, y una IA llamada Pluribus ha derrotado a numerosos jugadores profesionales en miles de partidas de Texas Hold’em Póker (una versión mucho más compleja del Póker común). Esto demuestra que la inteligencia artificial está logrando mejorar sus procesos de aprendizaje poco a poco, lo cual contribuiría a la creación de tecnología de inteligencia artificial mucho más compleja en el futuro.

También se ha logrado crear un ordenador cuántico rudimentario cuyas capacidades superan con creces a la de cualquier superordenador. Los científicos a cargo del proyecto afirman que su dispositivo consiguió llevar a cabo en apenas 200 segundos un cálculo que es capaz de congelar hasta los superordenadores más potentes, debido a la sobrecarga de datos que supone. Esto se conoce como supremacía cuántica, y es un logro importante para el desarrollo de ordenadores cuánticos complejos.

La medicina tampoco se ha quedado atrás, ya que se han realizado varios descubrimientos que podrían salvar muchas vidas y ayudar a las personas más desfavorecidas. Entre los estudios más destacables se encuentran los relacionados con la malnutrición en la infancia, algo que por desgracia es cada vez más común debido a los altos niveles de pobreza infantil en todo el mundo.

Los estudios revelan que los niños que sufren malnutrición grave tienen grandes dificultades para recuperarse, y de hecho a menudo no logran hacerlo por completo y sufren secuelas durante toda su vida. Esto se debe a que los microorganismos de su sistema digestivo, necesarios para una digestión adecuada de los nutrientes, no logran madurar adecuadamente.

En base a estos resultados, varios grupos de investigación han desarrollado suplementos nutricionales para facilitar la adecuada recuperación de la flora intestinal de estos niños, lo que permitiría que se recuperasen adecuadamente incluso en los casos más severos.

También se han logrado grandes avances en el estudio del ébola, un virus que no ha dejado de causar problemas a científicos de todo el mundo desde hace varios años. En 2019, durante el brote de ébola en República Democrática del Congo, dos medicinas distintas ayudaron a aumentar drásticamente las probabilidades de supervivencia a la enfermedad, lo cual nos acerca un paso más a una cura definitiva para esta enfermedad tan peligrosa.

Otro avance llamativo se ha dado en el estudio de la fibrosis quística, una enfermedad degenerativa que empeora gravemente la calidad de vida de las personas afectadas, llegando incluso a ser letal. Pero una combinación de medicamentos desarrollada en EEUU podría hacer que la fibrosis pasase a ser una enfermedad crónica mucho más leve.

El compuesto desarrollado anula los efectos de una mutación genética que se encuentra presente en el 90% de pacientes con fibrosis quística, lo que permitiría que prácticamente todas las personas que sufren esta enfermedad puedan mejorar su calidad de vida.

Exoplaneta con satélites y galaxia

Depositphotos

Algo de lo que también hemos sido testigos es de cómo la comunidad científica se volcaba en estudiar los orígenes y la evolución de la vida. Por ejemplo, la microbiología ha logrado acercarnos un poco más a la comprensión de cómo se formó la vida en el planeta Tierra.

Un grupo de científicos ha cultivado satisfactoriamente un microorganismo unicelular denominado Asgard archaea, que está íntimamente relacionado con las células eucariotas (a las que debemos el origen de los organismos pluricelulares). Esto permitiría estudiar con mayor exactitud los orígenes de la vida en nuestro planeta, y las posibles formas de vida que podrían encontrarse fuera de la Tierra.

También se han extraído muestras de roca subterráneas en el cráter Chicxulub, lugar de posible impacto del asteroide que causó la extinción de los dinosaurios. Acompañado de estudios que revelan cómo el impacto destruyó formas de vida que se encontraban a miles de kilómetros de distancia, las muestras permiten crear una crónica detallada del evento de extinción. 

Otra investigación respecto al pasado de la vida en la Tierra se ha centrado en los denisovanos, una especie de homínidos relacionada con los neandertales. Hasta ahora sabíamos muy poco de ellos, ya que solo disponíamos de algunos fósiles óseos encontrados en una cueva de Siberia. Pero esto no implica que sean irrelevantes para la evolución humana, ya que a día de hoy podemos encontrar marcadores de su ADN en nuestros propios genes, sobre todo en la población de Oceanía. 

Este año un grupo de investigadores usó una nueva técnica de análisis para identificar un trozo de mandíbula que había sido encontrada en la meseta tibetana, confirmando que pertenecía a la especie denisovana. Este es el primer resto físico de esta especie de homínidos encontrada fuera de Siberia, señalando que viajaron más de lo que suponíamos hasta ahora. 

Gracias al estudio previo, otro grupo de investigadores utilizó la información genética obtenida de los fósiles de los denisovanos para reconstruir el rostro de una niña de esta especie, mostrando así por primera vez la apariencia de estos antepasados tan misteriosos.

En definitiva, 2019 ha sido un año importante para la ciencia. Ahora solo nos queda esperar para ver con qué nuevos descubrimientos nos sorprende el año 2020.