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Estos son los peores hábitos alimenticios para tu cerebro, según la ciencia

Cerebro gominola

Getty Images

18/09/2021 - 06:45

¿Sabías que lo que comes puede perjudicar la salud de tu cerebro? Para cuidarlo, lo mejor es que evites estos hábitos alimenticios. 

Llevar una alimentación saludable es de vital importancia no solo para nuestra salud general, sino también para el bienestar de los diferentes órganos de nuestro cuerpo. Las malas prácticas alimenticias nos pueden salir caras, y por eso hay que cuidar lo que comemos.

Nuestro cerebro necesita nutrientes para su correcto funcionamiento. Son de especial importancia los ácidos grasos omega 3 y omega 6, que previenen las enfermedades neurodegenerativas; las proteínas y los aminoácidos, que favorecen el crecimiento y el desarrollo del cerebro, así como los antioxidantes o las vitaminas B6, B12 y el ácido fólico, que protegen del deterioro cognitivo.

Además, para procesar, transformar y sintetizar los nutrientes, el cerebro necesita mucha energía que obtiene de los carbohidratos

De la misma forma que hay alimentos beneficiosos para el cerebro, también hay otros que no son nada recomendables porque pueden perjudicar nuestra salud cognitiva y favorecer la aparición de problemas en el futuro, por ejemplo las enfermedades neurodegenerativas.

Estos son los peores hábitos alimenticios para tu cerebro, según la ciencia:

  • Comer demasiado azúcar. Comer mucha cantidad de azúcar libera altos niveles de insulina, lo que afecta al acceso de diferentes aminoácidos al cerebro. El triptófano es el único aminoácido que no se ve afectado, y al atravesar la barrera hematoencefálica se transforma en serotonina y melatonina, produciendo sueño.
  • No comer carbohidratos. A no ser que tu cuerpo esté bien adaptado a la cetosis (estado en el que el organismo usa la grasa en lugar de los carbohidratos como fuente principal de energía), dejar de consumir carbohidratos puede llevar a la inestabilidad de los niveles de azúcar en sangre, produciendo confusión. 
  • Tomar demasiado alcohol. Beber alcohol daña el cerebro. Una borrachera ocasional produce daño en la memoria y a largo plazo puede afectar a los niveles de neurotransmisores con los que se comunican las células cerebrales. 
  • Saltarse las comidas. El cerebro usa el 20% de la energía de tu cuerpo, y cuando se limita la ingesta de alimentos afecta a su correcto funcionamiento. 
  • Comer haciendo otras tareas. Si comes mientras haces otras cosas, por ejemplo mientras trabajas frente al escritorio, la señal de saciedad se ve afectada y te sentirás menos lleno.
  • Comer demasiadas grasas saturadas. Las dietas altas en grasas saturadas promueven el deterioro cognitivo y favorecen el desequilibrio en las funciones mentales. 

Ya lo sabes, evita estas prácticas si no quieres poner en riesgo la salud de tu cerebro.