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Cómo desconectar del móvil: dieta contral el tecnoestress

tecnoestress

29/07/2017 - 18:18

¿Eres incapaz de desconectar del móvil incluso en verano? No estar pendiente de las mil notificaciones que llegan al teléfono es una tarea que le cuesta a más de uno. Estos son los trucos para que puedas conseguir desengancharte... al menos durante unos días.

El movimiento de mirar cada cinco minutos si ha llegado una notificaciónes uno de los actos reflejos más difíciles de evitar. Seguro que no puedes dejar de comprobar cada cierto tiempo si ha llegado algún correo de trabajo, qué pasa por las redes sociales y meterte en Internet para ver las últimas noticias. 

Si más de una vez has repetido alguno de estos comportamientos, es que tienes tecnoestrés. ¿Qué quiere decir este vocablo? Muy sencillo, sirve para definir el síndrome que presentan aquellas personas que son incapaces de vivir sin su teléfono móvil durante más de un día, y necesitan controlar su entorno a través de la repetida comprobación de las redes sociales, aplicaciones y demás herramientas tecnológicas.

Las nuevas fobias tecnológicas ¿cómo nos afectan?

Pero este término aún va más allá, ya que también hace referencia a la utilización sin medida de dispositivos tecnológicos, como los tablets, incluso cuando no son necesarios, porque se siente apego hacia ellos y se es incapaz de vivir sin utilizarlos al estar demasiado implantados en el modo de vida. Echa un vistazo a tu maleta y revisa si has metido más aparatos tecnológicos de los que necesitas: ordenador portátil, iPad... ¿Es así? Tranquilo, te ensañamos cómo desengacharte. 

DESINTOXICACIÓN TECNOLÓGICA

Si has conseguido superar la preparación prevacacional, tal vez estés listo para empezar a probar un nuevo paso para lograr dejar en un segundo plano los dispositivos tecnológicos durante el verano. Como en cualquier dieta hay algunos que defienden la desintoxicación total y otros que prefieren exponerse pero con moderación. ¿Quieres olvidarte por completo de los aparatos tecnológicos o prefieres utilizarlos controlando el tiempo?

Decidas lo que decidas, lo más conveniente es que busques un lugar donde dejar tu móvil para evitar llevarlo encima todo el día. Así te sentirás seguro, porque sabrás dónde está, pero no tendrás la oportunidad de chequearlo constantemente. Y es que podrías caer en la tentación de decirte a ti mismo: “Total por una vez”; “Mañana no lo cojo en todo el día”.

Elige un sitio que esté alto y que no esté en un lugar de paso, así será más fácil para ti no caer en la tentación. Y es que “ojos que no ven, corazón que no siente”.

Además de situarlo en un lugar alto y lejos de la vista, también es apropiado que pongas tu móvil en silencio. Si este suena o vibra avisando de que alguien te está llamando o que has recibido un mensaje o email, tu fuerza de seguridad podría derrumbarse y acabar mirando el smartphone. Decide en qué momento del día vas a chequear las notificaciones, sé fuerte y no sucumbas a las ganas de mirarlo cada vez que se active el sonido.

En el caso de que tener tu teléfono móvil en silencio sea superior a tus fuerzas, otra forma de mantenerse a raya es personalizando los tonos. Si utilizas un sonido diferente para cada tipo de notificación, sabrás si esta es más o menos urgente. Ya no te servirá la excusa de mirar el móvil porque no sabes si es algo importante o no. Escoge un tono para los asuntos de trabajo, otro para las notificaciones sin importancia u otro distinto para aquellas cosas que realmente consideras que pueden ser urgentes.

Recibir avisos cada vez que alguien te menciona o te etiqueta en las redes o que te llegue un email no te ayuda a olvidarte del móvil. Desactiva todas las notificaciones para que desaparezca esta precisión y seas tú realmente quien decida cuándo chequear el teléfono.

ESTABLECE LÍMITES

Hasta aquí todo es más o menos sencillo, pero no dejas de estar cerca del móvil. Por ello, el siguiente paso que debes dar es el de alejarte un poco más del teléfono. En otras palabras, establecer contigo mismo los momentos que vas a separarte de él. Una buena alternativa es cuando vas a dar un paseo con tu familia, en la playa, en la piscina o cuando vas a practicar deporte. ¿Difícil? Tal vez los primeros dos días, pero luego será un verdadero alivio. 

Nuestra adicción a las redes nos hace cada vez menos sociales

También puedes probar a establecer un límite horario para utilizarlo. Si antes tenías que decidir en qué momentos del día podías revisar las notificaciones que te habían llegado mientras no estabas cerca de tu teléfono, ahora tienes que establecer durante cuánto tiempo vas a utilizarlo cuando te conectes a Internet o consultes el correo electrónico o las redes sociales.

No vale de nada estar toda la mañana sin teléfono, si por la tarde estás “enganchado” a él durante horas.

Prueba a ir espaciando el tiempo cada vez más entre chequeo y chequeo. Esta opción es muy buena, sobre todo, en el caso de que no puedas o no quieras desconectar del todo de tu trabajo o de tus responsabilidades laborales. De esta manera siempre estarás seguro de estar disponible si hay algún asunto urgente que existe tu intervención.

Pero si este caso no es el tuyo, la mejor fórmula para evitar el tecnoestrés durante las vacaciones de verano es el ayuno. Desconectar completamente durante unos días de cualquier “notificación” que te transporte a tu rutina esconde muchos más beneficios para ti de lo que crees. 

TECNOADICTOS: SUS FOBIAS

España es el país con mayor penetración de smartphones de Europa. El 77% de sus habitantes posee un teléfono inteligente. Pero con la llegada de la tecnología también han aparecido la adicción a los dispositivos móviles. No en vano, en nuestro país el 21,3% de los adolescentes está “enganchado” a la red, frente a la media europea que se sitúa en el 12,7%. Estos son las principales fobias de los tecnoadictos:  

  • Nomofobia. Es el miedo a no poder consultar el smartphone cada vez que se quiere.

  • Whatsappitis. Hiperdependencia a comprobar si alguien ha escrito.

  • Selfitis. Consiste en el deseo constante de fotografiarse a sí mismo y compartir esas imágenes.

  • Phubbing. Se refiere al comportamiento que lleva a prestar sólo atención al teléfono.

  • Editiovultafobia. Miedo a comparar la vida propia con la que reflejan los demás en las redes sociales.

  • Vibranxiety. Define la sensación de haber sentido vibrar o haber creído escuchar el teléfono.

  • Selfiefobia. Es el miedo a realizarse una autofoto.

  • Retterofobia. Miedo a escribir mal un SMS o un mensaje de WhatsApp.

  • Telefonofobia. Terror a atender una llamada.

  • Cibercondría. El comportamiento repetido de utilizar el teléfono móvil como un médico o

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