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Así se ha blindado la Estación Espacial Internacional frente al coronavirus

Estación Espacial Internacional

05/04/2020 - 07:30

Ante la amenaza del coronavirus y el peligro que supone para los astronautas, las agencias espaciales han tomado medidas para que la Estación Espacial Internacional se mantenga libre de la pandemia.

Durante las últimas semanas muchos países se han visto obligados a tomar medidas para frenar los contagios de coronavirus y evitar por tanto que la pandemia genere un problema incluso mayor del que ya supone.

En diferentes países hay diferentes necesidades: algunos como España e Italia han establecido un periodo de aislamiento obligatorio, otros se han limitado a dar recomendaciones acordes a lo indicado por la OMS para que la población se mantenga segura.

En el ámbito del empleo también ha habido diversos cambios. El teletrabajo se ha vuelto mucho más común, y aquellas personas que se ven obligadas a trabajar presencialmente lo hacen llevando materiales de protección siempre que les es posible.

Poco a poco, todo ha ido adaptándose para que podamos afrontar esta pandemia con la mayor seguridad posible. Los cambios se han ido sucediendo diariamente, y se han vuelto parte de nuestra rutina de forma progresiva. 

Pero hay personas que no viven en las mismas circunstancias que la mayoría de habitantes de la Tierra. Nos referimos concretamente a los astronautas, en especial a aquellos que tienen una misión en plena pandemia de coronavirus. 

Los astronautas son profesionales con mucha experiencia y con formación en diversos campos. Todas las agencias espaciales preparan a sus astronautas para que puedan afrontar prácticamente cualquier imprevisto que pueda surgir en su trabajo. 

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Y las agencias también toman muchísimas precauciones para que los viajes y la estancia en el espacio resulten tan seguros como sea posible. Incluso en circunstancias normales, los responsables de los proyectos se aseguran de que se hagan numerosas pruebas y verificaciones tanto entre el personal como en el equipamiento que utilizarán.

Pero no son circunstancias normales, como todos sabemos. La pandemia ha afectado a todos los ámbitos de nuestra vida, y las actividades relacionadas con el espacio no son una excepción a esto. Ni siquiera la Estación Espacial Internacional puede librarse de cambios, pese a estar fuera del planeta.

Medidas de contingencia habituales

Diversas misiones que estaban planificadas para los próximos meses han sufrido retrasos y cancelaciones. Pero hay un proyecto que nunca para: la Estación Espacial Internacional. Los astronautas que están en ella, y los que tienen que ascender en los próximos meses también deben mantenerse a salvo del coronavirus. 

Como es de esperar, en un proyecto tan importante se requiere muchísima planificación previa y gran variedad de planes para emergencias. No puede tirarse por la borda el trabajo de meses por el más mínimo imprevisto que surja durante la misión.

Aunque se trate de un imprevisto de la severidad de una pandemia, todas las agencias están sobradamente preparadas para afrontarlo. Incluso sin haber vivido una situación similar con anterioridad, la salud de los astronautas siempre ha sido la prioridad de cualquier misión. 

Para empezar, hace décadas que la NASA y otras agencias establecieron protocolos de seguridad relacionados con la salud y supervivencia general de todos los astronautas que participan en misiones. 

De por sí, todas las naves, cápsulas y demás vehículos en los que viaja una tripulación pasan por numerosas comprobaciones. Se realiza gran cantidad de pruebas para verificar que todo va a funcionar como debe y la vida de los astronautas no va a correr peligro.

Incluso construyen réplicas de las naves que van a volar para poder someter a pruebas con condiciones extremas a un vehículo igual al que va a volar. No escatiman en gastos para garantizar que todo es debidamente seguro. 

astronauta

Cuánto cuesta enviar un astronauta al espacio

Las misiones espaciales nunca han sido baratas, y las relacionadas con astronautas no son una excepción a esta regla. Pero, ¿cuánto cuesta realmente enviar a un astronauta al espacio? En este reportaje echamos cuentas, y valoramos si es un gasto que merece la pena realizar.

Pero los protocolos de seguridad van mucho más allá de la ingeniería, el hardware y el software en general. Los propios astronautas son preparados a fondo para saber afrontar cualquier crisis que pueda surgir durante su viaje a la Estación Espacial Internacional y su estancia en la misma.

En lo referente a salud, hay dos prácticas que llevan ya muchos años en funcionamiento y que van a ser especialmente útiles para evitar que los astronautas enfermen por coronavirus: las medidas de prevención y el entrenamiento médico.

Para empezar, cada vez que los astronautas son asignados a una misión tienen que seguir un proceso hasta el lanzamiento. Uno de los procedimientos finales durante las semanas previas al lanzamiento supone cerciorarse de que los astronautas están completamente sanos.

Para ello, los astronautas pasan las semanas previas bajo supervisión médica, y además entran en un periodo de cuarentena para ellos denominado “health stabilization”, es decir, estabilización de salud. 

Esta cuarentena habitualmente dura unas dos semanas. Durante ese tiempo no están totalmente aislados: pueden desplazarse por la zona cercana a la base, y suelen asistir a algunos eventos oficiales. Pero aun así, el contacto físico con otras personas y los desplazamientos que pueden realizar son muy reducidos. 

Desde luego, no es un protocolo de aislamiento total como los que estamos contemplando ahora, pero esas dos semanas de cuarentena y las pruebas médicas por las que pasan los astronautas en ese tiempo han funcionado bien hasta ahora para prevenir problemas de salud y contagios en la Estación Espacial Internacional.

Y además, antes del propio lanzamiento los astronautas se lavan de arriba a abajo con alcohol para eliminar posibles patógenos y evitar así contagiar a sus compañeros mediante el contacto físico

Por otra parte, los astronautas pasan en torno a dos años entrenando, y durante ese periodo de tiempo, reciben formación de diversos campos de la ciencia y la ingeniería. Y en esto se incluye la medicina.

Ocasionalmente, alguno de los astronautas es doctor en medicina. Pero no es lo habitual, y como puede haber emergencias médicas en cualquier momento, todos reciben entrenamiento médico durante su preparación.

Astronauta Tim Peake haciendo una extracción de sangre

ESA

Gracias a ello, los astronautas adquieren nociones de primeros auxilios y de tratamiento básico, además de aprender a extraer sangre y realizar otros procedimientos médicos. Además disponen de un almacén de medicamentos en la propia ISS, por lo que si algún astronauta llegase contagiado, podrían darle tratamiento allí mismo. 

Y para los casos más graves que necesitasen tratamientos más avanzados, el protocolo establece que los astronautas embarquen en la nave Soyuz que está acoplada a la Estación Espacial Internacional y regresen a la Tierra. Es decir, hay un plan incluso para los casos más graves. 

Cambios causados por el coronavirus

Aunque los protocolos que hemos mencionado hayan funcionado bien durante décadas, las agencias espaciales son conscientes de que el coronavirus supone un peligro muy real, y necesitan evitar a toda costa que llegue a la Estación Espacial Internacional.

El periodo de cuarentena que pasan los astronautas antes de viajar al espacio es un procedimiento obligatorio. Pero como ya hemos dicho, esa cuarentena no es muy restrictiva, y evitar contagiarse de una pandemia requiere medidas más estrictas. 

Es por eso que al protocolo habitual se le van a añadir algunas reglas nuevas. Y de hecho ya se están aplicando, ya que tres astronautas tienen que viajar a la Estación Espacial Internacional el día 9 de abril.

Lo primero que se ha hecho ha sido endurecer el protocolo de cuarentena. Esta vez se ha establecido una cuarentena más larga y se están siguiendo las medidas de higiene recomendadas por la OMS y el CDC.

Pero además, las agencias espaciales se han tomado el aislamiento mucho más en serio. Como comentábamos antes, la cuarentena que seguían los astronautas antes de un lanzamiento era restrictiva, pero no tan estricta como debe serlo ahora.

Hasta ahora, los astronautas podían reunirse con sus familias antes del lanzamiento, pero para esta misión, la posibilidad ha quedado totalmente descartada. Los astronautas tampoco podrán moverse con libertad por la Ciudad de las Estrellas (pueblo ruso en el que residen antes del lanzamiento). En esta ocasión deberán permanecer aislados en la base.

También hay una serie de visitas, eventos y ceremonias que se habían convertido en tradición en este tipo de misiones, pero que esta vez no podrán llevarse a cabo por las medidas de aislamiento, por lo que han sido canceladas. 

usos del agua oxigenada
Pixabay

Algunas de estas costumbres eran más triviales, e incluían reuniones con políticos y diversas personas influyentes. Pero otras se habían convertido prácticamente en un ritual antes de cada misión

En concreto, todos los astronautas que vuelan desde Baikonur visitan el lugar en el que están enterradas las cenizas de Yuri Gagarin, el primer ser humano que viajó al espacio, y dejan claveles en su monumento. Es otra de las cosas de las que tendrán que prescindir en esta misión, ya que la tradicional visita también se ha cancelado.

Yuri Gagarin

ESA

Por otra parte, el material que lleve la nave a la Estación Espacial Internacional también estará sujeto a medidas de seguridad. Toda la carga se limpiará a fondo, y existe la posibilidad de que se esterilice todo si los científicos lo consideran necesario.

Más allá de los propios astronautas

Para que el control del coronavirus sea totalmente eficaz, las medidas de seguridad no pueden limitarse solo a los astronautas y el material que estos van a utilizar durante su estancia en la ISS. 

Lo más básico ha sido la implantación del teletrabajo entre el personal de la NASA. Parte del personal de tierra que trabaja en la Estación Espacial Internacional está trabajando desde casa, con lo que la NASA se asegura de mantener todas las operaciones estables al minimizar los contagios entre los trabajadores.

Por otro lado, como ya mencionamos antes, varios astronautas se encuentran actualmente en cuarentena, a la espera del lanzamiento que los llevará a la estación orbital. Y por las restricciones que se han implementado para evitar contagios de coronavirus, no pueden entrar en contacto con nadie.

O bueno, con casi nadie. Ciertos miembros del personal (principalmente científicos y médicos) tienen la aprobación de las agencias espaciales para mantener el contacto con los astronautas, generalmente porque la labor que desarrollan con estos es vital para la misión.

Y para hacer esto posible, esos trabajadores también están actualmente en cuarentena. De poco serviría tener aislados a los astronautas si tienen contacto con gente que no está sujeta a las mismas medidas de seguridad, así que aislar a estos empleados era el paso más lógico.

Otro cambio en la rutina habitual tiene relación con el personal ajeno a las agencias espaciales. Usualmente se realiza una rueda de prensa antes del lanzamiento, pero en esta ocasión no va a llevarse a cabo. Y de hecho, los periodistas no podrán siquiera acercarse al sitio de lanzamiento, una práctica habitual en circunstancias normales. 

Básicamente, incluso quienes no van a ir a la estación espacial ni forman parte del personal de misión estará sujeto a nuevas medidas de seguridad. Puede parecer exagerado, pero es importante para poder mantener a todos los astronautas a salvo.

Un virus en el espacio

Gracias a las décadas de experiencia con diversos tipos de misiones, todas las agencias espaciales manejan perfectamente los protocolos de cuarentena, esterilización y demás medidas de seguridad que pueden evitar el contagio del coronavirus.

Pero nadie es infalible, y aunque la probabilidad de que el coronavirus llegue al espacio es prácticamente nula, no está de más preguntarse qué ocurriría si el virus se colase en la Estación Espacial Internacional. 

El mayor problema que tendrían que afrontar los astronautas sería la contención del virus en la ISS. Para esto también hay un protocolo establecido, y se parece bastante al que se aplica en cualquier hospital para contener los patógenos. 

La principal medida sería aislar a la persona que hubiera dado positivo en el test de coronavirus. Esta persona tendría que quedarse en el habitáculo que utiliza para dormir, y utilizar material de protección, como por ejemplo mascarillas. 

Los astronautas sanos tendrían que mantenerse alejados de la persona infectada, y hacer desinfecciones periódicas de todas las superficies para asegurarse de que el virus no permanece en ninguna de ellas. 

Básicamente el objetivo principal sería evitar más contagios. Y tendrían que tomárselo muy en serio, porque el entorno de la Estación Espacial Internacional podría ponérselo muy fácil al virus para expandirse. 

Y es que la microgravedad de la ISS permitiría que las partículas se quedaran suspendidas en el aire durante largos periodos de tiempo. A causa de ello, el virus podría contagiar a través del aire.

Lo más probable es que nada de esto ocurra, pero todas estas precauciones son necesarias. La NASA tiene experiencia previa con casos de resfriados en misiones espaciales de hace décadas (anteriores a la implementación de cuarentena antes de cada misión), y saben que hasta una enfermedad leve puede afectar gravemente una misión

Y diversos estudios científicos han demostrado que el sistema inmunitario de los astronautas se resiente en el espacio, especialmente entre aquellos astronautas que ascienden por primera vez. 

No se sabe con certeza si esto se debe a la microgravedad o al estrés de la propia misión. Pero lo que es indudable es que con un sistema inmunitario debilitado, el coronavirus sería mucho más peligroso para todos ellos

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