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Razer Kishi para Android, análisis y opinión

Razer Kishi
A.A.H.

Lo mejor

  • Ergonomía y peso
  • Espacio para altavoz inferior
  • Carga sin quitar el mando
  • Cambia la experiencia de jugar

Lo peor

  • Gatillos algo perezosos
  • Sin jack de audio
  • No apto para los 'tabletófonos' actuales
  • L1/R1 sin la misma sensibilidad en todo el botón
Kishi

Kishi

El Razer Kishi es un mando que convierte tu móvil en una especie de Nintendo Switch. Cuenta con un diseño que permite una amplia variedad de tamaño de móvil y es compatible con juegos nativos o en la nube.

21/02/2021 - 16:59

Hemos convertido nuestro móvil en una consola portátil gracias al Kishi, un mando que se acopla a los laterales del teléfono y lo convierte en una especie de Nintendo Switch con Android, con todo lo que ello supone a nivel de catálogo. Tras jugar durante unas semanas con el periférico, os contamos nuestras sensaciones en este análisis del Razer Kishi.

Hay jugadores que, injustamente en mi opinión, no consideran el teléfono móvil una plataforma digna o 'de verdad' para disfrutar de los videojuegos. Es verdad que aquellos videojuegos de Facebook o el Candy Crush hicieron mucho daño, así como las versiones perezosas de juegos de PC y de consolas, pero han pasado más de 10 años de aquello y la cosa ha cambiado mucho.

Ahora, hay juegos diseñados específicamente para los móviles, muy buenos ports de juegos clásicos y adaptaciones de títulos más actuales que se pueden disfrutar perfectamente en el teléfono móvil. Y es que, el móvil no deja de ser una consola poderosísima a la que hay que sacar partido, ya que por potencia de procesado y calidad de pantalla, está por encima del resto de portátiles del mercado.

Con la llegada de Stadia -análisis- y xCloud -análisis-, así como el juego remoto de Xbox y de PlayStation, parece que más gente se sube al carro del móvil como consola portátil, y para mejorar la ergonomía y control de los videojuegos, existen diferentes mandos y adaptadores.

Lo que hoy nos ocupa es el análisis del Razer Kishi para Android, un mando o adaptador que hemos estado probando durante unas semanas jugando tanto a títulos en la nube como a juegos nativos para el móvil y, a continuación, os contamos nuestra opinión.

Razer Kishi
BotoneraFísica | Cruceta | Sticks asimétricos | Botón Start, Select y Home | Botones X, A, B, Y | L1/R1 L2/R2
ConectividadUSB Tipo-C al móvil | USB Tipo-C de carga | No tiene Bluetooth
CargaNo necesita carga | Tiene un puerto USB-C para cargar el móvil
SistemaAndroid 8.0 o superior
Móviles compatiblesAlto de 145,3 a 163,7 mm | Ancho de 68,2 a 78,1 mm | Grosor de 7 a 8,8 mm
SonidoSin jack de 3,5 mm | Sin por USB Tipo-C | Orificio para altavoz inferior del móvil

Análisis del Razer Kishi por apartados:

Fácil de transportar y con puerto de carga para no dejar de jugar

Vamos a empezar por el diseño. Y es que, lo primero que choca cuando recibes el Kishi en casa es... la caja. Cuando ves las imágenes, esperas una estructura sólida que sujeta el mando por los laterales y que se une con una pieza plástica en la parte trasera.

Y sí, así es el dispositivo, pero una de las mejores cosas que tiene el mando de Razer es, precisamente, que podemos plegarlo. Esto es muy útil para llevarlo en la mochila o, incluso, en algún bolsillo anchote de un abrigo porque nos permite llevarlo de viaje junto al móvil sin esfuerzo.

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Las medidas desplegadas son de 9,1 cm de alto, 2,7 de grosor y 13,5 cm de largo. El peso es de 164 gramos y es, por tanto, un mando que ocupa poco cuando lo plegamos y que no añade un excesivo peso al móvil.

Tanto el plegado como el desplegado es un proceso manual, pero está bien pensado. Cuando lo plegamos, debemos juntar ambas partes hasta que escuchamos un 'clic' que confirma que ambas han quedado unidas con una pletina de seguridad.

Si queremos desplegar el dispositivo, tiramos de un par de palanquitas en la parte posterior y se suelta el anclaje de seguridad

Alguno me lo ha preguntado en redes y, aunque es tentador pensar en ello, no, no vais a poder jugar con el mando plegado. Y es que, no se conecta al móvil por Bluetooth, sino por USB Tipo-C. Eso implica esa evidente limitación, pero también es algo positivo porque elimina la latencia que existe en los controladores Bluetooth, algo esencial para jugar a títulos por streaming en la mejor de las condiciones.

Las zonas laterales que abrazan el móvil son de goma para adaptarse bien a un amplio abanico de grosores y, hablando del tema, no vais a poder utilizar todos los móviles en este dispositivo. Tenemos, de hecho, una limitación bastante clara de Razer y que conviene leer para que no os lo compréis y os encontréis que el móvil, simplemente, no entra.

Vuestro móvil debe tener unas dimensiones de 145,3 a 163,7 mm de alto, un ancho de 68,2 a 78,1 mm
y un grosor de 7 a 8,8 mm
. Un S21 Ultra con sus 6,8" y reducidos marcos, por ejemplo, no caben, pero sí un Pixel 3a XL o el Xiaomi Mi 11 (de milagro), que es el que he tenido como consola portátil con el Razer Kishi.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 Por lo demás, tenemos un dispositivo creado por completo en un plástico de calidad que tiene muy buen tacto y en el que encontramos los clásicos detalles de la compañía, como el logo de las serpientes en la parte trasera y el nombre de la marca en los laterales.

Tienes la sensación de estar sosteniendo algo de calidad en todo momento y, sinceramente, tras probar varios mandos y adaptadores (tanto los normales como los que se acoplan a un mando Bluetooth como de esta clase, tipo Switch), el de Razer es el que me transmite mayor sensación de seguridad y, sobre todo, de mando que podría venir con una consola.

Además, me ha parecido muy ergonómico y he estado horas y horas disfrutando con el móvil entre manos. Es muy cómodo, no me he cansado en ningún momento y el móvil, al menos los modelos probados, no han bailado.

Teniendo la suerte de tener varios móviles compatibles, en el vídeo superior os mostramos cómo queda el Razer Kishi con varios modelos de pulgada y dimensiones distintas, de los más grandes soportados hasta uno de los más compactos.

Y, por cierto, en la parte inferior del mando derecho tenemos un puerto USB Tipo-C que sirve para cargar el móvil mientras jugamos

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 El Kishi no tiene batería, ni la necesita, y es una buena manera de permitir jugar mientras el móvil está conectado a la corriente. Lo que nos indica que el móvil está cargando es el propio logo del móvil y un 'chivato' en el lateral derecho del Kishi que se ilumina en color azul.

Eso sí, no saca audio por ese USB... y tampoco tenemos jack de auriculares por ninguna parte, ya que el sonido del móvil sale por unas aberturas en el mando derecho.

Buen tacto y recorrido de los botones, aunque gatillos algo perezosos

Ahora bien, aunque el diseño es importante, lo crucial son los botones. Y es que, a un mando le pido que los botones no solo sean precisos, sino que la pulsación sea la adecuada para largas sesiones de juego. Y lo cierto es que el Kishi da en el clavo en casi todos los aspectos.

La botonera es un mix entre lo que vemos en el mando de Xbox y en el de PlayStation. Vamos a ir por partes detallando las sensaciones con cada uno de los botones.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 Los sticks son asimétricos, como en el mando de Xbox, y tienen una textura agradable, así como un recorrido muy cómodo. No he notado zonas muertas demasiado evidentes en la parte central y tanto el R3/L3 como el propio control con las setas es muy agradable.

Botonera superior. Los botones A, B, X, Y también son cómodos. Tienen un recorrido generoso y la pulsación nos ofrece una respuesta gomosa. Me gusta el diseño (aunque el botón Y tiene el dibujo algo ladeado) y la precisión, aunque por poner un 'pero', habría preferido que fueran de perfil bajo y tipo clicky, como en otros mandos de Razer. Aun así, son buenos, algo duros, pero buenos y precisos.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 La cruceta es una parte fundamental porque el móvil me parece ideal para jugar a títulos 2D tanto nativos como por emulador o en la nube. Son juegos que en la pantalla del móvil se ven muy bien, pero que no me gustaban demasiado porque necesito una cruceta. 

La del Kishi me parece un acierto y, aunque mantiene esa respuesta gomosa de los botones de la derecha, lo cierto es que la fuerza necesaria para activarla es menor. Las diagonales salen muy fácilmente y en juegos de plataformas o lucha es una bendición.

En el frontal tenemos los clásicos R1/R2 y L1/L2. Y bueno, en estos no todo es positivo. Los L1/R1 son cómodos y, aunque algo estrechos, lo cierto es que no me ha parecido algo molesto. El punto de activación está hacia los extremos, por lo que si lo pulsamos en la parte interior es algo más duro. 

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 Es un defecto de los primeros mandos de Xbox One que se solucionó con diferentes versiones y que, realmente, espero que 'toquen' en una segunda generación del Kishi. Por otra parte, los gatillos son gatillos, ya que tienen recorrido y diferente sensibilidad que se nota en juegos de coches, por ejemplo, o en el FIFA, pero el problema es la respuesta al activarlo.

Parece que 'rozan' con el plástico que los rodea y, de hecho, se puede escuchar ese roce. Son algo duros y es el botón que más dudas me genera. Funciona bien, sí, pero en otros mandos de la compañía tenemos una muy superior versión de los gatillos. 

La botonera se completa con un botón Home, un back y un start que sí con clicky, curiosamente, y de los que no hace falta comentar nada porque los tocamos, básicamente, cuando es necesario.

En un Kishi 2, y aquí, Razer, os dejo la idea, metería un botón de capturas de pantalla para grabar fácilmente o la pantalla del móvil o hacer una captura.

Convirtiendo tu móvil en una Nintendo Switch

Nintendo Switch es una consola que me encanta. Tengo varias en casa y lo cierto es que jugamos bastante con ellas. Ahora bien, es un hardware muy limitado tanto por potencia como, sobre todo, por resolución, eficiencia y panel.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 PlayStation Vita me sigue pareciendo en 2021 una portátil perfecta y, precisamente, los móviles me recuerdan muchísimo a la veterana de Sony (en su primera versión, claro, la 'buena'). Pantallas OLED o IPS muy, muy bien calibradas, brillo más que elevado para jugar, HDR en muchas ocasiones, buen sonido y procesadores que pueden prácticamente con lo que les eches.

Además, como comentaba al principio, cada vez hay más juegos 'de verdad' para móviles, por lo que lo único que fallaba eran... los controles para gente como yo que estamos más acostumbrados a lo físico que a lo táctil y a los que no nos gusta meter los dedazos en la interfaz de un juego.

Esto hace que jugar a títulos como Dead Cells o Fortnite sea un auténtico placer, ya que tenemos juegos de consola, literalmente, en una pantalla fantástica como el panel AMOLED del Mi 11 - aquí su análisis- con un rendimiento espectacular y unos controles físicos a los que los consoleros estamos acostumbrados.

La espinita clavada, en mi caso, es un Call of Duty Online que es compatible con los mandos de Xbox y PS4 Bluetooth, pero no a través de un controlador por USB Tipo-C como el que tenemos entre manos. Es una decisión que no entiendo, pero que es así.

Es un gran aliado de Game Pass y de Stadia

Los juegos nativos de móvil me han dado muy buenos ratos estos últimos meses (sobre todo Fortnite y CoD Online), pero a lo que realmente he jugado durante más horas es a los juegos en la nube. Primero a Stadia y, posteriormente, al juego en la nube de Microsoft con Game Pass.

Los dos servicios me parecen excelentes para quien no tenga un PC/consola y quiera disfrutar de grandes títulos en la pantalla de su móvil o para los que sí tenemos ese hardware y queremos disfrutar, en ocasiones, de partidas en el móvil, bien porque estamos fuera de casa o porque el televisor principal está cogido.

No voy a entrar a valorar qué servicio es mejor o peor ni las condiciones de red necesarias, ya que eso da para otro texto que haremos más pronto que tarde. En lo que me voy a centrar es en el juego por streaming con el Kishi.

Al ir conectado físicamente por un USB Tipo-C, no hay ningún tipo de latencia a la hora de jugar. La latencia es clave en el juego por streaming porque el propio sistema de juego tiene una latencia y cuando conectamos un mando por Bluetooth, la latencia aumenta un poco más.

El objetivo es reducir al máximo lo que podemos controlar, que es la latencia del controlador al conectarlo físicamente, y ahí el Kishi sale ganando. Además, como la botonera es la de Xbox, os vais a encontrar muy cómodos jugando con este sistema tanto a Stadia (el mapa de botones del mando de Google es idéntico al del Xbox Controller) como a Xbox Game Pass.

Diseño compatible con móviles estéreo, pero sin jack de auriculares

Aunque ya hemos comentado algo sobre esto, quiero profundizar un poco en el apartado del audio. Como digo, no tenemos jack de 3,5 mm y, la verdad, me parece un gran fallo en este mando. Lo que acabo de decir sobre la latencia en el controlador Bluetooth y el juego por streaming se puede aplicar a los cascos Bluetooth.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 Los más avanzados (tanto los cascos como los móviles) reducen al máximo la latencia de la comunicación Bluetooth, pero al jugar por streaming, lo cierto es que es algo que sigue afectando a la experiencia del juego. Lo he probado tanto con los Audio Technica ANC300 TW -análisis- como con el WH100MX3 de Sony.

Podéis pensar que podéis conectar un dongle USB-C a jack de 3,5 mm, pero en el Tipo-C del Kishi no tenemos soporte para audio, por lo que la única opción que queda es el audio Bluetooth, que ya digo que no es el óptimo, o el audio de los altavoces del móvil.

Como comenté hace unas líneas, el mando derecho del Kishi tiene unas aberturas que suelen coincidir con la ubicación de los altavoces inferiores de los móviles. El sonido se escucha bien en terminales con audio mono.

En terminales con audio estéreo, todo depende de dónde esté ese altavoz. En el caso del Pixel 3a XL no hay ningún problema, pero el altavoz superior secundario del Mi 11 está demasiado en el borde y queda tapado por la goma del Kishi.

En este terminal, como os mostramos en el vídeo, se sigue escuchando bien el audio, pero no es lo óptimo. Para una segunda generación me gustaría que Razer diera la opción de conectar unos auriculares por jack de 3,5 mm convencionales o, al menos, permitir sacar audio por el USB.

Conclusión del análisis del Razer Kishi: si quieres dar más vida a tu móvil y eres un jugón, es un accesorio imprescindible

Y llegamos al final del análisis del Razer Kishi, precisamente, lamentando firmar estas líneas. Hace unos días nos preguntaron en nuestro canal de YouTube qué pasa con los dispositivos que analizamos y la respuesta es que... bueno, la inmensa mayoría de ellos se devuelven en cuanto hemos tenido el tiempo que consideramos oportuno para probarlos.

Otros nos los quedamos (mientras no los pidan, claro) para hacer otros artículos y materiales, pero lo más normal es que en cuanto se publiquen estas líneas esté hablando con Razer para que se lleven el Kishi.

Analisis Razer Kishi
A.A.H.

 Y, precisamente, por eso me da 'pena', ya que haber tenido estas semanas el dispositivo ha hecho que juegue más aún en el móvil. Sí, tengo mi adaptador para el mando de PS4 y de Xbox, pero jugar en algo como el Kishi, perdonadme la expresión, es otro rollo.

Es un dispositivo muy cómodo, portátil, con una conexión perfecta y que me ha hecho, ya digo, disfrutar más con el móvil porque el equilibrio del dispositivo en las manos es mejor que el que otorga un mando más el adaptador para que el móvil flote sobre él.

Kishi

Kishi

El Razer Kishi es un mando que convierte tu móvil en una especie de Nintendo Switch. Cuenta con un diseño que permite una amplia variedad de tamaño de móvil y es compatible con juegos nativos o en la nube.

Tiene sus fallos, como no permitir la carga rápida con el puerto USB-C o el no contar con un jack de 3,5 mm, pero al final esos son detalles, para mí, secundarios. Lo que sí deben mejorar en una nueva generación es la botonera frontal (L1/R1, L2/R2), pero por lo demás, es una muy buena primera aproximación de Razer al juego 'serio' en móviles.