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Al borde del desastre: estos son todos los experimentos que, si salen mal, podrían acabar con nuestra especie

Fin del mundo

Depositphotos

07/12/2019 - 18:40

Estos son algunos de los experimentos que pueden acabar con la vida humana tal y como la conocemos, o propiciar una deshumanización que nos haga perder el sentido como especie. Sí, es ponernos "catastrofistas", pero hay caminos que nos llevan a esa dirección.

El avance tecnológico es fascinante. A diario os hablamos de las nuevas tecnologías que están por llegar, tanto las de consumo (como móviles ordenadores y ese tipo de dispositivos "inteligentes") como de curiosidades relacionadas con el espacio y la tecnología.

Sin embargo, hay experimentos que, por muy prometedores que sean, pueden salir mal. Y, precisamente, a lo largo de las próximas líneas desgranaremos algunos de los experimentos que pueden llevar a la humanidad al borde del desastre.

A lo largo de la historia "hemos" hecho un montón de experimentos (incluso intentar devolver humanos a la vida, como si fueran zombis). Muchísimos de ellos son aberrantes y estaban basados en el conocimiento científico de la época y la ambición, por lo general, de algunos dirigentes locos.

Los experimentos, estudios y desarrollos actuales tienen más que ver con la tecnología, esa que sirve para potenciar los dispositivos de nuestro día a día, pero entendida a gran escala. Nos referimos a robots autónomos, al control de datos masivo y a la creación de explosiones comparables a la que formó el universo.

Y sí, también a locuras como el control mental o experimentos sin pies ni cabeza como la propagación de un virus extremadamente peligroso. Si queréis saber de qué estamos hablando, seguid leyendo. A continuación, a medio camino entre el gorro de aluminio y algo totalmente factible, presentamos los experimentos que pueden acabar con la humanidad. De un modo u otro.

Índice de contenidos

  1. Virus que pueden acabar con la humanidad
  2. Crear agujeros negros y un "big bang"
  3. Armas láser
  4. La nanotecnología
  5. Armas electromagnéticas
  6. El big data
  7. El control mental
  8. Robots como nosotros
  9. La inteligencia artificial divergente

Virus que pueden acabar con la humanidad

 ¿Os suena Resident Evil? Es un videojuego en el que la corporación Umbrella trabajaba en un "elixir" que, realmente, es un arma biotecnológica. El experimento sale mal, se descontrola y se crean los zombis. Una pandemia que podríamos vivir muy pronto si no se controlan ciertos experimentos.

Y es que, este es uno que podría acabar con la humanidad si sale mal. Estados Unidos está financiando, con dinero público, experimentos que consisten en la mutación del virus H5N1, el de la gripe aviar, para ver si dicho virus puede transmitirse de una especie a otra.

Según científicos estadounidenses, se está experimentando con hurones, pero si sale mal podría dar el salto a los humanos. Según los investigadores a cargo del experimento, la idea es hacer que los humanos seamos inmunes a este tipo de virus, pero el riesgo es muy alto, apuntan los detractores.

Virus

Y es que, el virus de la gripe aviar es mortal para los humanos, pero no se puede contagiar de una persona a otra. Con la mutación se está intentando que así sea, pero en animales, claro. Es decir, no están intentando crear un virus que se pueda transmitir, pero es algo que podría ocurrir.

Al final, parece que intentan investigar cómo parar una pandemia, pero puede salir mal y que, precisamente, haya un brote incontrolable. Además, algo que resulta inquietante es que, para ser un experimento financiado con dinero de los contribuyentes, es bastante opaco. 

No hay fecha para mostrar los resultados, no hay una hoja de ruta clara y, según algunos investigadores, es intolerable que un experimento de este calibre, que pone en riesgo la vida humana, se mantenga "en secreto".

Crear agujeros negros y un "big bang"

Uno de los proyectos más interesantes, y también uno de esos experimentos que puede acabar en desastre si sale mal, es el que se da cerca de la ciudad suiza de Ginebra. Allí se encuentra el Gran Colisionador de Hadrones en las instalaciones del CERN. El objetivo es crear un choque de partículas que de origen a un "nuevo Big Bang".

Se trata de una instalación en la que tenemos una temperatura mínima de 271,3º bajo cero, así como una máxima de 10 billones de grados, más de 100.000 veces la que hay en interior del Sol.

CERN

Entre otras cosas, hay una enorme autopista por la que circulan miles de partículas por segundo, y los investigadores "solo" esperan que dos de ellas choquen generando una gran explosión que de origen a un mini Big Bang que nos ayude a entender cómo se formó el universo.

Se busca recrear esos primeros minutos del universo en el que todo era una masa caliente y en el que, poco a poco cuando la temperatura fue bajando, los electrones, protones y neutrones se separaron formando las estructuras planetarias.

Estos protones que intentan chocar dan vueltas a una velocidad de 11,245 vueltas por segundo, una velocidad generada gracias a un potente campo magnético, y cuando chocan producen las explosiones. Está controlado, pero no es poca la polémica del proyecto debido a que, si se descontrola, podría generar un cráter de dimensiones bíblicas. Eso sí, los descubrimientos del CERN son vitrales para entender el universo.

Otro de los proyectos interesantes en este sentido es el que se está llevando a cabo en las instalaciones del gran colisionador estadounidense. Allí buscan recrear un agujero negro que nos ayude a comprender cómo funcionan estos elementos.

En 2019 conseguimos, por primera vez en la historia, fotografiar un agujero negro. Es como Nolan lo "imaginó" para Interestelar (ayudado por científicos reputados, claro), y es lo que se busca crear en el Acelerador SLAC, pero a pequeñísima escala.

via Gfycat

Concentrando toda la intensidad del láser de rayos X más potente del mundo en una molécula, los investigadores crearon un agujero negro que empezó a tragarse los electrones de dicha molécula

Es un agujero negro mil veces más estrecho que un pelo e "inofensivo" y, aunque nos ayuda a entender cómo funcionan, no es suficiente. ¿Y si se les va la mano intentando crear un agujero negro mayor que no puedan controlar?

Armas láser

Cuando hablamos de armas láser, la cabeza se va a Star Wars (y entre el Episodio IX y The Mandalorian, es lo más normal del mundo). Sin embargo, no hay que ver las armas láser como esas pistolas futuristas de plasma que lanzan proyectiles de colores que queman todo a su paso.

Bueno, puede que esto último, lo de quemar, sí. Y es que, las armas láser son una realidad y, aunque no haya ejércitos que las utilicen en estos momentos, sí hay prototipos en manos de grandes países. China, sin ir más lejos, tiene un rifle láser temible.

Arma láser de China

Se trata de un rifle de asalto llamado ZKZM-500, un arma que está lista para entrar en producción y que produce un efecto de carbonización instantánea con un alcalde de 800 metros. Es decir, sin desviación alguna, puede carbonizar a un enemigo a una distancia de casi un kilómetro.

Y, claro, no produce ruido ni ningún tipo de señal. Puede incendiar la ropa al instante o hacer que material inflamable... explote. Además, China preparó un informe en el que aseguran que el dolor será difícil de soportar.

Serán las armas del futuro, nos guste o no, y son realmente peligrosas por la precisión, el dolor que causan y lo "indetectables" que son.

La nanotecnología

En principio, los nanobots serán beneficiosos para nosotros, pero... ¿qué pasaría si algo sale mal? La nanotecnología es algo de la ciencia ficción que ya es posible y, de hecho, hay quienes están creando proyectos de lo más interesantes. 

Estamos inmersos en una tercera carrera tecnológica (tras la espacial y la nuclear), la de la nanorrobótica. Grandes empresas, como HP sin ir más lejos, están impulsando la creación de nanorobots. Pero... ¿qué son?

Como su nombre indica, se trata de robots con un tamaño nanométrico. Son muy, muy pequeños, tanto que pueden recorrer el interior de nuestro cuerpo sin que nos enteremos.

La nanomedicina es uno de los usos más apasionantes, ya que se podrán utilizar para monitorizar la salud (diabetes, presión arterial, etc, en tiempo real), pero también para la cirugía y diagnósticos preliminares o dosificación de medicina para prevenir enfermedades o algo más grave, como el cáncer.

Sin embargo, el uso militar también está ahí, como el espionaje con nanobots, la creación de unidades invisibles con nanobots que inhiban las señales de radar o equipamiento y vehículos indetectables en mapas de calor debido a nanobots que disipen dicho calor de forma muy eficiente.

Armas electromagnéticas

Y, hablando de armas que pueden cambiar la guerra, y el mundo, no podemos no mencionar el cañón electromagnético. Se trata de un arma implacable que aún está en fase de pruebas, pero que muy pronto se montará en vehículos.

El funcionamiento del camón electromagnético es simple: se trata de una enorme estructura (un cañón) rodeado por un campo electromagnético muy potente. Esto permite introducir cualquier proyectil en el interior del cañón y que sea letal sin necesidad de que haya un gramo de pólvora.

Y es que, el campo electromagnético lanza a toda velocidad el proyectil. Son proyectiles más baratos, rápidos, precisos y... baratos debido a que una simple bola de acero bastaría para causar un gran daño.

El proyectil sale disparado a más de 8.000 kilómetros por hora y tanto China como Estados Unidos lo están probando en estos momentos. Los primeros ya están montando estos cañones en superdestructores mientras los segundos esperan montarlos en tanques para 2025.

Cañón electromagnético China

El problema de este tipo de cañón es que necesita una planta eléctrica prácticamente para él solo, un montón de generadores capaces de crear ese campo electromagnético. Si por nosotros fuera, que nunca sean capaces de crear esa infraestructura, pero ocurrirá tarde o temprano.

El big data

No sé si esto acabará con la humanidad... o no, pero desde luego sí es deshumanizante. Al extremo, vaya. El big data es, como todo, beneficioso en esencia, pero el cómo se usa por parte de grandes coporaciones es lo que lo convierte en un instrumento deshumanizador.

El big data constituye los datos de todo el mundo tomados en base a registros de dispositivos GPS, registros de centros de llamada, los servicios de teléfonos móviles, vehículos, desplazamientos, lo que hacemos en la red, lo que buscamos en Google o Amazon, redes sociales como Facebook o Twitter y, en esencia, todos, todos los datos de absolutamente todo el que tenga un dispositivo "conectado".

Inteligencia artificial y Big data

Esto se utiliza para ofrecer mejores servicios a los usuarios, tomar decisiones a nivel empresarial y de país, mejorar las infraestructuras y dar mejor soporte y servicios, sin embargo, también tiene la cara oscura.

Gracias a contenidos programáticos en función de nuestros gustos, se pueden dirigir ciertos mensajes a grupos controlados de población. Sin ir más lejos, el Brexit o la elección de Trump están manchados por la polémica de agencias como Cambridge Analytica, que manipularon a la población mandando mensajes sesgados.

Somos datos, y si eso no es algo que puede acabar con la humanidad, no sé qué puede ser.

El control mental

Es imposible saber si la CIA sigue haciendo este tipo de experimentos o no, pero hace 70 años tuvieron algo conocido como MK Ultra. Fue uno de los programas más apasionantes (para los curiosos), además de terroríficos del siglo XX. 

El objetivo era reprogramar la mente de las personas para que fueran capaces de matar y olvidar al día siguiente que lo habían hecho. Imaginad las implicaciones de esto: asesinos que matan a sangre fría y que, al día siguiente, no recuerdan haberlo hecho, por lo que pasarían cualquier tipo de tortura y prueba médica sin revelar quién ordenó el asesinato.

Es un programa que estuvo en activo 21 años, oficialmente, y que se empleó, sobre todo, para atrocidades y actividades ilegales. Hay dos cosas interesantes de MK Ultra: cómo querían reprogramar la mente humana y las muertes.

Empezando por esto último, no se conoce, ni se conocerá, el número total de muertos debido a que la CIA eliminó, sistemáticamente, los registros del experimento, pero hay dos muy sonadas, la del jugador de tenis profesional Harold Blauer y la de Frank Olson.

Olson fue un bioquímico del Ejército de Estados Unidos y experto en armas biológicas y, no se sabe si con su consentimiento o sin él, se le administraron drogas en noviembre de 1953. No se sabe qué se le ordenó, pero una semana después, cuando se encontraba en una cama de hotel en Nueva York, se levantó y tiró por la ventana. Una de las teorías es que fue asesinado (de manera inducida) porque podía revelar secretos de estado.

cia

Ahora bien, esas drogas fueron... bueno, de todo, pero la más frecuente era el LSD, que se utilizó durante años para intentar controlar la conducta de los miembros del experimento, aunque se desechó debido a que volvía impredecibles a los sujetos (sujetos que, a menudo, no tenían ni idea del experimento).

Ahora bien, ¿sigue en marcha MK Ultra o algún programa sucedáneo por parte gubernamental? No lo sabemos, y con Wikileaks nos habríamos enterado, pero quién sabe lo que pasa en países poderosos mucho más herméticos que los Estados Unidos, como China o Rusia.

Definitivamente, es un experimento que puede acabar con la humanidad si uno de estos "zombis" se infiltra donde no debe y empieza algo que no se puede parar.

Robots como nosotros

Los hemos visto millones de veces en películas, libros y videojuegos, y cada vez están más cerca. Cuando hablamos de robots, nos solemos referir a "engendros mecánicos" que tienen formas de animales y que sirven para tareas muy concretas. Vamos, los de Boston Dynamics.

Sin embargo, hay otros robots humanoides que se están desarrollando para que sean calcados a nosotros. No lo han logrado aún, pero están a un paso de hacerlo. Uno de los más avanzados es Sophia, un robot humanoide con "inteligencia artificial" que ya es ciudadana de un país.

Es el primer robot ciudadano y, aunque sea un robot, los avances en robótica pueden hacer que piensen y no se "agoten". Imaginad, robots siempre conectados a redes 5G con procesadores capaces de albergar una IA con machine learning que estén programados para una cosa, pero que puedan aprender.

Robot Sophia

Además, imaginadlos con baterías de grafeno que duren más y haga que tengan que pasar menos tiempo cargando. Ahora imaginad que tienen motores de voz avanzados que hacen que no suenen como loquendo, sino como una Alexa o Google Home, que son ya bastante naturales.

Ahora imaginad al T-1000 de Terminator 2 y que eso se una a una IA divergente...

La inteligencia artificial divergente

Y terminamos este reportaje apocalíptico de experimentos que pueden acabar con la humanidad hablando de la inteligencia artificial. Skynet aún no existe y es un meme, como cuando hay algo gracioso como que Siri contradiga al hombre del tiempo en directo, pero es algo que podría ocurrir.

Elon Musk ya piensa que la inteligencia artificial será la causante de la tercera guerra mundial, y aunque el amigo Musk se "flipe" muy fuerte casi todo el tiempo, lo cierto es que lleva parte de razón.

La inteligencia artificial está en prácticamente todo, actualmente. La que utilizamos es tremendamente limitada, ya que ha sido programada para algo concreto y no puede salir de ahí, pero la tenemos en el hogar, en los móviles, en ordenadores, en algunos electrodomésticos, en cámaras de fotos...

Ahora, se quiere introducir la IA en los vehículos y otros dispositivos, pero como decimos, esta inteligencia artificial no supone ningún peligro. No, vuestro móvil no se va a salir de madre y va a sembrar el caos como si fuera un Transformer.

El problema está en las inteligencias artificiales con las que grandes compañías están experimentando. Google y Facebook que sepamos, quieren que haya inteligencias artificiales que piensen, y aquí podría haber un peligro (no sería la primera vez que una IA se "apaga").

Si una IA se vuelve divergente y empieza a "pensar" por sí misma, se rige por la razón, no por la ética que tenemos los humanos. Eso es algo difícil de implementar en una máquina y, por eso, ya hay comisiones que están intentando crear recomendaciones de normas de derecho civil sobre robótica.

Poniéndonos tremendistas ¿qué podría pasar si hay un ejército controlado por la IA? ¿O los sistemas militares de un país? ¿O el sistema de alimentación de una gran nación? Es, como decimos, una idea de ciencia ficción en estos momentos, pero se busca que la IA piense, creando una réplica artificial del cerebro humano, y aunque no tiene por qué pasar nada, hay quien no piensa de la misma manera.

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