Protege tus datos e información con estos 10 consejos

Protección de datos

No hay día que no pase sin que se hable de la vulnerabilidad a la que están expuestos nuestros datos en Internet. Las políticas de confidencialidad de Facebook en continuo cambio, los procesos en los que se ve envuelta Google por el mal uso de los datos de sus usuarios, o el escándalo del espionaje de Estados Unidos que se destapó este verano, son sólo algunos ejemplos.

Para evitar que estos casos se sigan produciendo, la Unión Europea está trabajando desde hace tiempo en una nueva ley de protección de datos, que se espera que esté lista en los próximos meses. Mientras tanto, el Parlamento Europeo ha elaborado una lista con diez consejos que te ayudarán a preservar mejor tu privacidad en la Red

1. Si preguntan , no respondas. Para crear una cuenta de correo electrónico, no necesitas un perfil exhaustivo. Y si te unes a una red social, puedes limitar al mínimo la cantidad de información personal que revelas. 

2. ¡Cuidado con las cookies indigestas! Asegúrate de que solo los sitios web que visites puedan recopilar información en forma de cookies, configurando tu navegador de manera que no acepte cookies de terceros.

3. Claves, no salvoconductos. No utilices la misma clave en todos los sitios web, ni un nombre de usuario de otro sitio web, ya que los hackers pueden recurrir a referencias cruzadas. Utiliza números y letras, algunas en mayúsculas, y procura que no formen palabras que figuren en el diccionario.

4. Tú lo revelas, otros lo venden. Indaga un poco más y echa un vistazo a los perfiles de los demás: lo que puedes leer sobre ellos, otros lo pueden leer sobre ti.

5. Guarda tus datos personales bajo llave. Las redes sociales son una mina de oro para los recolectores de datos, así que pónselo difícil configurando tu perfil con las opciones de privacidad más estrictas.

El Parlamento Europeo está trabajando en una nueva ley de protección de datos, que estará lista en los próximos meses

6. Cierra la puerta antes de abrir la siguiente. Quedarte conectado a una red social o cuenta bancaria es como si dejaras el coche abierto: su grado de exposición a la infiltración de hackers es elevado.

7. ¿Quién se ha colado en tu red? Si utilizas una red WiFi, asegúrate de que no se cuela ningún polizón. Protege tu red con una clave segura y, si es posible, utiliza un cifrado WPA, que es más seguro.

8. La seguridad: una vía de doble sentido. Tú velas por la seguridad de tu ordenador y prestas atención a tus datos en línea, pero ¿qué ocurre con las personas que guardan tu información? ¿Qué fiabilidad tienen los propietarios de los sitios y sus propios sistemas de seguridad?

9. Limitar los daños. Sopesa la posibilidad de utilizar un método de pago que sea exclusivamente para las compras online. Si fijas un límite de crédito bajo, también será reducido el daño que pueda ocasionar quien logre hacerse con tus datos bancarios.

10. La letra grande nos lo da, la pequeña nos lo quita. Asegúrate de que sabes lo que firmas cuando estés online. Por ejemplo, algunos contratos se renuevan automáticamente y tienes que anularlos en un momento determinado si no quieres que se realice un cargo en tu tarjeta de crédito.

Aquí tienes una completa infografía que explica la situación actual de la protección de datos en Europa