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La NASA crea los robots que nos ayudarán a explorar otros planetas

Shapeshifter

02/10/2019 - 07:05

2019 es el año en el que la NASA está empeñada en demostrar que quiere conquistar otros planetas. De hecho, parte de la estrategia de la agencia, y de los Estados Unidos, pasa por apoyar la conquistar de Marte de Elon Musk con su espectacular nave espacial... y el volver a la Luna para quedarse, algo que tanto la NASA como el presidente Donald Trump han mencionado en varias ocasiones. Ahora, la NASA no presenta una nueva nave, sino un robot modular que será vital en la exploración espacial.

Se trata del proyecto Shapeshifter, y básicamente se trata de un robot modular que puede navegar, ir por superficies sólidas y volar. Es decir, estaría preparado para prácticamente cualquier situación a la que enfrentarse en un planeta desconocido. El robot está siendo desarrollado dentro del programa Innovative Advanced Concepts de la NASA, y básicamente es un ''laboratorio'' de ideas para explorar planetas.

Este proyecto tiene futuro, ya que están colaborando varias personalidades relacionadas con la agencia, y tanto el diseño como las posibilidades motrices son de lo más interesantes, aunque aún esté en una fase muy temprana del desarrollo.

Shapeshifter

De momento, el Shapeshifter puede rodar gracias a las dos grandes ruedas que tiene en los laterales, pero también puede dividirse sobre la marcha para funcionar como un dron y navegar en líquidos. Además, algo muy interesante es que estos robots modulares se pueden desplegar en grupos en grandes vainas esféricas que nos recuerdan a lo visto en algunas películas y videojuegos, pero también volver a ensamblarse para rodar por un terreno escarpado.

Dentro de cada uno de estos módulos cabrán unos 10 robots y la misión apunta, directamente, a Titán, una de las lunas de Saturno cuya orografía no es conocida y que, por eso, ha condicionado el diseño del Shapeshifter con tantas posibilidades a la hora de desplazarse por el terreno.

Se espera que estén listos para 2026 y, con suerte, poder ir a bordo del módulo Dragonfly que llegará a la luna en 2034. En ese tiempo, los desarrolladores tendrían que intentar solucionar uno de los principales problemas del módulo. Y es que, como leemos en Gizmodo, actualmente el Shapeshifter es semiautomático y el objetivo es que sea autosuficiente para poder operar sin esperar los 70 minutos que tarda una señal de radio de la Tierra en llegar a Titán.

Además del proyecto Shapeshifter, la NASA está promoviendo la investigación en diferentes áreas para garantizar el éxito en misiones en planetas lejanos. Por ejemplo, el reactor Kilopower sería el encargado de suministrar energía eléctrica en las misiones de larga duración y, además, se ha probado que se puede crear cemento en el espacio mezclando aglutinantes especiales con el polvo de cada planeta, la clave para construir estructuras.

Parece cuestión de tiempo que la NASA, u otras agencias espaciales cuya tecnología no se haya hecho pública aún, pero que vaya en consonancia con la de la agencia estadounidense, anuncie planes firmes para visitar otros planetas con todo lo necesario como para establecer una base y realizar una misión de larga duración en la superficie del mismo.

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