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Por qué no debes apagar el motor al aparcar, después de un viaje largo

Coches aparcados

21/07/2022 - 01:09

El coche es una máquina perfeccionada durante más de un siglo. Y como cualquier máquina de tecnología punta, necesita cariño.

Puede que sea un bien de primera necesidad, pero al paso que vamos, se está convirtiendo en un bien de lujo. Y no podemos permitirnos que el coche tenga una avería o se acorte su ciclo de vida, porque lo tratamos mal.

Los vehículos tienen una forma de uso que viene perfectamente detallada en el manual. ¿Quién conduce conforme al manual? Casi nadie. Especialmente en aspectos que tienen que ver con perder 1 o 2 minutos de tiempo.

Tratar bien el coche es importante en todo momento, pero más aún cuando se llevan a cabo viajes largos. En estos trayectos el motor y componentes críticas como el turbo, sufren especialmente.

 

Tal como nos explica nuestro compañero Aarón Pérez en Auto Bild, siempre hay que dar tiempo al motor para que coja temperatura, cuando arrancamos. Hay que respetar los tiempos.

Al arrancar, no subas mucho de revoluciones y acelera de forma progresiva para dejar que el motor aumente esos grados necesarios para evitar el desgaste prematuro de las partes internas del bloque. También ayuda a que el refrigerante circule por el circuito y todos los metales se dilaten y acoplen antes de exigirle al motor una carga de trabajo mayor.

El mismo principio se aplica cuando llegamos al destino y paramos el coche, especialmente en viajes largos. Hay que dar tiempo a motor, y especialmente al turbo, si tu coche lo tiene, para que se enfríe antes de apagarlo.

El turbocompresor gana mucha temperatura y si no esperas a que refrigere corres el riesgo de que los rodamientos sufran y acabe desembocando en una costosa avería.

Por este motivo, tras un viaje largo, deja uno segundos (aproximadamente un minuto) el motor a ralentí, así ayudarás a que el turbo disminuya la temperatura y prolongarás su vida útil.

Merece al pena perder ese minuto, antes que sufrir una rotura y tener que dejar en el taller un buen fajo de billetes.

Etiquetas:

Motor, Viajes

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