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La historia del CD: desde aquel primer disco que lanzó Abba en 1982 hasta las cifras residuales de hoy en día

Disco compacto

Gettyimages

08/08/2020 - 18:30

Sus orígenes se remontan a los años 70 del pasado siglo, y aún es muy popular en Asia. El CD fue el primer sistema de almacenamiento digital comercial, y su impacto fue tan grande que sigue siendo el formato "oficial" de la música comercial. Esta es su historia.

Hoy no podemos vivir sin el ocio multimedia, pero la capacidad de disfrutar de música y cine a nivel personal es un lujo que apenas tiene 100 años. Entre los soportes multimedia que han existido, el disco compacto ha sido el más importante. Desde aquel primer disco que lanzó Abba en 1982 hasta las cifras residuales de hoy en día, esta la historia del CD.

Emile Berliner patentó el gramófono en 1887, y durante los siguientes 90 años se utilizaron diferentes sistemas de almacenamiento de audio y vídeo: discos de vinilo, películas de 8 mm, o las cintas de cassette, Betamax o VHS. Todos estos sistemas tienen algo en común: son sistemas de almacenamiento analógico.

El CD revolucionó numerosos mercados de ocio al convertirse en el primer sistema de almacenamiento digital multimedia. Mientras que un vinilo se usa para archivar música y una cinta VHS, vídeo, el CD sirve para almacenar audio (CD Audio), vídeo (VCD y Super VDC), fotos (Photo CD), y datos (CD-ROM). Además de formatos mixtos, como el CD-i.

Desarrollado por Philips y Sony y comercializado en 1982, el CD cambió para siempre el mercado musical y el informático. Tuvo menos presencia en el sector del vídeo, en donde el DVD, que no deja de ser una variante suya, le ganó la partida.

Casi 40 años después se calcula que se han vendido cerca de 250.000 millones de CD en todo el mundo. Aún sigue siendo el formato oficial de la música en formato físico, y aún se vende en grandes cantidades en Asia. Vamos a ver cómo ha evolucionado.

La Historia del CD

¿Qué es un disco compacto?

Aunque puede decirse que lleva con nosotros toda la vida, los más jóvenes apenas han usado CDs. Y aunque han visto alguno por casa, posiblemente no sepan lo que es exactamente.

Un Compact Disc o Disco Compacto, popularmente llamado CD, es un disco óptico (se lee mediante un rayo láser) que almacena datos de distintos tipos. Está fabricado con policarbonato de plástico, y una capa protectora de aluminio.

pérdidas por falsificaciones
Pixabay

Existen CDs con distinta capacidad y distintos tamaño, pero el modelo estándar tiene un diámetro de 12 cm, un grosor de 1,2 mm, y una capacidad de almacenamiento de 74 u 80 minutos de audio y 650 o 700 MB de datos. La velocidad de lectura es de 150 KB/sg.

Es un formato desarrollado conjuntamente por Philips y Sony, y se comercializó en 1982 en Japón, y en 1984 en el resto del mundo.

Al principio iba a tener un diámetro de 20 centímetros, pero se optó por los 12 centímetros porque es lo que mide la diagonal de una cinta de cassette. Por eso si colocas una cinta de cassette encima de un CD, cabe justo en su interior. ¡Comprúebalo!

CD y Cassette

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De forma similar, se llama Disco Compacto en contraposición al Cassette Compacto.

Al principio solo existía en formato comercial, para contener música o vídeo. Los usuarios solo podrían leer su contenido. Como vamos a ver, años más tarde surgieron los CDs grabables, llamados CD-R o CD-RW.

No fue el primero: ¿quién se acuerda del LaserDisc?

La gran aportación del CD, frente a anteriores formatos existentes, es su condición de almacenamiento digital. Hasta eso momento todos los sistemas de almacenamiento eran analógicos.

Pero no fue el primer sistema óptico. Un poco antes, en 1978, se comercializó el LaserDisc, el primer soporte óptico comercial, que es básicamente un CD del tamaño de un vinilo, con un diámetro de 30 centímetros y la capacidad de contener datos en las dos caras (el CD solo tiene datos en una).

LaserDisc

eBay

Como el vinilo, el LaserDisc era un formato analógico, y se utilizó principalmente para comercializar películas y música. Muchas de ellas hoy se pagan a precio de oro. Pero su poco manejable tamaño y su poca capacidad (podía almacenar entre 30 y 60 minutos por cara), además de su alto precio, le impidieron competir con el VHS. Solo estuvo en el mercado unos pocos años.

Diferencias entre analógico y digital

Muchas cosas contribuyeron al éxito del CD, desde su pequeño tamaño a su durabilidad, bajo precio o la capacidad de almacenar distintos tipos de datos. Pero el aspecto más importante, es que jubiló para siempre el almacenamiento analógico, a nivel comercial.

Los sistemas analógicos realizan una especie de copias eléctricas del sonido. Por ejemplo, para grabar un vinilo un micrófono genera vibraciones en una aguja que crea un surco en el disco. Para leer el disco, la aguja recorre los surcos y genera vibraciones que se transforman en valores eléctricos que un altavoz convierte en sonido.

Tocadiscos de vinilo

Tocadiscos Voksun de tres velocidades

Este es el tocadiscos más vendido de Amazon. Integra dos altavoces, se conecta por Bluetooth, y acepta vinilos a tres revoluciones diferentes: 33, 45 y 77 rpm. Viene con un estuche vintage en forma de maletín, para un fácil transporte. Apenas cuesta 60 euros.

Las cintas de casette o VHS utilizan el magnetismo para guardar valores eléctricos que luego son leídos por un cabezal.

Cinta de vídeo VHS

Estos sistemas analógicos crean una copia analógica del sonido o el vídeo original. Son baratos de fabricar y la calidad es razonable, pero tienen limitaciones importantes.

Solo pueden leerse de forma secuencial, no pueden saltar automáticamente de un punto a otro. Para volver a ver una película en VHS o escuchar otra vez una canción de un cassette teníamos que rebobinar, es decir, mover la cinta magnética hacia atrás, proceso que podía llevar un par de minutos.

Además los sistemas analógicos se desgastan con el uso, y son bastante frágiles. Una cinta magnética podía enrrollarse al rebobinar, o engancharse en el cabezal y romperse.

Finalmente, no se puede hacer copias perfectas. Cada copia de una cinta de cassette o VHS era ligeramente peor que el original.

La gran aportación del CD es que se trata del primer sistema de almacenamiento digital comercial.

No almacena información eléctrica secuencial, como los sistemas analógicos. El sonido o el vídeo primero pasa por un proceso de digitalización, en donde la señales eléctricas se convierten en ceros y unos. El CD almacena estos datos digitales, una larga lista de unos y ceros.

Las ventajas de este sistema son muy abundantes.

Disco compacto

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Generalmente la digitalización ofrece más calidad que el mismo contenido en analógico.

Como solo son datos que se leen, no se deteriora con el uso. Y se puede acceder a ellos de forma no secuencial, es decir, podemos saltar al cualquier parte de la canción o la película al instante.

Es posible hacer todas las copias que se desee y todas ellas serán idénticas, sin pérdida de calidad.

Finalmente la información ocupa mucho menos (cabe más música o vídeo), el disco es más resistente y duradero que las cintas magnéticas o los vinilos.

Todas estas importantes mejoras cautivaron a los usuarios de la época, porque mejoraban en todos los aspectos a los formatos existentes.

¿Cuál fue el primer CD comercial?

Los primeros CDs fueron comercializados por CBS/Sony y Philips/Polygram entre agosto y octubre de 1982.

Es difícil saber cual fue el primero, porque ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo. Algunos consideran el primero fabricado, y otros el primero comercializado.

Lo que si sabemos es que el primero que CBS/ Sony puso a la venta fue el álbum 52Nd Street de Billy Joel, y el primero de Philips/Polygram fue The Visitors de Abba.

Primer CD de la historia

Sound & Vision

Entre estos primeros CDs de la historia estaba el álbum De Niña A Mujer de Julio Iglesias, comercializado en 1982.

Como es lógico, el formato tardó un tiempo en implantarse, y los primeros años las ventas fueron lentas. El primer CD en vender un millón de copias tardó 4 años en llegar. Fue Brothers in Arms de Dire Straits, en 1986.

Dire Straits

El primer reproductor de CD portátil

Los primeros reproductores de CDs eran dispositivos musicales (coloquialmente llamados cadenas musicales), que se colocaban en el salón, o en una habitación:

Disco compacto

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Abultaban bastante, ya que en ocasiones incluso integraban los altavoces.

Como hizo con el cassette portátil, el mítico Walkman, Sony fue la inventora del reproductor de CD portátil, el mítico Discman, que comercializó en 1984:

Historia del CD

Funcionaba con pilas y permitía escuchar música en CD por medio de auriculares. Fue vital para extender el uso del CD y acelerar su implantación en el mercado.

Revolución musical

Con todas las ventajas que aportaba el CD frente a los formatos existentes hasta el momento, es normal que se convirtiese en un gran éxito desde sus inicios.

Toda la industria musical lo adoptó como formato oficial, y los reproductores de CD se vendían a ritmo de récord. David Bowie fue el primer artista en tener toda su discografía en CD, en 1985. En 1988 ya se fabricaban 400 millones de CDs al año.

El CD más vendido de la historia, según la BBC, es un recopilatorio de grandes éxitos de The Eagles, que vendió más de 39 millones de copias.

Disco compacto

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Para las compañías musicales fue un gran negocio porque reeditaron todo su catálogo, desde música clásica a la discografía de los Beatles, y los fans volvieron a comprar en CD los álbumes que ya tenían en vinilo o cassette.

Las cifras batían récord año tras año, hasta alcanzar la cima en el 2.000, con más de 1.000 millones de CDs fabricados. Pero la espada de Damocles ya pendía sobre su cabeza: ese año se estrenó Napster, la primera gran red de descarga P2P.

Nace el MP3, comienza el declive

Internet se había estrenado a nivel doméstico en los años 90, y en el año 2000 ya se había convertido en una gran red de intercambio de fotos y documentos. También se podía encontrar música pirateada, pero los volcados de CDs ocupaban mucho, y las conexiones aún eran muy lentas.

Se necesitaba un formato musical digital que ocupase poco sin perder calidad, para transmitirlo por Internet. Así nació el formato MP3. El primer codificador de música en MP3 se lanzó en 1994 y el primer reproductor, WinPlay3, en 1995:

MP3

Wikimedia

Los fans de la música comenzaron a convertir sus CDs a MP3, y a compartirlos con los amigos. Al principio, a través de webs y foros de descarga que solían estar llenos de virus, y eran perseguidos por las autoridades.

En el año 2.000 el nacimiento de Napster lo cambió todo. Fue la primera red P2P para intercambiar música. Los usuarios se pasaban los ficheros MP3 de unos a otros sin necesidad de un servidor central, o una web. Así que era mucho más difícil de rastrear.

Napster

Napster fue perseguida a muerte por las discográficas, que consiguieron cerrarla, y luego convertirla en un negocio legal. Pero docenas de redes P2P surgieron para sustituirla y la piratería masiva hizo caer las ventas de CDs en picado.

Incapaz de poner puertas al campo, la industria musical tuvo que adaptarse. Comenzó a vender música a través de Internet, con servicios como iTunes (2001), y años más tarde aceptó los servicios de streaming basados en suscripciones, como Spotify (2008).

Los CDs aún se siguen vendiendo, pero con menos de 40 millones de unidades al año, frente a los 1.000 millones de hace 20 años, ya son ventas poco relevantes. Su desaparición es solo cuestión de tiempo.

50 años de formatos musicales

Como ocurre en otros ámbitos, los formatos de almacenamiento nacen y mueren según las mejoras tecnológicas. Este gráfico de la industria musical norteamericana (RIAA), que muestra las ventas de todos los formatos musicales desde que se recopilan, hace 50 años, nos enseña muy visualmente cómo han evolucionado las ventas de los CDs musicales a nivel mundial.

Ventas de CDs

RIAA / Wikipedia

En el eje vertical tenemos las ventas anuales, en millones de unidades, y en el horizontal los años.

Podemos ver cómo los vinilos (color azul) vendían cerca de 500 millones de unidades en los años 70 en todo el mundo, y se vendieron bien hasta los años 90. Tras décadas desaparecidos, podemos ver nuevas barras azules a partir del año 2015, que es cuando los vinilos han vuelto a ponerse de moda

Tocadiscos Sony

Las cintas de cassete, en rojo, fueron las grandes dominadoras en los años 80 y 90, y dejaron de venderse en 2005.

En cuanto al formato que nos interesa, el CD, en amarillo, vemos como en los años 80 ya vendió unos 100 millones de unidades a nivel mundial. Dominó los años 90 con unos 600 millones de unidades, y alcanzó su punto álgido en el año 2.000, donde vendió cerca de 1.000 millones de unidades solo en un año.

Disco compacto

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Pero a partir de aquí las cifras fueron cayendo en picado, coincidiendo con la aparición de las descargas en formato MP3 y similares. Se mantenieron a buen nivel hasta 2006, y a partir de entonces han ido cayendo en barrena. En 2019 apenas se vendieron 50 millones de CDs musicales en todo el mundo.

El ocaso de los formatos físicos es generalizado, pero ocurre lo mismo con las descargas digitales, que incluso vendieron menos que los CDs en 2019. Todos los formatos de venta están siendo sustituidos por la música en streaming, que ya supone el 80% de los ingresos de la industria musical.

Aunque sus ventas globales son cada vez más residuales, nadie se atreve a vaticinar el fin del CD. Sigue siendo el formato físico oficial de la música, y sigue vendiendo bien en algunos países de Asia.

Disco compacto

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Lo que sí parece definitivo, es que no tendrá sustituto. ¿Estamos ante el último formato físico musical? Solo el tiempo lo dirá...

La otra revolución: el CD informático

Hemos visto cómo el CD revolucionó la industria musical, pero también ha sido un formato vital durante más de 30 años en los ordenadores.

Puesto que el Disco Compacto es un formato digital que almacena ceros y uno, está plenamente capacitado para almacenar datos informáticos.

Tras el éxito del CD de Audio, no paso mucho tiempo antes de que aparecieran los primeros CDs de datos: el mítico CD-ROM.

Disco compacto

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Se trataba del mismo disco CD-Audio de 74 minutos, pero con un nuevo formato de datos para almacenar hasta 650 MB. Años más tarde, cuando salieron los discos de 80 minutos, la capacidad aumentó a los 700 MB. Variantes con dos caras o dos capas, permitían grabar hasta 1,4 GB.

EL CD-ROM suponía un salto cualitativo importante, porque hasta ese momento se usaban disquetes analógicos, los populares floppy disk con una capacidad de hasta 1,4 MB. El CD-ROM ofrece 500 veces más capacidad, con las ventajas que hemos mencionado de su naturaleza digital. Además de una mayor velocidad de lectura.

Disco compacto

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Pero su implantación fue lenta, porque los lectores de CD-ROM eran muy caros. Además solo servían para programas comerciales, al no poder grabar los discos, y en los años 80 la piratería estaba muy arraigada. Hasta principios de los 90 el CD-ROM no se popularizó.

Se usaba principalmente con aplicaciones profesionales y educativas. Hasta el año 1993 no se comercializó el primer juego exclusivo de CD-ROM, The 7th Guest:

The 7Th Guest

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Era una aventura de detectives que impactó porque todo el juego eran gráficos renderizados por ordenador en lugar de dibujados, y los personajes eran actores.

El nuevo formato aportó algunas cosas a los videojuegos, gracias su mayor capacidad de almacenamiento y velocidad de lectura, como el uso de escenas de vídeo en los juegos, y voces habladas para todos los personajes, en lugar de texto.

También se ha utilizado en consolas, desde la Sega Saturn o la primera PlayStation, hasta la Xbox. 

Se vendió hasta hace unos 10 años, en donde fue sustituido por el DVD-ROM.

Los discos grabables incendian la industria

Durante los primeros años, los CDs solo se podían leer. No era posible grabar datos a nivel personal. Esto era un alivio para la industria musical e informática, pero limitaba mucho a los usuarios.

Además impedía jubilar a los viejos formatos analógicos, que sí permitián grabar datos.

Todo cambió en 1990 con la presentación del primer CD grabable, llamado CD-R. Se vendía en forma de discos vírgenes, en tarrinas, y solo se podían grabar una vez. Si la grabación fallaba, tenías que tirarlo a la basura.

Disco compacto

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Años más tarde aparecieron los discos CD-RW, que podían ser regrabados unas cuantas veces.

Estos discos grabables, en lugar de la capa de aluminio de los CDs comerciales, tenían una capa de oro o plata, más adecuado para que el láser pueda grabar datos.

La lacra de la piratería

Los CDs grabables se crearon como soporte informático para grabar datos personales, y así poder sustituir a los disquetes. Desde nuestros propios programas a los documentos, bases de datos, etc.

Pero como era de esperar, los usuarios le encontrarán rápidamente otra utilidad: el pirateo de CDs de audio y CD-ROMs de juegos y aplicaciones.

Pese a que las compañías introdujeron medidas de protección cada vez más sofisticadas, los piratas se las ingeniaban para romperlas. Sin duda ayudó a extender el formato CD, como ocurre con todo lo que se consigue sin pagar, pero también causó un enorme daño a la industria musical e informática.

Las ventas de juegos de PC cayeron hasta un 90% alrededor del año 2.000, poniendo en peligro su existencia. La mayoría de los juegos de consola no se convertían a ordenadores, por temor a la piratería.

Muchos expertos aseguran que tuvo que llegar Steam, en el año 2003, para salvar el mercado de PC, gracias a las descargas digitales.

Aún se siguen vendiendo discos CD-R y CD-RW, pero hoy en día se usan más los DVD grabables.

Otros formatos de CD menos conocidos

Además del CD-Audio, el CD-ROM y los formatos grabables CD-R y CD-RW, que son los más populares, se crearon otros formatos de CD. No tuvieron tanto éxito.

CD-i

El CD-i era un disco interactivo desarrollado por Philips, que salió a la venta en 1991. Combinaba en un mismo formato audio, vídeo, texto, e interaccion con los usuarios, que podían tomar decisiones en mitad de una película, o un juego.

El CD-i se desarrolló con fines educativos, para crear aplicaciones multimedia, y también se vendió como consola de juegos.

No tenía la potencia de las consolas y los PCs de la época, y los juegos y experiencias que salieron carecían del carisma de sus rivales, así que fue un fracaso, y en un par de años desapareció del mercado.

Video CD y Super Video CD

Con la experiencia en vídeo adquirida con el CD-i, Philips, JVC, Matsushita y Sony estrenaron en 1994 el Video CD (VCD). Era el mismo CD de audio, pero con un nuevo formato para almacenar 74 minutos de vídeo a resolución 352 x 288 píxeles (formato PAL). Una versión mejorada llamada Super Vídeo CD usaba el codec MPG-2 y más bitrate.

Historia del CD

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El Video CD pretendía sustituir al VHS, pero tenía un gran problema: solo cabian 74 minutos de vídeo, así que casi todas las películas necesitaban dos discos. Pero a los usuarios no les gustaba tener que cambiar de disco en mitad de la película.

Apenas dos años después, en 1996, llegó el DVD, con más capacidad y más calidad de imagen, y la corta historia del Video CD terminó. Aún así es un formato muy popular en Asia, en donde se usaba para series cortas de anime, vídeos musicales y karaoke, y allí aún se vende.

Mini-CD

El Mini CD es una CD de pequeño tamaño, con 6 u 8 centímetros de diámetro, y una capacidad de entre 50 y y 300 MB, o entre 18 y 34 minutos de música.

Historia del CD

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Por lo demás tiene las mismas características que un CD, y es compatible con los lectores de CD.

Se usó principalmente en marketing, para guardan manuales de periféricos, y en música comercial para reproductores portátiles de pequeño tamaño. Pero su escasa capacidad hizo que no tuviese demasiado éxito.

Photo CD

Este formato fue desarrollado por Kodak para almacenar fotos, en 1991.

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Permitía almacenar hasta 100 fotografías de alta calidad que se podían visionar en la tele, con un reproductor de Photo CD, o en un PC con un software especial.

Tuvo un gran éxito entre los fotógrafos profesionales, porque era un sistema más barato que las copias individuales en papel, pero fracasó entre los usuarios porque era un formato propietario. Solo Kodak podría crear los CDs con fotos, a un precio alto en sus tiendas de fotos.

Hemos visto la enorme repercusión del CD en el mercado de la música, la informática, e incluso el vídeo. Es, quizá, el formato de almacenamiento más importante de la historia.

Está a punto de cumplir 40 años y aún le quedan unos años por delante, pero sin ningún tipo de protagonismo. ¿Qué ocurrirá cuando se extinga?

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