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Microsoft Surface Pro X o Surface Pro 7, ¿cuál es más adecuado para mí? Comparativa a fondo

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

29/03/2020 - 08:05

La gama Surface Pro ha crecido en 2020 con la llegada del nuevo Microsoft Surface Pro X. ¿Quieres saber cuál de estos convertibles te conviene comprar para el uso que le vas a dar? Te lo contamos.

Los Surface fueron los creadores de un nuevo concepto que nadie se había atrevido a explorar con anterioridad. Pioneros cuando todo el mundo daba por muertos los portátiles en pos de las tabletas.

Microsoft se sacó de la manga un dispositivo con toda la potencia de un portátil convencional, y la capacidad de movilidad de una tableta. Nacieron los portátiles convertibles 2 en 1.

Los Surface más potentes de Microsoft los encontramos entre la gama Surface Pro, la cual este año viene cargada de novedades en lo referente a hardware y diseño. Si tenías pensado un Surface Pro y ahora no sabes si te conviene más elegir el Surface Pro X o el Surface Pro 7, te mostramos cuales son sus principales diferencias.

  Microsoft Surface Pro X Microsoft Surface Pro 7
Tipo Ordenador 2 en 1
Dimensiones 28,7 x 20,8 x 0,73 cm 29,2 x 20,1 x 0,85 cm
Peso
(sin teclado)
774 gramos 790 gramos
Sistema Operativo Windows 10 Pro Windows 10 Home
Procesador Microsoft SQ1 Intel Core i7 1065G7
Tarjeta gráfica Adreno 685 Intel Iris Plus Graphics
Memoria RAM 16 GB LPDDR4x a 2.133 MHz 16 GB LPDDR4x a 2.133 MHz
Almacenamiento 256 GB SSD M.2 256 GB SSD M.2
 Tamaño de pantalla 13'' PixelSense Display
Relación de aspecto 3:2
12,3'' PixelSense Display
Relación de aspecto 3:2
Resolución de pantalla 2.880 x 1.920 px 2.736 x 1.824 px
Conectividad inalámbica / redes WiFi 5 (802.11 ac), Bluetooth 5.0, LTE advanced, eSIM WiFi 6 (802.11 ax), Bluetooth 5.0
Conectores físicas 2x USB Tipo C / Surface Connector

1 x USB Tipo C / USB Tipo A / Toma de auriculares de 3,5 mm / Tarjeta microSD

Precio 1.566, 55 euros (Funda con teclado y Slim Pen no incluidos) 1.566, 55 euros (Funda con teclado y Surface Pen no incluidos)

Microsoft Surface Pro X o Surface Pro 7 ¿Cuál es más adecuado para mí?

Antes de nada, ¿necesitas un Surface Pro?

Antes de plantearse siquiera si te conviene más un modelo u otro, parece de recibo preguntarse si lo que realmente necesitas es un Surface Pro.

Parece una pregunta obvia, pero no todo el mundo necesita un dispositivo en el que se combine la potencia de un portátil de gama alta convencional, con la versatilidad de uso de una tableta.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

La principal pregunta que se plantea es: ¿vas a necesitar una pantalla táctil? La que a priori parece ser una respuesta negativa inducida por el uso habitual de tu anterior puede llevarte a una sorpresa descubriendo que, tal vez, no usarías las funciones táctiles en un portátil convencional, pero los Microsoft Surface Pro realmente invitan a hacerlo.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Algo similar es lo que nos sucedió durante nuestro análisis del Microsoft Surface Pro X, donde descubrimos que resulta realmente cómodo tomar apuntes a mano con su Slim pen y terminamos por cogerle el gusto a tomar notas rápidas desde su pantalla, a pesar de que en principio no teníamos la intención de darle ese uso.

Poder escribir o dibujar directamente sobre su pantalla y de una forma muy cómoda suma muchos puntos en favor de los Surface Pro ya que no existe otro dispositivo con Windows 10 capaz de ofrecer estas prestaciones.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Si consideras que bajo ningún concepto vas a utilizar las funciones táctiles de Surface Pro, y solo te atrae la ligereza de este portátil convertible, tal vez te convenzan otras opciones de portátiles ultraligeros más asequibles como el LG Gram cuya versión de 17 pulgadas tuvimos ocasión de analizar.

Aun así, las dos versiones de Microsoft Surface Pro disponibles ofrecen una experiencia de uso Premium que se espera de un portátil de gama alta. Te mostramos las diferencias que hay entre el Surface Pro X y Surface Pro 7 para que elijas el que más te conviene.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Accesorios de los Surface Pro, como sendas fundas con teclado, el Slim Pen o el Microsoft Pen se venden por separado, por lo que no vamos a valorarlas aquí. Pero sí cabe destacar que estos accesorios resultan prácticamente imprescindibles para exprimir al máximo los Surface Pro, elijas el modelo que elijas.

Surface Pro X, el primer Surface Pro sin procesador Intel

La gran novedad de la gama Surface Pro de 2020 es, sin duda alguna, el Microsoft Surface Pro X.

Su llegada no supone únicamente un nuevo modelo que se incorpora a la ya numerosa familia de dispositivos Surface. En Microsoft han ido un poco más allá y han apostado por una arquitectura de procesador totalmente distinta a las del resto de sus dispositivos.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

El Microsoft Surface Pro X ha supuesto la llegada de los procesadores ARM en sustitución de la plataforma x64 de Intel que han venido equipando los portátiles de Microsoft.

Los Surface Pro X montan los procesadores Microsoft SQ1 basados en arquitectura ARM, que han sido diseñados por Microsoft en colaboración con Qualcomm.

Este procesador conserva parte del ADN del Qualcomm 8cx que el fabricante desarrolló para los dispositivos Always connected, un concepto que pretende llevar el patrón de funcionamiento siempre conectado y siempre disponible de los smartphones a los ordenadores portátiles.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Y eso es precisamente lo que representa el Microsoft Surface Pro X, un portátil convertible 2 en 1 siempre conectado mediante su red independiente y listo para funcionar en cuestión de segundos. El paradigma perfecto de un dispositivo diseñado para la movilidad.

En términos teóricos, este procesador ofrecería un rendimiento similar al de los procesadores para portátiles más potentes de Intel, pero en la práctica hemos podido descubrir algunas sombras estrechamente relacionadas con el rendimiento del software.

Si atendemos a las pruebas sintéticas para cuantificar el rendimiento de ambos Surface Pro, descubrimos que, puestos a ahorrar batería, lo cual reduce el rendimiento del procesador, el Surface Pro 7 con su CPU Intel Core i7 1065G7 de cuatro núcleos ofrece un rendimiento solo ligeramente superior en procesos en los que solo se utilice un solo núcleo.

En la siguiente tabla te mostramos los resultados del rendimiento de ambos procesadores activando el modo Ahorro de batería de Windows 10, para ahorrar energía mientras estás en movilidad, y el modo de Alto rendimiento para cuando los Surface Pro están conectados a una toma eléctrica. Como puedes ver, el comportamiento de los procesadores es muy diferente.

 

Microsoft Surface Pro X

Microsoft Surface Pro 7

Ahorro Rendimiento Ahorro Rendimiento

Geekbench 4
Single
Multi


3.494
11.616

3.430
11.163

3.935
9.994

5.626
19.130

Geekbench 5
Single
Multi

727
2.886
731
2.831
886
2.578
1.261
4.859

Hemos comprobado cómo el procesador Microsoft SQ1 que monta el Surface Pro X demuestra una superioridad aplastante en aquellos procesos que aprovechan todos los hilos, manteniendo un consumo de batería ajustado.

Eso sí, cuando se levantan los límites de consumo y se exprime al máximo el rendimiento del Surface Pro 7 conectándolo a una toma de corriente, su superioridad en términos de potencia es indiscutible.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Aún así, en un uso real y en igualdad de condiciones, el usuario apenas notará diferencia alguna entre usar el Microsoft Surface Pro X o el Surface Pro 7 en el uso cotidiano, ya que ambos dispositivos ajustan su rendimiento y consumo a las exigencias de trabajo.

No obstante, como descubrirás a continuación, el software que acostumbres a usar será decisivo en la elección entre un Surface Pro X y un Surface Pro 7.

El software marcará la diferencia

Si existe una diferencia clave entre los Surface Pro X y los Surface Pro 7, ese es sin duda alguno el software que podrá usar cada uno de ellos.

El hecho de utilizar arquitecturas distintas hace que Windows 10 también sea distinto. No tanto en el aspecto estético y funcional que el usuario apreciará en la interfaz, sino a un nivel mucho más profundo. Debajo del capó de Windows, podríamos decir.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Al basarse en una arquitectura ARM del procesador Microsoft SQ1, el Surface Pro X utiliza un sistema de instrucciones totalmente distinto al que utiliza la arquitectura x86 o x64 de Intel. Es decir, hablan idiomas distintos.

Por ello, para utilizar el software que durante décadas se ha desarrollado para los sistemas basados en x86, Microsoft ha tenido que emular una capa intermedia que actúe como “traductora” entre las instrucciones que entienden los programas y las que entiende el procesador.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Esto que en principio puede parecer muy complicado, en realidad es totalmente transparente para el usuario y la única precaución que debe tomarse al instalar programas o aplicaciones en el Surface Pro X es elegir la versión en 32 bits del programa, ya que es la única que funciona en esta capa “traductora” que Windows 10 emula entre el software y el hardware.

Durante nuestro análisis del Microsoft Surface Pro X descubrimos que este ingenioso sistema de emulación proporciona una amplia compatibilidad de software, y pudimos usar la mayoría del software que cualquier usuario puede usar en el día para cubrir necesidades de navegación, comunicación, productividad, entretenimiento, etc.

No obstante, las ausencias son muy notables ya que si tienes previsto utilizar aplicaciones de diseño, edición de vídeo o renderizado 3D, te encontrarás con que –al menos por el momento— ninguna de ellas es compatible con el Surface Pro X.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

A pesar de que por prestaciones el Microsoft Surface Pro X podría ejecutar sin problema aplicaciones de Adobe como Photoshop, Premiere o AutoCAD, estas utilizan una arquitectura de 64 bits, por lo que actualmente solo podrías ejecutar las aplicaciones de Adobe en el Surface Pro 7 que monta un procesador i7 de Intel, pero no en el Microsoft SQ1.

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Si pensabas usar el Microsoft Surface Pro X para diseño o edición de vídeo o fotografía, esto lo elimina automáticamente de tu lista.

Microsoft y Adobe están trabajando para crear una versión de estas aplicaciones que sea exactamente igual de potente que la de 64 bits, pero adaptada a la plataforma ARM que utiliza el procesador de Surface Pro X. Por el momento no hay fecha de lanzamiento para este proyecto.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Lo mismo sucede con muchos juegos, que han sido diseñados para sistemas de 64 bits y no son compatibles con el procesador de este modelo.

El hecho de tener que estar emulando una capa de “traducción” entre el software y el hardware reduce el rendimiento final del Microsoft Surface Pro X al ejecutar aplicaciones de 32 bits.

Sin embargo, Microsoft ha añadido soporte directo para arquitecturas ARM en una serie de aplicaciones como el nuevo navegador Edge, algunas apps de la Tienda de Microsoft o el propio Office.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Al ejecutar estas aplicaciones con soporte ARM nativo, sí se aprecia un mejor rendimiento y un consumo energético mucho menor.

Si vas a usar el Surface Pro para tareas de ofimática y productividad empresarial con Office, aplicaciones web o navegación, Microsoft Surface Pro X será una mejor alternativa. En ese escenario este modelo saca músculo ofreciendo una respuesta brillante y, usar aplicaciones nativas para ARM, se alcanza una mayor autonomía de uso.

¿Necesitas variedad de puertos o conectividad? Este es el Surface Pro que necesitas en cada caso

Ambos dispositivos afrontan la conectividad desde puntos de vista distintos. Mientras que el Microsoft Surface Pro 7 tiene un corte algo más tradicional apostando por la variedad de conexiones al ofrecer un puerto USB de tipo A, puerto USB, ranura para tarjetas microSD y toma de auriculares, el Surface Pro X apuesta todo a dos puertos USB de tipo C.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Esta diferencia de puertos pone de manifiesto que el Microsoft Surface Pro 7 está más preparado para compartir un entorno estable de creatividad, en el que se le puede conectar un ratón, periféricos, etc.

El golpe en la mesa en conectividad inalámbrica viene por parte del Surface Pro X que cuenta con un auténtico despliegue de tecnologías que empiezan por el WiFi 5, Bluetooth 5.0 y continua por las conexiones Gigabit LTE que permite conexiones de datos móviles con velocidad 4G y de alta velocidad mediante WiFi.

Esta conectividad móvil le permite ir por libre y mantenerse siempre conectado sin depender de las redes WiFi públicas o tener que compartir la tarifa de datos de tu smartphone. Esta buena disposición a las conexiones en movilidad es el punto más determinante del Microsoft Surface Pro X.

Pequeños de detalles que van sumando o restando en la decisión

En equivalencia de prestaciones encontramos el anteriormente mencionado modelo de Surface Pro 7 que equipa un Intel Core i7 1065G7, apoyado por 16 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento interno, por exactamente los mismos 1.566,55 euros.

En lo respectivo a diseño y dimensiones sí que existen pequeñas diferencias, pero no tan abismales como para ser decisivas a la hora de elegir un Surface Pro X o por un Surface Pro 7.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Detalles como que el Surface Pro 7 tiene mayores marcos y cuenta con una pantalla PixelSense de 12,3 pulgadas, mientras que el Surface Pro X ha hecho los deberes reduciendo sus marcos, permitiéndole estirar la pantalla hasta las 13 pulgadas.

También hay una importante diferencia en el sistema de refrigeración de ambos dispositivos.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Esta queda patente con la desaparición de los sistemas de ventilación internos y la ranura de refrigeración que rodea todo el contorno que resulta imprescindible para el Surface Pro 7, pero que Surface Pro X no necesita ese sistema de refrigeración ya que no se calienta en absoluto con el uso.

En lo referente a peso y dimensiones, las diferencias solo se aprecian poniendo uno junto a otro. Es cierto que el Surface Pro X es algo más de un milímetro más delgado, pero también es algo más alto, por lo que el peso se compensa quedando en unos 775 gramos para el Surface Pro X y en 790 gramos para el Surface Pro 7.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

A pesar de que Microsoft anuncia que el Surface Pro X ofrece 13 horas de batería, este cálculo se hace en base al uso exclusivo de apps optimizadas para su procesador ARM.

Sin embargo, en un uso real, ambos dispositivos ofrecen una autonomía similar que ronda entre 8 y 9 horas. Tampoco hay grandes novedades en la carga, ya que ambos ofrecen unos tiempos muy similares.

El Surface Pro X, recuperó el 25% de la carga en apenas 25 minutos y ambos emplearon unos 100 minutos en completar la carga.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Si bien no es algo decisivo en este tipo de productos, también existe una cierta diferencia en las cámaras que incorporan estos convertibles 2 en 1, siendo las del Microsoft Surface Pro X ligeramente superiores.

Como estás pudiendo comprobar, entre Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7 existen algunas diferencias muy significativas que marcan la diferencia entre si te conviene elegir un modelo u otro. Sin embargo, también son muchas las similitudes entre ambos. Por ejemplo, el precio.

Estableciendo el Surface Pro X con 16 GB de memoria RAM y 256 GB de almacenamiento interno como base, nos encontramos con un precio oficial de 1.566,55 euros.

Todas estas no son características decisivas que puedan determinar la elección de uno u otro modelo, pero sí van añadiendo pesos a la báscula en favor o en contra del modelo de Microsoft Surface Pro que, a estas alturas, seguro que ya has decidido que mejor se adapta a tus necesidades.

Entonces, ¿qué Microsoft Surface Pro me interesa?

Más que por el hecho de que uno rinda más que otro, como puede suceder en la elección de muchos otros ordenadores, o que uno sea más o menos ligero, nos encontramos ante dos modelos separados por una delgada línea roja.

Una línea obliga a decidir al usuario entre dos formas de entender el uso de un portátil y que marcará de forma definitiva su experiencia de uso.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

Es cierto que el Surface Pro 7 se ciñe más a los cánones tradicionales y con él simplemente podrás hacer de todo y, además, hacerlo de forma brillante.

Sin embargo, el Surface Pro X juega la baza de la movilidad y la conectividad. En ese ámbito, pocos le pueden hacer sombra a este convertible 2 en 1 que ha sido diseñado específicamente por y para la movilidad.

La gran desventaja del Surface Pro X a día de hoy es, sin duda alguna, la compatibilidad con el software, estancado en las versiones de 32 bits que limita su potencial.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

No obstante, en un futuro no muy lejano, le auguramos un gran rendimiento a medida que se amplíe el catalogo de aplicaciones ARM nativas.

Es incontestable que esa limitación en el software hace que el Surface Pro X no sea un portátil para todo el mundo, mientras que el Surface Pro 7 es más fácil de gestionar para usuarios poco avanzados que lo único que quieren es sentarse ante el portátil y ser productivos.

Microsoft Surface Pro X y Surface Pro 7

La educación puede ser uno de los nichos en los que el Surface Pro X puede marcar diferencias. Tomar apuntes y digitalizarlos en la nube de forma instantánea, mantener la conectividad para buscar información en cualquier momento y lugar o contar con una larga autonomía de uso (siempre que se usen aplicaciones ARM) son algunos de los argumentos que los estudiantes encontrarán a favor de este Surface Pro X.

Hasta que no cambien las tornas, el Surface Pro 7 queda como un portátil perfecto para creadores de contenido, diseñadores o arquitectos. Son estos ámbitos profesionales, siempre ávidos de potencia, en los que los procesadores Intel Core de 10ª generación de Intel que monta el Surface Pro 7 se encontrará como pez en el agua.