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Black Shark 3, análisis y opinión

Análisis Black Shark 3

Lo mejor

  • Rendimiento top
  • Pantalla de 90 Hz bien calibrada
  • Sonido potente
  • Autonomía y carga

Lo peor

  • Grueso y pesado
  • Cámaras
  • Parte de software sin traducir
  • Algunas decisiones de accesorios

13/06/2020 - 07:55

El Black Shark 3 es uno de los móviles más potentes de 2020 gracias a su SoC Snapdragon 865. Eso sí, para jugar, cualquier móvil con ese procesador es muy recomendable. Ahora bien... ¿qué lo hace y por qué es un móvil gaming? La clave está, sobre todo, en los accesorios, calidad de sonido y en la disipación de calor. Y ahí es donde el móvil destaca. Acompáñanos en nuestro análisis para comprobar dónde queda este nuevo móvil gaming respecto a la competencia directa y frente a los más potentes del año.

Los móviles gaming han llegado para quedarse. Está claro que todas las compañías, de un modo u otro, quieren su parte del pastel, pero hay algunas que asociamos sin dudar al término "móvil para jugar".

Black Shark es una de ellas, y aunque dicen que son totalmente independientes de Xiaomi, lo cierto es que utilizan una versión de MIUI 11 como sistema operativo y muchos asocian a la gran compañía china. Si dejamos esto a un lado, en 2020 se aventuran a lanzar no uno, sino dos móviles gaming.

Por un lado, el Black Shark 3 Pro, un terminal con una pantalla que promete ser espectacular y una batería de 5.000 mAh. Por otro, el Black Shark 3 que protagoniza este análisis, un modelo "estándar" que recorta en pantalla y batería, pero que cumple en todo lo demás con lo que esperamos de un móvil gaming. Dicho esto, vamos con el análisis del Black Shark 3.

  Black Shark 3 Black Shark 3 Pro
Pantalla Panel SuperAMOLED de 6,67"
Refresco de 90 Hz, muestreo de 180 Hz
Resolución de 2.400 x 1.080 píxeles
395 píxeles por pulgada
Relación de aspecto 20:9
Brillo de 500 nits típico y HDR10+
Modo Always-on Display
Panel SuperAMOLED de 7,1"
Refresco de 90 Hz, muestreo de 180 Hz
Resolución de 3.120 x 1.440 píxeles
484 píxeles por pulgada
Relación de aspecto 19,5:9
Brillo de 500 nits típico y HDR10+
Modo Always-on Display
Procesador Snapdragon 865
Memoria RAM 8 GB
Hay opción de 12 GB
8 / 12 GB
Almacenamiento 128 GB UFS 3.0
Hay opción de 256 GB
No es ampliable mediante microSD
256 / 512 GB
No es ampliable mediante microSD
Cámaras principales Principal - 64 Mpx f/1.8
Gran angular - 13 Mpx f/2.3
Profundidad - 5 Mpx f/2.2
Cámara frontal 20 Mpx f/2.2
Batería 4.720 mAh
Carga rápida de 65 W
Carga magnética de 18 W
5.000 mAh
Carga rápida de 65 W
Carga magnética de 18 W
Sistema operativo Android 10 + JOYUI
Servicios de MIUI (Xiaomi)
Dimensiones y peso 168,7 x 77,3 x 10,4 mm
222 gramos
177,8 x 83,3 x 10,1 mm
253 gramos
Precio 579 euros en Amazon -

Índice del análisis del Black Shark 3:

Diseño agresivo con LED RGB para cumplir los cánones de un móvil gaming

En diseño, y en gustos, no hay nada escrito, pero cuando nos enfrentamos a un móvil gaming, sabemos que vamos a estar ante un dispositivo... diferente. En su inmensa mayoría, un diseño más atrevido, estridente en ocasiones y, sobre todo, de grandes dimensiones y peso elevado.

El modelo del año pasado hizo lo mismo respecto al anterior, y este año tenemos un Black Shark 3 que vuelve a crecer en tamaño y peso respecto al Black Shark 2. Mide casi 17 centímetros de alto y pesa 222 gramos para convertirse en uno de los móviles más grandes, pesados y gruesos -10,4 mm de grosor- que han pasado por nuestras manos recientemente.

Pese a este tamaño, no es un móvil incómodo entre manos gracias a una curvatura en los bordes de la parte trasera que mejoran el agarre, pero lo cierto es que vamos algo inseguros con el móvil tanto en las manos como en el bolsillo. Claro, esas dimensiones tienen una explicación.

El grosor es para esconder una cámara de vapor que se encarga de disipar el equipo, y lo hace de maravilla, como hemos podido comprobar en sesiones intensivas con algunos de los juegos más potentes de Android. Y el tamaño... bueno, tiene una pantalla de 6,67" en formato 20:9 que está protegida por dos marcos laterales de 4 milímetros y por unos marcos superior e interior (simétricos) de 7 milímetros. En estos, se encuentran los altavoces estéreo de los que hablaremos más adelante.

No podemos decir que estemos ante un móvil todo pantalla, pero desde luego, cuando lo cogemos en posición horizontal para jugar, no echamos de menos que la pantalla desborde por los laterales. Es, como decimos, cómodo para sostener entre las manos gracias a esos bordes redondeados, y para jugar... es la mejor opción. Por cierto, en este frontal predomina el cristal de la pantalla y el aluminio de los bordes.

Análisis Black Shark 3

En la trasera, tenemos bastantes cambios respecto al año pasado. Para empezar, vemos juntos, pero no revueltos, materiales como el cristal, un policarbonato que da una sensación de buena calidad y el aluminio. No es común encontrar los tres materiales juntos en un terminal, pero aquí todos gozan de su importancia.

El cristal protege tanto el módulo de cámaras como el módulo de carga magnética, ambos acabados en una especie de trapecio que, cómo no, tienen un LED de luz RGB. El logo de Black Shark también se ilumina en notificaciones, juegos y música (se puede desactivar) y en el módulo de cámaras tenemos los tres objetivos y el flash perfectamente diferenciados.

Análisis Black Shark 3

Hay dos tiras de aluminio que recorren esta parte trasera y que se unen a los bordes. Es un aluminio rugoso que muchos echamos de menos en los móviles de alta gama y que tiene un tacto muy, muy agradable. además, este aluminio tiene una razón de ser, ya que es el que se encarga de actuar como disipador pasivo cuando no tenemos accesorios... y como disipador algo más activo cuando acoplamos uno de los ventiladores que la compañía vende como accesorio.

Análisis Black Shark 3

El resto de la trasera es... de plástico. Es un diseño que, como en todos los móviles gaming, llama la atención, pero lo bueno es que cumple con lo que esperamos de él: nos ayuda a sujetar bien el móvil, hay una razón para que haya tanto aluminio (y su disposición) y no tapamos los altavoces al jugar.

Análisis Black Shark 3

Eso sí, no todo iba a ser bueno. El plástico atrapa las huellas casi mejor que el cristal y, además, no me gusta la disposición de los botones. En el lateral izquierdo tenemos los de volumen en una posición demasiado elevada. El de bloqueo también está muy lejos del pulgar (cuando lo cogemos con la izquierda). Contra el switch que cambia al modo juego, ubicado en el lateral derecho en la parte inferior, no tengo nada. Por cierto, estos botones también son de aluminio.

Y sí, recordamos la promesa que Black Shark "nos hizo" tras probar el Black Shark 2. Una de las cosas que menos nos gustó (a los poseedores del terminal, en general) fue la ausencia del jack de auriculares.

Análisis Black Shark 3

OK, no es un puerto que vaya a durar mucho, pero para jugar... muchos preferimos cascos con cable y no Bluetooth debido a la latencia mínima en los alámbricos. Prometieron que el Black Shark 3 tendría jack de 3,5 mm y aquí lo tenemos, en la parte superior del terminal.

90 Hz SuperAMOLED que se aleja del formato todo pantalla

Uno de los puntos clave del análisis del Black Shark 3 es la pantalla. De cualquier móvil, en general, ya que toda la interacción con el dispositivo se traduce en una pulsación en pantalla o visualización de contenido, pero en los móviles gaming en particular por la importancia para los juegos y su control.

Análisis Black Shark 3

Como es costumbre en casi todos los fabricantes (excepto en Huawei con su intento de móvil gaming, el Mate 20X que analizamos en su día), no tenemos notch u orificio en pantalla. Es lógico, ya que así se elimina un elemento que puede molestar con el juego o su interfaz.

El panel es de 6,67", que no es el mayor que ha pasado recientemente por nuestro laboratorio de análisis, pero que hace que el móvil sea un pelín más grande debido a los mencionados marcos en los que tenemos los altavoces. Pero bueno, nunca mejor dicho, aquí hemos venido a jugar, por lo que hay cosas que se perdonan o se pasan por alto en lo que a portabilidad se refiere... a favor de la experiencia.

Análisis Black Shark 3

La pantalla es AMOLED y cuenta con una resolución de 2.400 x 1.080 píxeles. Es FullHD+ con una densidad de 395 píxeles por pulgada. El modelo Pro sube esta cifra hasta unos espectaculares 484 ppp, pero con la resolución que maneja el Black Shark estándar, es más que suficiente para no ver píxeles y disfrutar de los videojuegos.

El brillo típico es de 500 nits, no siendo el más elevado que hemos probado recientemente, algo que se nota en exteriores, pero es capaz de ofrecer contenido HDR10+ y lo cierto es que en juegos y series se porta bien.

Eso sí, buena noticia: el móvil tiene un modo de altos brillos (que debemos activar desde la configuración de pantalla) para dar un empujón al brillo en exteriores. Ya os adelantamos que hace falta tenerlo activado.

La guinda de este panel es la tasa de refresco de 90 Hz. En este sentido, Black Shark no ha querido ir a los 120 Hz o más (como tienen el OnePlus 8 Pro o el S20 Ultra) para intentar mantener un precio más ajustado, pero lo cierto es que con 90 Hz, ya notamos un salto considerable desde los 60 Hz que tienen la inmensa mayoría de móviles de antes de 2020.

Análisis Black Shark 3

Para jugar, esto se traduce en una suavidad máxima en los juegos compatibles, y por suerte el hardware encargado de mover esos juegos es más que capaz de ofrecer una altísima tasa de fps. Además, el muestreo del panel es de 180 Hz, lo que asegura que la pulsación (la orden que realizamos con el dedo en un juego) se transmite de forma muy veloz a la pantalla. Es algo común en móviles gaming, pero vale la pena señalarlo.

Además de la tecnología del panel, el Black Shark 3 cuenta con un chip independiente que es el que utiliza para realizar diferentes correcciones en la imagen.

Las opciones de este chip se pueden activar/desactivar a placer, y lo mejor es experimentar con ellas para ver qué os satisface más. Así, tenemos un modo antiparpadeo que reduce la fatiga visual, un modo que convierte vídeo en HDR de manera automática y el modo 'super cinema' que optimiza los fps del vídeo para eliminar el motion blur. Esto es algo que funciona bien, pero que no es del agrado de todos los usuarios (a mí no me gusta, por ejemplo).

Análisis Black Shark 3

Y... ¿qué pasa con el color? Los ángulos de visión son generosos, aunque tira a tonos cálidos en la vertical y horizontal cuando miramos el panel desde ángulos extremos.

De frente, que es como casi siempre vamos a estar mirando el contenido, tenemos unos tonos atractivos y bien representados, con una correcta profundidad de color gracias al panel AMOLED.

En cuanto a la configuración del color, no tenemos demasiadas opciones. Un modo natural, un modo cinematográfico (el que recomiendo tener activado) y un modo estándar. 

Snapdragon 865 y buena disipación, a la altura de los mejores del año

Un móvil gaming debe ser potente, y aquí estamos ante una de las mejores configuraciones que podemos desear. El SoC es el Snapdragon 865, que no tiene misterios para nosotros debido a que lo hemos probado en unos cuantos móviles a lo largo de las últimas semanas. 

Es un SoC con un procesador de 8 núcleos en el que uno de ellos opera a una frecuencia de 2,84 GHz. Está construido en una litografía de 7 nanómetros (que ayuda a que sea eficiente cuando no lo estamos utilizando a tope) y cuenta con la compañía dela GPU Adreno 650 y 8 GB de memoria RAM LPDDR4X. Hay un modelo con 12 GB LPDDR5, pero no es el nuestro.

El rendimiento es... bueno, os dejamos la tabla comparativa con móviles de su misma generación:

Benchs BS3
Benchmarks Black Shark 3 Nubia Red Magic 5G Asus ROG Phone 2 Oppo Find X2 Pro Xiaomi Mi 10 Pro Galaxy S20 Ultra Huawei P40 Pro
SoC Snapdragon 865 Snapdragon 865 Snapdragon 855+ Snapdragon 865 Snapdragon 865 Exynos 990 Kirin 990
GeekBench 4 Single 4.282 4.244 6.603 4.290 4.229 5.024 3.927
GeekBench 4 Multi 13.373 13.187 10.169 13.205 13.208 11.966 12.343
GeekBench 5 Single 917 908 769 905 899 926 785
GeekBench 5 Multi 3.349 3.152 2.527 3.315 3.284 2.818 3.085
Antutu 8 560.217 593.410 508.152 598.629 600.659 519.317 461.141
PCMark 10.064 11.177 11.770 11.389 10.692 10.772 10.429
3DMark OpenGL 7.315 7.328 6.258 7.306 7.133 6.875 6.042
3DMark Vulkan 6.657 6.663 5.507 6.643 6.547 6.480 5.564

Es curioso no tener el mejor rendimiento en todas y cada una de las pruebas si tenemos en cuenta que las hemos lanzado en el modo de máximo rendimiento  y que, además, estos móviles gaming siempre sacan un "extra" de potencia de donde parece no haber debido a la optimización del software. Aun así, tenemos uno de los móviles más potentes de la actualidad entre manos.

Benchs BS3

En tareas de todo tipo de mi día a día, como editar fotografías pesadas (tanto en formato PNG de varios megas como en RAF de varias decenas de megas), jugar o utilizar un montón de aplicaciones en multitarea, el móvil ni se resiente... ni se calienta.

Sí, sabíamos que no se iba a resentir debido al hardware que monta, pero que no se caliente es una buena noticia que habla muy bien del hardware de disipación de calor utilizado por la compañía china.

Análisis Black Shark 3

Jugando, nada que os vayamos a descubrir: rinde al máximo en los juegos más potentes. Más adelante os contaremos nuestra experiencia jugando en el Black Shark 3, pero ya os adelantamos que es excelente tanto por el hardware, algo que podíamos adelantar, como por los accesorios y, sobre todo, el software.

La memoria interna cuenta con configuraciones de 128 o 256 GB de almacenamiento y, novedad, no se puede actualizar vía SD. El estándar de la memoria es UFS 3.0 y estos son los resultados en nuestra prueba de velocidad:

  Black Shark 3
UFS 3.0 + LPDDR4X
Nubia Red Magic 5G
UFS 3.0 + LPDDR5
Huawei P40 Pro
UFS 3.0 + LPDDR4X
Huawei P40 Pro
UFS 3.0 + LPDDR4X
OnePlus 8 Pro
UFS 3.0 + LPDDR5
Samsung Galaxy S20 Ultra
UFS 3.0 + LPDDR5
Escritura secuencial 401,39 MB/s 184,88 MB/s 214,45 MB/s 349,10 MB/s 485,75 MB/s 197,37 MB/s
Lectura secuencial 1,14 GB/s 1,04 GB/s 1,01 GB/s 1,70 GB/s 1,03 GB/s 710 MB/s
Escritura aleatoria 25,32 MB/s 26,64 MB/s 38,71 MB/s 45,34 MB/s 31,18 MB/s 19,72 MB/s
Lectura aleatoria 21,25 MB/s 17,34 MB/s 22,28 MB/s 23,06 MB/s 24,34 MB/s 15,31 MB/s
Velocidad de copia en memoria 10,53 GB/s 10,39 GB/s 10,34 GB/s 6,14 GB/s 9,9 GB/s 10,83 GB/s

Como podemos ver, un móvil top a la altura de terminales que doblan su precio, pero un móvil gaming no es solo especial por la potencia, sino por otros apartados. Y ahí el software tiene muchísimo que decir.

Android 10 con una capa propia que bebe de MIUI

El software y su optimización es vital para tener una gran experiencia. De nada sirve tener el hardware más potente si el software lastra toda esa potencia. En este caso, tenemos una mezcla entre los servicios de Xiaomi, MIUI, y la capa JOYUI de Black Shark. Es una capa con bastante personalización estética en la que predominan los colores verdes marca de la casa y de la que tenemos tanto buenas como malas sensaciones.

Vamos a empezar por lo bueno. En todo lo que se refiere a velocidad del sistema y estabilidad, JOYUI funciona como la seda casi todo el tiempo. No hemos sufrido cuelgues de aplicaciones, cierres inesperados o lentitud del sistema, por lo que la experiencia en el día a día es buena.

Eso sí, no es la capa de personalización más atractiva... pero agradezco que tenga cierto margen para que el usuario la personalice y que, además, cuente con cajón de aplicaciones con buscador, tenga un modo oscuro que funciona muy bien, personalizar el modo de pantalla siempre encendida y la posibilidad de poner y gestionar otros launchers si no nos gusta el de JOYUI o los temas que tiene el sistema por defecto.

Análisis Black Shark 3

Me ha gustado menos que haya alertas que saltan en chino, opciones que están en chino o inglés y que haya opciones que no se encuentren en el lugar lógico. Por ejemplo, opciones de batería que no se encuentran en el menú de configuración, opciones de pantalla que no están donde deben o que haya un apartado de funciones especiales en el que meten cosas que podrían estar en otros puntos y y que aquí se usa como fondo de armario.

Con el teclado también tengo sensaciones encontradas. Por un lado, encuentro que es precioso y no me ha costado nada adaptarme (cuando cambias tanto de móvil, saltar de un teclado a otro puede ser complicado), pero aquí ha ido todo bien en lo que a precisión se refiere. 

Sin embargo, noto que se traba un poco al escribir muy rápido. Es algo que no ocurre solo en una aplicación y que, de hecho, se arregla instalando el teclado de Google, por lo que asumo que es culpa del teclado del sistema. No deja de ser algo que tiene solución (tanto oficial en forma de parche como por parte del usuario al instalar otro teclado), pero me ha parecido interesante el compartirlo con vosotros.

Análisis Black Shark 3

Sobre el desbloqueo y su experiencia, el facial con foto de Google funciona de manera correcta, pero el desbloqueo con huella en pantalla es... lento. No es un sistema como el del Galaxy S20, por ejemplo, que con pulsar de manera muy leve, ya se desbloquea. Es algo más "duro " y debemos apretar un poco para que se active la animación de desbloqueo.

Lo que sí me ha gustado es lo referente al software gaming. Y es que es importante que un móvil gaming tenga un buen launcher tanto de juegos como para gestionar accesorios y opciones del sistema, y el espacio de juego de Black Shark... cumple a la perfección. 

Análisis Black Shark 3

Hay algunas opciones del modo juego que están en el menú de configuración, pero el grueso se encuentra en el espacio dedicado que se activa cuando pulsamos el botón de activación, un switch que abre este modo juego y que nos permite controlar el móvil como si fuera una consola (menú en horizontal que no se puede voltear, por cierto, configuración de mandos y sistemas del juego, agregador de juegos...). Así funciona:

Y, además de meter juegos e iniciarlos como si fuera una consola portátil, podemos gestionar una galaxia de accesorios.

Una galaxia de periféricos y add-ons muy interesante, pero con fallos de diseño

Cuando un fabricante entiende que un móvil gaming no es solo montar el SoC más potente del momento, sino crear un buen ecosistema entre potencia, software y, sobre todo, accesorios, la experiencia gana enteros. Black Shark lo entendió desde el principio, aunque no siempre ha aplicado bien la teoría.

Con el Black Shark 2, por ejemplo, teníamos una especie de carcasa a la que acoplábamos dos mandos inalámbricos como los Joy-Con de Nintendo Switch. Era funcional, sí, pero engorroso, ya que los plásticos no eran de la mejor calidad y la carcasa era bastante fea.

Análisis Black Shark 3

Ahora tenemos un batallón de accesorios que hemos probado para analizar el Black Shark 3, pero hay que dejar claro que el móvil viene sin ninguno de ellos, ya que se deben comprar por separado. El más interesante, sin duda alguna, es el mando Bluetooth. Tiene buenos materiales, es cómodo es modular y se agarra al móvil de una manera curiosa. 

El mando recibido es el izquierdo, por lo que tenemos el stick de movimiento que es el que más puede costar de controlar en pantalla. Tenemos dos botones superiores que vienen bien para algunas funciones y una especie de cruceta. Lo bueno de esto es que se pueden programar los botones en los juegos.

En este caso no tenemos una funda que agregar al móvil, sino una pieza que se abre pulsando un botón y que nos permite colocar ese mando. ¿El problema? Si lo ponemos en el lado derecho para simular un stick derecho, la interfaz de juego de Black Shark no se adapta, por lo que el juego aparece al revés. Tendríamos que jugar sin iniciar el modo juego.

Análisis Black Shark 3

En el lado izquierdo, puede accionar el volumen automáticamente ya que el acople está presionando justo el botón de subir volumen. ¿Por qué no pensaron en esto? No lo sabemos, pero molesta. Además, evidentemente, si jugamos con ese mando acoplado, ya nos podemos olvidar de usar el jack de auriculares. Hay una pieza que podemos colocar a este mando para conseguir dos gatillos y permitirnos coger el mando en horizontal. Así, podemos jugar en muy buenas condiciones a títulos de, por ejemplo, plataformas 2D.

El mando es lo básico, pero como digo, el mejor complemento para un móvil gaming. Sí, podemos conectar mandos completos, como el de PS4 o Xbox One y, con un adaptador, jugar, pero realmente es algo que podemos hacer con cualquier móvil y aquí se trata de ver qué hace diferente al Black Shark 3.

Ahora bien, vamos a un elemento... complicado, el ventilador. Los ventiladores, mejor dicho. Cuando analizamos el Asus ROG Phone 2 (y el primero), os contamos que el ventilador era más bien un adorno. Es un enorme, en todos los sentidos, móvil para jugar, pero lo cierto es que el ventilador es un complemento inservible: trasera de plástico que no conduce el aire frío y que, por supuesto, no se transmite a la carcasa del móvil. 

El Red Magic 3S tiene algo diferente. Y es que, ese ventilador está dentro del propio terminal. Un logro considerable a nivel industrial, la verdad. Aquí tenemos dos ventiladores que apuestan por la aproximación de Asus: contacto de la parte trasera del móvil con la del ventilador. Eso sí, aquí... funciona. 

Y es que, tanto el ventilador Fun Cooler como el Fun Cooler Pro cuentan con una superficie gomosa, pero que transmite de manera excelente el frío, que pegamos a la parte trasera del móvil, justo a los dos brazos de aluminio, que son los que se encargan de repartir ese frío por el chasis. Y sí, funciona, aunque no esperéis una bajada drástica de temperatura. Los dos ventiladores se diferencian, además de por el color, por el tamaño (más grande en el Pro) y por la iluminación RGB personalizable, también disponible solo en el Pro.

Os dejamos un vídeo en el que comparamos durante 10 minutos la temperatura sin ventilador, con el Pro y con el Fun Cooler normal acelerado 20x:

Como se puede ver, en reposo, el SoC del Black Shark 3 se mantiene alrededor de los 35º. Es una temperatura más que normal para un teléfono por el mero hecho de estar encendido, y durante los 10 minutos, con subidas y bajadas constantes, está alrededor de esa temperatura. Cuando conectamos el Fun Cooler Pro, vemos que la temperatura empieza a bajar, alcanzando los 31º de forma más estable a partir de los cinco minutos de funcionamiento. Con el Fun Cooler normal, también vemos esos 31º, pero a partir de los siete minutos.

¡Ah! Estos ventiladores no tienen alimentación propia, ya que van con alimentación por USB Tipo-C. Tienen un interruptor de encendido/apagado, pero sí o sí deben estar conectados a la corriente por USB para funcionar. No es lo mejor para jugar con el móvil entre las manos, pero bueno.

Por último, contamos con el adaptador de carga magnética. No tiene demasiado misterio, ya que es algo que se acopla a los cuatro pines de la parte trasera y nos permite cargar el terminal. 

Al final, como digo, el accesorio más interesante es el mando, pero ojo con ese ventilador, ya que funciona a la perfección. Si tenéis un buen soporte de sobremesa y queréis alimentar por cable el ventilador para jugar horas (importante eso, no sesiones de media hora) al juegos exigentes, es una compra interesante.

Triple cámara con 64 megapíxeles y grabación a 1.920 fps

Antes de nada, hay que avanzar que no nos vamos a comprar un móvil gaming si somos amantes de la fotografía. Está claro que queremos tenerlo todo en un teléfono, pero hay veces que no puede ser, sobre todo en ciertos rangos de precio. El Blach Skark 3 saca pecho en prácticamente todos los apartados, pero en el de cámara... pincha

Análisis Black Shark 3

Hay móviles del mismo rango de precio, e inferior incluso, que sacason mejores opciones si lo que queréis es hacer fotos a tutiplen. Es el apartado que más frío me ha dejado, y antes de ver los ejemplos, vamos con las lentes y la aplicación de cámara:

Sensor Megapíxeles Tamaño del pixel Tamaño del sensor Apertura Enfoque Vídeo
Principal 64 Mpx | Pixel Binning a 16 Mpx 0,8 µm 1/1,72" f/1.8 PDAF 4K 30/60 FPS | 1.080p 30/60/240 fps | 720p 1.920 fps
Gran angular 13 Mpx - - f/2.3 Fijo -
Profundidad 5 Mpx - - f/2.2 - -
             
Frontal 20 Mpx 0,9 µm 1/3" f/2.2 Fijo 1.080p 30 fps

La app de cámara contrasta con la personalización del sistema. Y es que, si la capa es... compleja en algunos momentos, la app de cámara es todo lo contrario. Tenemos todas las opciones de disparo al alcance de la mano sin tener que meternos por menús, la inteligencia artificial ayuda a encontrar las mejores tomas (según su criterio) y el gran angular está colocado en un pequeño icono en pantalla en algunos de los modos de disparo (como el auto o el vídeo).

Es una aplicación que funciona muy bien, ciertamente, y que nos permite disparar tanto a 16 como a 64 megapíxeles. En el modo auto, disparamos a 16 megapíxeles, ya que para disparar a la resolución completa del sensor principal, debemos ir al apartado correspondiente.

Con HDR automático, el resultado de la cámara principal es... normalito. Con buena luz, claro, tenemos fotografías llamativas, pero cuando miramos en detalle, vemos que no son lo nítidas que deberían, que algunas luces están muy arriba y algunas sombras demasiado abajo.

Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Modo auto
Análisis cámara Black Shark 3
Modo noche

Si comparamos el rendimiento del sensor a 64 megapíxeles y a 16, vemos que lo mejor es tirar a 16 megapíxeles gracias a la técnica del pixel binning. No se gana demasiado en este caso, pero al menos encontramos menos ruido cuando la luz empieza a escasear. Además, disparar a la máxima resolución carece de sentido cuando las fotos las vamos a subir a redes sociales....

Con poca luz o en interiores, el ruido aparece pronto y el detalle empieza a caer:

Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3

Hay una especie de modo macro que no se apoya en una cámara dedicada, sino que es el objetivo principal con una distancia de enfoque muy cercana y  un plus de nitidez.

Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3
Análisis cámara Black Shark 3

El segundo sensor es el gran angular, y este tampoco es que nos haya entusiasmado. 13 megapíxeles no está mal porque podemos ampliar, pero el tamaño del sensor y la apertura no son nada del otro mundo y, además, hay una enorme diferencia entre los colores toque capta la principal y la imagen que consigue el gran angular:

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Tiene otro sensor, pero no es un telefoto, sino una cámara para calcular la profundidad. Cuenta con 5 megapíxeles y los resultados son equiparables al que consiguen otros móviles con este mismo sensor. El retrato es bueno, dentro de su gama, pero como el resto de la cámara, no es el punto fuerte.

Análisis cámara Black Shark 3

El sensor frontal es de 20 megapíxeles, puede hacer retrato por software y le pasa más de lo mismo: tiene un tamaño de pixel pequeño, el propio sensor no es muy grande y las fotos obtenidas carecen de detalle, resultando algo planas.

Análisis cámara Black Shark 3
Sin modo retrato...
Análisis cámara Black Shark 3
Con modo retrato. Incluso con un fondo "fácil", el recorte del pelo es demasiado agresivo.

En cuanto al vídeo, 4K60 como máximo sin ningún tipo de estabilización de imagen:

Y podemos grabar a cámara lenta tanto a 1.080p480 como a un modo 720p1920 que os dejamos a continuación:

Como decimos, no es un móvil que nos vayamos a comprar por la cámara. Con buena luz, hace fotos decentes, pero como cualquier móvil actualmente, pero en cuanto esta baja un poco... se notan las costuras.

Armado con 5G y dos potentes, y claros, altavoces frontales

El Black Shark 3 es redondo en algunos aspectos, y en este apartado solo tenemos una opinión positiva, prácticamente sin ningún pero. Vamos a empezar con el sonido. Y es que, es uno de los apartados más importantes, en nuestra opinión, de un móvil gaming. El sonido es pieza clave para meternos de lleno en el videojuego, y un buen sonido mejora la experiencia, mientras que uno malo... bueno, "afea" hasta el mejor videojuego.

Los dos altavoces frontales están bien colocados y cuentan con un sonido a la altura. En el modelo del año pasado, nos quejamos del poco volumen que lograban, algo que Black Shark ha mejorado en este dispositivo. Tienen potencia de sobra tanto para juegos como para disfrutar de series y música a modo de altavoz portátil.

No contamos con ningún tipo de ecualización personalizable, sino con un sonido Biso, una tecnología de renderización de audio propiedad de Black Shark cuyas características no se explican en el terminal. Su función es la de crear una especie de sonido más envolvente en estéreo, aunque no lo hace de manera tan efectiva como un Atmos.

Análisis Black Shark 3

Por lo demás, buenos graves, buenos medios y unos agudos que no resultan estridentes a no ser que pasemos del 80% de volumen. Y en el apartado de software no hablé de las lucecitas, porque me parecía curioso meterlas en este apartado. 

Ya os hemos dicho que tenemos el logo con iluminación RGB, así como dos barras en los módulos de carga magnética y cámaras que, por supuesto, también son RGB. Podemos activar la iluminación de estos elementos desde un menú en configuración (que no está muy a la vista, por cierto) y configurar que nos sean útiles en notificaciones o juegos para crear ambientes en entornos poco iluminados.

Sin embargo, si reproducimos música desde aplicaciones como Spotify, automáticamente se crea un efecto discoteca con pulsos al ritmo de la música. Para muestra, un botón:

En lo que a conectividad física se refiere, por cable tenemos el jack de 3,5 mm y el USB Tipo-C. Inalámbrica tenemos la compatibilidad con redes 5G (que vamos a encontrar en todos los móviles con Snapdragon 865), Bluetooth 5.0 y Wi-Fi 6, que no es algo a lo que vayamos a sacar partido ahora mismo, pero que no está mal que los fabricantes vayan incluyendo.

¿Qué falta? El chip NFC tanto para pagos móviles como para emparejar dispositivos. Es el sacrificado para ajustar el precio lo máximo posible. Y sí, aunque sea un móvil gaming, debería tener NFC.

Batería de 4.070 mAh que se cargan en unos 35 minutos

En un portátil gaming, pasamos por alto la duración de la batería, ya que es el elemento que se sacrifica a favor de la potencia. Sin embargo, no nos compramos un móvil solo para jugar, por lo que la batería, en este caso, es fundamental. 

El Black Shark 3 cuenta con una batería ciertamente generosa, de 4.720 mAh. El modelo Pro llega a los 5.000 mAh, pero se explica para cubrir el gasto energético de una pantalla QHD+. Con el chip HDR y antiparpadeo de la pantalla activado, así como con brillo automático, con el perfil de color cinematográfico y los 90 Hz en todo momento, consigo unas 7 horas de pantalla en un uso convencional.

Análisis Black Shark 3

Para mi, ese uso convencional implica redes sociales, aplicaciones de música en segundo plano, uso del Bluetooth, alguna partida esporádica y navegación web. Día y medio de uso en total que, para tener los 90 Hz, no está nada mal. Si añado una sesión intensiva de juego a títulos como Fortnite o PUBG, la cosa cambia y llego al final del día con 10% de batería.

La buena noticia es que la carga también es muy rápida gracias al cargador de 65 W incluido en la caja. Se trata de un cargador exactamente como el de los últimos Xiaomi más potentes, pero con el logo de Black Shark y ofrece una salida de 5 V / 3 A, 9 V / 3 A, 11 V / 6 A y 20 V / 3,25 A que nos dan una carga completa en 36 minutos. 

En solo 12 minutos, tenemos el 50% de la batería cargada con este adaptador. Realmente, estamos a unos niveles que parecían mentira hace no mucho. Os dejamos la tabla de carga:

Carga Black Shark 3

Además de esta carga convencional, el Black Shark 3 es compatible con otro modo. No, no tiene carga inalámbrica, sino carga por conector magnético, como los smartwatches y pulseras fitness de Xiaomi y otras marcas. 

Es una carga de 18 W que no sustituye, por los tiempos de carga, a la USB Tipo-C, pero como carga para tener en la mesa de noche o en el despacho y apoyar ahí el móvil, no está mal. Los tiempos de carga, eso sí, aumentan hasta las casi tres horas con esta carga.

Este cargador, claro, se vende por separado como parte de ese universo de componentes y accesorios que ha preparado la compañía china. Y, a nivel de software, tenemos una opción de "Carga inteligente" que reduce la potencia de carga si el teléfono se sobrecalienta. Es una opción que interesa tener activada, sobre todo con la velocidad de carga que manejamos, pero que está escondida en un menú de "Ajustes adicionales" que parece una especie de cajón desastre dela configuración del móvil.

A la altura de lo esperado en un móvil gaming, aunque quedan cosas por pulir

No todos los móviles son redondos, pero lo cierto es que las compañías aciertan bastante el tiro con los móviles gaming. Como hemos visto en el análisis del Black Shark 3, tenemos un móvil que cumple de sobra en lo que a potencia y pantalla se refiere. Es lo que, de hecho, esperamos en un móvil de estas características.

Análisis Black Shark 3

La batería, aunque menos de 5.000 mAh puedan parecer pocos para un terminal de estas características, rinde asombrosamente bien y la carga en unos 35 minutos de media es, sencillamente, espectacular. Como extra, tiene un modo de carga magnética que sí, hay que comprar aparte, pero que es cómodo de poner en una mesita de noche o al lado del PC para dejar cargando el móvil cuando vamos a estar tiempo pegado a él sin levantarnos.

Hablando de accesorios, tenemos una galaxia de periféricos que sí, son marketing (un mando, un ventilador...), pero que funcionan realmente bien. El mando es el más útil y, además, modular, permitiendo que lo usemos tanto pegado al terminal como en modo inalámbrico. Se conecta por Bluetooth y la señal es excelente. Es cierto que la ubicación del conector no es la idónea, y eso es algo que Black Shark debe trabajar en el siguiente modelo.

Análisis Black Shark 3

Los ventiladores también funcionan sorprendentemente bien. Habíamos visto ventiladores externos que no aportaban absolutamente nada, pero en este caso sí logran bajar unos grados la temperatura. ¿Es necesario? bueno, ahí podemos discutirlo, pero si queréis que el móvil esté fresco, con los dos ventiladores opcionales lo vais a conseguir. Hay, también, un juego de teclado y ratón o unos auriculares de Black Shark, pero no hemos podido probarlos.

El software gaming acompaña, convirtiendo el móvil en una consola portátil y, aunque la interfaz no es la más bonita del mundo cuando estamos en modo normal, al menos funciona sin trabarse. Eso sí, menos opciones en inglés o chino, por favor, Black Shark. Entendemos que en móviles que no se distribuyan en España, no todo puede llegar traducido, pero no va a ser el caso. El sonido es muy bueno, contamos con jack de 3,5 mm, el rendimiento es excepcional y, al final del día, y aunque sea un móvil muy grande y pesado, sientes que tienes algo de calidad entre las manos.

Cuando abres la app de la cámara, la cosa cambia, ya que no es un móvil para hacer fotografías más allá de capturar algunos paisajes y mostrar fotos de comida en stories de Instagram, pero por lo demás, y por su precio, es un móvil espectacular para consumir contenido.