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Google Pixel 4 XL, análisis y opinión

Google Pixel 4 XL, análisis y opiniones

Lo mejor

  • Fluidez en su máxima expresión
  • 90Hz, ¡qué gusto!
  • En general, buena(s) cámara(s)
  • Pantalla ideal para ver películas o series

Lo peor

  • Se merecía una mejor batería
  • La trasera atrae las huellas
  • Hay que saber usar la cámara
  • 899 euros y no hay auriculares en la caja

23/10/2019 - 11:42

Cuatro generaciones de Pixel llevamos ya desde que allá por el año 2016, Google decidiera poner punto y final a la familia de móviles Nexus dentro de su catálogo. Entonces llegaron los Google Pixel, los que muchos dijeron que, ahora sí que sí, estaban listos para plantar cara al mismísimo iPhone de Apple. Probamos el nuevo Pixel 4.

Qué lejos queda ya el año 2016, aquel en que Google decidió dar una vuelta de tuerca a su familia de móviles poniendo punto y final a la denominación de "Nexus" –un movimiento que llegó tras la dudosa aceptación de los Nexus 6PNexus 5X en el mercado, dos teléfonos que por aquel entonces nadie entendió que fueran tan caros viniendo de los Nexus baratos a los que la compañía nos acostumbró en un primer momento.

Ese año, Google decidió alejarse de la imagen de compra-venta de componentes que tenía hasta la fecha –hasta ese momento, todos los móviles Nexus seguían trayendo un logotipo del fabricante de turno (Samsung, LG o HTC) que había dado vida al terminal–, y decidió empezar una andadura en solitario en el mercado de la telefonía móvil. Así nació el primer Google Pixel.

Casi cuatro años después, hemos llegado a los Pixel 4 y Pixel 4 XL. Estamos ante, si no ante la obra magna de Google en el mercado de la telefonía móvil, desde luego sí lo mejor de su tecnología del momento en un teléfono: la compañía tiene la nada desdeñable labor de decirle al resto del mundo –sobre todo, al resto de fabricantes– cómo ha de ser el móvil Android perfecto, el espejo en que se tienen que mirar todos los demás antes de sacar sus lanzamientos al mercado.

  Especificaciones del Google Pixel 4 XL
Dimensiones

160,4 x 75,1 x 8,2 milímetros

193 gramos

Pantalla

6,3" P-OLED Quad HD+ (3.040 x 1.440 píxeles)

90Hz

HDR

Procesador Snapdragon 855
RAM y memoria 6 GB + 64/128 GB (no ampliables)
Cámara principal

12,2 megapíxeles (f/1.7) – Lente principal

16 megapíxeles (f/2.4) – Lente telefoto

Cámara frontal

8 megapíxeles

TOF 3D

Sistema operativo Android 10
Batería 3.700 mAh
Precio 899 euros

Los Google Pixel nunca tuvieron la ambición de vender cientos de miles de unidades. Ni siquiera son el referente del diseño en el mercado de la telefonía. Lo que buscan es mostrar cómo tiene que ser la experiencia Android perfecta, cosa que, ya sin haber empezado el análisis, os podemos decir que un año más lo han vuelto a cumplir. Lo cual no quiere decir que sean los móviles perfectos.

El Pixel 4 XL es el que protagonista este análisis, y se trata de la versión más grande de los dos teléfonos que Google presentó en su evento –junto con los Buds 2, el Pixelbook Go y la fecha de lanzamiento de Stadia–. Hablamos de 899 euros de móvil, que se dice pronto.

Pantalla del Pixel 4 XL

En cuanto a características, es un terminal top: pantalla OLED con resolución Quad HD+ (3.040 x 1.440 píxeles), procesador Snapdragon 855, doble cámara principal, batería de 3.700 mAh con carga rápida (18W)... argumentos para plantarle cara a un iPhone 11 Pro Max, un Note 10+ o un Mate 30 Pro tiene, desde luego.

Índice de contenidos

Si en algo buscan destacar los móviles Google Pixel, es en la experiencia de usuario. Al igual que los iPhone de Apple ofrecen una sensación de fluidez total y absoluta, Google quiere mostrar al resto de fabricantes cómo debería ser un buen móvil Android. De ahí que haya complementado su interfaz pura con una pantalla de 90Hz, una característica que todo aquel que la haya probado sabrá que es el futuro de la telefonía móvil.

Para un periodista tecnológico, analizar un Google Pixel es algo más pasional que profesional: sabemos que no se van a vender en toneladas, y por lo tanto su interés en las búsquedas va a quedar reducido a un público de nicho que de antemano ya sabe de la existencia de un nuevo Pixel. Incluso con eso, ni siquiera ese público recomendaría un Pixel a su abuelo, padre o cuñado por delante de una alternativa de Xiaomi, Samsung o Huawei.

Pese a todo, cada año nos morimos de ganas por poder probar a fondo el nuevo móvil de Google. Así que un año más, vamos allá con nuestro análisis del Google Pixel 4 XL.

El Pixel es el gafotas de la clase, y le da igual

Pixel 4 XL

El diseño de los móviles en 2019, y Google, residen en dos mundos diferentes. Al mismo tiempo que todos los fabricantes compiten por ocultar de la forma más discreta posible su cámara frontal –incluso debajo de la pantalla si hace falta–, a Google no se le ponen rojas las mejillas por meter una ceja del tamaño de dos marcos de pantalla en su buque insignia de este año. Le da igual, vaya.

Es un teléfono que tiene un enorme marco encima de la pantalla, pero además es pesado –193 gramos– y bastante grueso –8,2 milímetros–. Está disponible en tres colores –naranja, blanco y negro–, y a nosotros nos ha tocado el modelo negro que recuerda al acabado Jet Black del iPhone y que, irremediablemente, es un verdadero imán para las huellas.

Por suerte, su diseño tiene bondades tales como la resistencia al agua y al polvo (IP68) o la protección Gorilla Glass 5 (tanto en el frontal como en la trasera). Es un dispositivo bastante manejable en la mano, y no por el hecho de ser la versión "XL" deberíais pensar en descartarlo si estáis en la búsqueda de una pantalla que pueda manejarse con una sola mano.

  Diseño
Tamaño 160,4 x 75,1 x 8,2 mm
Peso 193 g
Materiales

Cristal en la trasera

Marcos de aluminio en los laterales

Protección

Gorilla Glass 5 delante y atrás

IP68 (hasta 1,5m de profundidad durante 30 minutos)

Pixel 4 XL

Si lo comparas con un Note 10+ de Samsung o el iPhone 11 Pro Max de Apple, la verdad es que puede llegar a parecer incluso un móvil de juguete: la versión de color negro trae un botón de Encendido blanco que no termina de encajar del todo en el conjunto y, más bien, transmite un aspecto geek que solamente gustará a los verdaderos entusiastas de la tecnología. De la tecnología de Google, concretamente.

Se ve como un móvil de juguete, pero al mismo tiempo se siente como un terminal de alta gama: nada le podemos echar en cara al respecto de sus acabados, que transmiten la sensación de calidad que es de esperar en un dispositivo de casi 900 euros.

Trasera del Google Pixel 4 XL

Por otra parte, no tiene salida minijack de auriculares y, lo que de verdad es criticable en voz alta, no trae ni auriculares ni un adaptador minijack-USB C en la caja. Que no traiga el adaptador sería todavía pasable si al menos incluyera unos auriculares, pero es que ni siquiera eso: estás pagando 899 euros y Google no cree que merezcas unos auriculares para completar tu experiencia con el teléfono. No tiene sentido.

Pese a todo, a mí el Pixel de este año me ha enamorado. Lo ha conseguido pese a esa ceja por partida doble (o triple), esa ausencia de unos simples auriculares en la caja del teléfono y ese diseño tan infantil que por mucho que encaje en la filosofía de Google, no tiene sitio en el mercado de los móviles que están más cerca de los 1.000 que los 500 euros.

En el día a día, es un teléfono cómodo de llevar y de utilizar. Posee el tamaño ideal para el uso cotidiano, resulta cómodo de manejar y su problema con que las huellas dejen marcas en la trasera se soluciona con una funda. Yo no le pondría funda porque entonces sí que engordaría de peso y grosor, pero eso ya es una cuestión de gustos.

Adiós al lector de huellas, hola al reconocimiento facial

Pantalla del Pixel 4 XL

El reconocimiento facial ha venido para quedarse. Empezaron como un complemento a los lectores de huellas, y en el caso del móvil de Google para 2019 directamente ha sustituido al desbloqueo por huella. La única forma de desbloquear la pantalla de este teléfono pasa por hacerlo mediante el rostro –eso, o introduces el PIN de forma manual.

El desbloqueo facial del Pixel 4 XL es casi perfecto. Pese a que a nivel de tecnología no es tan avanzado como Face ID de los iPhone, en el día a día funciona igual de bien que el reconocimiento del iPhone 11 Pro Max. En todo el tiempo que lo he estado utilizando, no ha habido una sola ocasión en la que en circunstancias normales haya tenido que desbloquear la pantalla de forma manual.

Pero hay un problema. El problema es que se trata de uno de los sistemas de reconocimiento facial menos seguros que hemos probado en estos últimos años. ¿Por qué? Por lo siguiente:

Incluso aunque tengas los ojos cerrados, el móvil se desbloqueará si alguien lo pone delante de tu rostro. Es decir, si estás durmiendo –o algo peor– y quieren acceder a tus archivos, lo único que tendrán que hacer es poner el móvil delante de tu cara sin siquiera tener que tocarte para no despertarte.

Es algo que también puede ocurrir en otros móviles Android con reconocimiento facial, pero en todos ellos existe la posibilidad de desactivar la opción de que la pantalla se desbloquee si tienes los ojos cerrados. En este Pixel no está, y tan solo hay un cartel de aviso diciéndote que podrían desbloquear tu teléfono incluso aunque tengas los ojos cerrados.

Eso no es lo peor: lo peor es que Google ha reconocido el fallo pero ha dicho que no piensan solucionarlo "hasta dentro de unos meses". Sin prisa.

Este año, las buenas pantallas tienen nombre y apellido: Sr. OLED HDR de 90Hz, presente

Pantalla del Google Pixel 4 XL

Si este año se te presenta ante ti un móvil cuya pantalla es OLED y tiene tanto HDR como una tasa de refresco de 90Hz, dale una oportunidad porque probablemente se trate de un teléfono que te va a dejar con muy buen sabor de boca en cuanto a experiencia multimedia. Ese es el caso del Pixel 4 XL.

Su panel tiene un tamaño de 6,3 pulgadas con resolución Quad HD+ (3.040 x 1.440 píxeles), en un formato de 19:9. Pero lo realmente novedoso este año son los 90Hz, que ya han empezado a dejar de ser cosa de móviles gaming y han dado el pistoletazo de salida con el OnePlus 7 Pro (en un panel OLED). El año que viene, seguramente ya sea la característica estándar de cualquier gama alta.

  Pantalla
Tamaño 6,3 pulgadas
Resolución Quad HD+ (3.040 x 1.440 píxeles)
Formato 19:9
Panel P-OLED
Tecnologías

90Hz

HDR

DCI-P3 100%

¿Qué tienen de especial los 90Hz? Se trata de una mayor tasa de refresco respecto a los 60Hz que hasta ahora traían como estándar todos los teléfonos del mercado, y se traduce en que la interfaz se mueve de manera mucho más fluida ante nuestros ojos. Va menos a tirones, dicho de otra forma.

Desde el punto de vista técnico, que la pantalla se refresque a 90Hz en lugar de hacerlo a 60Hz quiere decir que está mostrando más fotogramas por segundo. De ahí que hablemos de que se trata de una característica que se traduce en una experiencia mucho más fluida, respaldada en este caso por la bestia del procesador Snapdragon 855 y la ligereza de la versión pura de Android.

En términos de calidad de imagen, la de este Pixel 4 XL es una pantalla que me ha dejado muy satisfecho con el brillo, la calibración de los colores y la nitidez de la imagen. Da igual si la usas para leer noticias o para seguir viendo tu serie favorita en Netflix, porque en ambos casos la pantalla rinde de diez.

Brillo de la pantalla del Google Pixel 4 XL
Pantalla Google Pixel 4 XL

Durante nuestras pruebas de laboratorio, la pantalla ha conseguido unos registros bastante modestos: con un brillo medio de 645 lux y un registro máximo de 868 lux en el modo HDR (el que se supone que ofrece el brillo máximo), es un panel que no destaca ni por arriba ni por abajo respecto a su competencia. De hecho, se queda un pelín atrás comparado con el resto de terminales de gama alta de este año.

Otra cosa llamativa de este terminal de Google son los gestos de la pantalla, los denominados Motion Sense. Te permiten cosas como saltar de canción o silenciar una llamada simplemente pasando la mano por encima del móvil, esté o no la pantalla desbloqueada.

Motion Sense en el Pixel 4 XL

¿Es curioso? Sí. ¿Es útil? Al final, lo único que quizás utilices alguna vez en tu vida sea el gesto de silenciar la llamada o la alarma –esto último es un arma cargada por el diablo para los más madrugadores.

La mejor cámara en bruto, pero hay que saber pulir este diamante

Cámara del Pixel 4 XL

Google hace lo mismo todos los años: saca un Pixel con una de las mejores cámaras del momento (sin seguir modas, porque igual que el año pasado "pasaron" de la doble cámara, este año han pasado del gran angular), pero para exprimir todo su potencia obliga al usuario a que aprenda a jugar con ella. Si no lo haces, te estarás quedando en el 70% de la experiencia.

¿Puedes simplemente apuntar y disparar con la cámara del móvil de Google? Sí, claro. Lo que pasa es que te estarás perdiendo buena parte de su potencial, que reside en los controles semi-automáticos que la acompañan: por ejemplo, la doble regulación de la exposición, que permite jugar con la luz desde dos perspectivas diferentes para conseguir la mejor iluminación.

Fotos tomadas con el Google Pixel 4 XL
Fotos tomadas con el Google Pixel 4 XL
Foto Pixel 4 XL

Fotografías tomadas con la cámara del Google Pixel 4 XL

La funcionalidad de la doble exposición, por cierto, va a ser exclusiva de los Pixel 4 ya que Google ha confirmado que no piensa traerla a anteriores generaciones de sus móviles –pese a que es una novedad integrada a través de software.

Es una cámara que da mucho juego si tienes el tiempo y las ganas de entretenerte con ella, pero no transmite la experiencia de obtener al primer disparo exactamente la fotografía que quieres, como por ejemplo sí he vivido durante el análisis del iPhone 11 Pro Max.

Puedes tirar fotografías a ciegas, pero haciendo eso te estarás exponiendo a la posibilidad de arrepentirte después de no haber regulado un poco más hacia arriba o un poco más hacia abajo alguno de los dos valores de la exposición.

  Lente principal Lente secundaria (telefoto)
Nº de megapíxeles 12,2 megapíxeles 16 megapíxeles
Apertura f/1.7 f/2.4
Distancia 28 mm 45 mm
Disparando una foto con el móvil de Google

Hablamos de un conjunto fotográfico que combina un sensor principal de 12,2 megapíxeles (f/1.7, 28 mm) con un sensor telefoto (1,6x) de 16 megapíxeles (f/2.4, 45 mm). A contracorriente de lo que están haciendo los demás fabricantes, Google no incorpora un gran angular en su cámara.

Por otra parte, es curioso comprobar también que el sensor telefoto en realidad no es 2x, como viene siendo habitual en el mercado, sino que se trata de un aumento que se queda en el 1,6x. No es algo ni malo ni bueno, simplemente es que Google ha decidido utilizar un sensor con un aumento ligeramente inferior al 2x que estamos acostumbrados a ver en el mercado. Eso, o los demás están haciendo lo mismo y hasta ahora no nos habíamos dado cuenta.

El modo retrato es tan real que habrá mucha gente a la que sencillamente no le gustará

Si por algo gustan a todo el mundo las fotografías de retrato que hacen los iPhone, es porque le dan a las imágenes una tonalidad cálida que suaviza los rasgos de la piel y dota de un tono brillante a todo aquel que aparece en ellas. Si buscabas eso en el móvil de Google, mejor que te vayas olvidando.

El Pixel 4 XL seguramente sea uno de los móviles más realistas en lo que a fotografías de retrato se refiere. El nivel de detalle que consigue sigue siendo altísimo, y precisamente ahí recae su mayor pecado: la gente no busca realismo en las fotos de retrato, sino que todo el mundo lo único que quiere es salir bien.

Fotos de retrato tomadas con el Google Pixel 4 XL
Fotos de retrato tomadas con el Google Pixel 4 XL

No es que las fotografías salgan mal, sino que la cuestión está en que salen increíblemente bien –y realistas–. Eso puede ser bueno cuando la luz ambiente acompaña, ya que a poco que haya algo de iluminación amarilla o naranja conseguirás fotos de retrato increíbles. Pero también puede ser terrible cuando estás en exteriores o en un sitio con mucha luz blanca.

En cualquier caso, esto ya es cuestión de gustos. Si buscas fotos vendibles por Instagram, lo que necesitas es un iPhone; si te gusta la fotografía y valoras el realismo en tus resultados, entonces puede que este Pixel se acerque a lo que estás buscando.

Un aspecto objetivo criticable del nuevo móvil de Google es que el modo retrato tan solo puede utilizarse con la lente telefoto, y no con la lente principal. Con la lente principal se puede conseguir desenfoque de fondo, sí, pero no es un efecto personalizable y ya dependes de lo que la cámara interprete en cada disparo.

Foto con la lente 1x del Pixel 4 XL

Además de retratar personas, el modo retrato también sirve para hacer desenfoque de fondo en fotografías de objetos. Es algo que da mucho juego a la hora de tirar fotos diferentes a las de siempre.

Retrato en objetos con la cámara del Pixel 4 XL
Retrato en objetos con la cámara del Pixel 4 XL

Durante la noche, la cámara saca todo el jugo de su apertura f/1.7 para conseguir resultados luminosos sin el más mínimo rastro del ruido característico de un valor alto de la ISO. El Modo noche no resulta excesivamente útil salvo situaciones extremas en las que la escena esté totalmente a oscuras; en el resto, basta con utilizar el modo automático de la cámara.

Sin Modo noche Pixel 4 XL

Sin Modo noche | Pixel 4 XL

Con Modo noche Pixel 4 XL

Con Modo noche | Pixel 4 XL

Por cierto: en el apartado de la cámara tenemos que destacar que hemos detectado un bug que ocasiona que en las Stories que grabes para Instagram se escuche un sonido de golpes de fondo. Pasa tanto con la cámara principal como la frontal, y no tenemos ni idea de a qué puede deberse.

Además, este año el Pixel se baja de la grabación 4K a 60fps: tan solamente permite inmortalizar grabaciones en 4K a 30fps, lo que queda por detrás de las velocidades de grabación que ya ofrece cualquier buque insignia en esta recta final del año.

Echo en falta la lente de gran angular

Cuando empezaron a llegar las lentes de gran angular a las cámaras de los móviles, tuve mis dudas: no terminaba de verle la utilidad a un sensor que deforma tanto las imágenes en los extremos de la fotografía, pero después de probar varios teléfonos que lo tenían, en este Pixel lo he echado de menos.

La ausencia del gran angular te obliga por ejemplo a alejarte bastante cuando quieres hacer una fotografía de un plato de comida, o cuando quieres que aparezca sin recortes un edificio o paisaje dentro del encuadre.

El sensor principal de 28 mm que incorpora este año el Pixel en la cámara principal es suficiente para conseguir un buen ángulo en las fotografías, pero siempre acabará habiendo escenas en las que no te quede más remedio que alejarte hacia atrás para poder captar en su totalidad lo que sea que quieras inmortalizar.

Rendimiento y batería, el yin y el yang de este teléfono

Todo lo bueno que tiene de rendimiento el Pixel de Google en 2019, lo tiene de malo en batería. Ha sido el mayor jarro de agua fría que nos hemos encontrado durante el análisis: comprobar que, pese a sus 3.700 mAh, a duras penas hemos conseguido llegar hasta las 22 o 23:00h de la noche sin estar ya echando mano del cargador. Dura menos de un día, cosa inaceptable para un gama alta a estas alturas.

De rendimiento va sobrado, como era de esperar: está alimentado por un procesador Snapdragon 855, que viene acompañado de una gráfica Adreno 640, 6 GB de RAM y 64 o 128 GB de almacenamiento interno (no ampliables). Sencillamente, corre que se las pela: hagas lo que hagas, no vas a ser capaz de conseguir que funcione lento.

  Rendimiento
Procesador Snapdragon 855
Gráfica Adreno 640
RAM 6 GB
Memoria interna 64/128 GB
¿Es ampliable? No

El hecho de que la interfaz sea tan limpia (es Android 10 sin personalización) ayuda a reforzar esa fluidez de la que hablamos. Lo único "personalizado" que encontrarás por parte de Google son los gestos para navegar sin la tradicional barra de tres botones de Android o el control de volumen, ambas cosas funcionando muy bien en el día a día.

En los benchmarks, el móvil de Google ocupa un lugar más que digno entre los teléfonos más potentes del mercado. Ha obtenido 9.432/2.862 puntos en GeekBench 4, con lo cual no queda tan alejado de –por ejemplo– los 11.079/3.573 puntos que obtuvo el OnePlus 7T Pro en nuestra prueba.

Benchmarks Pixel 4 XL (SD855) OnePlus 7T Pro
(SD855+)
Galaxy Note 10+
(Exynos 9825)
Huawei P30 Pro
(Kirin 980)
GeekBench 4 Single 2.862 3.573 4.538 3.318
GeekBench 4 Multi 9.432 11.079 10.351 9.921
GeekBench 5 Single 524 760 790 692
GeekBench 5 Multi 1.927 2.679 2.054 2.514
Antutu 8 369.006 394.423 334.441 391.117
PCMark 9.465 10.598 8.533 9.247
3DMark OpenGL 4.640 6.154 4.999 4.276
3DMark Vulkan 4.130 5.330 3.667 4.271

Por la parte de las conectividades inalámbricas, lo tiene todo: WiFi de banda dual, GPS (con A-GPS, GLONASS, BDS y GALILEO), Bluetooth 5.0 (con A2DP, LE y aptX HD) y, por supuesto, NFC para los pagos móviles. 5G no tiene, pero ni falta que le hace ahora mismo.

Pero ay, la batería.

  Batería
Capacidad 3.700 mAh
Carga rápida 18W
Tipo de cable del cargador USB-C a USB-C
Carga inalámbrica
Carga inalámbrica inversa No

El problema está, como decíamos, en la batería: es cierto que soy un usuario muy exigente con el teléfono, me paso el día enganchado a él, pero pese a todo pocos son los móviles que pruebo que no me duran hasta por lo menos bien entrada la noche. Con este Pixel, muchas veces a las 19 o 20h de la tarde ya me veía obligado a ponerlo a cargar.

Captura de batería del Pixel 4 XL
Mensaje de aviso de batería de Google

Este era el mensaje que más veces veíamos en el Pixel al llegar la noche.

En los últimos días de la prueba probé a desactivar todo aquello que pudiera estar generando un consumo excesivo de la batería –Motion Sense, pasé de 90 a 60Hz, desactivé la ubicación en segundo plano para todas las apps menos Google Maps...–, pero ni con eso logré pasar de poco menos de un día de autonomía. Lo justo para llegar a casa por la noche.

La buena noticia es que trae carga rápida, de 18W con un cargador compatible incluido dentro de la caja. A continuación tenéis una gráfica del tiempo de carga, desde el 0 hasta el 100%:

Gráfica de carga de la batería del Pixel 4 XL

En la primera hora consigue llegar sin problemas hasta el 80%, pero el resto de su capacidad necesita aproximadamente otra hora más para poder llegar al cien por cien.

Conclusiones: Google podía haber dado más de sí en el Pixel 4 XL

Móvil de Google XL 4

Cuando llevas una semana utilizando a diario el Pixel 4 XL, te das cuenta de que está lejos de ser el móvil Android perfecto que aparenta ser cuando lo sacas de la caja. Los primeros días todo son maravillas: interfaz absolutamente fluida gracias a los 90Hz, excelente pantalla, buena cámara... pero con el paso del tiempo, empiezas a darte cuenta de sus carencias. En especial, en la batería.

La batería inexplicablemente no llega al final de la jornada sin sudar la gota gorda, y pese a sus 3.700 mAh es un teléfono que te obliga a vivir constantemente pendiente de llegar a casa por la noche para ponerlo a cargar. Sencillamente, no existe la posibilidad de decir "ya lo cargaré mañana por la mañana", porque si lo haces te despertarás con el teléfono apagado.

Luego está la cámara. Es excelente –pese a la ausencia del gran angular–, pero no todo el mundo tendrá paciencia suficiente para aprovechar todas las posibilidades que ofrece si le dedicas unos segundos más antes de tomar una fotografía. Lo ideal sería que eso estuviera aislado de un modo totalmente automático en el que, fiándote del móvil, tuvieras la seguridad de que la foto va a salir con el mejor resultado posible.

Google Pixel 4 XL

Es un teléfono con muy buenas características, pero no en conjunto, sino de forma individual. Le falla precisamente el conjunto, el hecho de mezclar tan buenas especificaciones con otras que no tienen perdón en un terminal que sale al mercado con un precio de 899 euros.

Si tuviera un gran angular, una batería en condiciones y un diseño más refinado, lo estaríamos recomendando con los ojos cerrados. Si además llevara el logotipo de Samsung, Huawei o Xiaomi, después de leer este análisis tú ya estarías pensando en comprarlo. Pero no es ninguno de esos casos.

Nuestra valoración

Diseño

9/10

Pantalla

10/10

Hardware

10/10

Software

10/10

Cámara

9/10

Batería

7/10

Conectividad

9/10

Sonido

9/10

Nota técnica

91

Relación calidad/precio

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