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¿Por qué es de mala educación comer con los codos en la mesa? Esta es la explicación

Comer hamburguesa con los codos en la mesa

Getty Images

04/03/2021 - 06:45

Si siempre te has preguntado por qué se considera de mala educación comer con los codos en la mesa, presta atención porque te vamos a explicar cuál es el origen de esta norma. 

Cuando nos enseñan los buenos modales en la mesa, hay muchas normas que nos parecen lógicas y con sentido. Por ejemplo, es comprensible que no se deba masticar con la boca abierta, que no se hagan ruidos desagradables o que no nos podamos limpiar los dientes. Pero, ¿por qué poner los codos en la mesa es de mala educación?

A priori, colocar los codos en nuestro espacio de la mesa no tiene por qué molestar al resto de comensales, siempre y cuando procuremos no ocupar el espacio de otras personas y que vigilemos no golpear accidentalmente a quien tenemos al lado. Entonces, ¿cuál es el problema?

La costumbre de poner los codos sobre la mesa durante las comidas se ha considerado de mala educación desde la antigüedad. El Libro del Eclesiástico del Antiguo Testamento de la Biblia ya advierte del peligro de esta práctica, y el Manual sobre buenos modales para niños de Erasmo, publicado en 1530, también lo recoge como una falta de etiqueta. 

El origen de esta norma de buena educación se remonta a las primeras civilizaciones, y su objetivo no era otro que prevenir la violencia a la hora de comer en grupo. "Los modales en la mesa evitaban que nos saliéramos de nuestro espacio e iniciáramos una pelea", explica Margaret Visser, autora del libro The Rituals of Dinner: The Origins, Evolution, Eccentricities, and Meaning of Table Manners. "La gente se asustaba cuando empezabas a tener malos modales. Se daban cuenta de que el tabú no funcionaba y no sabías qué iba a hacer esa persona a continuación".

Evitar poner los codos sobre la mesa durante la comida es una norma de buena conducta que encontramos en diferentes culturas, por lo que forma parte del lenguaje universal. Henry Hitchings, autor de libro Sorry! The English and Their Manners, señala que el objetivo de esta norma es no hacer nada que pueda incomodar a otros comensales, y con los codos apoyados sobre la mesa corremos el riesgo de ocupar el espacio de los demás.

No obstante, hay muchos expertos en etiqueta que ya no recomiendan seguir esta regla, y consideran que podemos poner los codos sobre la mesa siempre y cuando no  molestemos a las personas que tenemos al lado.