Skip to main content

La UE también añora los primeros móviles cuyas baterías eran más fáciles de reemplazar

Cómo saber el estado de salud de la batería de mi móvil

25/02/2020 - 14:04

Muchos lectores recordarán aquellos años en los que cambiar la batería de un teléfono móvil era una cuestión de dos segundos: fácil, rápido y barato. Este recambio le daba al terminal una segunda vida evitando ser tirado a la basura y cambiado por uno más nuevo. 

Según un informe publicado por el medio francés Het Financieele Dagblad (FD), la Unión Europea añora esos tiempos y quiere que los móviles actuales sean tan sencillos de reparar como los antiguos. Los actuales smartphones, aunque son más eficientes y útiles que los otros, son más difíciles de reparar

Para cambiar una simple batería es necesario acudir a una tienda especializada o a la propia marca y que un técnico nos cambie la pieza por otra. Si no seguimos este proceso, podemos perder la garantía del dispositivo o, incluso peor, romper aún más el teléfono.

Esta dificultad implica que sea más rentable comprarse un nuevo teléfono con mejores características y tirar el viejo, acortando la vida útil de estos dispositivos en exceso. El resultado final son millones de dispositivos electrónicos tirados o abandonados que se acumulan al resto de basura electrónica que contamina nuestro planeta. 

La lucha contra la obsolescencia programa por parte de la Unión Europea es bien conocida. Hace apenas unas semanas se aprobaba un medida para obligar a los fabricantes de móviles a adoptar en todos sus nuevos modelos el estándar del puerto USB-C, para que no sea necesario cambiar de cargador o cable cada vez que compramos un nuevo dispositivo. 

Un estudio revelaba en 2019 que en Europa existen más de 700 millones de móviles abandonados en los cajones de las casas, sin darles uso ni reciclarlos, mientras los europeos siguen comprando nuevos móviles. Todo ese consumo excesivo repercute en el medio ambiente potenciando efectos nocivos como el cambio climático que ya estamos padeciendo en todo el mundo. 

La UE no se conforma sólo con estas medidas, quiere que los fabricantes se implique con el reciclado de sus móviles. Deberán facilitar esas piezas de repuesto para que los consumidores arreglen fácilmente sus smartphones y se ha propuesto prohibir la destrucción de los artículos no vendidos para que sus materiales se destinen a la fabricación de nuevos modelos. 

Por último, en el informe se indica que la UE centrará esfuerzos en el reciclaje más extenso de los materiales de embalaje y limitará el uso de microplásticos en productos y envases.

Más:

#Móviles