Skip to main content

Por qué un solo 1º C más de temperatura en el planeta podría sembrar el caos

Incendio forestal fuego

Getty

13/06/2020 - 06:05

Cuando se habla de cambio climático, a menudo se mencionan variaciones de temperatura de apenas 1ºC o 2ºC. Y puede que no parezca mucho, pero la realidad es que esa mínima diferencia tendrá consecuencias catastróficas en todo el planeta.

Cuando se habla de cambio climático, uno de los puntos clave de toda discusión es la subida de temperaturas globales. Los cambios de temperatura en el planeta pueden afectar gravemente a todo tipo de ecosistemas y entornos. 

Es básicamente el factor desencadenante de muchos problemas climáticos a nivel global. Y por tanto, es una de las principales preocupaciones. Por ello, en todos los acuerdos relacionados con el cambio climático se establecen unos máximos aceptables de aumento de temperatura

Uno de los acuerdos más importantes, y con mayor apoyo internacional, es el Acuerdo de París. En él se establecen, entre otras cosas, unos objetivos que todos los países participantes deben cumplir

La reducción de emisión de gases de efecto invernadero, la inversión en energías renovables, y la toma de medidas para paliar los efectos del cambio climático son puntos clave en este acuerdo. 

Pero en el Acuerdo de París también se establece que el objetivo de todos los países participantes es limitar la subida de temperaturas globales a 1,5ºC. Ese límite no evitaría totalmente el cambio climático, pero paliaría muchas de sus consecuencias. 

Quizá parezca una cifra algo al azar, o un cambio de temperatura irrelevante. Pero ese simple grado y medio de diferencia es de hecho suficiente para que en muchas regiones del planeta haya problemas graves para la población

Índice de contenidos

  1. Entendiendo la variación de temperaturas
  2. Climas mucho más extremos
  3. El peligro global del deshielo
  4. Ecosistemas en riesgo

De hecho, con solo medio grado más, la supervivencia de muchas especies animales, y la vida tal y como la conocemos ahora, serían completamente imposibles. Medio grado de temperatura es un cambio grave en cualquier ecosistema. 

Por ello, este límite establecido por el acuerdo de París tiene mucha lógica. Hay numerosas razones para apoyarlo, pero la mejor forma de entenderlo es valorar qué cambios se producirían en el planeta si la temperatura subiera más allá de eso.

Entendiendo la variación de temperaturas

Algo que no se suele detallar al hablar de cambio climático es que, cuando se habla de los problemas que podría causar un aumento de temperaturas de dos o tres grados, esa subida es tan solo un promedio

Cuando la temperatura aumenta en todo el planeta, no sube por igual en todas las regiones. Si la subida promedio de temperatura es de dos grados, hay lugares en los que podría subir entre cinco y seis grados centígrados. 

Por otro lado, cuando se considera la temperatura base desde la que se cuenta esa subida, también se tiene en cuenta una temperatura promedio a nivel global para hacer los cálculos actuales. 

Para ser más concretos, la temperatura que se considera como cifra base es la temperatura promedio que había a principios del siglo XIX, antes de que la industrialización empezase a causar estragos. 

Y de hecho, partiendo de esa cifra, sabemos que la acción humana ha causado que las temperaturas globales suban un promedio de 1ºC desde el siglo XIX. Y la tendencia muestra que van a seguir subiendo. 

Para 2030 se espera una subida de 1,5ºC más. Y si no se cumplen las medidas y legislaciones establecidas para parar el cambio climático, llegaremos a los 2ºC de subida en no demasiado tiempo

La triste realidad es que limitar la subida a 1,5ºC no evitará todos los problemas. Es simplemente una medida de contención, destinada a paliar los efectos del cambio climático en la medida de lo posible. Pero esa diferencia de temperatura tendrá consecuencias.

Temperatura enero 2020

Y lo que es peor, ni siquiera vamos por buen camino para mantener ese límite. La mayoría de países no están cumpliendo los objetivos de los acuerdos climáticos, e incluso si cumplieran con todo, las medidas parecen insuficientes. 

De acuerdo a numerosos científicos, los objetivos de los acuerdos climáticos y los límites propuestos han sido demasiado laxos. Y dado que ni siquiera se está cumpliendo con las medidas acordadas, la estimación es que para finales de este siglo, las temperaturas globales subirán de media entre 3 y 4ºC.

Es algo extremadamente preocupante, ya que sería una catástrofe a nivel mundial. Y no es algo que podamos dejar para la gente del futuro; a fin de cuentas, una parte considerable de la población que está viva hoy en día llegará a vivir el final de este siglo. 

Pero de nuevo, puede parecer que todo ese alarmismo surge de la nada. A fin de cuentas, en un mismo día la temperatura de una ciudad puede cambiar en torno a 10 o 15ºC, dependiendo del clima. 

Así que, basado solo en esa percepción, podría parecer que no hay motivo para preocuparse. Pero la ciencia tras el cambio climático es bastante más compleja, y hay muchos factores a tener en cuenta. 

Debido a la diferencia de temperaturas que se ha producido en los dos últimos siglos, y a los estudios que se realizan sobre cambios en el clima y diferentes ecosistemas, la comunidad científica ya sabe qué tipo de consecuencias acabará teniendo esa escasa diferencia de poco más de un grado.

Climas mucho más extremos

Algo que ya estamos viviendo y que está demostrando de manera obvia los problemas de la subida de temperaturas es el cambio en el clima de todo el mundo. No nos referimos al cambio climático como fenómeno general, sino a climas propios de ciertas zonas del planeta cambiando drásticamente en muy poco tiempo

Uno de los efectos lógicos es el aumento de olas de calor en las zonas secas y cálidas del planeta. Las olas de calor son periodos en los que las temperaturas suben excesivamente, pudiendo alcanzar cifras entre 40ºC y 45ºC con facilidad. 

La subida de temperaturas durante una ola de calor siempre dura varios días, y suele extenderse por zonas geográficas relativamente amplias. Y no es algo que los seres vivos toleremos especialmente bien.

Cómo controlar la temperatura de tu ordenador

Cómo controlar la temperatura de tu ordenador

La temperatura es un factor clave en el mantenimiento de tu PC. Además, afecta de forma directa al rendimiento y fiabilidad de tu equipo y a tu bienestar ya que el ordenador se volverá más ruidoso y molesto mientras se usa. A continuación te damos algunas claves para mantenerlas bajo control.

Por ejemplo, en mayo de 2018, la ciudad de Karachi (Pakistán) sufrió una ola de calor que alcanzó temperaturas de en torno a 44ºC. Solo en tres días, la cifra de víctimas mortales ascendió a 65 personas. 

Y en esa misma ciudad hubo otra ola de calor tres años antes. Las temperaturas llegaron a los 45ºC, y el número de víctimas fue alarmante: según datos oficiales llegaron a ser más de 1.300 fallecidos

Pero no es algo que ocurra solo en países lejanos. En Europa las olas de calor son cada vez más comunes, especialmente en países cercanos al Mediterráneo. Y España no se libra de esta tendencia. 

Temperatura enero 2020

NOAA

Cada año pasamos por varias olas de calor, que no se limitan exclusivamente a los meses de verano. Solo el año pasado tuvimos temperaturas de más de 40ºC en numerosas provincias, lo que logró batir récords históricos en el registro de temperaturas

Cada ola de calor acaba costando vidas humanas. Pero por supuesto, también afecta a animales y daña cultivos necesarios para la alimentación de la población. Con lo cual las consecuencias de las altas temperaturas son numerosas. 

Además, junto a las olas de calor llegan los incendios en bosques y campos. En verano todos estamos familiarizados con la imagen de paisajes mucho más secos, incluso en las zonas más lluviosas del país. 

Y las elevadas temperaturas hacen que los incendios sean no solo mucho más comunes, sino también más difíciles de extinguir. Esto hace que cada vez las áreas arrasadas por incendios sean mucho más amplias

Es algo a tomar muy en serio. No solo por el daño al entorno natural que causan estos fuegos, sino también por el peligro que suponen para muchísimas personas. En una sola de las olas de calor del año pasado, ardieron más de 10.000 hectáreas de bosques

Por supuesto, que ardan bosques no mejora precisamente nuestras probabilidades de controlar el cambio climático. Un desbalance de algo más de un grado ya está demostrando ser letal en muchos aspectos, además de causar un efecto en cadena que empeora aún más la situación.

Incendios Australia

Por si las olas de calor letales y los incendios descontrolados no te parecen suficiente, el aumento de temperaturas también afecta a zonas más húmedas de maneras muy peligrosas. 

Las temperaturas cálidas en entornos muy húmedos, en combinación con otra serie de factores como la presión atmosférica y el viento, puede dar pie a huracanes, tormentas tropicales y tifones

Son fenómenos meteorológicos normales en nuestro planeta, y ocurrían mucho antes de que el cambio climático causado por la actividad humana fuera un problema a nivel generalizado. 

Huracán

Pero el hecho es que el aumento de temperaturas los está haciendo mucho más frecuentes, y también mucho más peligrosos. De hecho, algunos estudios han demostrado que los huracanes de categorías más altas han aumentado en un 330%.

También hay datos que demuestran que los huracanes de categoría 3 o superior han aumentado en las últimas décadas, y el incremento de temperaturas globales tiene gran parte de la culpa. Es decir, el calentamiento causa más huracanes, y de categorías mucho más destructivas

Y todo esto son solo algunos de los problemas que el aumento de temperaturas causa en el clima de diferentes regiones. Hay otras cosas que nos dejamos en el camino, como el aumento de lluvias torrenciales en zonas húmedas, o de sequías que duran meses.

El peligro global del deshielo

Hace ya bastantes años la comunidad científica alzó la voz sobre los riesgos del cambio climático, y uno de los primeros grandes problemas sobre los que trataron de concienciar a la población general fue el deshielo de los polos y de glaciares en todo el mundo. 

La consecuencia directa de ese deshielo es muy simple: el nivel del mar sube. Pensar en hielo derritiéndose quizá no suene preocupante, pero la realidad es que el océano está recibiendo anualmente 600 mil millones de toneladas de agua por culpa de ese deshielo.

La subida general del nivel de los océanos ya es extremadamente obvia en muchas regiones del planeta. De acuerdo a datos de la NASA, la subida anual es de aproximadamente 4 milímetros

Quizá esos cuatro milímetros anuales no parezcan mucho, pero desde finales del siglo XIX, han supuesto una subida del nivel del mar de más de 20 cm. De hecho, gran parte de la subida ha ocurrido en las últimas tres décadas: desde 1993, el nivel del mar ha aumentado en 7,5 cm. Lo cual implica que el proceso se está acelerando

Y las consecuencias ya están siendo catastróficas en varias regiones del planeta. Una de las zonas más afectadas son varios grupos de islas del Pacífico, concretamente varios archipiélagos cercanos a Australia y Nueva Zelanda. 

Debemos considerar que esa subida de 20 cm es en vertical, no en horizontal. Y en esos archipiélagos ha hecho que se pierdan muchos metros de costa, e incluso que varias islas acaben sumergidas casi por completo. 

Son islas habitadas, en las que la población basa su economía en actividades costeras. La subida del nivel del mar amenaza con eliminar sus métodos de subsistencia, y con borrar del mapa el lugar en el que viven

Y dado que todo viene causado por el aumento global de temperaturas, no hay mucho que puedan hacer. La mayoría de planes implican trasladar a toda la población a otros lugares, o incluso crear islas artificiales de mayor altura. Pero el coste de ese tipo de proyectos es estratosférico. 

De nuevo, no es un problema exclusivo de lugares lejanos. En torno al año 2050 más de 200.000 españoles estarán amenazados por la subida del nivel del mar. Y a nivel global, la cifra sería de más de trescientos millones de personas

Aumento nivel del mar

Considerando que los acuerdos son insuficientes para parar la subida de temperaturas y ni siquiera se están cumpliendo, lo que se espera son consecuencias graves. Para finales de siglo, los expertos contemplan subidas del nivel del mar de más de un metro

Como ya hemos explicado, esto amenazaría a cientos de millones de personas por todo el mundo. Si todo avanza como se espera, se perderán kilómetros y kilómetros de territorio bajo el mar, y toda la población de esas regiones se verá obligada a desplazarse para sobrevivir. 

Ecosistemas en riesgo

En las secciones previas hemos mencionado principalmente aquello que afectaría de forma más directa a la humanidad. Por ejemplo, los factores que suponen un peligro para la salud, o los que obligarían a cientos de millones de personas a buscar un nuevo hogar y recursos para sobrevivir. 

Pero en nuestro planeta hay muchos otros seres vivos que también sufrirán las consecuencias del aumento de temperaturas globales, y que verán cómo sus ecosistemas acaban irremediablemente dañados. 

El clima extremo, el deshielo y las consecuencias de ambos ya tienen contra las cuerdas a numerosas especies animales. Las que más rápidamente vienen a la mente son, entre otras, los osos polares y varias especies de pingüinos

Osos polares en el hielo
NOAA -

Unsplash

Estos animales, y muchos otros que habitan en la Antártida, dependen de la existencia de grandes placas de hielo para sobrevivir, criar, y mantenerse a salvo. Pero con el deshielo, su hábitat se está reduciendo drásticamente, y estos animales afrontan un grave peligro de extinción. 

En otras partes del planeta, la conclusión será la misma pero por causas distintas. Por ejemplo, en regiones que sufran sequías extremas y olas de calor, numerosas especies animales acabarán teniendo problemas para garantizar su supervivencia. Y lo mismo ocurrirá en regiones azotadas por huracanes o lluvias torrenciales. 

Los insectos, vitales para el balance de ecosistemas, tampoco se libran de problemas. Por un lado, ciertas especies se reproducirán mucho más a medida que suban las temperaturas, y consecuentemente, ingerirán cada vez más cantidad de cultivos, lo que podría causar problemas de abastecimiento para la humanidad. 

Y otros tipos de insectos, concretamente los polinizadores, desaparecerán poco a poco. Los Osos polares en el hielo son vitales para la salud de cualquier ecosistema, pero también son de extremada importancia para la agricultura. 

El aumento de temperaturas hace que los insectos polinizadores pierdan gran parte de su hábitat, ya que no pueden soportar ciertos climas. También hace que estos insectos sean mucho más susceptibles a enfermedades, especialmente las causadas por parásitos. 

Por esas y otras razones, el aumento de temperaturas amenaza gravemente a abejas, abejorros, y otras especies polinizadoras, llevándolas incluso al borde de la extinción. Dependiendo de la especie, la población de este tipo de insectos se ha reducido entre el 10 y el 46% en los últimos años por motivo del cambio climático. 

Sin la labor de estos insectos en todos los ecosistemas, y sin su vital contribución a la agricultura, la humanidad no podría sobrevivir. Por lo tanto, necesitamos asegurarnos de que las temperaturas no sigan subiendo para evitar que se extingan.