Skip to main content

Samsung Galaxy Watch, análisis y opinión

19/01/2019 - 11:00

Este es nuestro análisis del Samsung Galaxy Watch, el smartwatch de la compañía surcoreana que combina lo mejor del diseño del Gear S3 Frontier y las opciones deportivas del Gear Sport para crear uno de los mejores relojes inteligentes del mercado.

Tras lo que parecía iba a ser una fiebre por los relojes inteligentes, se ha quedado en un dominio absoluto por parte de Apple y una serie de modelos pertenecientes al diferentes fabricantes que intentan hacerse un hueco en este mercado.

Con un Apple Watch tan cerrado que solo funciona como parte del ecosistema de Apple, Samsung es uno de los jugadores que ''debe'' hacerse con el mercado de los relojes inteligentes para Android. Con el Galaxy Watch ha puesto toda la carne en el asador, y la jugada les ha salido muy bien.

En 2016, la compañía surcoreana lanzó el Galaxy Gear S3, la tercera generación de sus relojes inteligentes que, aunque daba un paso adelante en cuestión de diseño, se quedaba muy corto en lo que autonomía se refiere (autonomía del teléfono) y, sobre todo, opciones deportivas.

Análisis Samsung Galaxy Watch

En 2017, con el Gear Sport, Samsung quiso conquistar a los usuarios más deportistas. El sistema Tizen evolucionó, y los sensores incluidos permitían registrar las diferentes actividades de forma bastante precisa.

Ahora, con el Galaxy Watch, Samsung no solo cambia el nombre del dispositivo para crear una nueva generación, sino que también une lo mejor de los modelos Gear S3 y Sport para crear el que puede ser el mejor reloj inteligente para Android.

A continuación, vamos con el análisis del Samsung Galaxy Watch, aunque antes debemos repasar las características técnicas de los dos modelos de Galaxy Watch:

  Galaxy Watch 46 mm Galaxy Watch 42 mm
Pantalla 1,3''
SuperAMOLED
Resolución 360 x 360
Protección Corning Gorilla DX+
1,2''
SuperAMOLED
Resolución 360 x 360
Protección Corning Gorilla DX+
Procesador Exynos 9110 Dual Core 1,15 GHz
Memoria RAM 0,75 GB 
Almacenamiento 4 GB
1,5 GB disponible
Sistema operativo Wearable OS 4.0 + Tizen
Conectividad Bluetooth 4.2, Wi-Fi, NFC, GPS, Glonass
Sensores Acelerómetro
Barómetro
Sensor de giro
Sensor HR
Sensor de luz
Resistencia al agua IP68
5 ATM / 50 metros
Batería 472 mAh 270 mAh
Dimensiones 46 x 49 x 13 mm 41,9 x 45,7 x 12,7 mm
Peso 63 gramos sin correa 49 gramos sin correa
Precio 299 euros 309 euros

Un diseño que no pasará de moda

Samsung ha dejado de lado las dos líneas de diseño del Gear S3 para centrarse en la más polivalente de aquella familia, la Frontier. El modelo Frontier del Gear S3 era elegante a la vez que deportivo e informal, un auténtico todoterreno que, gracias a las correas intercambiables y las diferentes esferas, podíamos llevar en cualquier situación.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Ahora hablaremos de las esferas, ya que vamos a centrarnos en el diseño exterior del Galaxy Watch, lo que no podemos cambiar. Nuestro modelo combina el material cromado en color plata con un bisel gris oscuro y botones rematados en negro con estrías de goma para dar un aspecto más deportivo a la vez.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Si miramos el reloj desde arriba, vemos que no es un círculo perfecto. Sí, la pantalla y el bisel forman un círculo, pero el cuerpo muestra una protuberancia en el centro de ambos lados que en un lado nos permite albergar los dos botones, y en el otro hacer de embellecedor para que no quede descompensado.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Si damos la vuelta al reloj, nos encontramos los diferentes sensores que se utilizan para medir nuestra condición física, como el LED verde para medir el ritmo cardíaco (tan solo uno, y no dos como vemos en tantas pulseras deportivas), y en los extremos que van unidos a las correas tenemos la parte de aluminio a la que enganchamos cada una de las correas. 

Análisis Samsung Galaxy Watch

Poco más tenemos en un reloj que cuenta con un tamaño y peso considerable y que, al menos el modelo de 46 milímetros, no es apto para todo tipo de muñecas. 63 gramos no es pesado en el día a día, pero cuando estamos haciendo deporte, algo de lo que hablaremos dentro de unas líneas, se nota bastante.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Por lo demás, es un reloj inteligente que, como decimos, cuenta con un diseño heredado del Gear S3 Frontier y que es apto para cualquier tipo de situación. Vamos, no desentona ni en el gimnasio ni en una boda tanto por el diseño exterior con líneas modernas como por las esferas, totalmente personalizables.

Y lo mejor puede que sea que transmite gran sensación de robustez, y esto es esencial en un reloj, ya que son elementos que están expuestos a golpes y arañazos. En las semanas de análisis del Galaxy Watch, no hemos notado ningún arañazo en la pantalla, y lo hemos llevado puesto 24/7 en todo tipo de situaciones.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Algo que también encontramos es un micrófono en la parte derecha (para interactuar con Bixby y dictar mensajes), pero también para realizar llamadas. Sí, podemos realizar y responder llamadas con el Galaxy Watch gracias al altavoz de la parte izquierda. El volumen no es muy alto, pero es uno de los fallos del modelo anterior que, ahora, se ha solucionado. También podemos reproducir música, pero no sabemos por qué íbamos a hacer eso.

Bisel que no solo está para adornar y pantalla SuperAMOLED brillante

Hay que acostumbrarse, pero cuando le pillamos el tranquillo, la interacción con el Galaxy Watch es cómoda, fluida y muy eficiente. Gran parte de culpa la tiene Tizen, el sistema operativo del que hablaremos más adelante, pero no hay que quitar méritos a los sistemas de entrada de acciones.

Nos referimos a los botones físicos, la propia pantalla táctil y el bisel móvil que, de nuevo, se consolida como una grandísima idea. Gracias al diseño circular de las aplicaciones, navegar moviendo el bisel es un gustazo. Además, debido al diseño, a las estrías y a los materiales, por no hablar del ''clic'' que se produce cada vez que giramos un punto, es muy satisfactorio utilizar el bisel.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Sin embargo, también podemos interactuar con la pantalla táctil realizando arrastres en horizontal y vertical, además de pulsar, claro, y el funcionamiento no está mal. Se nota la falta de memoria RAM y el procesador, que a pesar de dar un salto respecto a la generación anterior, aún no consigue emular la inmediatez de un móvil, pero no está mal.

Tipos de pantallas para móviles y cuál es mejor

Ahora bien, ¿qué tal la pantalla? De nuevo, Samsung ha acertado con un panel Super AMOLED que se ve de maravilla tanto en interiores como en exteriores gracias a un nivel de brillo adecuado (y a un regulador automático que funciona muy bien) y a los propios colores elegidos.

Análisis Samsung Galaxy Watch

La pantalla más colorida es la del reloj, ya que la mayoría de las esferas llenan la pantalla de 33 milímetros (1,3''). El resto de pantallas muestran iconos y alertas de color, así como otra información, pero el fondo negro impera. Esta es una decisión de diseño para ahorrar batería (y funciona), pero no queda nada mal, ofreciendo pantallas que, pese a la abundancia del color negro, resultan atractivas.

Análisis Samsung Galaxy Watch

El problema viene por la resolución. Y es que, 360 x 360 no está mal para consultar el reloj de vez en cuando, pero es evidente que la falta de píxeles está ahí. Sí, hay compromisos en este sentido, ya que a más píxeles, mayor también es el consumo de batería, pero si queremos contarlos, podremos hacerlo sin mucho problema.

Tizen es todo un acierto

Si algo funciona, no lo cambies. Esa es la máxima de Samsung con el Galaxy Watch, ya que tanto en diseño, refinando lo que ya estaba bien, como en el software, han cumplido con creces. Otra vez.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Samsung cuenta con su capa de personalización en los Galaxy, una capa que, aunque ha ido mejorando con el tiempo, sigue sin ser del agrado de todos. En los Watch tienen Tizen, y es un sistema operativo que le sienta como anillo al dedo.

Las esferas son intercambiables y, además de las que viene preinstaladas, podemos añadir más a través de la tienda de Samsung, que también debemos instalar en el móvil. Estas esferas son mucho más que fondos sobre los que están las manecillas de la hora, ya que cada una tiene funciones alternativas.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Por ejemplo, las hay que muestran solo elementos deportivos con un diseño más moderno; otras tienen un diseño clásico con información sobre la salida/puesta del sol en una zona, información sobre la batería, pasos y cualquier notificación que se nos ocurra.

Más allá de dar la hora, tenemos varios menús en el reloj. La pantalla principal, como si de un smartwatch se tratara, muestra el reloj, y podemos desplegar una barra para seleccionar modos, cambiar el brillo, etc.

Si nos movemos hacia la izquierda, tenemos las notificaciones, y si vamos hacia la derecha, los widgets, que podemos añadir desde el propio reloj.

Análisis Samsung Galaxy Watch

También tenemos un menú más complejo en el que aparecen todas las aplicaciones instaladas, como Spotify o Flipboard (y sí, necesitamos instalar esas apps en el móvil para que el reloj haga de visor remoto), así como las propias de Samsung. 

Como hemos dicho, la navegación es muy intuitiva gracias tanto a la pantalla táctil, que responde muy bien, como al bisel y los botones físicos (superior para ir atrás / dejar pulsado para Samsung Pay; inferior para el menú de apps / dejar pulsado para apagar). Hablando de Samsung Pay, evidentemente, tenemos NFC, pero perdemos el MST que sí teníamos en el Gear S3 para hacer pagos en cualquier TPV. Con el Galaxy Watch podemos hacer pagos contactless acercándolo al terminal de pago.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Y ese diseño circular de Tizen hace que navegar por todas las aplicaciones sea muy cómodo, ya que todas se controlan igual. Eso sí, se echan en falta muchas aplicaciones, sin ir más lejos, Twitter.

Además de con aplicaciones sin necesidad del móvil (calendario, algunos juegos, la app de deporte...), el Galaxy Watch funciona como visor e interfaz para aplicaciones como WhatsApp o Twitter, pero el funcionamiento de ambas es muy diferente.

Cuando nos llega una notificación de WhatsApp, además de ver el mensaje, tenemos la opción de responder con elementos predefinidos o con frases que podemos componer con el teclado (bastante incómodo, por cierto, pero que puede sacarnos de algún apuro junto al dictado por voz). Algo así también ocurre con los correos de Gmail.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Si la notificación es de Twitter, lo único que nos aparece es parte de la notificación y un enlace. Al pulsar nos dice que vayamos al móvil, y en cuanto desbloqueamos el teléfono, vamos al mensaje de Twitter en cuestión.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Que falte una aplicación como esta es algo imperdonable, pero al menos tenemos el aviso y vista previa de la notificación en el reloj. Eso sí, además de que no es del todo autónomo en algunas aplicaciones, algo que notamos es que en ciertas acciones el sistema tarda en reaccionar. Es ''lentito'' al conectarse al móvil, además de que cargando aplicaciones podría ir algo más fluido, pero no es nada que empañe la experiencia.

El Galaxy Watch como reloj deportivo y monitor de salud

Hemos mencionado varias veces que no desentona en un entorno deportivo y que es el modelo ''mixto'' de Samsung, tanto para hacer deporte como para otro tipo de usos. El Galaxy Watch nos anima, constantemente, a movernos, y si tuviera un tamaño algo más contenido, sería uno de los mejores dispositivos para nuestras sesiones de ejercicio.

Parece que la compañía surcoreana ha fundido el Gear Sport y el Gear S3 en un solo dispositivo, ya que el Galaxy Watch mejora, en todos los aspectos, la faceta de cuantificador deportivo de la anterior generación. Así, tenemos alertas (que se pueden desactivar) cuando estamos varias horas sin movernos, pero también comienza a monitorizar pasos de manera automática cuando llevamos 1.000 seguidos.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Todo esto se puede configurar y, además, no se trata de actividades que se registren como deporte. Por ejemplo, cuando estamos varias horas sentados, el reloj nos anima a realizar unas torsiones de tronco (algo que podemos hacer en cualquier lado). Cuando llevamos 1.000 pasos, la pantalla del reloj muestra el progreso, pero no sale ni el ritmo cardíaco, ni se activa el GPS, ni se guarda como actividad deportiva, simplemente es para animarnos.

Eso sí, si hablamos de entrenamientos, la cosa se pone seria. El Galaxy Watch cuenta con detección automática de entrenamiento, y es capaz de registrar hasta 39 tipos diferentes, todos ellos se pueden seleccionar desde el menú específico o desde el acceso rápido que hayamos creado (curiosamente, no es capaz de monitorizar el trabajo con cuerdas elásticas).

Análisis Samsung Galaxy Watch

Como reloj deportivo, el Galaxy Watch no está nada mal, y por ejemplo, lo que detecta automáticamente (de nuevo, configurable) es lo siguiente:

  • Ritmo saludable. Lo mencionado de empezar a andar durante un rato.
  • Ciclismo.
  • Bicicleta elíptica.
  • Máquina de remo.
  • Ejercicio dinámico.

Para otro tipo de ejercicio, como una máquina de musculación, un circuito o abdominales, por ejemplo, tenemos que seleccionar nosotros el modo. Aunque, quizá, lo más interesante de esto esté en el modo natación.

Y es que, sí, podemos nadar con el Galaxy Watch gracias a su protección IP68 y a la certificación de 5 ATM que nos permite sumergir el reloj unos 50 metros. Además, Samsung cuenta con medidor de brazadas y un bloqueo de la pantalla cuando estemos nadando para ahorrar algo de batería.

Los mejores relojes deportivos en Amazon

Además, gracias a su GPS podemos ver nuestras rutas con la bici, haciendo senderismo o trotando, así como una avalancha de estadísticas (pasos, zancada, ritmo cardíaco medio, etc) que hemos tenido durante el ejercicio. Todo lo podemos consultar tanto en el reloj como en la app Samsung Health que, por otra parte, hay que instalar obligatoriamente para disfrutar de la monitorización deportiva avanzada.

Ahora bien, ¿qué más puede ofrecer el Galaxy Watch en cuestión de salud? Cómo no, tenemos monitor de sueño. El reloj nos muestra la hora en la que nos dormimos y cuando nos despertamos, así como los minutos que hemos pasado inquietos en la cama o el sueño profundo. ¿Es fiable? El inicio/fin del sueño, sí, pero los minutos de sueño profundo no tienen nada que ver con los que muestra la Mi Band 3 o la Fitbit Charge 2, por ejemplo (y entre ellas tampoco coinciden).

Gracias al sensor de ritmo cardíaco podemos medir el nivel de estrés, algo que mide mediante nuestras pulsaciones (estando bastante estresado, pero sentado sin estar nervioso, me ha dicho que estaba fresco como una rosa) y que sirve, sobre todo, para realizar una serie de respiraciones profundas que sirven para despejar algo más la mente al inhalar oxígeno de forma correcta.

Análisis Samsung Galaxy Watch
Siempre que tengamos el móvil en el bolsillo, o cerca, podemos realizar llamadas. Por la calle no es lo más discreto del mundo..

También podemos añadir comidas y vasos de agua ingeridos para tener un control total de las calorías consumidas/quemadas, y esto es algo que podemos hacer tanto desde el teléfono y la app dedicada como desde el reloj.

Respondiendo a la pregunta de si el Galaxy Watch es un buen reloj deportivo, sí, lo es, sobre todo gracias a la posibilidad de monitorizar muchos deportes diferentes y, al final, a lo preciso que es su sensor de ritmo cardíaco (mostrando entre una y dos pulsaciones más que un sensor pectoral Polar tanto en reposo como en una actividad aeróbica).

Batería para más de dos días

Uno de los grandes problemas de los dispositivos móviles, ya sean consolas portátiles, teléfonos móviles o relojes inteligentes, es la capacidad de la batería. La tecnología en lo que a procesadores y otros elementos internos de los dispositivos se refiere avanza a una velocidad mucho mayor que lo que ganamos en capacidad de las baterías.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Samsung hizo hincapié en la mejora de la batería de los Galaxy Watch, tanto por el tamaño de la misma como por el menor consumo del sistema y la pantalla SuperAMOLED. Concretamente, fijó la capacidad del modelo de 42 mm entre 40 y 120 horas. La del de 46 mm, nuestro modelo, entre las 80 y las 170 horas, dependiendo del uso, claro está.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Bien, nuestra experiencia en el análisis del Galaxy Watch es que los surcoreanos han cumplido y nuestro modelo, enlazado al móvil constantemente, nos permite pasar dos noches sin tener que recurrir al cargador, y con el uso que le hemos dado, es toda una buena noticia, ya que entre carga y carga pasamos todo el día con las notificaciones activas y dos sesiones deportivas entre medias.

Análisis Samsung Galaxy Watch

En este sentido, la experiencia ha sido muy buena, llegando casi a los tres días sin necesidad de pasar por el enchufe si no realizábamos sesiones deportivas o si había un fin de semana de por medio, ya que las notificaciones (calendario, mail) se reducen sobremanera.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Además, si vemos que vamos a estar apurados, siempre podemos realizar varias acciones para prolongar el tiempo de vida del reloj, como bajar el brillo (lo hace automáticamente, pero podemos forzar un nivel concreto), activar el modo cine (recibimos notificaciones, pero la pantalla no se enciende) o activar el modo de ahorro de energía, que no nos permite más que ver notificaciones, nada de apps, y elimina todos los colores de la pantalla.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Por otra parte, podemos alargar aún otro día más la autonomía del Galaxy Watch si lo hacemos funcionar en modo autónomo. Como ya hemos comentado, este modo no nos mostrará notificaciones, sino que funcionará como un reloj deportivo muy caro con calendario, juegos... y poco más. Es decir, esas funciones como ver el correo entrante, los WhatsApp o mensajes de Twitter se eliminan, pero ganamos en autonomía si no nos interesa tener un ''espejo'' del móvil en la muñeca.

Análisis Samsung Galaxy Watch

En lo que a autonomía se refiere, con un uso intensivo, no está nada mal, pero... ¿cuánto tarda en cargar el Galaxy Watch de 46 mm? La respuesta corta es: bastante. La respuesta desarrollada es que tarda dos horas y cincuenta minutos en cargar sus 472 mAh de batería mediante el cargador Qi incluido en la caja. Y ojo, no vale cualquier cargador Qi... Por ejemplo, lo intentamos conectar al cargador de los Lumia, donde sí podemos cargar otros dispositivos, y el reloj no daba señales de vida.

La experiencia de uso con el Galaxy Watch

Como decimos tantas veces, la tecnología debe hacernos la vida lo más sencilla posible. ¿Consigue su objetivo el último smartwatch de Samsung? Tras contaros los puntos más importantes en nuestro análisis del Galaxy Watch, es el momento de virar hacia lo personal.

¿Para qué he utilizado el Galaxy Watch? La mayoría de las aplicaciones que están incluidas las he abierto para probar... y nada más. Si quiero ver Flipboard, y teniendo en cuenta que para usar este modelo necesito tener el móvil a mano, es más cómodo verlo en una pantalla mayor. Y es solo un ejemplo.

Análisis Samsung Galaxy Watch
El Galaxy Watch y las apps de Samsung en el móvil van de la mano.

Tampoco he utilizado la llamada más que para probar, y no me ha dado por jugar demasiado, ya que encuentro que son juegos dignos de móviles de hace 15 años. Eso sí, no quiere decir que no disfrute con el Galaxy Watch.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Para hacer deporte es un reloj de lo más completo y una alternativa, si sois amateur, a relojes enfocados al deporte. La medición es muy buena, así como la cantidad de deportes que es capaz de identificar.

He utilizado el Galaxy Watch como despertador, para ver mensajes cuando voy en el metro, ver el calendario y la agenda, utilizar el navegador o controlar Alexa, además de ver notificaciones de WhatsApp y Twitter cuando voy por la calle.

Análisis Samsung Galaxy Watch

No es un dispositivo imprescindible, pero si lo compras como un nuevo reloj y no quieres uno analógico, o como reloj deportivo, está claro que al final utilizarás las aplicaciones y servicios que están incluidos y que podéis descargar, tanto de la app de Samsung Wear como desde el propio reloj.

Galaxy Watch con un iPhone

Sabiendo lo cerrada que es Apple con su ecosistema, impidiendo que un usuario que no tenga iPhone compre un Apple Watch, es normal que surja la pregunta de si podemos utilizar el Galaxy Watch con un iPhone. La respuesta es que sí, pero con matices. 

Igual que no necesitas un móvil Samsung para utilizar el Galaxy Watch, puedes conectar el reloj a un iPhone. Y sí, podrás hacer casi todo lo que haces en un móvil Android que no sea Samsung mediante la descarga de la aplicación pertinente de la compañía surcoreana, aunque perderás ciertas opciones.

Análisis Samsung Galaxy Watch
Bixby está en inglés, eso sí. O coreano, si sabéis.

¿Cuáles? Sin ir más lejos, las relacionadas con la parte de ''teléfono'' del Galaxy Watch. Es decir, no podrás acceder a la agenda de contactos ni responder/realizar llamadas si estás conectado a un iPhone. Tampoco tenemos sincronización con la app Salud de Apple.

Está claro que es una limitación, pero teniendo en cuenta que para manejar estas características de Galaxy Watch debéis llevar, sí o sí, un teléfono en el bolsillo, sea iPhone o Android, no es un problema mayor... 

Análisis Samsung Galaxy Watch
En la base de carga, podemos seguir usando el Galaxy Watch.

El reloj inteligente para quien no quiere un Apple Watch

Llegamos al final del análisis del Samsung Galaxy Watch con la pregunta de ''¿es recomendable este smartwatch?'' Vivimos rodeados de tecnología, y tener un poco más en nuestras muñecas puede ser una gran idea para unos, pero innecesario para otros.

Los relojes inteligentes serán realmente útiles e imprescindibles - para muchos - cuando funcionen de forma completamente autónoma, sin necesitar un móvil para activarlos o para servir de centro que recibe las notificaciones que, posteriormente, solo se muestran en el reloj.

Análisis Samsung Galaxy Watch

Parece que falta poco para esa realidad, pero actualmente no es el caso. Si queréis un reloj deportivo o una pulsera cuantificadora y no os importa pagar la diferencia, el Galaxy Watch es una muy buena opción. Aunque el core no es el deporte, la experiencia con el Gear Sport le ha venido fenomenal al Galaxy Watch, ya que tenemos un reloj que se porta de maravilla en este campo.

Y no todo se iba a reducir a las buenas palabras para la parte deportiva. Es innegable que Tizen es un grandísimo sistema operativo para estos dispositivos. Cuida la batería gracias al uso intensivo del color negro, las notificaciones no interfieren con el resto de aplicaciones y, hablando de aplicaciones, aunque hay muchas menos que en otros sistemas operativos para smartwatches, están bien optimizadas para la pantalla circular y la navegación con el bisel.

Samsung Galaxy Watch

Samsung Galaxy Watch

El Samsung Galaxy Watch es el último smartwatch de la compañía surcoreana. Tiene un diseño muy elegante y similar al de la generación anterior, el Gear S3, pero también funciones deportivas de sobra como para ser un gran reloj para hacer deporte.

Si necesitáis un reloj nuevo, también es una buena idea probar con un dispositivo como el Galaxy Watch, ya que nos hemos olvidado de cargarlo cada noche y su pantalla, con esferas personalizables, nos permite tener varios tipos de relojes, y para todas las ocasiones, en uno.

Ahora bien, si buscáis el gadget definitivo para sustituir al móvil y no tener que sacarlo nunca del bolsillo, aún no estamos en ese punto. Para todo lo demás, es la mejor alternativa al Apple Watch, tanto para usuarios de Android (evidentemente) como para los de iPhone.

Lo mejor

  • Diseño elegante y deportivo
  • Más de tres días de autonomía
  • Calidad y brillo de pantalla
  • Tizen OS es un gran software

Lo peor

  • Opciones limitadas en iOS
  • Necesitas el móvil para muchas funciones
  • ¿Dónde están las apps más populares?
  • Soporta pagos NFC, pero no los MST

Nota técnica

87

Ver ahora: