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Los efectos de la basura espacial: la próxima miniluna que se acerque será un trozo de cohete de los 60

cohete espacial

13/10/2020 - 13:00

Los investigadores han detectado un nuevo asteroide que se aproxima a la Tierra y que pasará por la órbita para seguir su camino, pero a diferencia de los anteriores este lo ha creado el ser humano.

Lejos de las catástrofes descritas por Hollywood, por la órbita de la Tierra suelen pasar algunos asteroides atraídos por su masa. Esta visita se repite cada cierto tiempo y no supone ningún peligro para los habitantes de este planeta. Se les conoce como minilunas y la siguiente en visitarnos es un tanto peculiar. 

Los investigadores del Observatorio de Hawai se percataron que la siguiente miniluna que pasaría por nuestra órbita no era una asteroide como los anteriores. Hace un mes se le bautizó como "Asteroid 2020 SO' y por sus dimensiones y cualidades se considera que es parte de un cohete de la carrera espacial. 

Asteroid 2020 SO estará en la órbita de nuestro planeta entre este mes de octubre y el mes de mayo de 2021, una visita larga. Después seguirá flotando por el espacio muy lejos. La órbita que se ha calculado es una auténtica locura, por lo que según se vaya acercando se podrá ajustar algo más. 

Ahora se empiezan a ver cohetes reutilizables, pero durante muchos años las misiones a la Luna que tanta atención captaron, dejaban un reguero de basura espacial. La mayoría de chatarra que hemos soltado al espacio se han quedado en la órbita de la Luna, han llegado hasta el Sol, pero también pueden coger otros rumbos y convertirse en asteroides en el espacio. 

Por su tamaño, unos ocho metros, y el ritmo al que se acerca se ha llegado a esta conclusión. Los investigadores creen que podría ser parte de la misión Surveyor 2 de la NASA de 1966. En vez de ser roca espacial, estaríamos ante el cohete Atlas-Centaur que llevó a la nave hasta la Luna, pero no es posible estar seguros al 100%. 

Para los amantes de la observación espacial es una oportunidad. Estará con nosotros varios meses para poder observar su regreso temporal a la Tierra. Este acontecimiento es una muestra más de los efectos que puede tener en nuestra órbita y el espacio la basura espacial que los seres humanos estamos creando.