Smartwatch: ¿sigue siendo el gadget de moda?

Smartwatches

Todos quieren uno, y no me refiero precisamente a los usuarios, sino a los fabricantes. Parece que tener un smartwatch es la última gran carrera tecnológica en lo que al mercado de consumo se refiere.

Samsung y Sony ya han lanzado sus respectivos modelos –en el caso de Sony ya es su tercer modelo–, y se rumorea que empresas como LG, Motorola, Nokia, Apple y, por supuesto, Google, también quieren un trozo de este pastel que, por ahora, sólo se está cocinando.

Los antecedentes

Aunque no lo parezca, estos relojes a los que algunos han bautizado como “inteligentes” no han aparecido de la noche a la mañana. Hasta convertirse en lo que son hoy, han pasado por varias transformaciones y revisiones.

Los orígenes de los smartwatch se pueden situar a finales de los 70 y principios de los 80, cuando tener una calculadora en la muñeca era el último grito en tecnología “móvil” -¿Quién no recuerda ese Casio con calculadora del que presumían nuestros amigos más afortunados?-. Una de las primeras compañías en desarrollarlos fue Seiko.

También fue esta compañía japonesa una de las pioneras en comercializar un reloj de pulsera, el RC 1000 Wirst Terminal, que se controlaba desde un ordenador; y el primero capaz de guardar datos –concretamente hasta 112 caracteres en su memoria– con el modelo D409 DOT Matrix LCD.

El salto cualitativo, sin embargo, llegó en el año 2000 cuando IBM introdujo Linux en un reloj que, además, incluía Bluetooth y estaba equipado con el procesador ARM RISC a 19 MHz. Desde entonces, no han faltado intentos por popularizar el concepto de smartwatch. Muchos de ellos pasaron sin pena ni gloria… hasta la llegada de Android.

El primer modelo en incorporarlo tenía una pantalla de 1,4”, procesador de 667 MHz, Bluetooth, WiFi, GPS y acelerómetro. Fue en 2011 y lo desarrolló la start-up WIMM Labs que, por cierto, ha sido adquirida recientemente por Google.

Unido a tu smartphone

La versatilidad de Android sea probablemente la clave de la ahora insistente llegada de estos relojes "inteligentes" al mercado, en un alarde de los fabricantes de demostrar lo que son capaces de hacer y, de paso, generar una nueva necesidad entre los consumidores y asociarla a un dispositivo del que muy pocos se pueden desprender: su smartphone.

Galaxy Gear

Porque, para quien todavía no lo sepa, los smartwatches no son autónomos del todo. Para sacar partido a todas sus funcionalidades hay que utilizarlos con el teléfono móvil, siempre que sea compatible. Esta es precisamente una de las pegas de uno de los modelos que más dieron que hablar a finales del año pasado: el Galaxy Gear, de Samsung.

El pasado 25 de septiembre salía a la venta, aunque con escasa notoriedad ya que sólo se podía usar con Galaxy Note 3 y Galaxy Note 10.1. Un mes después Samsung anunciaba su compatibilidad con otros de sus dispositivos actualizados a Jelly Bean, como Samsung Galaxy S4, Galaxy S4 mini, S3 y Note 2.

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No ocurre lo mismo con el último modelo de Sony, bautizado sencillamente con el nombre de SmartWatch 2, y que salió a la venta pocos días antes que el reloj de la empresa surcoreana. Éste sí se puede usar con cualquier smartphone Android, siempre que utilice la versión 4.0 o superior de esta plataforma y, además, es resistente al agua (aunque no sumergible).

Sony dio a conocer su primer reloj “smart” en 2010 con el nombre de LiveView, cuando todavía esta división se denominaba Sony Ericsson, y costaba 70 €. Junto con las aplicaciones incluidas, se podían instalar otras seis. Su pantalla era de 1,5”. En 2012 le cambió el nombre a SmartWatch e incorporó Android.

Problemas con la batería

Sin embargo, otras compañías se adelantaron a los grandes, como es el caso de Pebble y I’m Watch. Ambos se pueden usar tanto con iOS como con Android, y en el caso del segundo incluso con Blackberry. Además de llevar en el mercado desde hace unos meses.

La pantalla de Pebble es de tinta electrónica y en I'm Watch es TFT –los de Samsung y Sony son LCD– . La integración de esta última tecnología es, probablemente, el motivo por el que el I’m Watch tan sólo se pueda usar durante cinco horas de manera continuada. La batería es, como ya ocurre con los smartphones, el talón de Aquiles de los smartwatches.

Pebble

Aunque en el resto de modelos que ya se comercializan su duración es mayor que la mencionada, sigue sin ser suficiente. El Galaxy Gear promete tan sólo 25 horas en uso, y eso en teoría. A cambio, es el único que incorpora una cámara de 1,9 Mpx con la que puedes tomar fotos y grabar vídeo.

La ventaja de la tinta electrónica es que apenas necesita energía, así que la pantalla puede estar encendida continuamente sin que esto repercuta en un gasto excesivo de batería. Otro de sus puntos a favor es que se ve mucho mejor que las LCD, incluso a plena luz de sol, porque evita los reflejos.

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Junto a Pebble, otro modelo que también la incorpora es el de Sonostar, ¡y además su display es curvado! Todavía no se vende, pero en su web anuncian que podremos comprarlo dentro de poco, tanto si usas Android como si tienes un iPhone.

La presentación oficial de Qualcomm Toq tuvo lugar en las mismas fechas en las que Sony y Samsung sacaban a la venta sus respectivos modelos. Se desmarca de los anteriores utilizado tecnología Mirasol para su pantalla de 1,55”, de 288 x 192 píxeles y un tamaño de 4,3 x 4,8 x 1 cm. El fabricante afirma que esta tecnología ahorrará consumo de batería, solucionando este problema. De momento, se comercializa una edición limitada sólo en Estados Unidos.

Los que están por llegar

Insistentes son los rumores que estos días señalan que Google está preparando la salida al mercado de su propio modelo de smartwatch. Incluso le han puesto nombre: Nexus Gem. La mencionada compra de la compañía WIMM Labs el pasado mes de septiembre, especialista en el diseño de smartwatches, no hace más que reafirmar las sospechas.

Otra de las empresas que lleva tiempo en el punto de mira es Apple. Sin ser demasiado originales, ya se ha habla de iWatch como la denominación para su reloj "inteligente". En la red circulan diseños sobre cómo podría ser y todos coinciden en que tendrá la pantalla curvada, sobre todo desde que se conoció la patente que la compañía registró en Estados Unidos sobre el diseño de una batería curva el pasado mes de julio.

iWatch

Y esto no es todo. Tras el fracaso de Galaxy Gear, parece que Samsung está preparando una segunda versión de su smartwatch.

Se apuntaba a la pasada feria CES como el lugar donde podría tener lugar la presentación de Galaxy Gear 2, pero finalmente no fue así. El próximo Mobile World Cogress, que se celebrará a finales de febrero en Barcelona, es un buen momento, pero no hay nada confirmado. 

Lo que sí se pudo ver en Las Vegas fue la segunda versión del reloj "inteligente" de Pebble, el Pebble Steel. Para empezar, da la hora –algo que no todos hacen– y , además, su diseño se aleja de una estética colorista. Se puede elegir con correa de acero o de piel, tiene pantalla Gorilla Glass, y es compatible con iOS y Android.

Por lo que se ve, y a pesar de que las primeras incursiones en el mercado de los smartwatches han estado acompañadas por un éxito relativo entre los usuarios, los fabricantes no cejan en su empeño de intentar diseñar un gadget que cautive al público y, por qué no, que se convierta en imprescindible. Veremos si 2014 se convierte en su año, y qué es lo que Apple y Google tienen que ofrecernos.