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Los mayores mitos sobre la exploración espacial que no te deberías creer

Apollo 11

A Contracorriente Films

06/06/2020 - 06:30

La exploración espacial siempre ha sido un imán para la desinformación y las teorías de la conspiración. Si no quieres que te engañen, en esta lista repasamos algunos mitos en los que no debes caer.

Numerosos países han dedicado décadas y cantidades ingentes de dinero a la exploración espacial, con el simple fin de conocer mejor el universo, el sistema solar que habitamos, y por supuesto nuestro planeta.

Gracias a ello, se han llevado a cabo misiones muy diversas, algunas de ellas incluyendo humanos, y otras completamente dependientes de robots, satélites, telescopios, y otros tipos de equipamiento similar. 

Pero en general, la exploración espacial es un tema muy complejo, del cual la mayoría del público solo acaba sabiendo lo más superficial. Por ejemplo, es probable que hayas leído en más de una ocasión sobre el lanzamiento de alguna nave, pero quizá no supieras los motivos de la misión en cuestión.

Lo mismo ocurre con todo el trabajo que se realiza en la Estación Espacial Internacional: todos sabemos que hay gente viviendo en la Estación, pero no todo el mundo es consciente de los motivos por los que se llevan a cabo ese tipo de misiones

Esto no se debe a que la información no esté disponible. De hecho, la NASA, la ESA, y prácticamente todas las agencias espaciales ponen a disposición del público muchísima información sobre cada misión. 

Gracias a ello, puedes encontrar todo tipo de datos sobre exploración espacial. Desde información científica al detalle sobre los análisis realizados por los rover de Marte hasta planos de naves o conversaciones grabadas de astronautas. 

Índice de contenidos:

  1. Si algo estalla en el espacio, podrías oírlo
  2. El ser humano nunca llegó a la Luna
  3. En el vacío del espacio, un ser humano sin protección ardería
  4. Atravesar un campo de asteroides sería muy difícil
  5. La Luna tiene un lado oscuro

Pero lógicamente, para encontrar ese tipo de información hay que saber dónde buscarla, y no siempre es sencillo dar con ella. A menudo supone conocer bien las páginas de las agencias espaciales, o de sus departamentos de comunicación, y no es tarea fácil.

Por desgracia, esto se lo pone muy sencillo a quienes quieren distribuir bulos, desinformación y mitos. Un poco de clickbait y datos sacados de fuentes inexistentes consiguen que los datos científicos se tergiversen con facilidad. 

Y esto ha llevado a crear una serie de mitos respecto a la exploración espacial, más basados en conspiraciones que en ciencia. Si quieres conocer algunos de estos mitos para no caer en ellos, en esta lista hemos recopilado unos cuantos. 
 

Si algo estalla en el espacio, podrías oírlo

Star Wars - Explosión Estrella de la Muerte

Hay que empezar admitiendo que de este mito tiene más culpa la industria del cine que las pseudociencias y las teorías de la conspiración. Muchas películas, especialmente de ciencia ficción, han mostrado explosiones en el espacio, acompañadas de verdaderos estruendos.

Pero la realidad es que oír algo en el espacio es bastante más complicado de lo que podría parecer. Lógicamente, no nos referimos a sonidos dentro de una nave, cápsula o la propia Estación Espacial Internacional, sino a sonidos fuera de la Tierra y de cualquier estructura creada por humanos.

Por supuesto, el sonido existe en el espacio. Pero para entender por qué no podemos oírlo en el parcial vacío del espacio, es necesario entender el sonido en sí, y saber cómo se comporta. 

A modo simplificado, el sonido consiste en vibraciones que viajan en forma de ondas. Para que podamos percibir esas vibraciones, es necesario que las partículas que vibran tengan un medio por el que transmitirse, ya sea aire, o sustancias líquidas o sólidas. 

El problema es que en el espacio, todo eso escasea. No porque haya un vacío absoluto (en el espacio hay gravedad, acumulaciones de diferentes gases, partículas…) sino porque hay demasiado espacio sin moléculas suficientes como para que la vibración pueda viajar. 

Así que, básicamente, cuando algo produce sonido en el espacio, ese sonido no tiene manera de desplazarse, y por tanto no podemos percibirlo. Por muy ruidoso que sea un sonido, e incluso si procede de una explosión, afrontaría el mismo problema. 

Y quizá sea lo mejor, porque si no el espacio sería muy ruidoso. Por ejemplo, los planetas y las estrellas generarían mucho ruido simplemente por su movimiento y sus procesos internos. 

De hecho, científicos de la NASA y la ESA han transformado algunas de las vibraciones naturales de nuestro Sol en el sonido al que equivalen, para poder estudiar mejor nuestra estrella. 

Puede parecer un sonido casi agradable, pero si oyéramos ese ruido durante toda nuestra vida, junto con otros cientos de sonidos procedentes del espacio, quizá nos resultaría bastante molesto. 

El ser humano nunca llegó a la Luna

Apolo 11

A Contracorriente Films

Esta es probablemente uno de los mitos sobre la exploración espacial favoritos de muchos, y lo habrás oído seguramente de boca de fans de las teorías de la conspiración: hay quien cree que la llegada del ser humano a la Luna nunca ocurrió. 

Como seguramente ya sabrás, en julio de 1969 la NASA llevó por primera vez al ser humano a la superficie de la Luna. Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética habían logrado hacer que módulos tripulados orbitasen el satélite, pero pisar la superficie era una tarea pendiente hasta ese momento. 

Y la misión Apolo 11 se encargó de solventar esto. Los astronautas Buzz Aldrin, Neil Armstrong y Michael Collins dejaron nuestro planeta en un cohete Saturn V, y pocos días después, alcanzaron la Luna y comenzaron a orbitarla. 

Para llevar a cabo la misión, la nave estaba preparada para dividirse en dos módulos: el módulo de control Columbia y el módulo de descenso Eagle. Collins se quedó en el Columbia, mientras que Armstrong y Aldrin subieron al módulo Eagle, y descendieron a la Luna dentro del mismo.

Una vez que estos dos astronautas pisaron la Luna, no se limitaron a poner una bandera y a dar un paseo. De hecho, Aldrin y Armstrong pasaron casi un día entero en la superficie lunar, y dedicaron parte de ese tiempo a sacar fotos y recoger numerosas muestras que trajeron de vuelta a la Tierra. 

Hay numerosas pruebas para demostrar la veracidad de la misión. Para empezar, como hemos mencionado, se trajeron de vuelta numerosas muestras de la superficie lunar. También se dejaron varias cosas; entre ellas, una bandera estadounidense y una placa conmemorativa.

astronauta

Cuánto cuesta enviar un astronauta al espacio

Las misiones espaciales nunca han sido baratas, y las relacionadas con astronautas no son una excepción a esta regla. Pero, ¿cuánto cuesta realmente enviar a un astronauta al espacio? En este reportaje echamos cuentas, y valoramos si es un gasto que merece la pena realizar.

Pero más importante aún, se instalaron los primeros espejos del conocido como Laser Ranging Retro-Reflector, un sistema de reflectores de láser que permiten medir la distancia exacta de la Tierra a la Luna. 

De hecho, si tienes un láser suficientemente potente, un buen telescopio, y sabes dónde apuntar, podrás ver cómo estos espejos devuelven el haz de láser. La misión Apolo 11 no fue la única en dejar esos espejos en la Luna, pero sí fue la primera.

Quienes piensan que el viaje a la Luna fue un montaje insisten en que todo fue grabado, y que hay errores en la grabación que lo demuestran. Pero todos esos supuestos errores se han explicado con pruebas numerosas veces. 

Por ejemplo, algunos argumentan que, la bandera no debía haberse movido. La realidad es que la bandera estaba montada sobre una serie de varillas de metal, diseñadas para que la bandera quedase desplegada, ya que en la superficie lunar una bandera normal solo habría caído. Y la bandera solo se movió mientras los propios astronautas la tocaban. 

Y otro argumento común es que en las imágenes no se ven estrellas en el fondo. Pero cualquiera con un mínimo conocimiento de fotografía entenderá la razón: la exposición de las cámaras estaba adaptada para captar la superficie lunar iluminada por el Sol, y los brillantes trajes de los astronautas. Pero no era suficiente como para captar las estrellas de fondo. 

Es, como decimos, una teoría de la conspiración que se ha desmentido una y otra vez. Y de hecho, tras la misión Apolo 11 otros diez astronautas pisaron la superficie de nuestro satélite en años y misiones posteriores. 
 

En el vacío del espacio, un ser humano sin protección ardería

Astronauta

La teoría de este mito dice que si estás en el espacio fuera de una nave y no tienes protección alguna (ya sea porque has salido despedido de un compartimento estanco o porque el traje de astronauta tiene una rotura importante), arderías vivo. Aunque en algunas versiones también se dice que explotarías. 

La realidad es bastante más compleja, y probablemente mucho peor a la hora de hacerse una imagen mental al respecto. Hay muchísimos elementos en el espacio que resultan hostiles para el ser humano, y que serían letales en pocos minutos. 

El primer motivo de preocupación sería el oxígeno. El cuerpo humano tardaría cerca de quince segundos en consumir todo el oxígeno acumulado en el sistema circulatorio, y después llegaría el desmayo.

Y aguantar la respiración sería una terrible idea. Al no haber presión en el exterior, el gas en tus pulmones empezaría a expandirse, ocupando cada vez más y más espacio. Y esto eventualmente causaría rupturas en los pulmones. Así que tu mejor opción sería soltar todo el aire en cuanto te vieras en el espacio sin protección alguna.  

Otro punto importante es la radiación. En la Tierra estamos protegidos de diversos tipos de radiación gracias a la atmósfera y la magnetosfera, ya que ambas sirven de filtro. Pero en el espacio, dependemos de que las naves y los trajes tengan la protección adecuada. 

Sin estas medidas de seguridad, nos veríamos expuestos a temperaturas altísimas que podrían causar quemaduras. Pero al mismo tiempo, el cuerpo empezaría a congelarse progresivamente. 

Y por si todo eso no parece suficiente, el agua que hay en toda la composición de nuestro cuerpo (y eso incluye los órganos y la sangre) empezaría a evaporarse por la falta de presión atmosférica. 

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Básicamente, todo ese agua entraría en ebullición estando dentro de tu cuerpo. Consecuentemente, los tejidos y la piel empezarían a hincharse, y si no se pusiera remedio rápido entrarías en shock. Aunque con una intervención rápida, el daño sería reversible por completo.

Por sorprendente que pueda parecer, este conocimiento no es meramente teórico; la NASA ha sido testigo de algo así. En 1966, durante unas pruebas en una cámara de vacío, el traje de astronauta que llevaba Jim LeBlanc, técnico y sujeto de pruebas, sufrió una fuga, y acabó desmayado en segundos. 

LeBlanc se recuperó ya que se devolvió la presión normal a la cámara en cuestión de segundos. Pero describió sentir su saliva burbujeando, y se convirtió en la única persona que sobrevivió presiones cercanas al vacío en toda la historia. 
 

Atravesar un campo de asteroides sería muy difícil

Asteroide
NASA JPL CalTech

Esta es otra de esas cosas que ha acabado tergiversada en nuestras mentes por culpa de numerosas películas. Seguramente te venga a la cabeza una imagen del Halcón Milenario atravesando un campo de asteroides, y librándose a duras penas de numerosos impactos.

Pero esto de realista tiene poco. De hecho, hemos enviado numerosas naves a través de varios cinturones de asteroides sin problema alguno, ya que sus características son muy distintas a las que aparecen en las películas

Para empezar, cada vez que enviamos una sonda más allá de Marte, esta tiene que superar el cinturón de asteroides situado entre el planeta rojo y Júpiter. Y no supone un gran problema porque la mayoría de asteroides y cuerpos que forman parte de ese cinturón están muy separados unos de otros, literalmente a kilómetros de distancia. 

Esta área no es la única zona de nuestro sistema solar repleta de asteroides y otros cuerpos de diversos tamaños. El cinturón de Kuiper también debería suponer un gran obstáculo, si los campos de asteroides fueran tal y como se muestran en las películas. 

Actualmente decenas de sondas han atravesado estos dos cinturones sin problemas, porque como decimos, la distancia entre todos los cuerpos de estos cinturones son enormes, y no suponen un problema real

De hecho, hay cosas más preocupantes que un asteroide para cualquier nave o sonda. Por supuesto un choque sería una catástrofe, pero a la velocidad que van estas naves, algo de escasos centímetros de diámetro, o incluso milímetros, podría causar un agujero en el casco de consecuencias catastróficas. 
 

La Luna tiene un lado oscuro

Luna

Una mezcla de desinformación y de mala interpretación de datos ha hecho que algunas personas crean que la Luna tiene una cara oscura, es decir, un lado que nunca está iluminado por el Sol. 

Pero no es cierto en absoluto, y se debe sobre todo a falta de comprensión de algo distinto: desde la Tierra solo vemos una de las caras de la Luna, debido a la velocidad a la que este satélite desarrolla su rotación y traslación con respecto a la Tierra. 

Esto ha hecho que, durante siglos, la humanidad solo pudiera echar un vistazo a la cara de la Luna que siempre mira hacia nuestro planeta. En 1959 la sonda soviética Luna 3 envió a la humanidad las primeras imágenes de la cara que hasta ese momento estaba oculta para nosotros.

Cara oculta de la Luna

ESA

Pero como decimos, queda oculta como consecuencia de su rotación y traslación con respecto a la Tierra, no tiene nada que ver con que reciba luz o no. De hecho, pasa exactamente por las mismas fases lunares que la cara que sí desde la Tierra. 

Por lo tanto, ese lado oscuro no es tal. Pasa por periodos sin luz de luna nueva, pero también por periodos de luna llena, creciente y menguante. Recibe luz, sencillamente nosotros no podemos verlo desde nuestro planeta. Más que una cara oscura, es la cara oculta.