Controla toda tu casa con Google Glass y Revolv (vídeo)

Controla tu casa con Google Glass

El impacto que Google Glass supondrá en nuestras vidas va mucho más allá de un simple periférico. No es un gadget que llevas en la mano y, por tanto, tarde o temprano debes dejarlo en una mesa o meterlo en el bolsillo. Es un dispositivo que se lleva encima, se viste, sin que interfiera con tu vida cotidiana. En cierto modo, un sentido ampliado (la vista), y como tal tiene infinitas aplicaciones. Por ejemplo, controlar todos los electrodomésticos de la casa, tal como nos muestra la compañía Revolv en un divertido vídeo.

Revolv se dedica a crear soluciones domóticas para obtener hogares inteligentes. Dispone de un Hub que se conecta al router e identifica los principales electrodomésticos compatibles de la casa: luces, aparatos de música, persianas, termostatos, puertas de garaje, cámaras, televisores, ordenadores, etc. Con una app instalada en el smartphone o la tablet, los controlas desde cualquier lugar a través de Internet. Esta app se ha convertido a Google Glass para controlar todos los elementos de casa con un simple toque en las gafas.

En el anterior vídeo se puede ver como un ingeniero apaga o enciende las luces, pone la música o abre un candado. Con la voz, puede decirle a Google Glass que las luces sean rojas o azules. Pero la app no detecta objetos o personas, así que hay que elegir manualmente qué electrodoméstico quieres activar, pasando sobre la lista mediante un toque en las gafas. Es un procedimiento algo lento si lo que buscas está al final, y a la larga se hace pesado en tareas inmediatas como encender una luz o poner música.

La verdadera utilidad de estas apps estará en la encadenación de tareas. Por ejemplo, que al llegar a casa se enciendan las luces, se abra la puerta del garaje y se ponga en marcha el horno. O, que al irte a dormir, con un toque en las gafas se apaguen todas las luces de la casa, se ajuste el termostato y las puertas se cierren con llave.

El verdadero desafío de Google Glass no está en la tecnología, pues ya ha sido desarrollada, sino en las implicaciones sociales y legales asociadas al uso de las gafas. Hace unos días informábamos del cierre de las emisiones televisivas en 3D de la BBC porque habían detectado que la gente que tenía tele en 3D no la usaban con los programas televisivos. Si hablaban con la familia o iban al baño o a por una bebida, las gafas eran una molestia.

¿Estamos mentalmente preparados para llevar Google Glass todo el día puestas? ¿Aceptamos llevar unas gafas en casa sólo para apagar las luces o subir el termostato? Aunque nos acostumbremos a vestirlas... ¿Tendremos que estar quitándonoslas continuamente cuando nos encontremos con un amigo al que no le gusta que le graben, o entremos en un establecimiento en donde las prohíban?

Son preguntas para las que aún no hay respuesta. Tendremos que esperar a que Google Glass estén en la calle, y comprobar cómo son recibidas por aquellos que nos las usan. De momento, seguimos maravillándonos con sus revolucionarios usos.