Skip to main content

iPhone XS Max, análisis y opinión

06/10/2018 - 09:00

Como cada año, Apple ha aprovechado la recta final del año para introducir el que será uno de los móviles más deseados por muchas personas: el nuevo iPhone. Hemos probado el iPhone XS Max, el más grande de los dos modelos que se han presentado este año, y te traemos un análisis a fondo para que sepas qué ofrece (y qué no) este teléfono.

Dicen que ha perdido la capacidad de sorprender. Dicen que ya no innova. Dicen que se ha acomodado. Pero lo cierto es que, digan lo que digan de Apple, sigue siendo la única compañía del planeta capaz de hacer acto de presencia en los telediarios de medio globo con la presentación de un smartphone. Lo ha conseguido un año más. Y también un año más, el iPhone XS será el objeto de deseo de millones de personas.

Apple presentó para este año dos versiones diferentes de su nuevo iPhone: el iPhone XS y el iPhone XS Max, siendo este último el más grande de los dos y, para el caso, siendo también la versión sobre la que nosotros hemos elaborado este análisis con opiniones que os traemos. Ha pasado un año desde nuestro análisis del iPhone X, y como os estaréis imaginando teníamos curiosidad por descubrir cuánto hay de nuevo en el nuevo iPhone.

Partimos de la base de que este año no ha habido un salto de la magnitud que supuso el paso del iPhone 8 al iPhone X, y más bien estamos ante una renovación de un concepto de iPhone que seguramente seguirá entre nosotros sin grandes cambios al menos un año más. Con el iPhone X y su tan criticada "ceja", Apple sentó las bases del mercado de la telefonía móvil para el siguiente año; esta vez, lo que ha hecho ha sido confirmar su plena confianza en esta apuesta.

iPhone XS Max, análisis y opinión

El iPhone XS Max sigue fiel a la línea de diseño de su antecesor, y en ese sentido no introduce grandes cambios más allá de la llegada de un nuevo color de carcasa: el acabado oro, que es precisamente el que nosotros hemos tenido la oportunidad de probar. Por fuera no ha cambiado mucho.

Por dentro, sí han cambiado cosas. Han cambiado en los apartados de rendimiento, cámara y batería, sobre todo. Nuevo procesador Apple A12 Bionic, mejoras de software en la cámara y mayor capacidad de batería son las tres claves en las que se pueden resumir las novedades principales del XS Max. Además del precio, que este año para el modelo más grande parte de los 1.259 euros.

En este análisis del iPhone XS Max os traemos una opinión detallada, apartado por apartado, de lo que nos ha parecido el nuevo móvil de Apple. Es un análisis a fondo –con pruebas de laboratorio incluidas– que os ayudará a tomar una decisión en vuestra siguiente compra. Empecemos.

Apple sentó las bases con la ceja, y ahora ya no le interesa destacarlo

Análisis y opinión del iPhone XS Max

Para hablar del diseño del iPhone XS Max tenemos que remontarnos hasta la presentación del iPhone X, hace cosa de un año. Si miráis las imágenes promocionales que Apple utilizó para el lanzamiento de ese teléfono, veréis que en todas y cada una de ellas el móvil aparecía con un fondo de pantalla que dejaba claramente a la vista el tan polémico notch que había en la parte superior de la pantalla. Era algo así como "no solamente nos da igual lo que vayan a decir de la ceja, es que además estamos orgullosos de ella".

Mirad cómo se anuncia ahora el nuevo iPhone. ¿Ceja? ¿Qué ceja? En todas y cada una de las imágenes que veréis de este nuevo modelo –no así en el iPhone XR, ahí la estrategia es diferente– aparecerá la pantalla con un fondo oscuro exactamente en el lugar en el que está la ceja. Es como si a Apple ya no le interesara destacar que la ceja está ahí. Ya se da por hecho.

Mucho se habló de la ceja del iPhone X y de lo mal que lo había hecho Apple introduciendo esa característica en su diseño, pero hemos terminado viendo que ya prácticamente no hay fabricante de móviles que no haya incorporado un notch en su teléfono. Y ahora que los de Cupertino han marcado el camino que ha seguido la industria móvil en el último año, han decidido que la ceja ya no es algo diferenciador, y por ello no es algo que vayan a destacar en los nuevos iPhone.

Notch del iPhone XS Max

Pero la ceja está ahí. Un año más, todo aquel que se decida a comprar el nuevo iPhone tendrá que convivir con esa pestaña que recorre parte de la franja superior de la pantalla. En el caso de Apple está justificado, ya que esa pestaña alberga todos los sensores necesarios para que Face ID pueda reconocer nuestro rostro. En el caso de la gran mayoría de fabricantes que han incorporado esta característica a sus móviles... ya no está tan justificado.

Detalle del diseño del iPhone de 2018

En términos de dimensiones, el iPhone XS Max es prácticamente idéntico a un iPhone 8 Plus. Llega a los 157,5 x 77,4 x 7,7 milímetros, con un peso de 208 gramos: si hasta ahora te gustaban los modelos Plus de Apple, este año el que deberás comprar es el Max. En cambio, si siempre te han parecido demasiado grandes, entonces no dudes que este año tampoco te convencerá el XS Max, y tendrás que irte a por el XS.

En diseño no hay nada que se le pueda achacar de forma negativa a este teléfono. Nada. Tanto por acabados como por su aspecto, es uno de los terminales mejor terminados que puedes comprar en el mercado. Se siente como el móvil de (desde) 1.159 euros que es, pero ojito con el cristal de la parte de atrás: mejor ponle una funda, porque la trasera puede acabar hecha añicos si se te cae al suelo.

Diseño del iPhone XS en detalle
Diseño del iPhone XS en detalle
Diseño del iPhone XS en detalle

En el lateral izquierdo están el botón de Silencio y los dos botones de Volumen, mientras que a la derecha tenemos el gran botón de Encendido acompañado más abajo por la ranura para la tarjeta SIM. Por supuesto, no hay botón de Home: todo se hace deslizando el dedo sobre la pantalla. Incluso el gesto de abrir las aplicaciones en segundo plano.

Diseño del iPhone XS en detalle
Diseño del iPhone XS en detalle

También un año más, la cámara sobresale por encima de la carcasa. Eso significa que notarás que el móvil "baila" ligeramente al pulsar la pantalla mientras está apoyado en la mesa, lo cual puede resultar un poco molesto si acostumbras a gestionar las notificaciones mientras trabajas, pero se soluciona con una funda.

Los nuevos iPhone de la gama XS traen certificado de resistencia al agua y al polvo IP68, lo que quiere decir que no les va a pasar nada si en un descuido se nos caen al agua (se pueden sumergir hasta a 1,5 metros de profundidad durante un máximo de 30 minutos). Eso sí: cuidado con el iPhone XR, cuyo certificado no es IP68, sino IP67 (la diferencia es que solo se puede sumergir hasta un metro).

El OLED ha venido al iPhone para quedarse

Pantalla del iPhone XS Max

2017 fue el año en que Apple empezó la transición hacia la tecnología OLED en los iPhone, y 2018 ha sido el año en que esa transición ya no tiene vuelta atrás. El año pasado todavía se lanzaron iPhones con tecnología IPS LCD –el 8 y el 8 Plus–, pero este año tanto el XS como el Max dan el salto al OLED. Y bienvenido sea ese salto.

Aunque el año pasado fue el nombre de Super AMOLED el que se abrió paso entre las listas de características de la pantalla del iPhone X –por eso de que era Samsung la que fabricaba esos paneles–, parece que este año nos tendremos que referir a ella simplemente como OLED. Dicen las malas lenguas que LG se ha sumado al juego.

Pantalla iPhone XS iPhone XS Max
Tecnología OLED OLED
Tamaño 5,8" 6,5"
Resolución 2.436 x 1.125 píxeles 2.688 x 1.242 píxeles
HDR Sí, HDR10 con Dolby Vision Sí, HDR10 con Dolby Vision
Relación de aspecto 19,5:9 19,5:9

Que nadie piense que la pantalla del iPhone XS Max, por tener una resolución superior, se ve mejor: en realidad, los dos modelos certifican una densidad de píxeles de exactamente 458 ppi, lo que quiere decir que se ven exactamente igual al ojo humano. La diferencia de resolución se justifica con la diferencia de tamaño, así que no tengas en cuenta eso a la hora de comparar uno con otro.

Pantalla del iPhone XS Max

Y cabe aclarar un par de cosas más sobre la pantalla de los nuevos iPhone. Primero, finalmente el 3D Touch no ha desaparecido: lo pronosticaron unos rumores que han terminado por no hacerse realidad, de manera que seguimos teniendo la posibilidad de –por ejemplo– abrir una vista previa de un enlace sin necesidad de cargarlo en el navegador. Simplemente hace falta apretar un poco más fuerte la pantalla. Y así con muchos otros "atajos".

En segundo lugar, hay que aclarar un detalle confuso con el que Apple jugó durante la presentación de este móvil: se mencionó en la keynote que los nuevos iPhone tenían una pantalla con "120Hz touch-sensing". No mintieron, pero algunos medios lo interpretaron equivocadamente dando por hecho que se trataba de una pantalla de 120Hz como la del Razer Phone. Y no es así.

iPhone XS en la keynote de Apple
Si os fijáis en las características que aparecen a la derecha de la diapositiva, veréis la especificación a la que nos referimos. Es un pantallazo de la keynote de Apple del pasado mes de septiembre.

Una cosa es que la pantalla refresque su sensor táctil a razón de 120Hz, y otra cosa es que eso mismo lo haga con la imagen que se muestra en ella. Lo primero es cierto en el iPhone XS Max, pero lo segundo solamente se cumple en móviles como el Razer Phone o, si nos ceñimos al catálogo de Apple, en productos como el iPad Pro. El XS Max no tiene una pantalla de 120Hz.

Entonces, ¿qué tiene de 120Hz este móvil? Lo tiene su panel táctil, que es el encargado de estar refrescándose cada pocos milisegundos para comprobar si has pulsado la pantalla en ese lapso de tiempo. Cuanto más se refresque (es decir, a mayor número de Hz), menos tiempo pasará –8,3 milisegundos en una pantalla como la de este móvil, frente a los 16,6 milisegundos que tardan en refrescarse los paneles de la gran mayoría de móviles de 60Hz– hasta que tu pulsación desencadene la orden que corresponda en cada caso.

Pantalla del XS Max

En términos menos técnicos, todo esto se traduce en que el nuevo iPhone muestra las animaciones más fluidas que los iPhone de anteriores generaciones que hasta ahora traían paneles que se actualizaban a razón de 60Hz. ¿Es algo que se nota en el día a día? No, más allá de que todo se ve fluido. Pero estamos seguros de que jamás sabríamos notar la diferencia en una prueba a ciegas.

Ahora sí, podemos seguir con el análisis de la pantalla. Siendo OLED, ya os podréis imaginar que la gran baza de esta pantalla es que ofrece unos negros puros: eso significa que los fondos negros se muestran como tal, sin esos restos de iluminación que sí tienen siempre en las esquinas las pantallas LCD, lo que se traduce en una experiencia realmente agradable a la hora de ver películas o series.

Pantalla del XS Max

La calibración de color que trae este iPhone es correcta, sin tender en exceso ni hacia los tonos cálidos ni los tonos fríos. Durante todo el análisis hemos tenido muy buenas sensaciones con la pantalla, de manera que nuestra opinión sobre ella es de lo más positiva.

Detalle de los píxeles de la pantalla del XS Max

Apple no es muy dada a permitir personalizar los colores de la pantalla, por lo que yéndonos a los ajustes de la pantalla lo único personalizable que encontraremos es True Tone, la función que adapta el tono de los blancos en función de la iluminación exterior. Es muy útil sobre todo para leer.

Desde el punto de vista técnico, la pantalla de nuestra unidad del XS Max ha pasado con los esperados resultados sobresalientes las pruebas de laboratorio a las que la hemos sometido. Los ángulos de visión son muy amplios, y el brillo de la pantalla supera sin problemas los 800 lux, lo que quiere decir que incluso en un día soleado vas a poder utilizar el móvil sin perder de vista el contenido de la pantalla.

Brillo de la pantalla del iPhone XS Max
Ángulos de visión del iPhone XS Max

Por lo tanto, tanto desde el punto de vista subjetivo como en base a lo que revelan nuestras pruebas de laboratorio, podemos afirmar sin temor a equivocarnos que estamos ante una de las mejores pantallas móviles del mercado. De la ceja no tenemos nada que decir diferente a lo que ya dijimos el año pasado al probar el iPhone X: sabes que está ahí, pero a las pocas horas de uso ni te fijas en ella.

Face ID: tan fino como el año pasado

Face ID del iPhone XS Max

Una vez pruebes el Face ID, ya no querrás volver al desbloqueo por huella dactilar. Apple ha conseguido desarrollar un sistema de desbloqueo facial que funciona exactamente con la misma rapidez y precisión que estamos acostumbrados a ver en los móviles con lector de huellas dactilares; respecto al iPhone del año pasado, dice la compañía que su nuevo modelo de iPhone trae un sistema de reconocimiento facial todavía más rápido.

El Face ID del iPhone XS Max funciona muy bien. Con unos pocos escaneos iniciales de tu rostro, el teléfono ya empieza a ser capaz de desbloquearse nada más tener el móvil delante de tu mirada; con el tiempo, irá aprendiendo para ser todavía más rápido a la hora de identificar tu rostro con tu identidad. En cualquier caso, a nosotros desde el primer día ya nos funcionaba casi siempre a la primera.

El Face ID es algo más que una simple cámara frontal. Apple utiliza un escáner infrarrojos para reconocer tu rostro, y eso significa que no importa que sea de noche: con tal de que tengas el móvil delante, podrás desbloquear la pantalla en prácticamente cualquier situación. Salvo algunas excepciones.

En nuestra prueba, ha habido ocasiones contadas en las que hemos tenido que introducir a mano la contraseña de desbloqueo para poder acceder al teléfono: ha sido (1) al utilizar unas gafas de sol grandes, (2) al tener la mano apoyada sobre la cara y (3) al estar tumbados en la cama con la cabeza laterelamente apoyada en la almohada. En todas las demás situaciones, el desbloqueo facial ha funcionado a la primera.

Así funciona Face ID, el reconocimiento facial de Apple

Si pusiéramos en una balanza la cantidad de veces que a lo largo del día un móvil con lector de huellas te da algún error al tratar de desbloquear la pantalla –porque tienes las manos mojadas, porque las tienes ocupadas, porque no has apoyado bien el dedo...– a un lado, y la cantidad de veces que puede fallar el Face ID al otro –porque llevas gafas de sol muy grandes, porque estás tumbado en la almohada, porque le está dando el sol al sensor de frente...–, lo que veríamos es una balanza muy equilibrada: el reconocimiento facial de Apple no falla en absoluto más que un lector de huellas convencional. Por eso decimos que, una vez lo pruebas, ya no quieres volver al desbloqueo por huella.

Face ID del iPhone XS Max

El Face ID sirve en el iPhone para todo: no solamente para desbloquear la pantalla, sino también para otras tareas como autorizar una compra en la App Store o, en caso de que no quieras desbloquear el móvil sino simplemente ver las notificaciones entrantes, poder saber qué te han escrito solamente si eres tú el que está mirando el teléfono. Esto último es personalizable para cada aplicación.

Face ID de Apple

Ya sabréis también que, al no haber botón físico de Inicio, toda la navegación se realiza con gestos en la pantalla: un movimiento rápido desde abajo para ir hacia atrás, un movimiento prolongado para abrir las aplicaciones en segundo plano y una pulsación prolongada en el botón de Encendido para abrir Siri. Es fácil acostumbrarse a ello.

Lo mejor

  • Un año más, la cámara brilla con luz propia
  • Bienvenido sea el OLED en Apple
  • El A12 Bionic sencillamente vuela
  • iOS 12, una experiencia redonda

Lo peor

  • La escalada de precios continua
  • Sigue sin traer cargador rápido
  • Desaparece el adaptador minijack
  • Pocos cambios respecto al X

Nuestra valoración

Diseño

9/10

Pantalla

9/10

Hardware

10/10

Software

10/10

Cámara

10/10

Batería

8/10

Conectividad

9/10

Sonido

9/10

Nota técnica

93

Relación calidad/precio

Ver ahora: