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Criptomonedas vs Acciones: diferencias, inconvenientes y cuál es la mejor opción para tu dinero

Criptomonedas vs. acciones

06/12/2021 - 06:00

Has acumulado unos "ahorrillos", y quieres dedicarlos a invertir. Es natural que surja la duda: ¿invierto en acciones o en criptomonedas?

Las criptomonedas son noticia todos los días, por su naturaleza salvaje. Reciben palos por todos los sitios, pero aún así siguen batiendo récords de cotización (al menos, las más populares).

Estas subidas espectaculares atraen a los inversores que están dispuestos a asumir el riesgo. Las criptomonedas son tentadoras, pero para la mayoría, es terreno desconocido. ¿No sería mejor invertir en las viejas pero conocidas acciones?

En temas de inversión, lanzas una pregunta al aire y dos expertos te darán respuestas opuestas. Así que no vamos a tratar de aconsejar a nadie, pero sí describiremos las diferencias entre criptomonedas y acciones, a la hora de invertir.

En base a esas diferencias, ventajas e inconvenientes, deberás ser tú el que decida.

A fin de cuentas, invertir en acciones o en criptomonedas es un riesgo, y cada persona valora ese riesgo de forma diferente, en función de su capital, o de su personalidad.

Criptomonedas vs acciones

¿Qué es una acción?

Para entender las diferencias, conviene saber con exactitud qué es cada cosa.

Una acción, en el mercado financiero, es un título que emite una sociedad anónima o sociedad comanditaria, en función de su capital social.

Esta sociedad (normalmente una empresa) tiene un capital social (un dinero y bienes) con el que ha sido formada, o lo ha ganado operando, y decide dividirlo en acciones y venderlas, para obtener efectivo.

En términos legales, y esta es una diferencia muy importante con las criptomonedas, si tienes una acción tienes parte de la empresa, y eso te da una serie de derechos, como votar en la junta de accionistas (si tienes suficientes acciones), o participar en los beneficios.

¿Qué es una criptomoneda?

Una criptomoneda es un activo digital, es decir, no existe físicamente. Normalmente ha sido generada por un algoritmo matemático.

No necesita que exista un capital detrás, aunque algunas lo tienen. Alguien crea una nueva criptomoneda, puede ser incluso un simple usuario, y si hay gente que decide comprarla, su cotización sube. Si nadie compra, el precio baja.

Criptomonedas

Una unidad de una criptomoneda, como puede ser un bitcoin, en realidad es una cadena de números encriptada, que el sistema reconoce como una unidad legal.

La mayoría de las criptomonedas se generan con algoritmos que van creando monedas mediante el minado de criptomonedas. Se necesita mucha potencia de proceso (tarjetas gráficas gaming muy potentes) para ejecutar las operaciones matemáticas que generan una moneda, a gran velocidad.

Aquel ordenador que haya participado en la creación de esa unidad, se lleva una parte. Por eso como más tarjetas gráficas tenga tu equipo de minado (hay granjas con miles de tarjetas), más dinero obtendrás.

Es una de las razones de que desde hace un año, es imposible encontrar tarjetas gráficas potentes en stock. Por culpa de las crisis de los semiconductores y la mayor demanda de la pandemia hay pocas, que se las quedan los mineros de criptomonedas, dispuestos a pagar el triple de su valor por ellas:

Aunque muchos las consideran divisas digitales, para los bancos y los gobiernos oficialmente no son monedas, sino mercancía, como puede ser el oro o el petróleo.

Una característica importante de las criptomonedas es que están descentralizadas. Es decir, no hay un banco central o un gobierno que las regule.

Las criptomonedas son gestionadas por sus propios usuarios, miles o millones de ellos.

La mayoría se gestionan con el blockchain o cadena de bloques. Todas las unidades que se crean y todas las operaciones de compraventa se enlazan en una cadena encriptada, y para hacer algún cambio en ella hay que tener la aprobación de los miles de ordenadores que mantienen activa la cadena de bloques.

Granja de minado

@I_Leak_VN / Twitter

Esto hace que no dependan de decisiones políticas o económicas, y que no puedan ser manipuladas, censuradas o limitadas políticamente.

La cadena de bloques también las hace muy seguras, imposibles de hackear, porque para hackear una criptomoneda habría que hackear miles o millones de ordenadores que forman la cadena de bloques al mismo tiempo, y eso es prácticamente imposible.

Una cosa diferente son los monederos de criptomonedas, el lugar en donde los usuarios guardan sus monedas. Eso sí se puede hackear, y ocurre a menudo entre los usuarios que no los protegen bien.

También se producen robos en plataformas de cambio de criptomonedas, y empresas que gestionan criptos a sus clientes.

Otra característica a tener en cuenta, a la hora de invertir, es que las criptomonedas son anónimas. La cadena de bloques almacena las unidades y las operaciones de compraventa, pero no quién es el dueño de cada moneda.

Con algunas criptomonedas más privadas como Monero, incluso las cantidades de las transacciones son anónimas.

Hay que verlas como dinero en efectivo, los billetes que llevamos en el bolsillo: no tienen titular. Quien tiene ese billete en su poder, es su dueño. Lo mismo ocurre con las criptomonedas. Por eso hay que tener cuidado con los robos de monederos.

¿Minar criptomonedas como inversión?

Al contrario que las acciones, que tienes que comprarlas, las criptomonedas puedes conseguirlas gratis, si las minas tú mismo.

Esa es la teoría, pero en la práctica en España apenas compensa, y menos a nivel usuario.

La mayoría de las criptomonedas tienen un número finito de unidades, que puede generar su algoritmo. Por ejemplo solo existirán 21 millones de bitcoins, y ya se han minado 19 millones.

Como menos quedan, o como más popular es una criptomoneda, más cuesta minarla. Se necesita una potencia de proceso muy alta, para poder llevarte algo de dinero.

Granja de minado de bitcoins

Y aunque te gastes miles de euros en hardware, en España la luz está muy cara, no se puede competir con granjas de minado de cientos, miles de tarjetas gráficas que operan en países como Rusia, Arabia Saudí y algunos países asiáticos en donde la luz es casi gratis.

Puedes hacer algo de dinero minando monedas poco explotadas o muy nuevas, pero minar criptomonedas no es la mejor opción para invertir en España.

¿Qué tienen en común?

Aunque, como hemos visto, sus orígenes son muy diferentes, la economía interna de las acciones y las criptomonedas, cómo consiguen valorizarse, es la misma.

Si hay inversores que quieren comprar a un precio más alto de la cotización actual, la cotización de la acción o la criptomoneda sube.

Si ningún inversor quiere comprar y muchos inversores quieren vender, la cotización de la acción o la criptomoneda baja.

Quizá operen igual, pero su diferente naturaleza hace que los riesgos sean también distintos.

Ventajas de las acciones

La principal diferencia entre una acción y una criptomoneda, es que una acción está respaldada por una empresa, mientras que las criptomonedas no suelen tener una entidad o un capital que les sirva de pilar, detrás de ellas.

Invertir en acciones o criptomonedas es una apuesta: tú apuestas a que ese activo subirá de precio, y por tanto ganarás dinero.

Que una acción tenga a una empresa detrás, reduce el riesgo. Si compras acciones de Apple, de un banco potente o de una farmacéutica que fabrica vacunas, quizá pilles una mala racha y las acciones bajen un poco, pero sabes que nunca van a caer en picado, al menos a medio plazo, porque son empresas muy estables.

El riesgo de las acciones es más predecible que el de las criptomonedas.

Acciones vs criptomonedas

Aunque las acciones caigan, salvo que la empresa cierre siempre van a tener algo de valor, y vas a poder recuperar parte de la inversión.

No necesitan tanta atención como las criptomonedas. Puedes invertir en acciones, y olvidarte un año de ellas. Con una criptomoneda, en un año puede haber desaparecido, o aumentado un 1000%... 

Otra ventaja de las acciones, es que es una forma de invertir que nació hace más un siglo. Existen muchos productos asociados con muy poco riesgo que puedes usar, desde fondos de inversión a paquetes de acciones de distintas empresas exitosas, y otras fórmulas.

Además existen multitud de empresas asesoras, bancos y otras entidades que te pueden aconsejar para reducir los riesgos. Nunca van a ser cero, pero sí mucho más bajos que las criptomonedas, si no haces locuras.

Inconvenientes de las acciones

Al ser un producto ligado a una empresa, las acciones depende de sucesos que no tienen que ver con la economía.

Pueden bajar súbitamente por una decisión política de un gobierno, por una catástrofe natural, por una mala decisión de la directiva de la empresa, o por una crisis inesperada.

Por ejemplo hace unos días, pese a que Apple batió récords de ventas el trimestre pasado, sus acciones bajaron por la crisis de suministros, que está haciendo que no no tenga stock de componentes para fabricar.

Normalmente, la revalorización de las acciones es mucho más lenta que las criptomonedas, y necesitas invertir a medio o largo plazo, para obtener beneficios importantes.

iPhone 13

El nuevo iPhone 13 incluye una pantalla OLED, el nuevo procesador A15 Bionic, batería con más capacidad y 2 cámaras de 12 megapíxeles con un 47 % más de rendimiento con poca luz.

Ventajas de las criptomonedas

La principal ventaja de las criptomonedas es que puedes ganar mucho dinero en muy poco tiempo, si eres listo, tienes intuición, y mucha suerte.

Son fáciles de conseguir, y no exigen casi trámites. Pero ojo, hay que declararlas y pagar impuestos por ellas (también las acciones).

Se crean criptomonedas todos los días, pero también muchas mueren o se olvidan a diario. Hay muchas oportunidades, pero también mucho riesgo.

Otra ventaja es que no solo son una inversión. También funcionan como moneda, y en muchos sitios las aceptan para comprar desde software a coches, como donaciones, etc.

Inconvenientes de las criptomonedas

El principal problema de las criptomonedas, es que normalmente no tienen detrás un gobierno, o una empresa que las respalde. Hay algunas que sí tienen un capital detrás, como vamos a ver, pero son minoría.

La gran mayoría han sido creadas por ciudadanos, gente de la calle (alguién las llamó "la moneda del pueblo"), con todo lo que eso conlleva.

Muchas dependen de la actividad de los usuarios, y de su popularidad. Y ambas cosas son demasiado frágiles como para fiarse a medio plazo.

Acciones vs criptomonendas

Incluso la más popular y fuerte de todas, el Bitcoin, tuvo unos meses de crisis a principios de año, cuando China prohibió las criptomonedas, en donde llegó a caer a la mitad de lo que cotiza ahora.

No son adecuadas para inversiones a corto plazo, porque si te pillan un par de meses malos como los mencionados, perderás mucho dinero. Y pueden cambiar tendencias en un día. Demasiado aleatorio para el corto plazo.

Como no tiene un respaldo detrás, una criptomoneda puede caer a cero, algo que es muy difícil que pase con una acción, salvo que la empresa cierre.

El hecho de que sean fáciles de crear hace que existan cientos de criptomonedas. Algunas tienen una popularidad unas semanas, suben un 1000%, pero en una semana la gente pierde interés y caen casi a cero, o desaparecen. El riesgo es muy alto.

Y también fomenta las estafas. Hace unos días fue noticia la criptomoneda de El Juego del Calamar, que recaudó dos millones de euros, y sus creadores cogieron el dinero y desaparecieron.

En definitiva, exigen más precaución y cabeza fría, que las acciones.

Stablecoins: un mundo aparte

Hemos visto cómo las criptomonedas varian brutalmente su cotización porque no hay nadie detrás que las sustenten.

Dependen de caprichos como que se que hagan virales, caigan en gracia, un famoso las apoye, etc. 

Para combatir esto, nacieron las stablecoins. Son criptomonedas que están ligadas al precio de una mercancía o moneda legal, como el dólar o el euro. Si estas monedas suben o bajan, la stablecoin también.

Esto hace que su precio varíe muy poco. No son un buen producto de inversión precisamente por esto, pero se usan para comprar o vender porque tiene un valor muy estable.

Con la ventaja de que las transacciones son instantáneas, al contrario que un pago bancario, que a veces tarda uno o dos días.

Otra característica importante es que tienen una reserva de dinero real detrás. Si una stablecoin emite 100 millones de unidades asociadas al dólar, sus creadores tienen que tener una reserva de dinero de 100 millones de dólares, para que el cambio a dinero real esté garantizado.

Las stablecoins más populares son Tether, USDCoin y TerraUSD.

Fíjate en el origen de cada criptomoneda

Si quieres invertir en cripto, además de estudiar las más populares y rentables, debes fijarte en cuál es el origen de la criptomoneda.

La mayoría nacen para especular. Otras, como Monero, se centran en la privacidad de las operaciones.

Las memecoins como Shina Ibu o Dogecoin nacieron a partir de un meme:

Memecoins

Dogecoin

Se volvieron virales y algunas han caído en gracia y son un éxito (las dos mencionadas), pero parten de un broma, y la popularidad puede ser efímera... aunque también hay memes eternos que no cansan... 

Solana, por ejemplo, es una criptomoneda con un gasto energético para el minado 10 veces menor que Bitcoin, y eso puede hacer que caiga bien.

Avalanche presume de las transacciones más rápidas: 4.500 transacciones por minuto, frente a las 13 transacciones por minuto del Ethereum.

Analizar el propósito de una moneda te ayudará a predecir si tendrá éxito, y al menos tendrás una base sobre la que decidir.

¿En cúal invertir?

Invertir dinero en acciones o criptomonedas, al final se reduce a calibrar el riesgo que estás dispuesto a asumir.

Como hemos visto, las criptomonedas tienen más riesgo porque la mayoría no tienen un respaldo de una empresa o un capital detrás, pero las ganancias suelen ser mayores.

En realidad, no son excluyentes: puedes invertir en ambas a la vez.

Expertos como James Royal, de Bankrate, aconsejan no invertir más de un 5% de tu capital en criptomonedas. Si lo pierdes todo, la pérdida será pequeña.

El resto se puede invertir en algunas acciones, y cosas más seguras como fondos o packs de productos con rentabilidad garantizada.

Pero en el mundo de las inversiones, el instinto y la personalidad de cada inversor es el que tiene la última palabra...

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