Skip to main content

El error de la DGT que podría anular tu multa por exceso de velocidad

excepciones y multas a adelantar por la derecha

26/11/2019 - 18:45

Un error de la DGT al no pasar revisión a un radar que había multado, abre la puerta para que cientos de conductores puedan apelar todas sus multas recibidas.

Si bien la mayoría de las personas en cuanto reciben una multa con la pertinente fotografía y prueba de la infracción pagan religiosamente, también es posible recurrir todas estas sanciones a ir a juicio contra la DGT.

Eso mismo ha hecho un conductor que había sido previamente multado por circular a 138 km/h en una vía cuyo límite era de 100, y que fue cazado por un helicóptero, enviándole la pertinente multa con una sanción de dos puntos del carnet y 200 € de multa.

Pues bien, según lo dictado por el juzgado de lo Contencioso Administrativo número 5 de Madrid, los radares, sean del tipo que sean, deben haber pasado las pertinentes revisiones, y con ello una prueba tangible de dicho proceso.

Así la defensa del conductor ha conseguido que el juez haya tenido en cuenta de que no existía ningún documento acreditado por la Dirección General de Tráfico de que dicho radar que le había puesto la pertinente multa, había pasado una revisión técnica en las condiciones que dicta la ley. Conviene aclarar, que los cinemómetros deben pasar controles periódicos, algo que recoge la Orden ITC/3123/2010, de 26 de noviembre.

Esta decisión del juzgado, que es firme y no cabe recurso, sienta un interesante precedente porque otros tantos conductores podrían hacer lo mismo e ir a juicio contra este mismo radar que les ha multado, para recuperar su dinero. Pero no solo con este radar, sino que con cualquier otro que emita una multa un conductor, el infractor podría reclamar a la DGT la acreditación del documento de revisión para saber si el radar cumple la ley.

También hay que tener en cuenta, que al final ir a juicio contra la Dirección General de Tráfico requiere una serie de gastos adicionales, con lo que quizás a veces tiene más sentido común acatar la multa, que puede quedar en la mitad si se paga pronto, que ir a juicio.